sábado, 15 de julio de 2017

Sábado 19 agosto 2017, Lecturas Sábado XIX semana del Tiempo Ordinario, año impar. San Juan Eudes, presbítero, memoria libre, o san Ezequiel Moreno, obispo, memoria libre.

TEXTOS MISA

Misa de san Juan Eudes:
Elogio del martirologio
San Juan Eudes, presbítero, que se dedicó durante muchos años a la predicación en las parroquias y fundó después la Congregación de Jesús y María, para la formación de los sacerdotes en los seminarios, y otra de religiosas de Nuestra Señora de la Caridad, para fortalecer en la vida cristiana a las mujeres arrepentidas. Fomentó de una manera especial la devoción a los Sagrados Corazones de Jesús y de María, hasta que en Caen, en la región de Normandía, en Francia, descansó piadosamente en el Señor. (1680)

Oración colecta propia. Resto del común de pastores: III. Pastores, Para un Pastor 2.

19 de agosto
San Juan Eudes, presbítero.
Die 19 augusti
S. Ioannis Eudes, presbyteri.
Antífona de entrada Cf. Lc 4, 18
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres y curar a los contritos de corazón.
O bien: Cf. Eclo 45, 16
El Señor lo eligió como su sacerdote, para ofrecer el sacrificio de alabanza.
Antiphona ad introitum Cf. Lc 4, 18
Spíritus Dómini super me: propter quod unxit me, evangelizáre paupéribus misit me, sanáre contrítos corde.
Vel: Cf. Qo 45, 20
Elégit eum Dóminus sacerdótem sibi, ad sacrificándum ei hóstiam laudis.
Oración colecta
Oh, Dios, que, para anunciar las insondables riquezas de Cristo, elegiste al presbítero san Juan Eudes, concédenos, por su palabra y ejemplo, crecer en tu conocimiento y vivir fielmente a la luz del Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátum Ioánnem presbyterum ad annuntiándum investigábiles Christi divítias mirabíliter elegísti, da nobis, eius exémplis et mónitis, ut, in tua sciéntia crescéntes, secúndum Evangélii lumen fidéliter conversémur. Per Dóminum.

Misa de san Ezequiel Moreno:
Elogio del Martirologio
San Ezequiel Moreno Díaz, obispo de Pasto, en Colombia, de la Orden de Agustinos Recoletos, que dedicó toda su vida a anunciar el Evangelio, tanto en las Islas Filipinas como en América del Sur y falleció en Monteagudo, lugar de Navarra, en España. (1906)

19 de agosto
San Ezequiel Moreno Díaz, obispo
Memoria
COMMUNE PASTORUM.
II. PRO EPISCOPO 1.
Antífona de entrada Sal 104, 1
Dad gracias al Señor, invocad su nombre, dad a conocer sus hazañas a los pueblos.
Antiphona ad introitum Cf. Lc 12, 42
Iste est fidélis et prudens dispensátor, quem constítuit Dóminus super famíliam suam, ut det illis in témpore trítici mensúram.
Oración colecta
Oh, Dios, que nos ofreces en san Ezequiel, obispo, un modelo de fidelidad al Evangelio y un pastor según el Corazón de tu Hijo, concédenos, por su intercesión, que, viviendo con alegría nuestro testimonio cristiano, estemos plenamente dirigidos hacia ti y nos consagremos al servicio de tu Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Omnípotens aetérne Deus, qui beátum N. epíscopum Ecclésiae tuae sanctae dedísti, praesta, ut, quod ille divíno affátus spíritu dócuit, nostris iúgiter stabiliátur in córdibus, et, quem patrónum, te donánte, ampléctimur, eum apud tuam misericórdiam defensórem habeámus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la XIX semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA Jos 24, 14-29
Elegid hoy a quién queréis servir

Lectura del libro de Josué.

