miércoles, 22 de noviembre de 2017

Miércoles 27 diciembre 2017, San Juan, apóstol y evangelista, fiesta.

SOBRE LITURGIA

CARTA ENCÍCLICA ECCLESIA DE EUCHARISTIA (17 de abril de 2003)
DEL SUMO PONTÍFICE JUAN PABLO II


51. A propósito del arte sagrado y la disciplina litúrgica, lo que se ha producido en tierras de antigua cristianización está ocurriendo también en los continentes donde el cristianismo es más joven. Este fenómeno ha sido objeto de atención por parte del Concilio Vaticano II al tratar sobre la exigencia de una sana y, al mismo tiempo, obligada «inculturación». En mis numerosos viajes pastorales he tenido oportunidad de observar en todas las partes del mundo cuánta vitalidad puede despertar la celebración eucarística en contacto con las formas, los estilos y las sensibilidades de las diversas culturas. Adaptándose a las mudables condiciones de tiempo y espacio, la Eucaristía ofrece alimento, no solamente a las personas, sino a los pueblos mismos, plasmando culturas cristianamente inspiradas.

No obstante, es necesario que este importante trabajo de adaptación se lleve a cabo siendo conscientes siempre del inefable Misterio, con el cual cada generación está llamada confrontarse. El «tesoro» es demasiado grande y precioso como para arriesgarse a que se empobrezca o hipoteque por experimentos o prácticas llevadas a cabo sin una atenta comprobación por parte de las autoridades eclesiásticas competentes. Además, la centralidad del Misterio eucarístico es de una magnitud tal que requiere una verificación realizada en estrecha relación con la Santa Sede. Como escribí en la Exhortación apostólica postsinodal Ecclesia in Asia, «esa colaboración es esencial, porque la sagrada liturgia expresa y celebra la única fe profesada por todos y, dado que constituye la herencia de toda la Iglesia, no puede ser determinada por las Iglesias locales aisladas de la Iglesia universal».(101)

52. De todo lo dicho se comprende la gran responsabilidad que en la celebración eucarística tienen principalmente los sacerdotes, a quienes compete presidirla in persona Christi, dando un testimonio y un servicio de comunión, no sólo a la comunidad que participa directamente en la celebración, sino también a la Iglesia universal, a la cual la Eucaristía hace siempre referencia. Por desgracia, es de lamentar que, sobre todo a partir de los años de la reforma litúrgica postconciliar, por un malentendido sentido de creatividad y de adaptación, no hayan faltado abusos, que para muchos han sido causa de malestar. Una cierta reacción al «formalismo» ha llevado a algunos, especialmente en ciertas regiones, a considerar como no obligatorias las «formas lo» adoptadas por la gran tradición litúrgica de la Iglesia y su Magisterio, y a introducir innovaciones no autorizadas y con frecuencia del todo inconvenientes.

Por tanto, siento el deber de hacer una acuciante llamada de atención para que se observen con gran fidelidad las normas litúrgicas en la celebración eucarística. Son una expresión concreta de la auténtica eclesialidad de la Eucaristía; éste es su sentido más profundo. La liturgia nunca es propiedad privada de alguien, ni del celebrante ni de la comunidad en que se celebran los Misterios. El apóstol Pablo tuvo que dirigir duras palabras a la comunidad de Corinto a causa de faltas graves en su celebración eucarística, que llevaron a divisiones (skísmata) y a la formación de facciones (airéseis) (cf. 1 Co 11, 17-34). También en nuestros tiempos, la obediencia a las normas litúrgicas debería ser redescubierta y valorada como reflejo y testimonio de la Iglesia una y universal, que se hace presente en cada celebración de la Eucaristía. El sacerdote que celebra fielmente la Misa según las normas litúrgicas y la comunidad que se adecua a ellas, demuestran de manera silenciosa pero elocuente su amor por la Iglesia. Precisamente para reforzar este sentido profundo de las normas litúrgicas, he solicitado a los Dicasterios competentes de la Curia Romana que preparen un documento más específico, incluso con rasgos de carácter jurídico, sobre este tema de gran importancia. A nadie le está permitido infravalorar el Misterio confiado a nuestras manos: éste es demasiado grande para que alguien pueda permitirse tratarlo a su arbitrio personal, lo que no respetaría ni su carácter sagrado ni su dimensión universal.

