jueves, 14 de diciembre de 2017

Jueves 18 enero 2018, Jueves de la II semana del Tiempo Ordinario (o misa por la Unidad de los cristianos).

SOBRE LITURGIA

DIRECTORIO SOBRE LA PIEDAD POPULAR Y LA LITURGIA

Semana de oración por la unidad de los cristianos


182. Teniendo siempre presente la oración de Jesús: "como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que ellos sean una sola cosa en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado" (Jn 17,21), la Iglesia invoca en cada Eucaristía el don de la unidad y de la paz. El mismo Misal Romano – entre las Misas por diversas necesidades – contiene tres formularios de Misa "por la unidad de los cristianos". Esta intención aparece también en las preces de Liturgia de las Horas.

Dada la diversa sensibilidad de los "hermanos separados", también las expresiones de la piedad popular deben tener presente el criterio ecuménico. De hecho "la conversión del corazón y santidad de vida, juntamente con las oraciones privadas y públicas por la unidad de los cristianos, han de considerarse como el alma de todo el movimiento ecuménico, y con razón puede llamarse ecumenismo espiritual". Un especial punto de encuentro entre los católicos y los cristianos pertenecientes a otras Iglesias y Comunidades eclesiales es la oración en común, para impetrar la gracia de la unidad y para presentar a Dios las necesidades o preocupaciones comunes, y para darle gracias e implorar su ayuda. "La oración común se recomienda especialmente durante la "Semana de oración por la unidad de los cristianos", o en el tiempo entre la Ascensión y Pentecostés". Se han concedido indulgencias a la oración por la unidad de los cristianos.

CALENDARIO

*
18-25 de enero: OCTAVARIO DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS (mundial y pontificia).

18 JUEVES DE LA II SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 65, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-par.
- 1 Sam 18, 6-9; 19, 1-7. Mi padre busca el modo de matarte.
- Sal 55. R. En Dios confío y no temo.
- Mc 3, 7-12. Los espíritus inmundos gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios», pero él les prohibía que lo diesen a conocer.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 19 de enero, pág. 117.
CALENDARIOS: Orden Sancti Spiritus: San Fazzio (F).
Toledo: San Francisco de Sales, obispo y doctor de la Iglesia (MO-trasladada).
Tortosa: San Ildefonso, obispo (MO-trasladada).
Dominicos: Santa Margarita de Hungría, virgen (MO).
Urgell y HH. de las Escuelas Cristianas: San Jaime Hilario Manuel Barbal, mártir (ML).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del II domingo del T. Ordinario (o de otro domingo del T. Ordinario).

Misa por la Unidad de los cristianos:
POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS B.
Esta misa puede decirse, incluso en los domingos del tiempo ordinario, cuando tienen lugar especiales celebraciones por la unidad de los cristianos, fuera de los domingos de Adviento, Cuaresma y Pascua, y de las solemnidades.
PRO UNITATE CHRISTIANORUM B.
Haec Missa adhiberi potest, quando peculiares celebrationes pro unitate christianorum habentur, dummodo non occurrat dominica Adventus, Quadragesimae vel Paschae, aut sollemnitas quaedam.
Antífona de entrada Sal 105, 47
Sálvanos, Señor Dios nuestro, reúnenos de entre los gentiles: daremos gracias a tu santo nombre, y alabarte será nuestra gloria.
Antiphona ad introitum Ps 105, 47
Salvos nos fac, Dómine Deus noster, et cóngrega nos de natiónibus, ut confiteámur nómini sancto tuo, et gloriémur in laude tua.
Oración colecta
Oh, Dios, que has reunido pueblos diversos en la confesión de tu nombre, concédenos desear y hacer cuanto nos mandas, para que el pueblo llamado a tu reino, tenga una misma fe en su espíritu y un mismo amor en sus obras. Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Escucha propicio, Señor, las súplicas de tu pueblo y haz que los corazones de tus fieles vivan unidos en tu alabanza y en la penitencia común, hasta que, desaparecida la división de los cristianos, caminemos alegres en la perfecta comunión de la Iglesia hacia tu reino eterno. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui diversitátem géntium in confessióne tui nóminis adunásti, da nobis et velle et posse quae praecipis, ut pópulo ad regnum tuum vocáto una sit fides méntium et píetas actiónum. Per Dóminum.
Vel:
Preces pópuli tui, quaesumus, Dómine, placátus inténde, et praesta, ut fidélium corda in tua laude et commúni paeniténtia iungántur, quátenus, christianórum divisióne subláta, in perfécta Ecclésiae communióne ad aetérnum tuum regnum properémus laetántes. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la II semana del Tiempo Ordinario, año par (Lecc. III-par).

PRIMERA LECTURA 1 Sam 18, 6-9; 19, 1-7
Mi padre busca el modo de matarte
Lectura del primer libro de Samuel.

