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Domingo 17 diciembre 2017, III Domingo de Adviento, ciclo B.

viernes, 4 de agosto de 2017

Viernes 8 septiembre 2017, Natividad de la Bienaventurada Vrgen María, fiesta.

SOBRE LITURGIA

S. C. para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos
Instrucción «Varietates Legitimae», Sobre la Liturgia romana y la Inculturación (25-I-1994)


Procedimiento a seguir para la aplicación del artículo 40 de la constitución «Sacrosanctum concilium»


65. La Conferencia episcopal examine lo que se debe modificar en las celebraciones litúrgicas en razón de las tradiciones y de la mentalidad del pueblo. Confíe el estudio a la comisión nacional o regional de liturgia, la cual ha de solicitar la colaboración de personas expertas para examinar los diversos aspectos de los elementos de la cultura local y de su posible inserción en las celebraciones litúrgicas. A veces resultará oportuno pedir también consejo a exponentes de las religiones no cristianas sobre el valor cultural o civil de tal o cual elemento (cf. nn. 30-32).

Este examen previo, si el caso lo requiere, se hará en colaboración con las Conferencias episcopales de los países limítrofes o de los que tienen la misma cultura (cf. n. 51).

66. La Conferencia episcopal expondrá el proyecto a la Congregación, antes de cualquier iniciativa de experimentación. La presentación del proyecto debe comprender una descripción de las innovaciones propuestas, las razones de su admisión, los criterios seguidos, los lugares y tiempos en que se desea hacer, llegado el caso, el experimento previo y la indicación de los grupos que han de hacerlo y, por último, las actas de la deliberación y de la votación de la Conferencia sobre este asunto.

Después de un examen del proyecto, hecho de común acuerdo entre la Conferencia episcopal y la Congregación, ésta última dará a la Conferencia episcopal la facultad de permitir, si se presenta el caso, la experimentación durante un tiempo limitado (141).

(141) Cf. ib., 40, 2.

CALENDARIO

8 VIERNES. NATIVIDAD DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, fiesta



Fiesta de la Natividad de la Bienaventurada Virgen María, de la estirpe de Abrahán, nacida de la tribu de Judá y de la progenie del rey David, de la cual nació el Hijo de Dios, hecho hombre por obra del Espíritu Santo, para liberar a la humanidad de la antigua servidumbre del pecado (elog. del Martirologio Romano).

Misa de la fiesta (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Pf. I de la BVM (en la Natividad).
No se puede decir la PE IV.
LECC.: vol. IV.
- Miq 5, 1-4a. Dé a luz la que debe dar a luz.
o bien: Rom 8, 28-30. A los que Dios había conocido de antemano los predestinó.
- Sal 12. R. Desbordo de gozo con el Señor.
- Mt 1, 1-16. 18-23. La criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo.
* Hoy no se permiten las Misas de difuntos, excepto la exequial.

Liturgia de las Horas: oficio de la fiesta. Te Deum.

Martirologio: elogs. del 9 de septiembre, pág. 543.
CALENDARIOS: Tarragona, Teruel y Albarracín: Albarracín-ciudad (S).
Albacete: Nuestra Señora de los Llanos (S).
Andorra: Nuestra Señora de Meritxell (S).
Canarias: Nuestra Señora del Pino (S).
Ciudad Rodrigo: Virgen de la Peña (S). Salamanca-provincia: (F).
Córdoba-ciudad: Nuestra Señora de Fuensanta (S).
Huelva-ciudad: Nuestra Señora de la Cinta (S).
Málaga: Nuestra Señora de la Victoria (S).
Orihuela-Alicante, en la ciudad de Orihuela: Nuestra Señora de Monserrate (S).
Oviedo: Nuestra Señora de Covadonga (S).
Salamanca-ciudad: Santa María de la Vega (S).
Valladolid: Nuestra Señora de San Lorenzo (S).
Urgell: Nuestra Señora de Núria. (S).
San Sebastián-ciudad: Nuestra Señora del Coro (F).
Ávila y Segovia: Nuestra Señora de Soterraña (F).
Mínimos: Nuestra Señora de la Victoria (F).
Orden de San Juan de Jerusalén: Nuestra Señora de Filermo (F).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Fiesta de la Natividad de la Bienaventurada Virgen María, de la estirpe de Abrahán, nacida de la tribu de Judá y de la progenie del rey David, de la cual nació el Hijo de Dios, hecho hombre por obra del Espíritu Santo, para liberar a la humanidad de la antigua servidumbre del pecado.

