martes, 7 de noviembre de 2017

Martes 12 diciembre 2017, Martes de la II semana de Adviento, feria o Bienaventurada Virgen María de Guadalupe, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

CARTA ENCÍCLICA ECCLESIA DE EUCHARISTIA (17 de abril de 2003)
DEL SUMO PONTÍFICE JUAN PABLO II

CAPÍTULO III. APOSTOLICIDAD DE LA EUCARISTÍA Y DE LA IGLESIA


26. Como he recordado antes, si la Eucaristía edifica la Iglesia y la Iglesia hace la Eucaristía, se deduce que hay una relación sumamente estrecha entre una y otra. Tan verdad es esto, que nos permite aplicar al Misterio eucarístico lo que decimos de la Iglesia cuando, en el Símbolo niceno-constantinopolitano, la confesamos «una, santa, católica y apostólica». También la Eucaristía es una y católica. Es también santa, más aún, es el Santísimo Sacramento. Pero ahora queremos dirigir nuestra atención principalmente a su apostolicidad.

27. El Catecismo de la Iglesia Católica, al explicar cómo la Iglesia es apostólica, o sea, basada en los Apóstoles, se refiere a untriple sentido de la expresión. Por una parte, «fue y permanece edificada sobre “el fundamento de los apóstoles” (Ef 2, 20), testigos escogidos y enviados en misión por el propio Cristo».(51) También los Apóstoles están en el fundamento de la Eucaristía, no porque el Sacramento no se remonte a Cristo mismo, sino porque ha sido confiado a los Apóstoles por Jesús y transmitido por ellos y sus sucesores hasta nosotros. La Iglesia celebra la Eucaristía a lo largo de los siglos precisamente en continuidad con la acción de los Apóstoles, obedientes al mandato del Señor.

El segundo sentido de la apostolicidad de la Iglesia indicado por el Catecismo es que «guarda y transmite, con la ayuda del Espíritu Santo que habita en ella, la enseñanza, el buen depósito, las sanas palabras oídas a los apóstoles».(52) También en este segundo sentido la Eucaristía es apostólica, porque se celebra en conformidad con la fe de los Apóstoles. En la historia bimilenaria del Pueblo de la nueva Alianza, el Magisterio eclesiástico ha precisado en muchas ocasiones la doctrina eucarística, incluso en lo que atañe a la exacta terminología, precisamente para salvaguardar la fe apostólica en este Misterio excelso. Esta fe permanece inalterada y es esencial para la Iglesia que perdure así.

28. En fin, la Iglesia es apostólica en el sentido de que «sigue siendo enseñada, santificada y dirigida por los Apóstoles hasta la vuelta de Cristo gracias a aquellos que les suceden en su ministerio pastoral: el colegio de los Obispos, a los que asisten los presbíteros, juntamente con el sucesor de Pedro y Sumo Pastor de la Iglesia».(53) La sucesión de los Apóstoles en la misión pastoral conlleva necesariamente el sacramento del Orden, es decir, la serie ininterrumpida que se remonta hasta los orígenes, de ordenaciones episcopales válidas.(54) Esta sucesión es esencial para que haya Iglesia en sentido propio y pleno.

La Eucaristía expresa también este sentido de la apostolicidad. En efecto, como enseña el Concilio Vaticano II, los fieles «participan en la celebración de la Eucaristía en virtud de su sacerdocio real»,(55) pero es el sacerdote ordenado quien «realiza como representante de Cristo el sacrificio eucarístico y lo ofrece a Dios en nombre de todo el pueblo».(56) Por eso se prescribe en el Misal Romano que es únicamente el sacerdote quien pronuncia la plegaria eucarística, mientras el pueblo de Dios se asocia a ella con fe y en silencio.(57)

(51) N. 857.
(52) Ibíd.
(53) Ibíd.
(54) Cf. Congregación para la Doctrina de la Fe, Carta Sacerdotium ministeriale (6 agosto 1983), III.2: AAS 75 (1983), 1005.
(55) Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, sobre la Iglesia, 10.
(56) Ibíd.
(57) Cf. Institutio generalis: Editio typica tertia, n. 147.