En aquellos días, cuando David volvía de haber matar al filisteo, salieron las mujeres de todas las ciudades de Israel al encuentro del rey Saúl para cantar danzando con tambores, gritos de alborozo y címbalos.
Las mujeres cantaban y repetían al bailar:
«Saúl mató a mil,
David a diez mil».
A Saúl lo enojó mucho aquella copla, y le pareció mal, pues pensaba:
« Han asignado diez mil a David, y mil a mí. No le falta más que la realeza».
Desde aquel día Saúl vio con malos ojos a David.
Saúl manifestó a su hijo Jonatán y de sus servidores la intención de matar a David. Jonatán, hijo de Saúl, amaba mucho a David. Y le advirtió:
«Mi padre busca el modo de matarte. Mañana toma precauciones, quédate en lugar secreto y permanece allí oculto. Yo saldré y me colocaré al lado de mi padre en el campo donde te encuentres. Le hablaré de ti, veré lo que hay y te lo comunicaré».
Jonatán habló bien de David a su padre Saúl. Le dijo:
«No haga daño el rey a su siervo David, pues él no te ha hecho mal alguno, y su conducta ha sido muy favorable hacia ti. Expuso su vida, mató al filisteo y el Señor le concedió una gran victoria a todo Israel. Entonces te alegraste al verlo. ¿Por qué hacerte culpable de sangre inocente, matando a David sin motivo?».
Saúl escuchó lo que le decía Jonatán, y juró:
«Por vida del Señor, no morirá».
Jonatán llamó a David y le contó toda aquella conversación. Le trajo junto a Saúl y siguió a su servicio como antes.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Sal 55, 2-3. 9-10ab. 10c-11. 12-13 (R.: 5b)
R.
En Dios confío y no temo. In Deo sperávi, non timébo.

V. Misericordia, Dios mío, que me hostigan,
me atacan y me acosan todo el día;
todo el día me hostigan mis enemigos,
me atacan en masa, oh Altísimo. R.
En Dios confío y no temo. In Deo sperávi, non timébo.

V. Anota en tu libro mi vida errante,
recoge mis lágrimas en tu odre, Dios mío,
mis fatigas en tu libro.
Que retrocedan mis enemigos
cuando te invoco. R.
En Dios confío y no temo. In Deo sperávi, non timébo.

V. Así sabré que eres mi Dios.
En Dios, cuya promesa alabo,
en el Señor, cuya promesa alabo. R.
En Dios confío y no temo. In Deo sperávi, non timébo.

V. En Dios confío y no temo;
¿qué podrá hacerme un hombre?
Te debo, Dios mío, los votos que hice,
los cumpliré con acción de gracias. R.
En Dios confío y no temo. In Deo sperávi, non timébo.

Aleluya Cf. 2 Tm 1, 10
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Nuestro Salvador, Cristo Jesús, destruyó la muerte, e hizo brillar la vida por medio del Evangelio. R.
Salvator noster Iesus Christus destruxit mortem, et illuminavit vitam per Evangelium.

EVANGELIO Mc 3, 7-12
Los espíritus inmundos gritaban:
«Tú eres el Hijo de Dios», pero él les prohibía que lo diesen a conocer
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del mar, y lo siguió una gran muchedumbre de Galilea.
Al enterarse de las cosas que hacia, acudía mucha gente de Judea, Jerusalén, Idumea, Transjordania y cercanías de Tiro y Sidón.
Encargó a sus discípulos que le tuviesen preparada una barca, no lo fuera a estrujar el gentío.
Como había curado a muchos, todos los que sufrían de algo se le echaban encima para tocarlo.
Los espíritus inmundos, cuando lo veían, se postraban ante él y gritaban:
«Tú eres el Hijo de Dios».
Pero él les prohibía severamente que lo diesen a conocer.

Palabra del Señor
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Beda (Catena aurea)
Esta barca, que sirve al Señor en el mar, es la Iglesia formada de la congregación de las gentes. Entra en la barca para que no lo sofoque la turba porque, alejándose de la muchedumbre agitada, se complace en ir a los que menosprecian la gloria del siglo y a estar junto a ellos.

