miércoles, 16 de agosto de 2017

Miércoles 20 septiembre 2017, Santos Andrés Kim Taegon, presbítero, Pablo Chong Hasang, y compañeros, mártires, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

INSTRUCCIÓN SOBRE ALGUNAS CUESTIONES ACERCA DE LA COLABORACIÓN DE LOS FIELES LAICOS EN EL SAGRADO MINISTERIO DE LOS SACERDOTES (15-Agosto-1997)

DISPOSICIONES PRACTICAS

Artículo 1


Necesidad de una terminología apropiada

El Santo Padre en el Discurso dirigido a los participantes en el Simposio sobre « Colaboración de los fieles laicos en el ministerio presbiteral », ha subrayado la necesidad de aclarar y distinguir las varias acepciones que el término « ministerio » ha asumido en el lenguaje teológico y canónico.(53)

§ 1. « Desde hace un cierto tiempo se ha introducido el uso de llamar ministerio no solo los officia (oficios) y los munera (funciones) ejercidos por los Pastores en virtud del sacramento del Orden, sino también aquellos ejercidos por los fieles no ordenados, en virtud del sacerdocio bautismal. La cuestión del lenguaje se hace más compleja y delicada cuando se reconoce a todos los fieles la posibilidad de ejercitar —en calidad de suplentes, por delegación oficial conferida por los Pastores— algunas funciones más propias de los clérigos, las cuales, sin embargo, no exigen el carácter del Orden. Es necesario reconocer que el lenguaje se hace incierto, confuso y, por lo tanto, no útil para expresar la doctrina de la fe, todas las veces que, en cualquier manera, se ofusca la diferencia 'de esencia y no sólo de grado' que media entre el sacerdocio bautismal y el sacerdocio ordenado ».(54)

§ 2. « Aquello que ha permitido, en algunos casos, la extensión del termino ministerio a los munera propios de los fieles laicos es el hecho de que también estos, en su medida, son participación al único sacerdocio de Cristo. Los Officia a ellos confiados temporalmente, son, más bien, esclusivamente fruto de una delegación de la Iglesia. Sólo la constante referencia al único y fontal 'ministerio de Cristo' (...) permite, en cierta medida, aplicar también a los fieles no ordenados, sin ambiguedad, el término ministerio: sin que éste sea percibido y vivido como una indebida aspiración al ministerio ordenado, o como progresiva erosión de su especificidad.

En este sentido original, el termino ministerio (servitium) manifiesta solo la obra con la cual los miembros de la Iglesia prolongan, a su interno y para el mundo, la misión y el ministerio de Cristo. Cuando, al contrario, el termino es diferenciado en relación y en comparación entre los distintos munera e officia, entonces es necesario advertir con claridad que sólo en fuerza de la sagrada ordenación éste obtiene aquella plenitud y correspondencia de significado que la tradición siempre le ha atribuido ».(55)

§ 3. El fiel no ordenado puede asumir la denominación general de « ministro extraordinario », sólo si y cuando es llamado por la Autoridad competente a cumplir, unicamente en función de suplencia, los encargos, a los que se refiere el can. 230, § 3,(56) además de los cann. 943 y 1112. Naturalmente puede ser utilizado el término concreto con que canónicamente se determina la función confiada, por ejemplo, catequista, acólito, lector, etc.

La delegación temporal en las acciones litúrgicas, a las que se refiere el can. 230, § 2, no confiere alguna denominación especial al fiel no ordenado.(57) No es lícito por tanto, que los fieles no ordenados asuman, por ejemplo, la denominación de « pastor », de « capellán », de « coordinador », « moderador » o de títulos semejantes que podrían confundir su función con aquella del Pastor, que es únicamente el Obispo y el presbítero.(58)

