martes, 25 de julio de 2017

Martes 29 agosto 2017, Martirio de san Juan Bautista, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

S. C. para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos
Instrucción «Varietates Legitimae», Sobre la Liturgia romana y la Inculturación (25-I-1994)


Lo que puede ser adaptado


38. En el análisis de una acción litúrgica con vistas a su inculturación, es preciso considerar también el valor tradicional de los elementos de esa acción, en particular su origen bíblico o patrístico (cf. nn. 21-26) porque no basta distinguir entre lo que puede cambiar y lo que es inmutable.

39. El lenguaje, principal medio de comunicación entre los hombres, en las celebraciones litúrgicas tiene por objeto anunciar a los fieles la buena nueva de la salvación (83) y expresar la oración de la Iglesia al Señor. También debe manifestar, con la verdad de la fe, la grandeza y la santidad de los misterios celebrados.

Habrá que examinar, por tanto atentamente qué elementos del lenguaje del pueblo será conveniente introducir en las celebraciones litúrgicas, y, en particular, si será oportuno o no emplear expresiones provenientes de religiones no cristianas. Así mismo será importante tener en cuenta los diversos géneros literarios empleados en la liturgia: textos bíblicos proclamados, oraciones presidenciales, salmodia, aclamaciones, respuestas, responsorios, himnos y letanías.

40. La música y el canto, que expresan el alma de un pueblo, tienen un lugar privilegiado en la liturgia. Se debe, pues, fomentar el canto, en primer lugar, de los textos litúrgicos, para que se escuchen las voces de los fieles en las mismas acciones litúrgicas (84). «Como en ciertas regiones, principalmente en las misiones, hay pueblos con tradición musical propia que tiene mucha importancia en su vida religiosa y social, dése a esta música la debida estima y el lugar correspondiente no sólo al fomentar su sentido religioso, sino también al acomodar el culto a su idiosincrasia» (85).

Se ha de tener en cuenta que un texto cantado se memoriza mejor que un texto leído, lo que exige mayor esmero en cuidar la inspiración bíblica y litúrgica, y también la calidad literaria de los textos de los cantos.

En el culto divino se podrán admitir las formas musicales, las melodías y los instrumentos de música «siempre que sean aptos o puedan adaptarse al uso sagrado, convengan a la dignidad del templo y contribuyan realmente a la edificación de los fieles» (86).

(83) Cf. Codex iuris canonici, cc. 762-772, en particular 769.
(84) Cf. Sacrosanctum concilium, 118 también n. 54; dando «la conveniente importancia a la lengua nacional» en los cantos, «es conveniente que los fieles sepan recitar o cantar a una, también en latín, algunas de las partes del Ordinario de la misa» que les corresponde, principalmente el Padre nuestro; cf. Missale romanum, Institutio generalis, 19.
(85) Sacrosanctum concilium, 119.
(86) Ib., 120.


CALENDARIO

29 MARTES. MARTIRIO DE SAN JUAN BAUTISTA, m. obligatoria

Misa
de la memoria (rojo).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. prop.
LECC.: vol. III-impar para la 1.a lectura y vol. IV para el Evangelio.
- 1 Tes 2, 1-8. Queríamos entregaros no solo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas.
- Sal 138. R. Señor, tú me sondeas y me conoces.
- Mc 6, 17-29. Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 30 de agosto, pág. 522.
CALENDARIOS: Orden de San Juan de Jerusalén: (F).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria del martirio de san Juan Bautista, a quien el rey Herodes Antipas retuvo encarcelado en la fortaleza de Maqueronte, en el actual Israel, y al cual mandó decapitar en el día de su cumpleaños, a petición de la hija de Herodías. De esta suerte, el Precursor del Señor, como lámpara encendida y resplandeciente, tanto en la muerte como en la vida dio testimonio de la verdad. (s. I)

29 de agosto
Martirio de san Juan Bautista.
Memoria.
Die 29 augusti
In Passione S. Ioannis Baptistæ
Memoria.
Antífona de entrada Sal 118, 46-47
Comentaré tus preceptos ante los reyes, Señor, y no me avergonzaré. Serán mi delicia tus mandatos, que tanto amo.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 118, 46-47
Loquébar, Dómine, de testimóniis tuis in conspéctu regum, et non confundébar, et meditábar in mandátis tuis, quae diléxi nimis.
Oración colecta
Oh, Dios, tú has querido que san Juan Bautista fuese el Precursor de tu Hijo en su nacimiento y en su muerte, concédenos que, así como él murió mártir de la verdad y de la justicia, luchemos nosotros valerosamente por la confesión de tu verdad. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátum Ioánnem Baptístam et nascéntis et moriéntis Fílii tui Praecursórem esse voluísti, concéde, ut, sicut ille veritátis et iustítiae martyr occúbuit, ita et nos pro tuae confessióne doctrínae strénue certémus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
1ª Lectura y salmo del Martes de la XXI semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar). Aleluya y Evangelio de la memoria (Lec. IV).

PRIMERA LECTURA 1 Tes 2, 1-8
Queríamos entregaros no solo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses.

