viernes, 21 de julio de 2017

Viernes 25 agosto 2017, Viernes de la XX semana del Tiempo Ordinario, feria, o san Luis de Francia, memoria libre, o san José de Calasanz, presbítero, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

S. C. para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos
Instrucción «Varietates Legitimae», Sobre la Liturgia romana y la Inculturación (25-I-1994)

Condiciones previas a la inculturación de la liturgia


28. La tradición misionera de la Iglesia siempre ha intentado evangelizar a los hombres en su propia lengua. En ocasiones han sido precisamente los primeros misioneros de un país los que han fijado por escrito lenguas que hasta entonces habían sido solamente orales. Y justamente es a través de la lengua materna, vehículo de la mentalidad y de la cultura, como se llega a comprender el alma de un pueblo, formar en él el espíritu cristiano y permitirle una participación más profunda en la oración de la Iglesia (62).

Después de la primera evangelización, en las celebraciones litúrgicas es de gran utilidad para el pueblo la proclamación de la palabra de Dios en la lengua del país. La traducción de la Bi­blia, o al menos de los textos bíblicos utilizados en la liturgia, es necesariamente el comienzo del proceso de inculturación litúrgica (63).

Para que la recepción de la palabra de Dios sea precisa y fructuosa, «hay que fomentar aquel amor suave y vivo hacia la sagrada Escritura que atestigua la venerable tradición de los ritos tanto orientales como occidentales» (64). Así la inculturación de la liturgia supone ante todo una apropiación de la sagrada Escritura por parte de la misma cultura (65).

29. La diversidad de situaciones eclesiales tiene también su importancia para determinar el grado necesario de inculturación litúrgica. Es muy distinta la situación de países evangelizados desde hace siglos y en los que la fe cristiana continúa estando presente en la cultura, y la de aquellos en los que la evangelización es más reciente o no ha penetrado profundamente en las realidades culturales (66). También es diferente la situación de una Iglesia en donde los cristianos son una minoría respecto del resto de la población. Más compleja es la situación de los países en los que se da un pluralismo cultural y linguístico. Será preciso hacer una cuidadosa evaluación de la situación para encontrar el camino adecuado y lograr soluciones satisfactorias.

30. Para preparar una inculturación de los ritos, las Conferencias episcopales deberán contar con personas expertas tanto en la tradición litúrgica del rito romano como en el conocimiento de los valores culturales locales. Hay que hacer estudios previos de carácter histórico, antropológico, exegético y teológico. Además, hay que confrontarlos con la experiencia pastoral del clero local, especialmente el autóctono (67). El criterio de los «sabios» del país cuya sabiduría se ha iluminado con la luz del Evangelio, se­rá también muy valioso. Asimismo la inculturación tendrá que satisfacer las exigencias de la cultura tradicional aun teniendo en cuenta las poblaciones de cultura urbana e industrial (68).

(62) Cf. Redemptoris missio, 53 (7 de diciembre de 1990): AAS 83 (1991), 300-302.
(63) Cf. Sacrosanctum concilium, 35 y 36 §§ 2-3; Codex iuris canonici, c. 825 §l.
(64) Sacrosanctum concilium, 24.
(65) Cf. ib.; Catechesi tradendæ, 55 (16 de octubre de 1979): AAS 71 11979), 1322-1323.
(66) Por esto en la Sacrosanctum concilium se subraya en los números 38 y 40: «sobre todo en misiones».
(67) Cf. Ad gentes, 16 y 17.
(68) Cf. ib., 19.


CALENDARIO

25 VIERNES DE LA XX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria o SAN LUIS DE FRANCIA, memoria libre o SAN JOSÉ DE CALASANZ, presbítero, memoria libre


Misa
de feria (verde) o de una de las memorias (blanco).
MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5) / para la memoria de san Luis de F.: 1ª orac. prop. y el resto del común de santos (para un santo) o de un domingo del T. O. / para la memoria de san José de C.: 1ª orac. prop. y el resto del común de santos (para educadores) o de pastores (para un pastor), o de un domingo del T. O.; Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar.
- Rut 1, 1. 3-6. 14b-16. 22. Noemí volvió de la región de Moab junto con Rut, y llegaron a Belén.
- Sal 145. R. Alaba, alma mía, al Señor.
- Mt 22, 34-40. Amarás al Señor tu Dios, y a tu prójimo como a ti mismo.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de una de las memorias.

