lunes, 22 de enero de 2018

Lunes 26 febrero 2018, Lunes de la II semana del Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

ENCÍCLICA "SACERDOTALIS CAELIBATUS" (24-junio-1967)
BEATO PABLO VI

La fidelidad de la Iglesia de Occidente a su propia tradición

41. En todo caso, la Iglesia de Occidente no puede faltar en su fidelidad a la propia y antigua tradición, y no cabe pensar que durante siglos haya seguido un camino que, en vez de favorecer la riqueza espiritual de cada una de las almas y del Pueblo de Dios, la haya en cierto modo comprometido; o que, con arbitrarias intervenciones jurídicas, haya reprimido la libre expansión de las más profundas realidades de la naturaleza y de la gracia.

Casos especiales

42. En virtud de la norma fundamental del gobierno de la Iglesia Católica, a la que arriba hemos aludido (n. 15), de la misma manera que por una parte queda confirmada la ley que requiere la elección libre y perpetua del celibato en aquellos que son admitidos a las sagradas órdenes, se podrá por otra permitir el estudio de las particulares condiciones de los ministros sagrados casados, pertenecientes a Iglesias o comunidades cristianas todavía separadas de la comunión católica, quienes, deseando dar su adhesión a la plenitud de esta comunión y ejercitar en ella su sagrado ministerio, fuesen admitidos a las funciones sacerdotales; pero en condiciones que no causen perjuicio a la disciplina vigente sobre el sagrado celibato.

Y que la autoridad de la Iglesia no rehúye el ejercicio de esta potestad lo demuestra la posibilidad, propuesta por el reciente concilio ecuménico, de conferir el sacro diaconado incluso a hombres de edad madura, que viven en el matrimonio [30].

Confirmación

43. Pero todo esto no significa relajación de la ley vigente y no debe interpretarse como un preludio de su abolición. Y más bien que condescender con esta hipótesis, que debilita en las almas el vigor y el amor que hace seguro y feliz el celibato, y oscurece la verdadera doctrina que justifica su existencia y glorifica su esplendor, promuévase el estudio en defensa del concepto espiritual y del valor moral de la virginidad y del celibato [31].

[30] Const. cit., n. 29.
[31] Const. cit., n. 42.


CALENDARIO

26 LUNES DE LA II SEMANA DE CUARESMA, feria

Misa
de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: Perdonar como Dios perdona para ser perdonados.
- Dan 9, 4b-10. Hemos pecado, hemos cometido crímenes.
- Sal 78. R. Señor, no nos trates como merecen nuestros pecados.
- Lc 6, 36-38. Perdonad, y seréis perdonados.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 27 de febrero, pág. 181.
CALENDARIOS: Escolapias: Santa Paula Montal, virgen (S). Girona, Sant Feliu de Llobregat y Escolapios: (conm.).
Salesianas del Sagrado Corazón: Beata Piedad de la Cruz Ortiz Real, religiosa (F). Cartagena: (conm.).
Sevilla: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Santiago Gómez Sierra, obispo auxiliar (2011).

TEXTOS MISA

Lunes de la II Semana de Cuaresma. Feria secunda. Hebdomada II Quadragesimae.
Antífona de entrada Cf. Sal 25, 11-12
Sálvame, Señor, ten misericordia de mí. Mi pie se mantiene en el camino llano; en la asamblea bendeciré al Señor.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 25, 11-12
Rédime me, Dómine, et miserére mei. Pes enim meus stetit in via recta, in ecclésiis benedícam Dóminum.
Oración colecta
Oh, Dios, que nos mandaste mortificar nuestro cuerpo como remedio espiritual, concédenos abstenemos de todo pecado y que nuestros corazones sean capaces de cumplir los mandamientos de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui ob animárum medélam castigáre córpora praecepísti, concéde, ut ab ómnibus possímus abstinére peccátis, et corda nostra pietátis tuae váleant exercére mandáta. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la II semana de Cuaresma (Lec. II).

PRIMERA LECTURA Dan 9, 4b-10
Hemos pecado, hemos cometido crímenes

Lectura de la profecía de Daniel.

¡Ay, mi Señor, Dios grande y terrible, que guarda la alianza y es leal con los que lo aman y cumplen sus mandamientos!
Hemos pecado, hemos cometido crímenes y delitos, nos hemos rebelado apartándonos de tus mandatos y preceptos. No hicimos caso a tus siervos los profetas, que hablaban en tu nombre a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo de la tierra.
Tú, mi Señor, tienes razón y a nosotros nos abruma la vergüenza, tal como sucede hoy a los hombres de Judá, a los habitantes de Jerusalén y a todo Israel, a los de cerca y a los de lejos, en todos los países por donde los dispersaste a causa de los delitos que cometieron contra ti.
Señor, nos abruma la vergüenza: a nuestros reyes, príncipes y padres, porque hemos pecado contra ti.
Pero, mi Señor, nuestro Dios, es compasivo y perdona, aunque nos hemos rebelado contra él. No obedecimos la voz del Señor, nuestro Dios, siguiendo las normas que nos daba por medio de sus siervos, los profetas.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 78, 8. 9. 11 y 13 (R.: cf. Sal 102, 2a)
R.
Señor, no nos trates como merecen nuestros pecados. Dómine, non secúndum peccáta nostra fac nobis.