8 de septiembre
LA NATIVIDAD DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA
Fiesta.
Die 8 septembris
IN NATIVITATE BEATAE MARIAE VIRGINIS
Festum
Antífona de Entrada
Celebremos con alegría el Nacimiento de la bienaventurada Virgen María: de ella salió el Sol de justicia, Cristo, nuestro Dios.
Antiphona ad introitum
Cum iucunditáte Nativitátem beátae Maríae Vírginis celebrémus, ex qua ortus est sol iustítiae, Christus Deus noster.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excélsis
Oración Colecta
Concede, Señor, a tus servidores el don de la gracia del cielo, para que, cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la Maternidad de la Virgen María, consigamos aumento de paz en la fiesta de su Nacimiento. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Fámulis tuis, quaesumus, Dómine, caeléstis grátiae munus impertíre, ut, quibus beátae Vírginis partus éxstitit salútis exórdium, Nativitátis eius festívitas pacis tríbuat increméntum. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas de la Fiesta de la Natividad de la Bienaventurada Virgen María (Lec. IV).

PRIMERA LECTURA (opción 1) Mt 5, 1-4a
Dé a luz la que debe dar a luz
Lectura de la profecía de Miqueas.

Esto dice el Señor:
«Y tú, Belén Efratá,
pequeña entre los clanes de Judá,
de ti voy a sacar
al que ha de gobernar Israel;
sus orígenes son de antaño,
de tiempos inmemoriales.
Por eso, los entregará
hasta que dé a luz la que debe dar a luz,
el resto de sus hermanos volverá
junto con los hijos de Israel.
Se mantendrá firme, pastoreará
con la fuerza del Señor,
con el dominio del nombre del Señor, su Dios;
se instalarán, ya que el Señor se hará grande
hasta el confín de la tierra.
Él mismo será la paz».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

PRIMERA LECTURA (opción 2) Rom 8, 28-30
Dios predestinó a los que había conocido de antemano
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos.

Hermanos:
Sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien; a los cuales ha llamado conforme a su designio.
Porque a los que había conocido de antemano los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para que él fuera el primogénito entre muchos hermanos.
Y a los que predestinó, los llamó; a los que llamó, los justificó; a los que justificó, los glorificó.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 12, 6ab. 6cd (R.: Is 61, 10)
R.
Desbordo de gozo con el Señor. Gaudens gaudébo in Dómino.

V. Porque yo confío en tu misericordia:
mi alma gozará con tu salvación. R.
Desbordo de gozo con el Señor. Gaudens gaudébo in Dómino.

V. Y cantaré al Señor por el bien que me ha hecho. R.
Desbordo de gozo con el Señor. Gaudens gaudébo in Dómino.

Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Dichosa eres, santa Virgen María, y muy digna de toda alabanza: porque de ti salió el sol de justicia, Cristo, nuestro Dios. R. Felix es, sacra Virgo María, et omni laude digníssima, quia ex te ortus est sol iustítiae, Christus Deus noster.

EVANGELIO 1, 1-16. 18-23
La criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