Martirologio: elogs. del 26 de agosto, pág. 513.
CALENDARIOS: Escolapios: San José de Calasanz, presbítero (S). Albarracín-ciudad, Barbastro-Monzón, Lleida y Urgell: (MO).
HH. de Belén: San Luis (F).
TOR: San Luis IV, rey de Francia (F).
Ourense: Beato Pedro Vázquez, presbítero, y compañeros mártires (MO).
Familia Franciscana y Trinitarios: (MO).
Salesianas: Beata María Troncatti, virgen (MO). Salesianos: (ML).
Burgos: San Vitores, mártir (ML-trasladada).
Carmelitas y Betharramitas: Santa María de Jesús Crucificado, virgen (ML).
Redentoristas: Beato Metodio Dominik Trchka, mártir (ML).
Canarias: Aniversario de la muerte de Mons. Ramón Echarren Ystúriz, obispo, emérito (2014).
Toledo: Aniversario de la muerte del cardenal Marcelo González Martín, arzobispo, emérito (2004).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XX Domingo del Tiempo Ordinario (o de otro domingo del Tiempo Ordinario).

Misa de la memoria de san Luis de Francia:
Elogio del martirologio
San Luis IX, rey de Francia, que se distinguió excepcionalmente por su activa fe, tanto en tiempo de paz como durante guerras interpuestas en defensa del cristianismo, y por la justicia en el gobierno, el amor a los pobres y la constancia en las adversidades. Tuvo once hijos en su matrimonio, a los que educó de una manera inmejorable y piadosa, y gastó sus bienes y fuerzas, y su vida misma, en la adoración de la cruz, la corona de espinas y el sepulcro del Señor, hasta que, estando acampado cerca de Túnez, en la costa de África del Norte, murió contagiado de peste. (1270)

Oración colecta propia. Resto del común de santos y santas: B. Para un santo 1.

25 de agosto
San Luis, de Francia.
Die 25 augusti
S. Ludovici
Antífona de entrada Cf. Sal 20, 2-3
Señor, el justo se alegra por tu fuerza, y cuánto goza con tu victoria. Le has concedido el deseo de su alma.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 20, 2-3
In virtúte tua, Dómine, laetábitur iustus, et super salutáre tuum exsultábit veheménter; desidérium ánimae eius tribuísti ei.
Oración colecta
Oh, Dios, que has trasladado a san Luis de Francia de los afanes del gobierno temporal a la gloria del reino de los cielos, concédenos, por su intercesión, que, en medio de nuestras ocupaciones temporales, busquemos tu reino eterno. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátum Ludovícum e terréni regíminis cura ad caeléstis regni glóriam transtulísti, eius, quaesumus, intercessióne concéde, ut, per múnera temporália quae gérimus, regnum tuum quaerámus aetérnum. Per Dóminum.

Misa de la memoria de san José de Calasanz:
Elogio del martirologio
San José de Calasanz, presbítero, que promovió escuelas populares para la formación de los niños y adolescentes en el amor y en la sabiduría del Evangelio, y fundó en Roma la Orden de Clérigos Regulares de las Escuelas Pías. (1648)

La oración colecta es propia. El resto esta tomado del común de santos: IV. Educadores

