martes, 19 de diciembre de 2017

Martes 23 enero 2017, San Ildefonso, obispo, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

CARTA DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II A LOS SACERDOTES CON OCASIÓN DEL JUEVES SANTO DE 2004

Una existencia «entregada»


3. «Accipite et manducate... Accipite et bibite...». La autodonación de Cristo, que tiene sus orígenes en la vida trinitaria del Dios-Amor, alcanza su expresión más alta en el sacrificio de la Cruz, anticipado sacramentalmente en la Última Cena. No se pueden repetir las palabras de la consagración sin sentirse implicados en este movimiento espiritual. En cierto sentido, el sacerdote debe aprender a decir también de sí mismo, con verdad y generosidad, «tomad y comed». En efecto, su vida tiene sentido si sabe hacerse don, poniéndose a disposición de la comunidad y al servicio de todos los necesitados.

Precisamente esto es lo que Jesús esperaba de sus apóstoles, como lo subraya el evangelista Juan al narrar el lavatorio de los pies. Es también lo que el Pueblo de Dios espera del sacerdote. Pensándolo bien, la obediencia a la que se ha comprometido el día de la ordenación y la promesa que se le invita a renovar en la Misa crismal, se ilumina por esta relación con la Eucaristía. Al obedecer por amor, renunciando tal vez a un legítimo margen de libertad, cuando se trata de su adhesión a las disposiciones de los Obispos, el sacerdote pone en práctica en su propia carne aquel «tomad y comed», con el que Cristo, en la última Cena, se entregó a sí mismo a la Iglesia.

Una existencia «salvada» para salvar

4. «Hoc est enim corpus meum quod pro vobis tradetur». El cuerpo y la sangre de Cristo se han entregado para la salvación del hombre, de todo el hombre y de todos los hombres. Es una salvación integral y al mismo tiempo universal, porque nadie, a menos que lo rechace libremente, es excluido del poder salvador de la sangre de Cristo: «qui pro vobis et pro multis effundetur». Se trata de un sacrificio ofrecido por «muchos», como dice el texto bíblico (Mc 14, 24; Mt 26, 28; cf. Is 53, 11-12), con una expresión típicamente semítica, que indica la multitud a la que llega la salvación lograda por el único Cristo y, al mismo tiempo, la totalidad de los seres humanos a los que ha sido ofrecida: es sangre «derramada por vosotros y por todos», como explicitan acertadamente algunas traducciones. En efecto, la carne de Cristo se da «para la vida del mundo» (Jn 6, 51; cf. 1 Jn 2, 2).

Cuando repetimos en el recogimiento silencioso de la asamblea litúrgica las palabras venerables de Cristo, nosotros, sacerdotes, nos convertimos en anunciadores privilegiados de este misterio de salvación. Pero ¿cómo serlo eficazmente sin sentirnos salvados nosotros mismos? Somos los primeros a quienes llega en lo más íntimo la gracia que, superando nuestras fragilidades, nos hace clamar «Abba, Padre» con la confianza propia de los hijos (cf. Ga 4, 6; Rm 8, 15). Y esto nos compromete a progresar en el camino de perfección. En efecto, la santidad es la expresión plena de la salvación. Sólo viviendo como salvados podemos ser anunciadores creíbles de la salvación. Por otro lado, tomar conciencia cada vez de la voluntad de Cristo de ofrecer a todos la salvación obliga a reavivar en nuestro ánimo el ardor misionero, estimulando a cada uno de nosotros a hacerse «todo a todos, para ganar, sea como sea, a algunos» (1 Co 9, 22).

CALENDARIO

23 MARTES. SAN ILDEFONSO, obispo, memoria obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
MISAL: 1ª orac. prop. y el resto del común de pastores (para un obispo) o de un domingo del T.O., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-par.
- 2 Sam 6, 12b-15. 17-19. David y todo Israel iban subiendo el Arca del Señor entre aclamaciones.
- Sal 23. R. ¿Quién es ese Rey de la gloria? Es el Señor.
- Mc 3, 31-35. El que haga la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre.
o bien:
cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 24 de enero, pág. 126.
CALENDARIOS: Toledo y Zamora-ciudad: (S). Madrid y Getafe: (F). Zamora-diócesis: (MO).
Teruel-ciudad: Santa Emerenciana, virgen y mártir (S). Teruel-diócesis y Albarracín: (F).
Oviedo: San Ildefonso, obispo, y conmemoración de la descensión de la BVM (MO).
Agustinos: Beata Josefa María de Benigánim, virgen (MO).
Dominicos: Beato Enrique Seuze, presbítero (MO).
Hijos de la Sagrada Familia: Desposorio de santa María Virgen con san José (MO).
Tortosa: San Francisco Gil de Frederic, presbítero y mártir (ML).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
En la ciudad de Toledo, en la Hispania Tarraconense (hoy España), san Ildefonso, que fue monje y rector de su cenobio, y después elegido obispo. Autor fecundo de libros y de textos litúrgicos, se distinguió por su gran devoción hacia la Santísima Virgen María, Madre de Dios. (667)

En España, la oración colecta es propia de la memoria. El resto está tomado del común de pastores: II. Para un Obispo 2.