V. No recuerdes contra nosotros las culpas de nuestros padres;
que tu compasión nos alcance pronto,
pues estamos agotados. R.
Señor, no nos trates como merecen nuestros pecados. Dómine, non secúndum peccáta nostra fac nobis.

V. Socórrenos, Dios, salvador nuestro,
por el honor de tu nombre;
líbranos y perdona nuestros pecados
a causa e tu nombre. R.
Señor, no nos trates como merecen nuestros pecados. Dómine, non secúndum peccáta nostra fac nobis.

V. Llegue a tu presencia el gemido del cautivo:
con tu brazo poderoso, salva a los condenados a muerte. R.
Señor, no nos trates como merecen nuestros pecados. Dómine, non secúndum peccáta nostra fac nobis.

V. Nosotros, pueblo tuyo, ovejas de tu rebaño,
te daremos gracias siempre,
contaremos tus alabanzas de generación en generación. R.
Señor, no nos trates como merecen nuestros pecados. Dómine, non secúndum peccáta nostra fac nobis.

Versículo antes del Evangelio Cf. Jn 6, 63c. 68c
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna. Verba tua, Dómine, spíritus et vita sunt; verba vitae aeternae habes.

EVANGELIO Lc 6, 36-38
Perdonad, y seréis perdonados
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante, pues con la medida con que midiereis se os medirá a vosotros».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
1458 Sin ser estrictamente necesaria, la confesión de los pecados veniales, sin embargo, se recomienda vivamente por la Iglesia (cf Cc. de Trento: DS 1680; CIC 988, 2). En efecto, la confesión habitual de los pecados veniales ayuda a formar la conciencia, a luchar contra las malas inclinaciones, a dejarse curar por Cristo, a progresar en la vida del Espíritu. Cuando se recibe con frecuencia, mediante este sacramento, el don de la misericordia del Padre, el creyente se ve impulsado a ser él también misericordioso (cf Lc 6, 36):
"El que confiesa sus pecados actúa ya con Dios. Dios acusa tus pecados, si tú también te acusas, te unes a Dios. El hombre y el pecador, son por así decirlo, dos realidades: cuando oyes hablar del hombre, es Dios quien lo ha hecho; cuando oyes hablar del pecador, es el hombre mismo quien lo ha hecho. Destruye lo que tú has hecho para que Dios salve lo que él ha hecho… Cuando comienzas a detestar lo que has hecho, entonces tus obras buenas comienzan porque reconoces tus obras malas. El comienzo de las obras buenas es la confesión de las obras malas. Haces la verdad y vienes a la Luz" (S. Agustín, ev. Ioa. 12, 13).

Oración de los fieles
92. Hermanos, pidamos al Padre la sabiduría del Espíritu, para que nos ayude a comprender que nuestra conversión será auténtica si nos tomamos en serio las necesidades morales y materiales de nuestros hermanos.
R. Ilumina a tus hijos, Señor.
- Por toda la Iglesia: para que cada día sea un signo más claro, de reconciliación, de servicio fraterno y de culto en espíritu y verdad. Roguemos al Señor. R.
- Por los pueblos e individuos sometidos a toda clase de violencia: para que cuantos creen en la palabra liberadora de Dios les ayuden a encontrar la dignidad, la justicia y la paz. Roguemos al Señor. R.
- Por los indiferentes, los ateos, los que carecen de esperanza: para que encuentren en nosotros, seguidores de Cristo, el humilde testimonio de una fe que desvela el sentido del hombre y de la vida. Roguemos al Señor. R.
- Por los enfermos en el cuerpo y en el espíritu: para que el Señor Jesús les ilumine y consuele, y les conceda serenidad y confianza. Roguemos al Señor. R.
- Por los que estamos aquí presentes: para que aprovechemos las ocasiones que nos ofrece este tiempo: la Eucaristía diaria, las estaciones cuaresmales, las vigilias, los ayunos y las obras de caridad fraterna. Roguemos al Señor. R.
Dios de sabiduría y misericordia, ayúdanos a hacer brotar esta escuela cuaresmal de los discípulos de Jesús, los gestos y las palabras de una conversión sincera y de una caridad cordial y eficaz. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Acoge, Señor, nuestra oración y libra de las seducciones del mundo a los que concedes servirte con los santos misterios del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Preces nostras, Dómine, propitiátus admítte, et a terrénis éffice illécebris liberátos, quos caeléstibus tríbuis servíre mystériis. Per Christum.
PREFACIO II DE CUARESMA
La penitencia espiritual
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque has establecido generosamente este tiempo de gracia para renovar en santidad a tus hijos, de modo que, libres de todo afecto desordenado, mientras se ocupan de las realidades temporales no dejen sobre todo de adherirse a las eternas.
Por eso, con los santos y con todos los ángeles, te alabamos, diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO II DE QUADRAGESIMA
De spiritali paenitentia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui fíliis tuis ad reparándam méntium puritátem, tempus praecípuum salúbriter statuísti, quo, mente ab inordinátis afféctibus expedíta, sic incúmberent transitúris ut rebus pótius perpétuis inhaerérent.
Et ídeo, cum Sanctis et Angelis univérsis, te collaudámus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Cf. Lc 6, 36
Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Lc 6, 36
Estóte misericórdes, sicut et Pater vester miséricors est, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Señor, que esta comunión nos limpie de pecado y nos haga partícipes de las alegrías del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Haec nos commúnio, Dómine, purget a crímine, et caeléstis gáudii fáciat esse consórtes. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir ad libitum
Afianza, Señor, el corazón de tus fieles y fortalécelos con el poder de tu gracia, para que se entreguen con fervor a la plegaria y se amen con amor sincero. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oratio super populum ad libitum adhibenda
Confírma, Dómine, quaesumus, tuórum corda fidélium, et grátiae tuae virtúte corróbora, ut et in tua sint supplicatióne devóti, et mútua dilectióne sincéri. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 27 de febrero