25 de agosto
San José Calasanz, presbítero
Die 25 augusti
S. Iosephi de Calasanz, presbyteri
Antífona de entrada Cf. Mc 10, 14
Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis, de los que son como ellos es el reino de Dios, dice el Señor.
Antiphona ad introitum Cf. Mc 10, 14
Sínite párvulos veníre ad me, et ne prohibuéritis eos: tálium est enim regnum Dei, dicit Dóminus.
Oración colecta
Oh, Dios, que has enriquecido a san José de Calasanz, presbítero, con gran caridad y paciencia para poder entregarse sin descanso a la formación integral de los niños, concédenos imitar siempre, en el servicio a la verdad, a quien veneramos como maestro de sabiduría. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátum Ioséphum presbyterum tanta caritáte et patiéntia decorásti, ut púeris erudiéndis omníque virtúte exornándis constánter incúmberet, concéde, quaesumus, ut, quem sapiéntiae praeceptórem cólimus, veritátis cooperatórem iúgiter imitémur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la XX semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA Rut 1, 1. 3-6. 14b-16. 22
Noemí volvió de la región de Moab junto con Rut, y llegaron a Belén
Comienzo del libro de Rut.

Sucedió, en tiempos de los jueces, que hubo hambre en el país y un hombre decidió emigrar, con su mujer Noemi y sus dos hijos, desde Belén de Judá a la región de Moab. Murió Elimélec, el marido de Noemí, y quedó ella sola con sus dos hijos. Estos tomaron por mujeres a dos moabitas llamadas Orfá y Rut. Pero, después de residir allí unos diez años, murieron también los dos, quedando Noemí sin hijos y sin marido.
Entonces Noemí, enterada de que el Señor había bendecido a su pueblo procurándole alimentos, se dispuso a abandonar la región de Moab en compañía de sus dos nueras.
Orfá dio un beso a su suegra y se volvió a su pueblo, mientras que Rut permaneció con Noemí.
«Ya ves —dijo Noemí— que tu cuñada vuelve a su pueblo y a sus dioses. Ve tú también con ella».
Pero Rut respondió:
«No insistas en que vuelva y te abandone. Iré adonde tú vayas, viviré donde tú vivas; tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios».
Así fue como Noemí volvió de la región de Moab junto con Rut, su nuera moabita. Cuando llegaron a Belén, comenzaba la siega de la cebada.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 145, 5-6. 7. 8-9a. 9bc-10 (R.: 1b)
R.
Alaba, alma mía, al Señor. Lauda, ánima mea, Dóminum.
O bien: Aleluya.

V. Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob,
el que espera en el Señor, su Dios,
que hizo el cielo y la tierra,
el mar y cuanto hay en él;
que mantiene su fidelidad perpetuamente, R.
Alaba, alma mía, al Señor. Lauda, ánima mea, Dóminum.

V. Hace justicia a los oprimidos,
da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos. R.
Alaba, alma mía, al Señor. Lauda, ánima mea, Dóminum.

V. El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos.
El Señor guarda a los peregrinos. R.
Alaba, alma mía, al Señor. Lauda, ánima mea, Dóminum.

V. Sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de edad en edad. R.
Alaba, alma mía, al Señor. Lauda, ánima mea, Dóminum.

Aleluya Sal 24, 4bc
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Dios mío, instrúyeme en tus sendas, haz que camine con lealtad. R.
Sémitas tuas, Dómine, édoce me, dírige me in veritáte tua.

EVANGELIO Mt 22, 34-40
Amarás al Señor tu Dios, y a tu prójimo como a ti mismo
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron en un lugar y uno de ellos, un doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba:
«Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la ley?».
Él le dijo:
«“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente”.
Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él:
“Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
En estos dos mandamientos se sostienen toda la Ley y los Profetas».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ángelus 26-octubre-2014
En medio de la tupida selva de preceptos y prescripciones –a los legalismos de ayer y de hoy– Jesús abre una brecha que permite distinguir dos rostros: el rostro del Padre y el del hermano. No nos entrega dos fórmulas o dos preceptos: no son preceptos y fórmulas; nos entrega dos rostros, es más, un solo rostro, el de Dios que se refleja en muchos rostros, porque en el rostro de cada hermano, especialmente en el más pequeño, frágil, indefenso y necesitado, está presente la imagen misma de Dios. Y deberíamos preguntarnos, cuando encontramos a uno de estos hermanos, si somos capaces de reconocer en él el rostro de Dios: ¿somos capaces de hacer esto?

