jueves, 3 de agosto de 2017

Jueves 7 septiembre 2017, Jueves de la XXII semana del Tiempo Ordinario, feria (o misa para fomentar la concordia).

SOBRE LITURGIA

S. C. para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos
Instrucción «Varietates Legitimae», Sobre la Liturgia romana y la Inculturación (25-I-1994)

La adaptación prevista por el artículo 40 de la constitución «Sacrosanctum concilium»


63. A pesar de las medidas de adaptación previstas ya en los libros litúrgicos, puede suceder «que en ciertos lugares y circunstancias urja una adaptación más profunda de la liturgia, lo que implica mayores dificultades» (138). No se trata en tales casos de adaptación dentro del marco previsto en las Institutiones ge­nerales y Praenotanda de los libros litúrgicos.

Esto supone que una Conferencia episcopal ha empleado ante todo los recursos ofrecidos por los libros litúrgicos, ha evaluado el funcionamiento de las adaptaciones ya realizadas y ha procedido, donde ha sido preciso a su revisión, antes de tomar la iniciativa de una adaptación más profunda.
La utilidad o la necesidad de esa adaptación puede manifestarse respecto a alguno de los puntos enumerados anteriormente (cf. nn. 53-61) sin que afecte a los demás. Adaptaciones de esta especie no pretenden una transformación del rito romano, sino que se sitúan dentro del mismo.

64. En este caso, uno o varios obispos pueden exponer a sus hermanos en el episcopado de su Conferencia las dificultades que subsisten para la participación de sus fieles, y examinar con ellos la oportunidad de introducir adaptaciones más profundas si es que el bien de las almas lo exige verdaderamente (139).

Después, corresponde a la Conferencia episcopal proponer a la Sede apostólica, según el procedimiento establecido más abajo, las modificaciones que desea adoptar (140).

La Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos se declara dispuesta a aceptar las proposiciones de las Conferencias episcopales, a examinarlas teniendo en cuenta el bien de las Iglesias locales interesadas y el bien común de toda la Iglesia, y a acompañar el proceso de inculturación en donde sea útil o necesario, según los principios expuestos en esta Instrucción (cf. nn. 33-51), con un espíritu de colaboración confiada y de responsabilidad compartida.

(138) Sacrosanctum concilium, 40
(139) Cf. Sagrada Congregación para los Obispos, Directorio para el ministerio pastoral de los obispos Ecclesiæ imago, 84 (22 de febrero de 1973).
(140) Cf. Sacrosanctum concilium, 40, 1.


CALENDARIO

7 JUEVES DE LA XXII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-impar.
- Col 1, 9-14. Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas, y nos ha trasladado al reino del Hijo de su amor.
- Sal 97. R. El Señor da a conocer su salvación.
- Lc 5, 1-11. Dejándolo todo, lo siguieron.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 8 de septiembre, pág. 540.
CALENDARIOS: Albacete: Beato Alonso Pacheco, mártir (ML).
Cartujos: San Esteban, obispo (ML).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XXII Domingo del Tiempo Ordinario (o de otro domingo del Tiempo Ordinario).

Misa para fomentar la concordia:
PARA FOMENTAR LA CONCORDIA. PRO CONCORDIA FOVENDA.
Antífona de entrada Hch 4, 32. 33
El grupo de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma. Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor. Y se los miraba a todos con mucho agrado. Aleluya.
Antiphona ad introitum Act 4, 32-33
Multitúdinis credéntium erat cor unum et ánima una. Et virtúte magna reddébant Apóstoli testimónium resurrectiónis Iesu Christi Dómini nostri; et grátia magna erat in ómnibus illis, allelúia.
Oración colecta
Oh, Dios, suprema unidad y verdadera caridad, concede a tus fieles un solo corazón y una sola alma, para que el cuerpo de tu Iglesia se fortalezca en la concordia y, cimentada en la verdad, se consolide en la unidad estable. Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Oh, Dios, que enseñaste a tu Iglesia a observar todos los mandatos celestiales en el amor a ti y al prójimo; concédenos el espíritu de paz y de gracia, Para que tu familia entera se dedique a ti de todo corazón y viva en concordia con voluntad sincera. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, summa únitas et vera cáritas, da fidélibus tuis cor unum et ánimam unam, ut Ecclésiae tuae corpus concórdia vígeat, et, quae veritátis confessióne nítitur, stábili unitáte firmétur. Per Dóminum.
Vel:
Deus, qui Ecclésiam tuam in dilectiónem tuae divinitátis et próximi cuncta serváre caeléstia mandáta docuísti, da nobis spíritum pacis et grátiae, ut univérsa família tua et toto tibi sit corde devóta, et pura sibi voluntáte concórdet. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la XXII semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA Col 1, 9-14
Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas, y nos ha trasladado al reino del Hijo de su amor
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses.