(53) Cfr. Juan Pablo II, Discurso al Simposio sobre « Colaboración de los fieles laicos al Ministerio presbiteral », n. 3; l.c.
(54) Ibid.
(55) Cfr. Juan Pablo II, Discurso al Simposio sobre « Colaboración de los fieles laicos al Ministerio presbiteral », n. 3; l.c.
(56) Cfr. Pontificia Comisión para la interpretación auténtica del Codigo de Derecho Canónico, Respuesta (1 junio 1988): AAS 80 (1988) p. 1373.
(57) Cfr. Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos, Respuesta (11 julio 1992): AAS 86 (1994) pp. 541-542. Cuando se prevee una función para el inicio de un ministerio laical de cooperación de los asistentes pastorales al ministerio de los clérigos, se evite de hacer coincidir o de unir dicha función con una ceremonia de sagrada ordenación, como también de celebrar un rito análogo a aquel previsto para conceder el acólitado y el lectorado.
(58) En tales ejemplos se deben incluir todas aquellas expresiones linguísticas que, en los idiomas de los distintos Países, pueden ser análogas o equivalentes e indicar una función directiva de guía o de vicariedad respecto a la misma.


CALENDARIO

20 MIÉRCOLES. SANTOS ANDRÉS KIM TAEGON, presbítero, PABLO CHONG HASANG, y COMPAÑEROS, mártires, memoria obligatoria


Misa
de la memoria (rojo).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar.
- 1 Tim 3, 14-16. Es grande el misterio de la piedad.
- Sal 110. R. Grandes son las obras del Señor.
- Lc 7, 31-35. Hemos tocado y no habéis bailado, hemos entonado lamentaciones, y no habéis llorado.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 21 de septiembre, pág. 566.
CALENDARIOS: Servitas: Dedicación de la Basílica del Monte Jenairo (MO).
Córdoba y Dominicos: Beato Francisco de Posadas, presbítero (ML).
OFM Cap.: San Francisco-María de Camporroso, religioso (ML).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de los santos Andrés Kim Tae-gön, presbítero, Pablo Chöng Ha-sang y compañeros, mártires en Corea. Se veneran este día en común celebración todos los ciento tres mártires que en aquel país testificaron intrépidamente la fe cristiana, introducida fervientemente por algunos laicos y después alimentada y reafirmada por la predicación y celebración de los sacramentos por medio de los misioneros. Todos estos atletas de Cristo —tres obispos, ocho presbíteros, y los restantes laicos, casados o no, ancianos, jóvenes y niños—, unidos en el suplicio, consagraron con su sangre preciosa las primicias de la Iglesia en Corea. (1839-1867)

20 de septiembre
Santos Andrés Kim Taegon, presbítero, Pablo Chong Hasang, y compañeros, mártires
Memoria
Mártires en Corea
Die 20 septembris
Ss. Andreæ Kim Tae-gôn, presbyteri, et Pauli Chông Ha-sang, et sociorum, martyrum
Memoria
Martyres in Corea
Antífona de entrada
La sangre de los mártires se derramó en la tierra por Cristo, por eso han alcanzado los premios eternos.
Antiphona ad introitum
Sanguis sanctórum mártyrum pro Christo effúsus est in terris; ídeo adépti sunt praemia sempitérna.
Oración colecta
Oh, Dios, que te has dignado multiplicar los hijos de adopción en todo el orbe de la tierra, e hiciste que la sangre de los santos mártires Andrés y compañeros fuera semilla fecunda de cristianos, concédenos que, fortalecidos por su ayuda, avancemos continuamente siguiendo su ejemplo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, ómnium géntium creátor et salus, qui in Coreána regióne ad cathólicam fidem pópulum adoptiónis mirabíliter vocásti atque sanctórum mártyrum Andréæ, Páuli ac sociórum gloriósa confessióne créscere fecísti, eórum exémplo et intercessióne concéde, ut nos quoque in mandátis tuis usque ad mortem perseveráre valeámus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la XXIV semana de Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA 1 Tim 3, 14-16
Es grande el misterio de la piedad
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo.

Querido hermano:
Aunque espero estar pronto contigo, te escribo estas cosas por si tardo, para que sepas cómo conviene conducirse en la casa de Dios, que es la Iglesia del Dios vivo, columna y fundamento de la verdad.
En verdad es grande el misterio de la piedad,
el cual fue manifestado en la carne,
justificado en el Espíritu,
mostrado a los ángeles,
proclamado en las naciones,
creído en el mundo,
recibido en la gloria.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 110, 1-2. 3-4. 5-6 (R.: 2a)
R.
Grandes son las obras del Señor. Magna sunt ópera Dómini.
O bien: Aleluya.