Oración de los fieles.
Ferias del Tiempo Ordinario XX.
308. Oremos a Dios Padre.
- Para que proteja y guíe a su Iglesia. Roguemos al Señor.
- Para que conceda al mundo la justicia y la paz. Roguemos al Señor.
- Para que socorra a los necesitados. Roguemos al Señor.
- Para que nos conforte y conserve en su servicio. Roguemos al Señor.
Te pedimos, Señor que te muestres favorable a la oración de los que te suplican. Por Jesucristo nuestro Señor.

En la memoria de san Luis:
Oración sobre las ofrendas
Señor, por esta oblación que te presentamos en la conmemoración de san N., otorga a tus fieles los dones de la paz y la unidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Praesénti oblatióne, Dómine, in beáti N. commemoratióne deláta, fidélibus tuis, quaesumus, pacis et unitátis dona largíre. Per Christum.
PREFACIO II DE LOS SANTOS
Eficacia de la acción de los Santos
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque mediante el testimonio admirable de tus santos fecundas sin cesar a tu Iglesia con vitalidad siempre nueva, y nos das así pruebas evidentes de tu amor. Su insigne ejemplo nos anima, y a su permanente intercesión nos confiamos para que se cumplan tus designios de salvación.
Por eso, Señor, nosotros, llenos de alegría, te aclamamos con los ángeles y con todos los santos, diciendo:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO II DE SANCTIS
De actione Sanctorum
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Tu enim Sanctórum tuórum confessióne mirábili Ecclésiam tuam nova semper virtúte fecúndas, nobísque certíssima praebes tuae dilectiónis indícia. Sed étiam, ad mystéria salútis implénda, et ipsórum insígni incitámur exémplo et pia intercessióne perpétuo commendámur.
Unde et nos, Dómine, cum Angelis et Sanctis univérsis tibi confitémur, in exsultatióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión Mt 6, 33
Buscad sobre todo el Reino de Dios, y todo esto se os dará por añadidura, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Mt 6, 33
Primum quaerite regnum Dei, et ómnia adiciéntur vobis, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
EL sacramento que hemos recibido en la memoria de san N. santifique, Señor, nuestras mentes y corazones, para que merezcamos participar de la naturaleza divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sacraménta quae súmpsimus, Dómine, in commemoratióne beáti N. mentes et corda nostra sanctíficent, ut divínae consórtes natúrae éffici mereámur. Per Christum.

En la memoria de san José de Calasanz:
Oración sobre las ofrendas
Acepta, Señor, los dones de tu pueblo santo en la conmemoración de san N., y concédenos, por la participación en este misterio, dar testimonio de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Accépta tibi sit, quaesumus, Dómine, sacrátae plebis oblátio pro beáti N. commemoratióne et praesta, ut, ex huius participatióne mystérii, exémpla tuae caritátis referámus. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS PASTORES
La presencia de los santos Pastores en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque nos concedes la alegría de celebrar hoy la fiesta de san N., fortaleciendo a tu Iglesia con el ejemplo de su vida santa, instruyéndola con su palabra y protegiéndola con su intercesión.
Por eso, con los ángeles y la multitud de los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE SANCTIS PASTORIBUS
De praesentia sanctorum Pastorum in Ecclesia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia sic tríbuis Ecclésiam tuam sancti N. festivitáte gaudére, ut eam exémplo piae conversatiónis corróbores, verbo praedicatiónis erúdias, gratáque tibi supplicatióne tueáris.
Et ídeo, cum Angelórum atque Sanctórum turba, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de la comunión Cf. Mt 18, 3
Si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos, dice el Señor.
O bien: Cf. Jn 8,12
El que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
Antiphona ad communionem Mt 18, 3
Nisi convérsi fuéritis et efficiámini sicut párvuli, non intrábitis in regnum caelórum, dicit Dóminus.
Vel: Jn 8, 12
Qui séquitur me, non ámbulat in ténebris, sed habébit lumen vitae, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Dios todopoderoso, que este sagrado banquete nos ayude a manifestar con el corazón y las obras el amor fraterno y la luz de la verdad, siguiendo el ejemplo de san N. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Tríbuat nobis, omnípotens Deus, reféctio sancta subsídium, ut, exémplo beáti N., et fraternitátis caritátem et lumen veritátis in corde exhibeámus et ópere. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 26 de agosto