Libro del origen de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán.
Abrahán engendró a Isaac, Isaac engendró a Jacob, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Fares y a Zará, Fares engendró a Esrón, Esrón engendró a Arán, Arán engendró a Aminadab, Aminadab engendró a Naasón, Naasón engendró a Salmón, Salmón engendró, de Rajab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed engendró a Jesé, Jesé engendró a David, el rey.
David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón engendró a Roboán, Roboán engendró a Abías, Abías engendró a Asaf, Asaf engendró a Josafat, Josafat engendró a Jorán, Jorán engendró a Ozías, Ozías engendró a Joatán, Joatán engendró a Acaz, Acaz engendró a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés engendró a Amós, Amós engendró a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia.
Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel engendró a Zorobabel, Zorobabel engendró a Abiud, Abiud engendró a Eliaquín, Eliaquín engendró a Azor, Azor engendró a Sadoc, Sadoc engendró a Aquín, Aquín engendró a Eliud, Eliud engendró a Eleazar, Eleazar engendró a Matán, Matán engendró a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.
La generación de Jesucristo fue de esta manera:
María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
«José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados».
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por medio del profeta:
«Mirad: la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán por nombre Enmanuel, que significa “Dios-con-nosotros”».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
La predestinación de María
488 "Dios envió a su Hijo" (Ga 4, 4), pero para "formarle un cuerpo" (cf. Hb 10, 5) quiso la libre cooperación de una criatura. Para eso desde toda la eternidad, Dios escogió para ser la Madre de su Hijo, a una hija de Israel, una joven judía de Nazaret en Galilea, a "una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María" (Lc 1, 26-27):
El Padre de las misericordias quiso que el consentimiento de la que estaba predestinada a ser la Madre precediera a la encarnación para que, así como una mujer contribuyó a la muerte, así también otra mujer contribuyera a la vida (LG 56; cf. 61).
489 A lo largo de toda la Antigua Alianza, la misión de María fue preparada por la misión de algunas santas mujeres. Al principio de todo está Eva: a pesar de su desobediencia, recibe la promesa de una descendencia que será vencedora del Maligno (cf. Gn 3, 15) y la de ser la Madre de todos los vivientes (cf. Gn 3, 20). En virtud de esta promesa, Sara concibe un hijo a pesar de su edad avanzada (cf. Gn 18, 10  - 14; Gn 21, 1-2). Contra toda expectativa humana, Dios escoge lo que era tenido por impotente y débil (cf. 1Co 1, 27) para mostrar la fidelidad a su promesa: Ana, la madre de Samuel (cf. 1S 1), Débora, Rut, Judit, y Ester, y muchas otras mujeres. María "sobresale entre los humildes y los pobres del Señor, que esperan de él con confianza la salvación y la acogen. Finalmente, con ella, excelsa Hija de Sión, después de la larga espera de la promesa, se cumple el plazo y se inaugura el nuevo plan de salvación" (LG 55).