CALENDARIO

12 MARTES DE LA II SEMANA DE ADVIENTO, feria o BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA DE GUADALUPE, memoria libre

Misa
de feria (morado) o de la memoria (blanco).
MISAL: para la feria ants. y oracs. props. / para la memoria 1ª orac. prop. y el resto de la feria o del común de la BVM, Pf. I o III Adv. o de la memoria.
LECC.: vol. II.
- Is 40, 1-11. Dios consuela a su pueblo.
- Sal 95. R. Aquí está nuestro Dios, que llega con fuerza.
- Mt 18, 12-14. Dios no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños.
o bien: cf. vol. IV.
Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 13 de diciembre, pág. 717.
CALENDARIOS: Jaca, Huesca y Santander: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
Teatinos: Beato Juan Marinonio, presbítero (MO).
Tarazona: Beato Martín de San Nicolás y compañeros, mártires (MO). Zaragoza: (ML).
Canónigos Regulares de Letrán: Beato Hartman, obispo (MO).
Madrid: Santa María de Guadalupe (ML-trasladada), o San Dámaso, papa (ML).
Orden de San Juan de Jerusalén: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Jean Laffitte, prelado (2009).
Segovia: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Ángel Rubio Castro, obispo, emérito (2004).
Solsona: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Xavier Novell Gomá, obispo (2010).
Prelatura de la Santa Cruz y del Opus Dei: Aniversario de la muerte de Mons. Javier Echevarría Rodriguez, prelado (2016).

TEXTOS MISA

Martes de la II semana de Adviento. Feria tertia. Hebdómada II Adventus.
Antífona de entrada Cf. Zac 14, 5.7
Vendrá el Señor y con él todos sus santos; aquel día habrá una luz grande.
Antiphona ad introitum Cf. Za 14, 5. 7
Ecce Dóminus véniet, et omnes sancti eius cum eo; et erit in die illa lux magna.
Oración colecta
Oh, Dios, que has manifestado tu salvación hasta los confines de la tierra, concédenos esperar con alegría la gloria del nacimiento de tu Hijo. El, que vive y reina contigo.
Collecta
Deus, qui salutáre tuum cunctis terrae fínibus declárasti, tríbue, quaesumus, ut nativitátis eius glóriam laetánter praestolémur. Per Dóminum.

En la memoria:
Elogio del martirologio
Bienaventurada Virgen María de Guadalupe en México, cuyo gran materno auxilio implora con humildad el pueblo en la colina de Tepeyac, cerca de la ciudad de México, donde apareció. Ella brilla como una estrella que invita a la evangelización de los pueblos y es invocada como protectora de los indígenas y de los pobres.

Oración colecta propia. El resto de la feria.

12 de diciembre
Bienaventurada Virgen María de Guadalupe.
Die 12 decembris
Beatae Mariae Virginis de Guadalupe.
Oración colecta
Oh, Dios, Padre de las misericordias, que pusiste a tu pueblo bajo el singular patrocinio de la santísima Madre de tu Hijo, concede a cuantos la invocan con el título de Guadalupe, que busquen con fe decidida el progreso de los pueblos por los caminos de la justicia y de la paz. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, Pater misericordiárum, qui sub sanctíssimae Matris Fílii tui singulári patrocínio plebem tuam constituísti, tríbue cunctis, qui beátam Vírginem Guadalupénsem ínvocant, ut, alacrióri fide, populórum progressiónem in viis iustítiæ quáereant et pacis. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la II semana de Adviento, feria (Lec. II).

PRIMERA LECTURA Is 40, 1-11
Dios consuela a su pueblo

Lectura del libro de Isaías.

«Consolad, consolad a mi pueblo
—dice vuestro Dios—;
hablad al corazón de Jerusalén,
gritadle,
que se ha cumplido su servicio
y está pagado su crimen,
pues de la mano del Señor ha recibido
doble paga por sus pecados».
Una voz grita:
«En el desierto preparadle
un camino al Señor;
allanad en la estepa
una calzada para nuestro Dios;
que los valles se levanten,
que montes y colinas se abajen,
que lo torcido se enderece
y lo escabroso se iguale.
Se revelará la gloria del Señor,
y la verán todos juntos
—ha hablado la boca del Señor—».
Dice una voz: «Grita».
Respondo: «¿Qué debo gritar?».
«Toda carne es hierba
y su belleza como flor campestre:
se agosta la hierba, se marchita la flor,
cuando el aliento del Señor
sopla sobre ellos;
sí, la hierba es el pueblo;
se agosta la hierba, se marchita la flor,
pero la palabra de nuestro Dios
permanece para siempre».
Súbete a un monte elevado,
heraldo de Sion;
alza fuerte la voz,
heraldo de Jerusalén;
álzala, no temas,
di a las ciudades de Judá:
«Aquí está vuestro Dios.
Mirad, el Señor Dios llega con poder
y con su brazo manda.
Mirad, viene con él su salario
y su recompensa lo precede.
Como un pastor que apacienta el rebaño,
reúne con su brazo los corderos
y los lleva sobre el pecho;
cuida él mismo a las ovejas que crían».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 95. 1-2. 3 y 10ac. 11-12. 13 (R.: cf. Is 40, 9-10)
R.
Aquí está nuestro Dios, que llega con fuerza.
Ecce Deus noster in fortitúdine véniet.

V. Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre,
proclamad día tras día su victoria. R.
Aquí está nuestro Dios, que llega con fuerza.
Ecce Deus noster in fortitúdine véniet.

V. Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones.
Decid a los pueblos: «El Señor es rey:
él gobierna a los pueblos rectamente». R.
Aquí está nuestro Dios, que llega con fuerza.
Ecce Deus noster in fortitúdine véniet.

V. Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
aclamen los árboles del bosque. R.
Aquí está nuestro Dios, que llega con fuerza.
Ecce Deus noster in fortitúdine véniet.

V. Delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad. R.
Aquí está nuestro Dios, que llega con fuerza.
Ecce Deus noster in fortitúdine véniet.

Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Está cerca el día del Señor; mirad, él viene a salvarnos. R. Prope est dies Dómini; ecce véniet ad salvándum nos.

EVANGELIO Mt 18, 12-14
Dios no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en los montes y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, en verdad os digo que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado.
Igualmente, no es voluntad de vuestro Padre que está en el cielo que se pierda ni uno de estos pequeños».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, homilía en santa Marta 6 de diciembre de 2016
Jesús, cuando encuentra a la oveja perdida no la insulta, aunque haya hecho tanto daño. En el huerto de los olivos llama a Judas "amigo". Son las caricias de Dios. ¡Quien no conoce las caricias del Señor no conoce la doctrina cristiana! ¡Quien no se deja acariciar por el Señor está perdido! Ese es el alegre anuncio, ese es el sincero alborozo que hoy queremos. Esa es la alegría, ese es el consuelo que buscamos: que venga el Señor con su poder, que son las caricias, a encontrarnos, a salvarnos, como a la oveja perdida, y a llevarnos al rebaño de su Iglesia. Que el Señor nos dé esta gracia de esperar la Navidad con nuestras heridas, con nuestros pecados, sinceramente agradecidos, de esperar el poder de ese Dios que viene a consolarnos, que viene con poder, pero que su poder es la ternura, las caricias que nacen de su corazón, de ese corazón tan bueno que dio la vida por nosotros.