V. Doy gracias al Señor de todo corazón,
en compañía de los rectos, en la asamblea.
Grandes son las obras del Señor,
dignas de estudio para los que las aman. R.
Grandes son las obras del Señor. Magna sunt ópera Dómini.

V. Esplendor y belleza son su obra,
su generosidad dura por siempre.
Ha hecho maravillas memorables,
el Señor es piadoso y clemente. R.
Grandes son las obras del Señor. Magna sunt ópera Dómini.

V. Él da alimento a los que lo temen
recordando siempre su alianza.
Mostró a su pueblo la fuerza de su obrar,
dándoles la heredad de los gentiles. R.
Grandes son las obras del Señor. Magna sunt ópera Dómini.

Aleluya Cf. Jn 6, 63c. 68c
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna.
Verba tua, Dómine, spíritus et vita sunt; verba vitæ ætérnæ habes.

EVANGELIO Lc 7, 31-35 
Hemos tocado y no habéis bailado, hemos entonado lamentaciones, y no habéis llorado
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo el Señor:
«A quién, pues, compararé los hombres de esta generación? ¿A quién son semejantes?
Se asemejan a unos niños, sentados en la plaza, que gritan a otros aquello de:
“Hemos tocado la flauta
y no habéis bailado,
hemos entonado lamentaciones,
y no habéis llorado”.
Porque vino Juan el Bautista, que ni come pan ni bebe vino, y decís: “Tiene un demonio”; vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: “Mirad qué hombre más comilón y borracho, amigo de publicanos y pecadores”.
Sin embargo, todos los hijos de la sabiduría le han dado la razón».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Agustín, de quaest. evang. 2, 11
Cuando dice: "Mas la sabiduría ha sido justificada por todos sus hijos", da a entender que los hijos de la sabiduría comprenden que la justicia no consiste en abstenerse ni en comer, sino en tolerar con paciencia la pobreza. No el uso, sino la concupiscencia, es lo que debe reprenderse, con tal que convengas en las clases de alimentos con aquellos con quienes has de vivir. 