En aquellos días, hablaba Josué al pueblo diciendo:
«Pues bien: temed al Señor; servidle con toda sinceridad; quitad de en medio los dioses a los que sirvieron vuestros padres al otro lado del Río y en Egipto; y servid al Señor. Pero si os resulta duro servir al Señor, elegid hoy a quién queréis servir: si a los dioses a los que sirvieron vuestros padres al otro lado del Río, o a los dioses de los amorreos, en cuyø país habitáis; que yo y mi casa serviremos al Señor».
El pueblo respondió:
«¡Lejos de nosotros abandonar al Señor para ir a servir a otros dioses! Porque el Señor nuestro Dios es quien nos sacó, a nosotros y a nuestros padres, de Egipto, de la casa de la esclavitud; y quien hizo ante nuestros ojos aquellos grandes prodigios y nos guardó en todo nuestro peregrinar y entre todos los pueblos por los que atravesamos. Además, el Señor expulsó ante nosotros a los pueblos amorreos que habitaban el país. También nosotros serviremos al Señor, ¡porque él es nuestro Dios!».
Y Josué dijo al pueblo:
«No lograréis servir al Señor, porque es un Dios santo, Un Dios celoso. No perdonará vuestros delitos ni vuestros pecados. Si abandonáis al Señor y servís a dioses extranjeros, él también se volverá contra vosotros y, después de haberos hecho tanto bien, os maltratará y os aniquilará».
El pueblo le respondió:
«¡No! Nosotros serviremos al Señor».
Josué insistió:
«Vosotros sois testigos contra vosotros mismos de que habéis elegido al Señor para servirle».
Respondieron:
«¡Testigos somos!».
«Entonces, quitad de en medio los dioses extranjeros que conserváis, e inclinad vuestro corazón hacia el Señor, Dios de Israel».
El pueblo respondió:
«¡Al Señor nuestro Dios serviremos y obedeceremos su voz!».
Aquel día Josué selló una alianza con el pueblo y les dio leyes y mandatos en Siquén. Josué escribió estas palabras en el libro de la ley de Dios. Cogió una gran piedra y la erigió allí, bajo la encina que hay en el santuario del Señor. Y dijo Josué a todo el pueblo:
«Mirad, esta piedra será testigo contra nosotros, porque ha oído todas las palabras que el Señor nos ha dicho. Ella será testigo contra vosotros, para que no podáis renegar de vuestro Dios».
Luego Josué despidió al pueblo, cada cual a su heredad. Y después de todo esto, murió Josué, hijo de Nun, siervo del Señor, a la edad de ciento diez años.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 15, 1-2a y 5. 7-8. 11
R.
Tú, Señor, eres el lote de mi heredad. Tu es, Dómine, pars hereditátis meæ.

V. Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.
Yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios».
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa;
mi suerte está en tu mano. R.
Tú, Señor, eres el lote de mi heredad. Tu es, Dómine, pars hereditátis meæ.

V. Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. R.
Tú, Señor, eres el lote de mi heredad. Tu es, Dómine, pars hereditátis meæ.

V. Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha. R.
Tú, Señor, eres el lote de mi heredad. Tu es, Dómine, pars hereditátis meæ.

Aleluya Cf. Mt 11, 25
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del reino a los pequeños. R.
Benedíctus es, Pater, Dómine cæli et terræ, quia mystéria regni párvulis revelásti.

EVANGELIO Mt 19, 13-15
No impidaís a los niños acercarse a mí; de los que son como ellos es el reino de los cielos

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, le presentaron unos niños a Jesús para que les impusiera las manos y orase, pero los discípulos los regañaban.
Jesús dijo:
«Dejadlos, no impidáis a los niños acercarse a mí; de los que son como ellos es el reino de los cielos».
Les impuso las manos y se marchó de allí.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Ambrosio, Expositio Evangelii sec. Lucam, in loc.
¿Por qué dice, pues, que los niños son aptos para el Reino de los Cielos? Quizás porque de ordinario no tienen malicia, ni saben engañar, ni se atreven a vengarse; desconocen la lujuria, no apetecen las riquezas y desconocen la ambición. Pero la virtud de todo esto no consiste en el desconocimiento del mal, sino en su repulsa; no consiste en la imposibilidad de pecar, sino en no consentir en el pecado. Por tanto, el Señor no se refiere a la niñez como tal, sino a la inocencia que tienen los niños en su sencillez.