1. Conmemoración de san Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios altísimo, que saludó y bendijo a Abrahán cuando volvía victorioso, ofreciendo al Señor un sacrificio santo, una hostia inmaculada. Como figura típica de Cristo, ha sido interpretado rey de la paz y de la justicia y sacerdote eterno, aun falto de genealogía.
2. En Roma, en el cementerio de Basila, en la vía Salaria Antigua, san Maximiliano, mártir (s. inc.).
3. En Salona, de Dalmacia, san Anastasio, de oficio batanero, mártir (s. III).
4. En Cesarea de Mauritania, san Víctor, mártir, que, según la tradición, condenado a muerte, fue crucificado en sábado (s. III/IV).
5. En Bérgamo, de Traspadana, san Alejandro, mártir (s. III/IV).
6. En Auxerre, en la Galia Lugdunense, san Eleuterio, obispo (s. VI).
7*. En el brazo de mar ante Rochefort, en el litoral francés, beato Jacobo Retouret, presbítero de la Orden de los Carmelitas y mártir, que, en el furor de la Revolución Francesa, fue llevado desde el convento de Limoges a una sórdida nave-prisión, en la que, abandonado durante la noche semidesnudo, murió de frío (1794).
8. En La Puye, cerca de Poitiers, también en Francia, santa Juana Isabel Bichier des Ages, virgen, que, durante la Revolución Francesa, ayudó a san Andrés Huberto Fournet cuando éste ejercía clandestinamente su ministerio. Restablecida la paz de la Iglesia, fundó la Congregación de las Hijas de la Cruz, para la educación de los pobres y la ayuda a los enfermos (1838).
9*. En la ciudad de Belén, en Tierra Santa, beata María de Jesús Crucificado (María) Baouardy, virgen de la Orden de las Carmelitas Descalzas, que, colmada de carismas místicos, unió la vida contemplativa con una singular caridad (1878).
10. En Liria, en España, santa Teresa de Jesús Jornet Ibars, virgen, que, para ayudar a los ancianos, fundó el Instituto de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados (1897).
11*. En Valencia, también en España, beato Ambrosio (Luis) Valls Matamales, presbítero de la orden de los Hermanos Menores Capuchinos y mártir, que, durante la persecución contra la Iglesia, mereció entrar al banquete celestial mediante el derramamiento de su sangre (1936).
12*. En Denia, en la región de Alicante, también en España, beato Pedro (Alejandro) Max Ginestar, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos y mártir, que, en la misma persecución, fue gloriosamente coronado al entregar la vida por Cristo (1936).
13*. En la ciudad de Esplugues, cerca de Barcelona, también en España, beato Félix Vivet Trabal, religioso de la Sociedad Salesiana y mártir, que, durante la referida persecución, mereció entrar al banquete celestial (1936).
14*. En el lugar de Kharsk, cerca de Tomsk, en la región rusa de Siberia, beata Lorenza (Leocadia) Harasymiv, virgen de la Congregación de las Hermanas de San José, que, subyugada su patria por los perseguidores de la fe, fue conducida a un campo de concentración, donde a la pureza de vida añadió la constancia de la fe en una muerte gloriosa (1952).
15*. En Roma, beata María Beltrame Quattrocchi, que, siendo madre de familia, ilustró de modo conspicuo a la familia de Cristo y a la sociedad, viviendo ejemplarmente su vida matrimonial y mostrando su comunión de fe y amor hacia el próximo (1965).