23 de enero
San Ildefonso, obispo
Memoria
COMMUNE PASTORUM
II. PRO EPISCOPO 2.
Antífona de entrada 1 S 2, 35
Suscitaré un sacerdote fiel, que obre según mi corazón y mis deseos, dice el Señor.
O bien: Cf. Lc 12, 42
Este es el administrador fiel y prudente a quien el Señor pondrá al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas.
Antiphona ad introitum Cf. 1 S 2, 35
Suscitábo mihi sacerdótem fidélem, qui iuxta cor meum et ánimam meam fáciet, dicit Dóminus.
Vel: Cf. Lc 12, 42
Fidélis et prudens dispensátor in magni patrisfamílias domo constitútus erat, ut consérvis suis mensúram trítici erogáret.
Oración colecta
Dios topoderoso, que hiciste a san Ildefonso insigne defensor de la virginidad de María; concede a los que creemos en este privilegio de la Madre de tu Hijo, sentirnos amparados por su poderosa y materna intercesión. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Dómine Deus, qui beátum N. caelésti doctrína imbúere dignátus es, da nobis, ipsíus intervéntu, eándem doctrínam fidéliter custodíre, et móribus profitéri. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la III semana de Tiempo Ordinario. año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA 2 Sam 6, 12b-15. 17-19
David y todo Israel iban subiendo el Arca del Señor entre aclamaciones
Lectura del segundo libro de Samuel.

En aquellos días, David fue y trajo con algazara el Arca de Dios de la casa de Obededón a la ciudad de David.
Cuando los portadores del Arca del Señor avanzaban seis pasos, se sacrificaba un toro y un animal cebado.
David iba danzando ante el Señor con todas sus fuerzas, ceñido de un efod de lino.
Él y toda la casa de Israel iban subiendo el Arca del Señor entre aclamaciones y al son de trompeta.
Trajeron el Arca del Señor y la instalaron en su lugar, en medio de la tienda que había desplegado David.
David ofreció ante el Señor holocaustos y sacrificios de comunión.
Cuando acabó de ofrecerlos, bendijo al pueblo en el nombre del Señor del universo. Repartió a todo el pueblo, a la muchedumbre de Israel, hombres y mujeres, una torta de pan, una pastel de dátiles y un pastel de uvas pasas. Tras lo cual, todo el pueblo se fue, cada uno a su casa.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 23, 7. 8. 9. 10 (R.: cf. 8a)
R.
¿Quién es ese Rey de la gloria? Es el Señor. Quis est iste rex gloriæ? Dóminus ipse est.

V. ¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las puertas eternales:
va a entrar el Rey de la gloria. R.
¿Quién es ese Rey de la gloria? Es el Señor. Quis est iste rex gloriæ? Dóminus ipse est.

V. ¿Quién es ese Rey de la gloria?
El Señor, héroe valeroso,
el Señor valeroso en la batalla. R.
¿Quién es ese Rey de la Gloria? Es el Señor en persona. Quis est iste rex gloriæ? Dóminus ipse est

V. ¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las puertas eternales:
va a entrar el Rey de la gloria. R.
¿Quién es ese Rey de la gloria? Es el Señor. Quis est iste rex gloriæ? Dóminus ipse est.

V. ¿Quién es ese Rey de la gloria?
El Señor, Dios del universo,
él es el Rey de la gloria. R.
¿Quién es ese Rey de la gloria? Es el Señor. Quis est iste rex gloriæ? Dóminus ipse est.

Aleluya Cf. Mt 11, 25
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del reino a los pequeños. R.
Benedictus es, Pater, Domine cæli et terræ, quia mysteria regni parvulis revelasti.

EVANGELIO Mc 3, 31-35
El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, llegaron la madre de Jesús y sus hermanos y, desde fuera, lo mandaron llamar.
La gente que tenia sentada alrededor le dice:
«Mira, tu madre y tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan».
Él les pregunta:
«¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?».
Y mirando a los que estaban sentados alrededor, dice:
«Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Teofilacto (Catena aurea).
No habla así para negar a su Madre, sino para manifestar que no sólo es digna de honra por haber engendrado a Cristo, sino también por todas sus virtudes.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XII
300. Hermanos: En esta oración pública y comunitaria que vamos a hacer, no se limite cada uno a orar por sí mismo o por sus necesidades, sino oremos a Cristo el Señor por todo el pueblo.
R. Cristo óyenos.
- Pidamos para todo el pueblo cristiano la abundancia de la bondad divina. R.
- Imploremos la largueza de los dones espirituales para todos los no creyentes. R.
- Supliquemos la fortaleza del Señor para todos los que gobiernan las naciones. R.
- Pidamos al Señor, que gobierna el mundo, tiempo bueno y maduración de los frutos. R.
- Roguemos al Señor por todos nuestros hermanos que no han podido venir a esta celebración. R.
- Oremos al juez de todos los hombres por el descanso eterno de los fieles difuntos. R.
- Pidamos la clemencia del Salvador para todos nosotros, que imploramos con fe la misericordia del Señor. R.
- Imploremos la misericordia de Cristo, el Señor, en favor nuestro y de nuestros familiares, confiando en la bondad del Señor. R.
Atiende benignamente nuestras súplicas, Señor, y escucha las oraciones de tus fieles. Por Jesucristo nuestro Señor. 