Oración de los fieles
14. Mientras esperamos la venida del Salvador, oremos al Padre, por nosotros y por todos los hombres.
R. Ven, Señor Jesús.
- Para que la Iglesia sea signos vivo de esperanza y comunique a todos los hombres la Buena Noticia. Oremos. R.
- Para que los que gobiernan las naciones trabajen para eliminar las injusticias, las guerras y toda forma de violencia y terrorismo. Oremos. R.
- Para que los que están tristes y desesperanzados encuentren serenidad y esperanza en la venida de Cristo y en la solidaridad de los hermanos. Oremos. R.
- Para que todos los cristianos, sobre todo en los días de la Navidad, nos esforcemos por ser portadores de alegría y paz en el ambiente en que vivimos. Oremos. R.
Escucha, Señor, la oración de tu pueblo, alegre por la esperanza de la venida de tu Hijo en carne mortal, y haz que, cuando el vuelva en su gloria al final de los tiempos, podamos alegrarnos de escuchar de sus labios la invitación a poseer el reino eterno. Te lo pedimos, Padre, por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Que los ruegos y ofrendas de nuestra pobreza te conmuevan, Señor, y al vernos desvalidos y sin méritos propios acude, compasivo, en nuestra ayuda. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Placáre, Dómine, quaesumus, nostrae précibus humilitátis et hóstiis, et, ubi nulla súppetunt suffrágia meritórum, tuae nobis indulgéntiae succúrre praesídiis. Per Christum.
PREFACIO III DE ADVIENTO
Cristo, Señor y Juez de la Historia
En verdad es justo darte gracias, es nuestro deber cantar en tu honor himnos de bendición y de alabanza, Padre todopoderoso, principio y fin de todo lo creado.
Tú nos has ocultado el día y la hora en que Cristo, tu Hijo, Señor y Juez de la historia, aparecerá revestido de poder y de gloria, sobre las nubes del cielo. En aquel día terrible y glorioso pasará la figura de este mundo y nacerán los cielos nuevos y la tierra nueva. El mismo Señor que se nos mostrará entonces lleno de gloria viene ahora a nuestro encuentro en cada hombre y en cada acontecimiento, para que lo recibamos en la fe y por el amor demos testimonio de la esperanza dichosa de su reino.
Por eso, mientras aguardamos su última venida, unidos a los ángeles y a los santos, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE ADVENTU
De duobus adventibus Christi
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Qui, primo advéntu in humilitáte carnis assúmptae, dispositiónis antíquae munus implévit, nobísque salútis perpétuae trámitem reserávit: ut, cum secúndo vénerit in suae glória maiestátis, manifésto demum múnere capiámus, quod vigilántes nunc audémus exspectáre promíssum.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de la comunión Cf. 2 Tm 4, 8
El juez justo premiará con la corona merecida a todos los que tienen amor su venida.
Antiphona ad communionem Cf. 2 Tm 4, 8
Corónam iustítiae reddet iustus iudex iis qui díligunt advéntum eius.
Oración después de la comunión
Saciados con el alimento espiritual, te pedimos, Señor, que, por la participación en este sacramento, nos des sabiduría para sopesar los bienes de la tierra y amar intensamente los del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Repléti cibo spiritális alimóniae, súpplices te, Dómine, deprecámur, ut, huius participatióne mystérii, dóceas nos terréna sapiénter perpéndere, et caeléstibus inhaerére. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 13 de diciembre
M
emoria de santa Lucía, virgen y mártir, la cual, mientras vivió, conservó encendida la lámpara esperando al Esposo, y llevada al martirio en Siracusa, en Sicilia, mereció entrar con él a las bodas y poseer la luz indefectible (303/304).
2. En Porto Romano, san Aristón, mártir (c. s. IV).
3. En la península de Sulcis, en Cerdeña, san Antioco, mártir (c. s. IV).
4. En Armenia, santos Eustrato, Auxencio, Eugenio, Mardario y Orestes, mártires (c. s. IV).
5. En Neustria septentrional, san Judoco, presbítero y eremita, quien, siendo hijo de Jutael, rey de Armórica, y hermano de san Judicael, para no ser obligado a suceder a su padre abandonó la patria y se dedicó a la vida eremítica (c. 669).
6. En Cambrai, de Austrasia, san Auberto, obispo (c. 670).
7. En Estrasburgo, de Burgundia (hoy Alsacia), santa Otilia, virgen y primera abadesa del monasterio de Hohenburg, fundado por el duque Aldarico, su padre (s. VII).
8*. En Nápoles, de la Campania, beato Juan (Francisco) Marinoni, presbítero de la Orden de Clérigos Regulares, vulgo Teatinos, el cual, junto con san Cayetano, se entregó a la reforma del clero y a la salvación de las almas, e instituyó un Monte de Piedad para ayudar a los pobres (1562).
9. En el monasterio de la Visitación, de Moulins, en Francia, muerte de santa Juana Francisca Frémiot de Chantal, cuya memoria se celebra el doce de agosto (1641).
10*. En Fermo, del Piceno, en Italia, beato Antonio Grassi, presbítero de la Congregación del Oratorio, varón humilde y pacífico, que con su ejemplo impulsó a los hermanos a observar la Regla (1671).
11. En el pueblo de Tjyen-Tiyou, en Corea, santos Pedro Cho Hwa-so, padre de familia, y cinco compañeros (Sus nombres son: san Pedro Yi Myong-so y Bartolomé Chong Mun-ho, padres
de familia; Pedro Son-ji, padre de familia y catequista; José Pedro Han Chae-kwon, que fue catequista; y Pedro Chong Won-ji, adolescente.), mártires, los cuales, tentados por las promesas y tormentos del mandarín para que dejaran la religión cristiana, resistieron hasta la decapitación (1866).