(101) N. 22: AAS 92 (2000), 485.

CALENDARIO

27 MIÉRCOLES. SAN JUAN, apóstol y evangelista, fiesta


Fiesta de san Juan, apóstol y evangelista, hijo de Zebedeo, que junto con su hermano Santiago y con Pedro fue testigo de la transfiguración y de la pasión del Señor, y al pie de la cruz recibió de Él a María como madre. En su evangelio y en otros escritos se muestra como teólogo, habiendo contemplado la gloria del Verbo encarnado y anunciando lo que vio (elog. del Martirologio Romano).

Misa de la fiesta (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Pf. Nav., embolismos props. de la Octava en las PP. EE. Conveniente PE I. No se puede decir la PE IV.
LECC.: vol. IV.
- 1 Jn 1, 1-4. Eso que hemos visto y oído os lo anunciamos.
- Sal 96. R. Alegraos, justos, con el Señor.
- Jn 20, 1a. 2-8. El otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro.

* Hoy no se permiten las Misas de difuntos, excepto la exequial.

Liturgia de las Horas: oficio de la fiesta. Te Deum. Vísp. como II Vísp. del día 25 y props. Comp. Dom. I o II.

Martirologio: elogs. del 28 de diciembre, pág. 737.
CALENDARIOS: Barcelona: Aniversario de la ordenación episcopal del cardenal Lluís Martínez Sistach, arzobispo, emérito (1987).
Huelva: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. José Vilaplana Blasco, obispo (1984).
Mérida-Badajoz: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Santiago García Aracil, arzobispo, emérito (1984).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Fiesta de san Juan, apóstol y evangelista, hijo de Zebedeo, que junto con su hermano Santiago y con Pedro fue testigo de la transfiguración y de la pasión del Señor, y al pie de la cruz recibió de él a María como madre. En su Evangelio y en otros escritos se muestra como teólogo, habiendo contemplado la gloria del Verbo encarnado y anunciando lo que vio. (s. I)

27 de diciembre
SAN JUAN, APÓSTOL Y EVANGELISTA
Fiesta
Die 27 decembris
S. IOANNIS, APOSTOLI ET EVANGELISTAE
Festum
Antífona de entrada
Este es Juan, que durante la cena reclinó su cabeza en el pecho del Señor: apóstol bienaventurado, a quien fueron revelados los secretos divinos y difundió la palabra de vida por toda la tierra.
O bien: Cf. Eclo 15, 5
En medio de la asamblea le abrirá la boca, y el Señor lo llenará del espíritu de sabiduría y de inteligencia, lo revestirá con un vestido de gloria.
Antiphona ad introitum
Iste est Ioánnes, qui supra pectus Dómini in cena recúbuit: beátus Apóstolus, cui reveláta sunt secréta caeléstia, et verba vitae in toto terrárum orbe diffúdit.
Vel: Cf. Qo 15, 5
In médio Ecclésiae apéruit os eius, et implévit eum Dóminus spíritu sapiéntiae et intelléctus; stolam glóriae índuit eum.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excélsis.
Oración colecta
Oh, Dios, que por medio del apóstol san Juan nos has revelado las misteriosas profundidades de tu Verbo, concédenos comprender con inteligencia y amor lo que él ha hecho resonar en nuestros oídos admirablemente. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui per beátum apóstolum Ioánnem Verbi tui nobis arcána reserásti, praesta, quaesumus, ut, quod ille nostris áuribus excellénter infúdit, intellegéntiae competéntis eruditióne capiámus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la fiesta de san Juan, apóstol y evangelista (Lec. IV).