Hermanos:
No dejamos de orar por vosotros y de pedir que consigáis un conocimiento perfecto de su voluntad con toda sabiduría e inteligencia espiritual.
De esa manera vuestra conducta será digna del Señor, agradándole en todo; fructificando en toda obra buena, y creciendo en el conocimiento de Dios, fortalecidos plenamente según el poder de su gloria para soportar todo con paciencia Y magnanimidad, con alegría, dando gracias a Dios Padre, que os ha hecho capaces de compartir la herencia del pueblo santo en la luz.
Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas,
y nos ha trasladado
al reino del Hijo de su amor,
por cuya sangre hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 97, 2-3ab. 3cd-4. 5-6 (R.: 2a)
R.
El Señor da a conocer su salvación. Notum fecit Dóminus salutáre suum.

V. El Señor da a conocer su salvación,
revela a las naciones su justicia.
Se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R.
El Señor da a conocer su salvación. Notum fecit Dóminus salutáre suum.

V. Los confines de la tierra han contemplado
la salvación de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R.
El Señor da a conocer su salvación. Notum fecit Dóminus salutáre suum.

V. Tañed la cítara para el Señor,
suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas,
aclamad al Rey y Señor. R.
El Señor da a conocer su salvación. Notum fecit Dóminus salutáre suum.

Aleluya Mt 4, 19
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Venid en pos de mí -dice el Señor-, y os haré pescadores de hombres. R. Veníte post me, dicit Dóminus, et fáciam vos fìeri piscátores hóminum.