1. En Alejandría, en Egipto, conmemoración de los santos Julián y Euno, mártires. En tiempo del emperador Decio, Julián, imposibilitado por su enfermedad de gota, que no le permitía caminar ni estar de pie, se hizo llevar por dos de sus criados en una silla de mano para presentarse ante el juez. Uno de los criados renegó de su fe, mientras que el otro, Euno, permaneció constante en su confesión de Cristo junto con su amo, y conducidos por toda la ciudad montados en camellos, en presencia del pueblo fueron azotados hasta la muerte (s. III).
2. También en Alejandría, san Besa, mártir, que, siendo soldado, intentó contener a los que insultaban a los mártires antes citados, por lo cual fue denunciado ante el juez y, por perseverar en la fe, fue degollado (s. III).
3*. En la región de Rouen, en la Galia, santa Honorina, virgen y mártir (s. inc.).
4. En Lyon, de la Galia, san Baldomero, subdiácono, hombre dedicado a Dios (c. 660).
5. En Constantinopla, santos Basilio y Procopio Decapolita, monjes, que en tiempo del emperador León III Isáurico lucharon decididamente en favor del culto a las santas imágenes (741).
6*. En el monte Jura, en la región lugdunense de la Galia, san Hipólito, abad y obispo (c. 770).
7. En el monasterio de Nerek, en Armenia, san Gregorio, monje, doctor de los armenios, ilustre por su doctrina, sus escritos y su sabiduría mística (1005).
8*. En Mesina, en Sicilia, san Lucas, abad del monasterio del Santísimo Salvador, que seguía la normas de los monjes orientales (1149).
9. En Londres, en Inglaterra, santa Ana Line, viuda y mártir, la cual, habiendo fallecido su marido, desterrado por ser católico, ofreció su casa para acoger sacerdotes y, por esta razón, bajo el reinado de Isabel I fue ahorcada en Tyburn. Con ella padecieron los presbíteros y mártires Marcos Barkworth, de la Orden de San Benito, y Roger Filcock, de la Compañía de Jesús, los cuales fueron descuartizados antes de morir (1601).
10*. También en Londres, beato Guillermo Richardson, presbítero y mártir, que, ordenado en la ciudad de Sevilla, en España, fue ahorcado en Tyburn, siendo el último mártir bajo Isabel I (1603).
11*. En el lugar de Sencelles, en la isla de Mallorca, beata Francisca Ana de la Virgen de los Dolores Cirer Carbonell, virgen, que, sin saber leer ni escribir, pero movida por el celo divino, se entregó a obras de apostolado y de caridad, y fundó la comunidad de las Hermanas de la Caridad (1855).
12. En Isola, del Abruzo, en Italia, san Gabriel de la Virgen de los Dolores (Francisco) Possenti, acólito, que, renunciando a la vanidad del mundo, todavía adolescente ingresó en la Congregación de la Pasión y en breve tiempo consumó su vida (1862).
13*. En Marsella, en Francia, beata María de Jesús Deluil Martiny, virgen, que fundó la Congregación de la Hijas del Corazón de Jesús y, herida de muerte por un sedicioso, concluyó su vida derramando su sangre en íntima unión con la Pasión de Cristo (1884).
14*. En la ciudad de Pasto, en Colombia, beata María de la Caridad del Espíritu Santo (Carolina) Brader, virgen, que supo conjugar admirablemente la vida contemplativa con la actividad misionera y, para promover la formación cristiana, fundó las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada (1943).