PRIMERA LECTURA 1 Jn 1, 1-4
Eso que hemos visto y oído os lo anunciamos
Comienzo de la primera carta del apóstol san Juan.

Queridos hermanos:
Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos acerca del Verbo de la vida; pues la Vida se hizo visible, y nosotros hemos visto, damos testimonio y os anunciamos la vida eterna que estaba junto al Padre y se nos manifestó. Eso que hemos visto y oído os lo anunciamos, para que estéis en comunión con nosotros y nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Os escribimos esto, para que nuestro gozo sea completo.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 96, 1-2. 5-6. 11-12 (R.: 12a)
R.
Alegraos, justos, con el Señor. Laetámini, iusti, in Dómino.

V. El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean,
justicia y derecho sostienen su trono. R.
Alegraos, justos, con el Señor. Laetámini, iusti, in Dómino.

V. Los montes se derriten como cera ante el Señor,
ante el Señor de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria. R.
Alegraos, justos, con el Señor. Laetámini, iusti, in Dómino.

V. Amanece la luz para el justo,
y la alegría para los rectos de corazón.
Alegraos, justos, con el Señor,
celebrad su santo nombre. R.
Alegraos, justos, con el Señor. Laetámini, iusti, in Dómino.

Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. A ti, oh, Dios, te alabamos, a ti, Señor, te reconocemos; a ti te ensalza el glorioso coro de los apóstoles. R.
Te Deum laudámus, te Dóminum confitémur; te gloriósus Apostolórum chorus laudat Dómine.

EVANGELIO Jn 20, 2-8
El otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

El primer día de la semana, María la Magdalena echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:
«Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró.
Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte.
Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Ex. Ap. Verbum Domini 5.
Juan, a quien la tradición señala como el "discípulo al que Jesús amaba" (Jn 13, 23; Jn 20, 2; Jn 21, 7.20), sacó de su experiencia personal de encuentro y seguimiento de Cristo, una certeza interior: Jesús es la Sabiduría de Dios encarnada, su Palabra eterna que se ha hecho hombre mortal (Cf. Ángelus, 4 enero 2009).13 Que aquel que "vio y creyó" (Jn 20, 8) nos ayude también a nosotros a reclinar nuestra cabeza sobre el pecho de Cristo (cf. Jn 13, 25), del que brotaron sangre y agua (cf. Jn 19, 34), símbolo de los sacramentos de la Iglesia. Siguiendo el ejemplo del apóstol Juan y de otros autores inspirados, dejémonos guiar por el Espíritu Santo para amar cada vez más la Palabra de Dios.