EVANGELIO Lc 5, 1-11
Dejándolo todo, lo siguieron
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, la gente se agolpaba en torno a Jesús para oír la palabra de Dios. Estando él de pie junto al lago de Genesaret, vio dos barcas que estaban en ¡a orilla; los pescadores, que habían desembarcado, estaban lavando las redes. Subiendo a una de las barcas, que era la de Simón, le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:
«Rema mar adentro, y echad vuestras redes para la pesca».
Respondió Simón y dijo:
«Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos recogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes».
Y, puestos a la obra, hicieron una redada tan grande de peces que las redes comenzaban a reventarse. Entonces hicieron señas a los compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Vinieron y llenaron las dos barcas, hasta el punto de que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús diciendo:
«Señor, apártate de mí, que soy un hombre pecador».
Y es que el estupor se había apoderado de él y de los que estaban con él, por la redada de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
Y Jesús dijo a Simón:
«No temas; desde ahora serás pescador de hombres».
Entonces sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios 260.
Jesús está junto al lago de Genesaret y las gentes se agolpan a su alrededor, ansiosas de escuchar la palabra de Dios (Lc 5, 1) ¡Como hoy! ¿No lo veis? Están deseando oír el mensaje de Dios, aunque externamente lo disimulen. Quizá algunos han olvidado la doctrina de Cristo; otros -sin culpa de su parte- no la aprendieron nunca, y piensan en la religión como en algo extraño. Pero, convenceos de una realidad siempre actual: llega siempre un momento en el que el alma no puede más, no le bastan las explicaciones habituales, no le satisfacen las mentiras de los falsos profetas. Y, aunque no lo admitan entonces, esas personas sienten hambre de saciar su inquietud con la enseñanza del Señor.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario IX
297. Hermanos: Dirijamos nuestra oración a Dios Padre todopoderoso, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.
- Por la santa Iglesia de Dios: para que se digne custodiarla y defenderla. Roguemos al Señor.
- Por los pueblos de toda la tierra: para que vivan en concordia y paz verdadera. Roguemos al Señor.
- Por los que viven angustiados por distintas necesidades: para que encuentren ayuda en Dios. Roguemos al Señor.
- Por nosotros mismos y por nuestra comunidad: para que el Señor nos acepte como ofrenda agradable. Roguemos al Señor.
Oh Dios, refugio y fortaleza nuestra, escucha las oraciones de tu Iglesia y concédenos, por tu bondad, lo que te pedimos con fe. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Oh, Dios, que con tus sacramentos y enseñanzas nos renuevas a semejanza tuya, conduce nuestros pasos por tus sendas y haz que, por este sacrificio, alcancemos el don de la caridad que nos has hecho esperar. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Deus, qui nos ad imáginem tuam sacraméntis rénovas et praecéptis, gressus nostros in sémitis tuis pérfice miserátus, ut caritátis donum, quod a nobis sperári fecísti, per haec quae offérimus sacrifícia tríbuas apprehéndi. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA SOBRE LA RECONCILIACIÓN II. PREX EUCHARISTICA DE RECONCILIATIONE II.
Antífona de la comunión Cf. Jn 17, 20-21
Ruego, Padre, por los que crean en mí, para que sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Jn 17, 20-21
Rogo, Pater, pro eis qui creditúri sunt in me, ut ipsi in nobis unum sint, ut credat mundus quia tu me misísti, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Después de recibir el sacramento de la unidad te pedimos, Señor, que, viviendo en santa concordia en tu casa, poseamos verdaderamente la paz que ofrecemos y conservemos la paz que recibimos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Súmpsimus, Dómine, sacraméntum unitátis; praesta nobis, quaesumus, sancta unanimitáte in domo tua vivéntibus, pacem habére quam trádimus, pacem serváre quam súmimus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 8 de septiembre
F
iesta de la Natividad de la Bienaventurada Virgen María, de la estirpe de Abrahán, nacida de la tribu de Judá y de la progenie del rey David, de la cual nació el Hijo de Dios, hecho hombre por obra del Espíritu Santo, para liberar a la humanidad de la antigua servidumbre del pecado.
2. En Roma, conmemoración de san Adriano, mártir en Nicomedia, de Bitinia, en cuyo honor el papa Honorio I convirtió en iglesia la sala del Senado Romano (s. inc.).
3. En Alejandría, en Egipto, santos Fausto, Dión y Amonio, presbíteros y mártires, que recibieron la corona martirial juntamente con san Pedro, obispo, en la persecución bajo el emperador Diocleciano (c. 311).