Vosotros, hermanos, sabéis muy bien que nuestra visita no fue inútil; a pesar de los sufrimientos e injurias padecidos en Filipos, que ya conocéis, apoyados en nuestro Dios, tuvimos valor para predicaros el Evangelio de Dios en medio de fuerte oposición.
Nuestra exhortación no procedía de error o de motivos turbios, ni usaba engaños, sino que, en la medida en que Dios nos juzgó aptos para confiarnos el Evangelio, así lo predicamos: no para contentar a los hombres, sino a Dios, que juzga nuestras intenciones.
Bien sabéis vosotros que nunca hemos actuado ni con palabras de adulación ni por codicia disimulada, Dios es testigo, ni pretendiendo honor de los hombres, ni de vosotros, ni de los demás, aunque, como apóstoles de Cristo, podíamos haberos hablado con autoridad; por el contrario, nos portamos con delicadeza entre vosotros, como una madre que cuida con cariño de sus hijos.
Os queríamos tanto que deseábamos entregaros no solo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas, porque os habíais ganado nuestro amor.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 138, 1-3. 4-6 (R.: 1)
R.
Señor, tú me sondeas y me conoces. Dómine, scrutátus es et cognovísti me.

V. Señor, tú me sondeas y me conoces.
Me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares. R.
Señor, tú me sondeas y me conoces. Dómine, scrutátus es et cognovísti me.

V. No ha llegado la palabra a mi lengua,
y ya, Señor, te la sabes toda.
Me estrechas detrás y delante,
me cubres con tu palma.
Tanto saber me sobrepasa,
es sublime, y no lo abarco. R.
Señor, tú me sondeas y me conoces. Dómine, scrutátus es et cognovísti me.

Aleluya Mt 5, 10
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. R.
Beáti qui persecutiónem patiéntur propter iustítiam, quóniam ipsórum est regnum caelórum.

EVANGELIO Mc 6, 17-29
Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener a la mujer de su hermano.
Herodías aborrecía a Juan y quería matarlo, pero no podía, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo defendía. Al escucharlo quedaba muy perplejo, aunque lo oía con gusto.
La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven:
«Pídeme lo que quieras, que te lo daré».
Y le juró:
«Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino».
Ella salió a preguntarle a su madre:
«¿Qué le pido?».
La madre le contestó:
«La cabeza de Juan el Bautista».
Entró ella enseguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió:
«Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista».
El rey se puso muy triste; pero por el juramento y los convidados no quiso desairarla. Enseguida le mandó a uno de su guardia que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre.
Al enterarse sus discípulos fueron a recoger el cadáver y lo pusieron en un sepulcro.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
523 San Juan Bautista es el precursor (cf. Hch 13, 24) inmediato del Señor, enviado para prepararle el camino (cf. Mt 3, 3). "Profeta del Altísimo" (Lc 1, 76), sobrepasa a todos los profetas (cf. Lc 7, 26), de los que es el último (cf. Mt 11, 13), e inaugura el Evangelio (cf. Hch 1, 22; Lc 16, 16); desde el seno de su madre ( cf. Lc 1, 41) saluda la venida de Cristo y encuentra su alegría en ser "el amigo del esposo" (Jn 3, 29) a quien señala como "el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo" (Jn 1, 29). Precediendo a Jesús "con el espíritu y el poder de Elías" (Lc 1, 17), da testimonio de él mediante su predicación, su bautismo de conversión y finalmente con su martirio (cf. Mc 6, 17-29).

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario II
290. Elevemos, hermanos, fervientes oraciones a Dios nuestro Padre.
- Para que proteja y guíe a su Iglesia santa. Roguemos al Señor.
- Para que el Señor llene de su gracia a los obispos, sacerdotes y ministros. Roguemos al Señor.
- Para que conceda a todo el mundo la justicia y la paz. Roguemos al Señor.
- Para que socorra a los que están en algún peligro. Roguemos al Señor.
- Para que a nosotros mismos nos conforte y conserve en su servicio. Roguemos al Señor.
Te pedimos, Dios de bondad, que te muestres favorable a las oraciones de los que te suplican. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Por estos dones que te ofrecemos, concédenos, Señor, seguir rectamente tus caminos, que enseñó san Juan, la voz que dama en el desierto, y rubricó, con gran valor, derramando su sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Da nobis, Dómine, per haec múnera quae tibi offérimus, illam tuárum rectitúdinem semitárum, quam beátus Ioánnes, vox in desérto clamántis, edócuit, et, fuso sánguine, magna virtúte signávit. Per Christum.
Prefacio: La misión del Precursor.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
En san Juan, su precursor, a quien consagraste como el mayor entre los nacidos de mujer, proclamamos tu grandeza. Porque su nacimiento fue motivo de gran alegría, y ya antes de nacer saltó de gozo por la llegada de la salvación humana, solo él, entre todos los profetas, mostró al Cordero de la redención. Él, bautizó al mismo autor del bautismo, para santificar el agua viva, y mereció darle el supremo testimonio derramando su sangre.
Por eso, con las virtudes del cielo te aclamamos continuamente en la tierra alabando tu gloria sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
Praefatio: De missione Praecursoris.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
In cuius Praecursóre beáto Ioánne tuam magnificéntiam collaudámus, quem inter natos mulíerum honóre praecípuo consecrásti. Qui cum nascéndo multa gáudia praestitísset, et nondum éditus exsultásset ad humánae salútis advéntum, ipse solus ómnium prophetárum Agnum redemptiónis osténdit. Sed et sanctificándis étiam aquae fluéntis ipsum baptísmatis lavit auctórem, et méruit fuso sánguine suprémum illi testimónium exhibére.
Et ídeo, cum caelórum Virtútibus, in terris te iúgiter praedicámus, maiestáti tuae sine fine clamántes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de la comunión Jn 3, 27. 30
Contestó Juan: «Él tiene que crecer y yo tengo que menguar».
Antiphona ad communionem Jn 3, 27. 30
Respóndit Ioánnes: Illum opórtet créscere, me autem mínui.
Oración después de la comunión
Al celebrar el martirio de san Juan Bautista, concédenos, Señor, venerar lo que significan los sacramentos de salvación que hemos recibido y gozar aún más de su acción en nosotros. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Concéde nobis, Dómine, beáti Ioánnis Baptístae natále recenséntibus, ut et salutária sacraménta quae súmpsimus significáta venerémur, et in nobis pótius édita gaudeámus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 30 de agosto