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XVIII
306. Oremos a Dios Padre.
- Por el Papa, los obispos y los presbíteros. Roguemos al Señor.
- Por los gobernantes, los jueces y los legisladores. Roguemos al Señor.
- Por todos los que se encuentran en cualquier necesidad. Roguemos al Señor.
- Por nuestra comunidad (parroquia), por nosotros mismos. Roguemos al Señor.
Atiende a nuestras peticiones y concédenos los dones de tu bondad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Dios todopoderoso, mira con bondad la ofrenda de tu pueblo y, por la intercesión de los santos mártires, transfórmanos en sacrificio agradable a ti, para la salvación de todo el mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Obláta pópuli tui réspice propítius, omnípotens Deus, et beatórum mártyrum intercessióne concéde, nos ipsos sacrifícium tibi acceptábile in totíus éffici mundi salútem. Per Christum.
PREFACIO COMÚN III
Alabanza a Dios que nos creó y nos ha creado de nuevo en Cristo.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque has querido ser, por medio de tu amado Hijo, no sólo el creador del género humano, sino también su bondadoso restaurador.
Por eso, con razón te sirven todas las criaturas, con justicia te alaban todos los redimidos y unánimes te bendicen tus santos.
Con ellos, unidos a todos los ángeles, nosotros queremos celebrarte y te alabamos diciendo:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS III
Laudes Deo pro creatione et reformatione hominis.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui per Fílium dilectiónis tuae, sicut cónditor géneris es humáni, ita benigníssimus reformátor.
Unde mérito tibi cunctae sérviunt creatúrae, te redémpti rite colláudant univérsi, et uno Sancti tui te corde benedícunt.
Quaprópter et nos cum ómnibus te Angelis celebrámus, iucúnda semper confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de la Comunión Cf. Mt 10, 32
A quien se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Mt 10, 32
Omnis qui confitébitur me coram homínibus, confitébor et ego eum coram Patre meo, qui est in caelis, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Alimentados con el Pan de los fuertes, en la celebración de los santos mártires, te pedimos humildemente, Señor, que, unidos con fidelidad a Cristo, trabajemos en la Iglesia por la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Fórtium esca enutríti, in celebratióne beatórum mártyrum, te, Dómine, supplíciter exorámus, ut, Christo fidéliter inhaeréntes, in Ecclésia ad salútem ómnium operémur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 21 de septiembre
F
iesta de san Mateo, apóstol y evangelista, llamado antes Leví, que, al ser invitado por Jesús para seguirle, dejó su oficio de publicano o recaudador de impuestos y, elegido entre los apóstoles, escribió un evangelio en que se proclama principalmente que Jesucristo es hijo de David, hijo de Abrahán, con lo que, de este modo, se da plenitud al Antiguo Testamento
2. Conmemoración de san Jonás, profeta, hijo de Amitay (2Re 14, 25), cuyo nombre lleva un libro del Antiguo Testamento, y su conocida expulsión del vientre del cetáceo es presentada en el propio Evangelio como signo de la Resurrección del Señor (Mt 12, 40).
3. En Grecia, conmemoración de san Cuadrado, discípulo de los apóstoles, que, según tradición, en la persecución bajo el emperador Adriano, congregó con su fidelidad y laboriosidad a la Iglesia dispersa por el terror, escribiendo un libro —que dio al mismo emperador— en defensa de la religión cristiana, digno de la doctrina apostólica (s. II).
4. En Roma, en la vía Salaria Antigua, san Pámfilo, mártir (s. inc.).
5. En Baccano, en la vía Claudia, a veinte miliarios de la ciudad de Roma, san Alejandro, mártir (s. inc.).
6. En Gaza, de Palestina, santos Eusebio, Nestabi y Zenón, mártires y hermanos, que en tiempo del emperador Juliano el Apóstata fueron despedazados y muertos por el populacho gentil. Con ellos sufrió el martirio san Néstor, a consecuencia de las heridas recibidas (362).
7*. En Apta Julia (hoy Apt), ciudad de la Provenza, san Cástor, obispo, quien, deseando dar a conocer a los hermanos de un nuevo monasterio la vida de los monjes, pidió a san Juan Casiano que redactase las célebres Colaciones sobre los ascetas de Egipto (c. 420).
8*. En el monasterio de Lan-Carvan, en Cambria meridional, san Cadoc, abad, bajo cuya autoría también fueron fundados muchos monasterios en la región de Cornwall (Cornualles), en Inglaterra, y en Bretaña Menor (s. VI).
9*. En el monasterio de Ettenheim, en la región de Baden, de Germania, san Landelino, monje, oriundo de Hibernia (hoy Irlanda) (s. VII).
10*. En Tronchiennes, en Flandes, de Austrasia (hoy Bélgica), san Gerulfo, mártir, adolescente (c. 750).
11*. En Troyes, a orillas del Sena, en la Galia Lugdunense (hoy Francia), santa Maura, virgen, dedicada a obras de piedad y caridad (c. 850).
12*. En Pesaro, del Piceno, en Italia, beato Marcos de Mútina Scalabrini, presbítero de la Orden de Predicadores, que atrajo a muchos errantes al camino de la santidad (1498).
13. En la ciudadela Quáng-Tri, en Annam (hoy Vietnam), pasión de los santos Francisco Jaccard, presbítero de la Sociedad de Misiones Extranjeras de París, y Tomás Tramm Van Thiên, mártires, que sufrieron cárcel y azotes por Cristo, finalmente muriendo ahorcados en tiempo del emperador Minh Mang (1838).
14. En Sai-Nam-Hte, en Corea, pasión de los santos mártires Lorenzo Imbert, obispo, Pedro Maubant y Jacobo Chastan, presbíteros de la Sociedad de Misiones Extranjeras de París, los cuales, por salvar la vida de sus cristianos, se ofrecieron a los soldados de guardia hasta ser asesinados a espada (1839).
15*. En Benisoda, en la provincia de Valencia, en España, beatos mártires Vicente Galvis Gironés, padre de familia, y Manuel Torró García, que, configurados a la pasión de Cristo, a quien adoraron, le imitaron con el triunfo del martirio (1936).