Oración de los fieles
347. Al celebrar, hermanos, la Natividad de María, que dio al mundo a Cristo, el Salvador, invoquemos humildemente a nuestro Dios y Señor.
- Por la Iglesia inmaculada, extendida por todo el mundo: para que Dios la conceda la unidad y la libertad, la llene de los dones del Espíritu y conduzca a sus hijos a la perfección. Roguemos al Señor.
- Por los gobernantes de las naciones: para que fomenten siempre la paz, la libertad, la justicia y el progreso. Roguemos al Señor.
- Por el pueblo de Israel, del que nacieron Cristo y María: para que su fe en el Dios único y verdadero lo lleve a descubrir en Cristo al Mesías prometido. Roguemos al Señor.
- Por los perseguidos a causa de su fe, por los que fluctúan entre dudas e incertidumbres, por los que se han apartado del camino de la verdad: para que recobren la esperanza en Cristo el Salvador. Roguemos al Señor.
- Por cuantos estamos aquí reunidos: para que Dios nos haga fuertes en la tentación, generosos con nuestros hermanos y fervientes en el servicio divino. Roguemos al Señor.
Escucha, Señor todopoderoso y eterno, las oraciones de tu pueblo, que venera con amor el nacimiento de la Madre de tu Unigénito: derrama, por su intercesión, sobre nosotros los dones de tu bondad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Sea nuestro socorro, Señor, la humanidad de tu Unigénito, y el que al nacer de la Virgen no menoscabó la integridad de su Madre, sino que la santificó, nos libre del peso de nuestros pecados y vuelva nuestra ofrenda aceptable para ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
O bien:
AL celebrar con gozo el nacimiento de santa María Virgen, te presentamos, Señor, nuestros dones y te suplicamos que nos auxilie la humanidad de tu Hijo, que se dignó encarnarse de la misma Virgen. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Nativitátem beátae Vírginis Maríae cum gáudio recoléntes, tibi, Dómine, múnera nostra deférimus, et súpplices deprecámur, ut Fílii tui nobis succúrrat humánitas, qui ex eádem Vírgine carnem dignátus est suscípere. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.
PREFACIO I DE SANTA MARÍA VIRGEN
Maternidad de María
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la (maternidad, Natividad, fiesta, veneración) de santa María, siempre virgen.
Porque ella concibió a tu único Hijo por obra del Espíritu Santo, y, sin perder la gloria de su virginidad, derramó sobre el mundo la luz eterna, Jesucristo, Señor nuestro.
Por él, los ángeles alaban tu gloria, te adoran las dominaciones, tiemblan las potestades, los cielos, sus virtudes y los santos serafines te celebran unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE BEATA MARIA VIRGINE
De Maternitate beatae Mariae Virginis
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Et te in nativitate beátae Maríae semper Vírginis collaudáre, benedícere et praedicáre. Quae et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit, et, virginitátis glória permanénte, lumen aetérnum mundo effúdit, Iesum Christum Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Caeli caelorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de la Comunión Is 7, 14; Mt 1, 21Mirad: la Virgen da a luz un Hijo que salvará a su pueblo de sus pecados. Antiphona ad communionem Is 7,14; Mt 1,21
Ecce Virgo páriet Fílium, qui salvum fáciet pópulum suum a peccátis eórum.
Oración después de la Comunión
Que se alegre tu Iglesia, Señor, fortalecida con los santos sacramentos, y se goce en el nacimiento de santa María Virgen, que fue para todo el mundo esperanza y aurora de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Exsúltet Ecclésia tua, Dómine, quam sacris mystériis refecísti, de beátae Maríae Vírginis Nativitáte congáudens, quae univérso mundo spes fuit et auróra salútis. Per Christum.
Bendición solemne. Santa María Virgen.
Dios, que en su providencia amorosa quiso salvar al género humano por el fruto bendito del seno de la Virgen María, os colme de sus bendiciones.
R. Amén.
Que os acompañe siempre la protección de la Virgen, por quien habéis recibido al Autor de la vida.
R. Amén.
Y a todos vosotros, reunidos hoy para celebrar con devoción esta fiesta de María, el Señor os conceda la alegría del Espíritu y los bienes de su reino.
R. Amén.
Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros y os acompañe siempre.
R. Amén.
Formula benedictionis sollemnis. De beata Maria Virgine
Deus, qui per beátae Maríae Vírginis partum genus humánum sua vóluit benignitáte redímere, sua vos dignétur benedictióne ditáre.
R. Amen.
Eiúsque semper et ubíque patrocínia sentiátis, per quam auctórem vitae suscípere meruístis.
R. Amen.
Et qui hodiérna die devótis méntibus convenístis, spiritálium gaudiórum caelestiúmque praemiórum vobíscum múnera reportétis.
R. Amen.
Et benedíctio Dei omnipoténtis, Patris, et Fílii, + et Spíritus Sancti, descéndat super vos et máneat semper.
R. Amen.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 9 de septiembre
S
an Pedro Claver
, presbítero de la Compañía de Jesús, que en Nueva Cartagena, ciudad de Colombia, durante más de cuarenta años consumió su vida con admirable abnegación y eximia caridad para con los esclavos negros, bautizando con su propia mano a casi trescientos mil de ellos (1654).
2. En Roma, en el cementerio «ad Duas Lauros», de la vía Labicana, san Gorgonio, mártir (post 203).
3. En el territorio de Sabina, a treinta miliarios de la ciudad de Roma, san Jacinto, mártir (s. inc.).
4. En el monasterio de Clonmacnoise, a orillas del río Shannon, en Hibernia, san Ciarano (o bien Querano o Kiriano), presbítero y abad, fundador de dicho cenobio (s. VI).
5*. En Castilla la Nueva, región de España, beata Toribia, llamada María de la Cabeza, esposa de san Isidro labrador, con quien llevó vida humilde y hacendosa (s. XII).
6*. En York, en Inglaterra, beato Jorge Douglas, presbítero y mártir, oriundo de Escocia, maestro de escuela y ordenado sacerdote en París, que, siendo reina Isabel I, sufrió el patíbulo por persuadir a otros a abrazar la fe católica, emigrando así vencedor al cielo (1587).
7*. En Münster, en Alemania, beata María Eutimia (Emma) Üffing, virgen, de la Congregación de las Hermanas de la Compasión, que pasó su vida sirviendo a los enfermos, mostrando su eximia piedad, su benignidad y su olvido de sí misma (1855).
8*. En la ciudad de Gramat, en la región de Cahors, en Francia, beato Pedro Bonhomme, presbítero, que se distinguió por las misiones populares y la evangelización de los campesinos, fundando la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora del Monte Calvario, para cuidar a jóvenes, enfermos y necesitados (1861).
9*. En Port Louis, de la isla Mauricio, en el Océano Indico, beato Jacobo Desiderio Laval, presbítero, que después de ejercer algunos años de médico, ingresó como misionero en la Congregación del Espíritu Santo, llevando a negros esclavos a la libertad de hijos de Dios (1864).
10*. En Bilbao, ciudad del País Vasco, en España, beato Francisco Gárate Aranguren, religioso de la Compañía de Jesús, que se santificó practicando la humildad en el ejercicio de portero durante cuarenta y dos años (1929).