1. En Roma, en el cementerio de Comodila, en la vía Ostiense, santos mártires Félix y Adaucto, que habiendo confesado juntos a Cristo por una fe inviolada, juntos volaron vencedores al cielo (c. 304).
2. Conmemoración de sesenta santos mártires, que en Colonia Sufetana, en Africa Bizacena, por haber destruido una estatua de Mercurio, murieron a manos de los enfurecidos gentiles (399).
3. En Roma, conmemoración de san Pammaquio, senador, notable por su preparación en lo relativo a la fe y por su generosidad hacia los pobres. Por su piedad para con Dios fue fundado el título en el monte Celio (410).
4*. En el monasterio de Rébais, en el territorio de Meaux, en Neustria, san Agilo, primer abad (c. 650).
5. En Breuil, también en el territorio de Meaux, san Fiacrio, eremita, que, oriundo de Irlanda, llevó una vida solitaria (c. 670).
6*. En Tesalónica, de Macedonia, san Fantino, apellidado el Joven, eremita, que se consumó por Cristo con vigilia y trabajos (s. X).
7. En Lucedio, en el Piamonte, san Bononio, abad, que llevó una vida eremítica, primero en Egipto y después en el monte Sinaí (1026).
8. En Trevi, en el Lacio, san Pedro, que, a pesar de ser analfabeto, practicó en la soledad la sabiduría evangélica (c. 1050).
9. En Londres, en Inglaterra, santa Margarita Ward, mártir. Estaba casada y durante el reinado de Isabel I fue condenada a muerte por haber ayudado a un sacerdote, siendo ahorcada en Tyburn, donde acogió el martirio de buen grado. Allí mismo, con ella consumaron su martirio los beatos mártires Ricardo Leigh, presbítero, y los laicos Eduardo Shelley y Ricardo Martín, ingleses; Juan Roche, irlandés, y Ricardo Lloyd, del país de Gales, el primero, por el hecho de ser sacerdote, y los otros, por haber acogido a sacerdotes (1588).
10*. En Saluzzo, en el Piamonte, beato Juan Juvenal Ancina, obispo, que, habiendo sido antes médico, fue uno de los primeros en entrar en el oratorio de san Felipe Neri (1604).
11*. En Zaragoza, en España, beata María Ráfols, virgen, que fundó la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana junto con el hospital de esta ciudad, el cual dirigió con fortaleza de ánimo entre muchas dificultades (1853).
12*. En Almería, también en España, muerte de los beatos mártires Diego Ventaja Milán, obispo de Almería, y Manuel Medina Olmos, obispo de Guadix, que, encarcelados por odio del nombre cristiano, soportaron con paciencia los insultos y vejaciones hasta recibir de noche una muerte cruel (1936).
13*. En el camino entre Puebla Tornesa y Villafamés, cerca de Castellón, igualmente en España, beato Joaquín (José) Ferrer Adell, presbítero de la orden de los Hermanos Menores Capuchinos y mártir, que a través del martirio consiguió el premio prometido a los que perseveran (1936).
14*. En Bilbao, también en España, beato Vicente Gabanes Badenas, presbítero de los Terciarios Capuchinos de la Bienaventurada Virgen de los Dolores y mártir, que, durante la misma persecución contra la fe, mereció entrar en el banquete de la gloria (1936).
15*. En Venegone, cerca de Varese, en Italia, beato Alfredo Ildefonso Schuster, obispo, que, siendo abad de San Pablo de Roma, fue elevado a la sede episcopal de Milán, donde, con gran cuidado y diligencia, desempeñó con admirable sabiduría su función de pastor por el bien de su pueblo (1954).