4. En la ciudad de Bagrevand, en Armenia Mayor, san Isaac, obispo, que, para fomentar la vida cristiana, tradujo al idioma armenio la Sagrada Escritura y la Liturgia, se adhirió a la fe del Sínodo Efesino y, finalmente, expulsado de la sede, murió en el destierro (438).
5. En Roma, en la basílica de San Pedro, sepultura del papa san Sergio I, de origen sirio, que trabajó en favor de la evangelización de Sajonia y de Frisia, y buscando el arreglo de disensiones y litigios, prefirió la muerte a consentir los errores (701).
6. En Freising, de Baviera, san Corbiniano, que, ordenado obispo, obtuvo frutos abundantes predicando el Evangelio por la región bávara (725).
7*. En Pébrac, territorio de Le-Puy-en-Velay, en Francia, san Pedro de Chavanon, presbítero, que, aspirando a una vida más perfecta, se retiró a este lugar, donde construyó y presidió un cenobio de canónigos regulares (c. 1080).
8*. En Pesaro, del Piceno, en Italia, beata Serafina Sforza, que después de sufrir muchas adversidades en la vida conyugal, pasó humildemente, ya viuda, los restantes años de su vida bajo la Regla de santa Clara (1478).
9. En Valencia, de España, santo Tomás de Villanueva, obispo, que, siendo religioso de la Orden de Ermitaños de San Agustín, aceptó por obediencia el episcopado, sobresaliendo, entre otras virtudes pastorales, por un encendido amor hacia los pobres hasta entregarles todos los bienes, incluida la propia cama (1555).
10*. En Durham, en Inglaterra, beatos mártires Tomás Palaser, presbítero, Juan Norton y Juan Talbot, condenados a muerte por la reina Isabel I, el primero, por regresar a Inglaterra como sacerdote, y los otros, por protegerle, muriendo todos en el patíbulo (1600).
11. En Nueva Cartagena, en Colombia, muerte de san Pedro Claver, presbítero, cuya memoria se celebra mañana (1654).
12*. En Nagasaki, de Japón, beatos Antonio de San Buenaventura, de la Orden de Hermanos Menores, Domingo Castellet, de la Orden de Predicadores, presbíteros, y veinte compañeros (Sus nombres son: beatos Domingo de Nagasaki, religioso de la Orden de Hermanos Menores; Tomás de San Jacinto y Antonio de Santo Domingo, religiosos de la Orden de Predicadores; Lucía Luisa, viuda; Juan Tomachi y sus hijos Domingo, Miguel, Tomás y Pablo; Juan Imamura, Pablo Sadayu Aybara, Romano Aybara y su hijo León, Santiago Hayashida, Mateo Alvarez, Miguel Yamada y su hijo Lorenzo, y Luis Higashi y sus hijos Francisco y Domingo), mártires, estos últimos laicos, y muchos de ellos niños, que, por Cristo, sufrieron el martirio a fuego o a espada (1628).
13*. En Marsella, en Francia, tránsito del beato Federico Ozanam, que, hombre esclarecido en erudición y piedad, defendió y propugnó con su eminente doctrina las verdades de la fe, prestó asidua caridad a los pobres en la Sociedad del San Vicente de Paúl y, como excelente padre de familia, hizo de su hogar una iglesia doméstica (1853).
14*. En Almería, en España, beatos José Cecilio (Bonifacio) Rodríguez González, Teodomiro Joaquín (Adriano) Sainz Sainz y Evencio Ricardo (Eusebio Alfonso) Urjurra, mártires, hermanos de las Escuelas Cristianas, todos los cuales alcanzaron la palma del martirio en la persecución religiosa durante la guerra (1936).
15*. En Alcoy, cerca de Alicante, también en España, beato Marino Blanes Giner, mártir, que, siendo padre de familia, recibió de Dios la vida eterna después de sufrir la muerte a manos de hombres, en días de la misma persecución religiosa (1936).
16*. En la ciudad de Paterna, en la provincia de Valencia, de nuevo en España, beato Ismael Escrihuela Esteve, mártir, padre de familia que por el martirio se hizo partícipe, en la misma persecución, de la victoria de Cristo (1936).
17*. En Villarreal de los Infantes, en la provincia de Castellón, igualmente en España, beato Pascual Fortuño Almela, presbítero de la Orden de Hermanos Menores y mártir, que fue coronado de gloria por su testimonio de Cristo (1936).
18*. En la ciudad de Buñol, cerca de Valencia, asimismo en España, beatas Josefa de San Juan de Dios Ruano García y María Dolores de Santa Eulalia Puig Bonany, vírgenes de la Congregación de Hermanitas de los Ancianos Desamparados y mártires, que recibieron ambas la corona de la gloria en su martirio cruento durante la misma persecución contra la fe religiosa (1936).
19*. En el campo de concentración de Dachau, cercano a la ciudad de Munich, en la región de Baviera, en Alemania, beato Adán Bargielski, presbítero y mártir, que, por salvar a su párroco, se entregó a los enemigos de la fe y, sufriendo un cruel cárcel, emigró invicto a la gloria eterna (1942).
20*. En la localidad de Gross-Rosen, en Silesia, beato Ladislao Bladzinski, presbítero de la Congregación de San Miguel y mártir, que en la misma persecución fue deportado por los enemigos de la Iglesia desde su patria, Polonia, a trabajos forzados en canteras de piedra, y después asesinado (1944).