Oración de los fieles
367. El evangelista san Juan contempló al Señor Jesús en la Palabra hecha carne. Por su intercesión, elevemos al Padre nuestra común oración.
- Por la Iglesia: para que viva siempre mejor el mandato del amor, recordado y testimoniado por el evangelista san Juan. Oremos al Señor.
- Por todos los que anuncian el Evangelio a través de la predicación, de la catequesis y de los varios medios de comunicación social: para que puedan hacerlo en todo momento con la sabiduría y profundidad del apóstol san Juan. Oremos al Señor.
- Por todos los que sufren en el cuerpo y en el espíritu: para que sean fortalecidos por la maternal asistencia de la Virgen María, confiada por Cristo en la cruz a su discípulo amado. Oremos al Señor.
- Por todos nosotros: para que, por la intercesión de san Juan, evangelista, unamos la intimidad en la oración al ardor apostólico en el servicio a Dios y a los hermanos. Oremos al Señor.
Todo esto te lo pedimos, Padre, por tu Hijo Jesucristo, que quiso acampar entre nosotros para nuestra salvación. Él, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Santifica, Señor, los dones que hemos presentado para que, al participar de esta cena, nos abramos al misterio del Verbo eterno que revelaste a tu apóstol san Juan en la misma fuente. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Múnera, quaesumus, Dómine, obláta sanctífica, et praesta, ut ex huius cenae convívio aetérni Verbi secréta hauriámus, quae ex eódem fonte apóstolo tuo Ioánni revelásti. Per Christum.
PREFACIO II NAVIDAD
La restauración del universo en la Encarnación
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo nuestro Señor.
Porque en el misterio santo que hoy celebramos, el que era invisible en su naturaleza se hace visible al adoptar la nuestra; el Eterno, engendrado antes del tiempo, comparte nuestra vida temporal para reconstruir todo el universo al asumir en sí todo lo caído, para llamar de nuevo al reino de los cielos al hombre descarriado.
Por eso, te alabamos con todos los ángeles, aclamándote llenos de alegría:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO II DE NATIVITATE DOMINI
De restauratione universa in Incarnatione
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Qui, in huius venerándi festivitáte mystérii, invisíbilis in suis, visíbilis in nostris appáruit, et ante témpora génitus esse copit in témpore; ut, in se érigens cuncta deiécta, in íntegrum restitúeret univérsa, et hóminem pérditum ad caeléstia regna revocáret.
Unde et nos, cum ómnibus Angelis te laudámus, iucúnda celebratióne clamántes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO.
Cuando se utiliza el Canon romano, se dice Reunidos en comunión propio. Se dice: para celebrar el día santo.
PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANUS.
Quando adhibetur Canon romanus, dicitur Communicántes proprium. Dicitur: et diem sacratíssimam celebrántes, quo, etc.
Antífona de comunión Jn 1, 14. 16
El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros; de su plenitud todos hemos recibido.
Antiphona ad communionem Jn 1, 14. 16
Verbum caro factum est, et habitávit in nobis. Et de plenitúdine eius nos omnes accépimus.
Oración después de la comunión
Dios todopoderoso, te pedimos, por el misterio que hemos celebrado, que el Verbo hecho carne, a quien anunció el apóstol san Juan, habite siempre entre nosotros. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Praesta, quaesumus, omnípotens Deus, ut Verbum caro factum, quod beátus Ioánnes apóstolus praedicávit, per hoc mystérium quod celebrávimus hábitet semper in nobis. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 28 de diciembre
F
iesta de los santos Inocentes mártires, niños que fueron ejecutados en Belén de Judea por el impío rey Herodes, para que pereciera con ellos el niño Jesús, a quien habían adorado los Magos, y que fueron honrados como mártires desde los primeros siglos de la Iglesia, primicia de todos los que derramarían su sangre por Dios y el Cordero.
2. En Alejandría, en Egipto, san Teona, obispo, que fue el maestro y predecesor de san Pedro, mártir (300).
3. Conmemoración de san Antonio, monje, el cual llevó vida solitaria y, siendo ya anciano, se recluyó en el monasterio de Lérins, de la Provenza, en donde, amable y docto, murió piadosamente (c. 520).
4*. En Matelica, del Piceno, en Italia, beata Matías de Nazareis, abadesa de la Orden de las Clarisas (1326).
5. En Lyon, en Francia, muerte de san Francisco de Sales, obispo de Ginebra, cuya memoria se celebra en la fecha de su sepultura en Annecy, el día veinticuatro de enero (1622).
6. En Roma, san Gaspar del Búfalo, presbítero, el cual lucho denodadamente por la libertad de la Iglesia y, encarcelado, no cesó de conducir a los pecadores por el camino recto, principalmente con la devoción a la preciosísima sangre de Cristo, en cuyo honor fundó las Congregaciones de Misioneros y de Hermanas (1837).
7*. En Nápoles, en Italia, beata Catalina Volpicelli, virgen, que, entregada a la asistencia de los pobres y enfermos, fundó el Instituto de Esclavas del Sagrado Corazón, para que siempre manifestase una caridad activa, adaptada a las necesidades de los tiempos (1894).
8*. En Kiev, en Ucrania, beato Gregorio Khomysyn, obispo de Stanislaviv y mártir, el cual, en tiempo de persecución de la fe, mereció sentarse en el convite celestial del Cordero (1945).