Oración de los fieles
443. Elevemos, hermanos, insistentes súplicas a Dios nuestro Padre, para que realice la unión de todos los cristianos, según los planes de su divina providencia.
- Por la santa Iglesia católica: para que humilde y sencilla, sea un hogar abierto para todos los cristianos. Roguemos al Señor.
- Por todas las Iglesias y comunidades cristianas: para que el Espíritu Santo nos haga vivir con mayor intensidad cada día el sufrimiento de la mutua división. Roguemos al Señor.
- Por el Consejo Ecuménico de las Iglesias, por el Secretariado para la Unidad, por las organizaciones que fomentan la unión: para que sus esfuerzos pacientes sean comprendidos y ayudados por las Iglesias. Roguemos al Señor.
- Por nosotros mismos, por nuestra comunidad (parroquia): para que, ávidos de la Palabra de Dios, superemos nuestros prejuicios y abundemos en el espíritu de caridad. Roguemos al Señor.
Dios Padre celestial, tú que eres el único que puedes realizar lo que parece imposible para que cese la desunión de los cristianos y tu Iglesia sea consagrada en la unidad, por los medios y en el tiempo que tienes establecido. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Al celebrar el memorial de nuestra salvación, suplicamos, Señor, tu clemencia, para que este sacramento de piedad sea para nosotros signo de unidad y vínculo de caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Salútis nostrae memoriále celebrántes, cleméntiam tuam, Dómine, supplíciter exorámus, ut hoc sacraméntum pietátis fiat nobis signum unitátis et vínculum caritátis. Per Christum.
Prefacio. La unidad del Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia,
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Por él nos has conducido al conocimiento de tu verdad, para hacernos miembros de su Cuerpo mediante el vínculo de una misma fe y un mismo bautismo; por él has derramado sobre todas las gentes tu Espíritu Santo, admirable constructor de la unidad por la diversidad de sus dones, que habita en tus hijos de adopción, y colma y dirige a toda la Iglesia.
Por eso, unidos a los coros angélicos, te alabamos proclamando llenos de alegría:
Santo, Santo, Santo...
Praefatio: De unitate Corporis Christi, quod est Ecclesia.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Per ipsum enim nos adduxísti ad agnitiónem tuae veritátis, ut uníus fídei et baptísmi vínculo Corpus eius efficerémur; per ipsum in cunctis géntibus largítus es Spíritum Sanctum tuum, qui, in diversitáte donórum mirábilis operátor et unitátis efféctor, fílios adoptiónis inhábitat totámque replet et regit Ecclésiam.
Et ídeo, choris angélicis sociáti, te laudámus in gáudio confiténtes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus Dóminus Deus Sábaoth...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCARÍSTICA III.
Antífona de la comunión Col 3, 14-15
Por encima de todo, el amor, que es el vínculo de la unidad perfecta. Que la paz de Cristo reine en vuestro corazón: a ella habéis sido convocados en un solo cuerpo.
Antiphona ad communionem Col 3, 14-15
Super ómnia caritátem habéte, quod est vínculum perfectiónis; et pax Christi exsúltet in córdibus vestris, in qua et vocáti estis in uno córpore.
Oración después de la comunión
Derrama, Señor, en nosotros tu Espíritu de caridad, y, por la eficacia de este sacrificio, haz que cuantos creemos en ti vivamos unidos en un mismo amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Spíritum nobis, Dómine, tuae caritátis infúnde, ut, huius sacrifícii virtúte, una fácias in te credéntes pietáte concórdes. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 19 de enero

1. En Esmirna, de Asia (hoy en Turquía), pasión de san Germánico, mártir de Filadelfia en tiempo de los emperadores Marco Antonino y Lucio Aurelio. Fue discípulo de san Policarpo, al que precedió en el martirio, y condenado por el juez en el vigor de la primera juventud, por gracia de Dios superó el miedo de la fragilidad corporal, llegando a provocar él mismo al animal que le destinaron para su sacrificio (c. 167).
2. Cerca de Spoleto, ciudad de la Umbría (hoy Italia), san Ponciano, mártir, que fue duramente azotado con varas y, finalmente, degollado por su fe en Cristo, en tiempo del emperador Antonino (s. II).
3. En la vía Cornelia, en el decimotercer miliario antes de Roma, en el cementerio de Ninfa, santos Mario, Marta, Audifax y Abaco, mártires (c. s. IV).
4. Conmemoración de san Macario el Grande, presbítero y abad del monasterio de Scete, en Egipto, que, considerándose muerto al mundo, vivía sólo para Dios, enseñándolo así a sus monjes (c. 390).
5. Conmemoración de san Macario, llamado Alejandrino, presbítero y abad en las montañas de Scete, en Egipto (s. V).
6. En la ciudad de Lodi, en la Liguria (hoy Italia), conmemoración de san Basiano, obispo, que luchó enérgicamente, junto con san Ambrosio de Milán, para proteger a su grey de la herejía de los arrianos, que aún persistía en su diócesis (409).
7. En Como, ciudad de Lombardía (hoy Italia), santas Liberada y Faustina, hermanas y vírgenes, que fundaron el monasterio de Santa Margarita (580).
8*. Cerca de Carnuto (Chartres), de Neustria (hoy Francia), san Launomaro, abad del monasterio de Corbión, que había fundado él mismo en la soledad de Perche (c. 593).
9. En la ciudad de Ravena, en la Flaminia (hoy Italia), san Juan, obispo, el cual, durante la guerra contra los lombardos que agitaba toda Italia, proveyó óptimamente a las necesidades de su Iglesia, como narra san Gregorio I Magno, papa, quien le envió su libro de la Regla Pastoral (595).
10*. En Rouen, ciudad de Neustria (hoy Francia), san Remigio, obispo, hermano del rey Pipino, que se preocupó por introducir el modo romano en el canto de la salmodia (c. 762).
11*. En la isla de Corfú, en Grecia, san Arsenio, obispo, que fue un pastor completamente dedicado a su grey y asiduo en la oración nocturna (s. X).
12*. En la ciudad de Sevilla, en España, beato Marcelo Spínola y Maestre, obispo, que fundó círculos de obreros para mejorar la sociedad humana, trabajó por la verdad y la equidad, y abrió su casa a los menesterosos (1906).