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, estos dones de tu pueblo ofrecidos en la fiesta de san N., para que, por medio de ellos, percibamos confiadamente el auxilio de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, haec múnera pópuli tui, quae tibi in beáti N. festivitáte offérimus, ut per éadem, sicut confídimus, tuae pietátis sentiámus auxílium. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS PASTORES
La presencia de los santos Pastores en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque nos concedes la alegría de celebrar hoy la fiesta de san N., fortaleciendo a tu Iglesia con el ejemplo de su vida, instruyéndola con su palabra y protegiéndola con su intercesión.
Por eso, con los ángeles y la multitud de los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE SANCTIS PASTORIBUS
De praesentia sanctorum Pastorum in Ecclesia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia sic tríbuis Ecclésiam tuam sancti N. festivitáte gaudére, ut eam exémplo piae conversatiónis corróbores, verbo praedicatiónis erúdias, gratáque tibi supplicatióne tueáris.
Et ídeo, cum Angelórum atque Sanctórum turba, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión Jn 10, 10
Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Jn 10, 10
Ego veni ut vitam hábeant, et abundántius hábeant, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Saciados con la comunión del Cuerpo santo y la Sangre preciosa de tu Hijo, te pedimos, Señor y Dios nuestro, que lo que hemos celebrado con piedad sincera produzca en nosotros frutos de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Córporis sacri et pretiósi Sánguinis alimónia repléti, quaesumus, Dómine Deus noster, ut, quod pia devotióne gérimus, certa redemptióne capiámus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 24 de enero
M
emoria de san Francisco de Sales, obispo de Ginebra y doctor de la Iglesia. Verdadero pastor de almas, hizo volver a la comunión católica a muchos hermanos que se habían separado y con sus escritos enseñó a los cristianos la devoción y el amor a Dios. Fundó, junto con santa Juana de Chantal, la Orden de la Visitación, y en Lyon entregó humildemente su alma a Dios el 28 de diciembre de 1621. Fue sepultado en Annecy, en Francia, en este día (1622).
2. En Foligno, ciudad de la Umbría (hoy Italia), san Feliciano, a quien se considera el primer obispo de esta región (c. s. III).
3. En la región de Troyes, en la Galia Lugdunense (hoy Francia), san Sabiniano, mártir (s. III).
4. En Antioquía de Siria (hoy en Turquía), pasión de san Babila, obispo, el cual, durante la persecución bajo el emperador Decio, glorificó a Dios muchas veces con suplicios y tormentos, y acabó gloriosamente su vida cargado de cadenas, con las cuales mandó que le enterrasen. Se cuenta que con él padecieron tres jóvenes, Urbano, Prilidiano y Epolonio, a los que había instruido en la fe de Cristo (250).
5. En Cíngoli, del Piceno (hoy Italia), san Exuperancio, obispo (c. s. V).
6*. En Binaco, cerca de Milán, en la Lombardía (hoy Italia), beata Paula Gambara Costa, viuda, que perteneció a la Tercera Orden de San Francisco y se distinguió por la paciencia con que soportó a su violento esposo hasta lograr su conversión, así como por la caridad exquisita que demostró hacia los pobres (1515).
7*. En la ciudad de Londres, en Inglaterra, beatos mártires Guillermo Ireland, presbítero de la Compañía de Jesús, y Juan Grove, su ayudante, que en el reinado de Carlos II, acusados falsamente de sedición, sufrieron en Tyburn el martirio por su fe en Cristo (1679).
8*. En el lugar de Sainville, en la región de Chartres, en Francia, beata María Poussepin, virgen, fundadora del Instituto de las Hermanas Dominicas de la Caridad y de la Presentación de la Santísima Virgen María, para ayudar a los pastores de almas en la formación de las jóvenes y para la asistencia de pobres y enfermos (1744).
9*. En Pratulin, en la región de Siedlce, en Polonia, beatos Vicente Lewoniuk y doce compañeros (Son sus nombres: beatos Daniel Karmasz, Lucas Bojko, Bartolomé Osypiuk, Honofrio Wasiluk, Felipe Kiryluk, Constantino Bojko, Miguel Nicéforo Hryciuk, Ignacio Franczuk, Juan Andrzejuk, Constantino Lubaszuk, Máximo Hawryluk y Miguel Wawrzyszuk.), mártires, que por no haber cedido a las amenazas y halagos de los que querían apartarlos de la Iglesia católica, y por no haber querido entregar las llaves de la parroquia, fueron heridos mortalmente y asesinados (1874).
10*. En Roma, beato Timoteo (José) Giaccardo, presbítero, que instruyó a muchos discípulos en la Pía Sociedad de San Pablo, para anunciar el Evangelio por medio de los instrumentos de comunicación social (1948).