Misa de san Juan Eudes:
Oración sobre las ofrendas
Dios todopoderoso, humildemente imploramos de tu divina Majestad que, así como estos dones ofrecidos en honor de san N. manifiestan la gloria de tu poder divino, del mismo modo nos alcancen el fruto de tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Maiestátem tuam supplíciter implorámus, omnípotens Deus, ut, sicut glóriam divínae poténtiae múnera pro beáto N. obláta testántur, sic nobis efféctum tuae salvatiónis impéndant. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS PASTORES
La presencia de los santos Pastores en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque nos concedes la alegría de celebrar hoy la fiesta de san N., fortaleciendo a tu Iglesia con el ejemplo de su vida santa, instruyéndola con su palabra y protegiéndola con su intercesión.
Por eso, con los ángeles y la multitud de los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE SANCTIS PASTORIBUS
De praesentia sanctorum Pastorum in Ecclesia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia sic tríbuis Ecclésiam tuam sancti N. festivitáte gaudére, ut eam exémplo piae conversatiónis corróbores, verbo praedicatiónis erúdias, gratáque tibi supplicatióne tueáris.
Et ídeo, cum Angelórum atque Sanctórum turba, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de la comunión Mt 28, 20
Sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Mt 28, 20
Ecce ego vobíscum sum ómnibus diébus usque ad consummatiónem saeculi, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Señor, que los sacramentos que hemos recibido nos preparen a los gozos eternos que mereció san N., tu servidor fiel. Por Jesucristo, nuestro Señor.
O bien:
Fortalecidos con el alimento santo, te rogamos, Dios todopoderoso, que, siguiendo siempre el ejemplo de san N., nos concedas servirte con entrega constante y progresar en el amor incansable hacia todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sumpta mystéria, quaesumus, Dómine, aetérnis nos praeparent gáudiis, quae beátus N. fidéli dispensatióne proméruit. Per Christum.
Vel:
Refectióne sacra enutrítos, fac nos, omnípotens Deus, exémpla beáti N. iúgiter sequéntes, te pérpeti devotióne cólere, et indeféssa ómnibus caritáte profícere. Per Christum.

Misa de san Ezequiel Moreno:
Oración sobre las ofrendas
Derrama, Señor, tu bendición sobre los dones que te presentamos en la fiesta de san Ezequiel para que, al recibirlos, alcancemos de tu misericordia el perdón de nuestras culpas y la abundancia de los bienes del cielo. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Hóstias, quaesumus, Dómine, quas in festivitáte beáti N. sacris altáribus exhibémus, propítius réspice, ut, nobis indulgéntiam largiéndo, tuo nómini dent honórem. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS PASTORES
La presencia de los santos Pastores en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque nos concedes la alegría de celebrar hoy la fiesta de san N., fortaleciendo a tu Iglesia con el ejemplo de su vida santa, instruyéndola con su palabra y protegiéndola con su intercesión.
Por eso, con los ángeles y la multitud de los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE SANCTIS PASTORIBUS
De praesentia sanctorum Pastorum in Ecclesia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia sic tríbuis Ecclésiam tuam sancti N. festivitáte gaudére, ut eam exémplo piae conversatiónis corróbores, verbo praedicatiónis erúdias, gratáque tibi supplicatióne tueáris.
Et ídeo, cum Angelórum atque Sanctórum turba, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de la comunión
El Señor mandó a los discípulos que anunciasen a las ciudades: está cerca de vosotros el Reino de Dios.
Antiphona ad communionem Cf. Lc 12, 36-37
Beátus ille servus, quem, cum vénerit dóminus eius, et pulsáverit iánuam, invénerit vigilántem.
Oración después de la comunión
Vivifícanos, Señor, por estos sacramentos que hemos recibido; y, al celebrar con gozo la fiesta de san Ezequiel, obispo, concédenos que el ejemplo de su celo apostólico nos impulse a crecer cada día en gracia y santidad. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Refécti sacris mystériis, Dómine, humíliter deprecámur, ut, beáti N. exémplo, studeámus confitéri quod crédidit, et ópere exercére quod dócuit. Per Christum.