jueves, 13 de julio de 2017

Jueves 17 agosto 2017, Jueves de la XIX semana del Tiempo Ordinario, feria (o misa por todos los difuntos).

SOBRE LITURGIA

S. C. para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos
Instrucción «Varietates Legitimae», Sobre la Liturgia romana y la Inculturación (25-I-1994)

EL PROCESO DE INCULTURACIÓN A LO LARGO DE LA HISTORIA DE LA SALVACIÓN


9. Las cuestiones que suscita actualmente la inculturación del rito romano pueden encontrar alguna aclaración en la historia de la salvación. El proceso de inculturación ya fue planteado de formas diversas.

Israel conservó a lo largo de su historia la certeza de ser el pueblo elegido por Dios, testigo de su acción y de su amor en medio de las naciones. Tomó de los pueblos vecinos ciertas for­mas de culto, pero su fe en el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob las modificó profundamente, primeramente en su sentido y muchas veces en su forma, para celebrar el memorial de las maravillas de Dios en su historia incorporando estos elementos a su práctica religiosa.

El encuentro del mundo judío con la sabiduría griega dio lugar a una nueva forma de inculturación: la traducción de la Biblia al griego introdujo la palabra de Dios en un mundo que le estaba cerrado y originó, bajo la inspiración divina, un enriquecimiento de las Escrituras.

10. La ley de Moisés, los profetas y los salmos (cf. Lc 24, 27 y 44) estaban destinados a preparar la venida del Hijo de Dios entre los hombres. El Antiguo Testamento, por el hecho de comprender la vida y la cultura del pueblo de Israel, es historia de salvación.

Al venir a la tierra, el Hijo de Dios, «nacido de mujer, nacido bajo la ley», (Ga 4, 4) se sometió a las condiciones sociales y culturales de los hombres con los que vivió y oró (22), Al hacerse hombre asumió un pueblo, un país y una época, pero en virtud de la común naturaleza humana, «en cierto modo, se unió a todo hombre» (23). Pues «todos estamos en Cristo y la naturaleza común de la humanidad recibe en él nueva vida. Por eso se le llama el nuevo Adán» (24).

(22) Cf. Ad gentes, 10.
(23) Gaudium et spes, 22.
(24) S. CIRILO DE ALEJANDRIA, In Ioannem, 1, 14: PG 73,162 C.

CALENDARIO

17 JUEVES DE LA XIX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria


Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-impar .
- Jos 3, 7-10a. 11. 13-17. El Arca de la Alianza del Dueño va a pasar el Jordán delante de vosotros.
- Sal 113 A. R. Aleluya.
- Mt 18, 21 — 19, 1. No te digo que perdones hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 18 de agosto, pág. 496.
CALENDARIOS: Concepcionistas: Santa Beatriz de Silva, virgen (S). Toledo, Ceuta y Familia Franciscana: (MO).
Agustinos: Santa Clara de Montefalco, virgen (F).
Asidonia-Jerez: Beato Bartolomé Laurel, religioso y mártir (MO).
Girona: Beato Enrique Canadell, mártir (MO).
Canónigos Regulares de Letrán: Santos Alipio y Posidio, obispos (MO).
Dominicos: San Jacinto de Polonia, presbítero (MO).
Sevilla: Beatos Luis de Sotelo, Pedro de Zúñiga y Bartolomé Laurel, religioso y mártires (ML).
Carmelitas (excepto C. Descalzos): Beato Ángel-Agustín Mazzinghi, presbítero (ML).

TEXTOS MISA

III. EN DIVERSAS CONMEMORACIONES.
B. Por varios o por todos los difuntos 4
III. IN VARIIS COMMEMORATIONIBUS
B. Pro pluribus vel pro omnibus defunctis 4
Antífona de entrada Sal 30, 2
A ti, Señor, me acojo: no quede yo nunca defraudado; tú, que eres justo, ponme a salvo.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 30,2
In te, Dómine, sperávi, non confúndar in aetérnum; in iustítia tua líbera me.
Oración colecta
Oh, Dios, Creador y Redentor de todos los fieles, concede a tus siervos el perdón de todos sus pecados, para que consigan, por estas piadosas súplicas, la misericordia que siempre desearon. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Fidélium, Deus, ómnium cónditor et redémptor, fámulis tuis remissiónem cunctórum tríbue peccatórum, ut indulgéntiam, quam semper optavérunt, piis supplicatiónibus consequántur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la XIX semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA Jos 3, 7-10a. 11. 13-17
El arca de la alianza del Señor va a pasar el Jordán delante de vosotros

Lectura del libro de Josué.

En aquellos días, el Señor dijo a Josué:
«Hoy mismo voy a empezar a engrandecerte ante todo Israel, para que vean que estoy contigo como estuve con Moisés. Tú dales esta orden a los sacerdotes portadores del Arca de la Alianza: “En cuanto lleguéis a tocar el agua de la orilla del Jordán, deteneos en el Jordán”».
Josué dijo a los hijos de Israel:
«Acercaos aquí a escuchar las palabras del Señor, vuestro Dios».
Y añadió:
«Así conoceréis que el Dios vivo está en medio de vosotros y que va a expulsar ante vosotros a cananeos. Mirad, el Arca de la Alianza del Dueño de toda la tierra va a pasar el Jordán delante de vosotros. Y cuando las plantas de los pies de los sacerdotes que llevan el Arca del Señor, Dueño de toda la tierra, pisen el agua del Jordán, la corriente de agua del Jordán que viene de arriba quedará cortada y se detendrá formando como un embalse».
Cuando la gente levantó el campamento para pasar el Jordán, los sacerdotes que llevaban el Arca de la Alianza caminaron delante de la gente.
En cuanto los portadores del Arca de la Alianza llegaron al Jordán y los sacerdotes que la portaban mojaron los pies en el agua de la orilla (el Jordán baja crecido hasta los bordes todo el tiempo de la siega), el agua que venía de arriba se detuvo y formó como un embalse que llegaba muy lejos, hasta Adán, un pueblo cerca de Sartán, y el agua que bajaba hacia el mar de la Arabá, el mar de la Sal, quedó cortada del todo.
La gente pasó el río frente a Jericó. Los sacerdotes que llevaban el Arca de la Alianza del Señor estaban quietos en el cauce seco, firmes en medio del Jordán, mientras todo Israel iba pasando por el cauce seco, hasta que acabaron de pasar todos.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 113A, 1-2. 3-4. 5-6
R.
Aleluya. Allelúia.

V. Cuando Israel salió de Egipto,
los hijos de Jacob de un pueblo balbuciente,
Judá fue su santuario,
Israel fue su dominio. R.
Aleluya. Allelúia.

V. El mar, al verlos, huyó,
el Jordán se echó atrás;
los montes saltaron como carneros;
las colinas, como corderos. R.
Aleluya. Allelúia.

V. ¿Qué te pasa, mar, que huyes,
y a ti, Jordán, que te echas atrás?
¿Y a vosotros, montes, que saltáis como carneros;
colinas, que saltáis como corderos? R.
Aleluya. Allelúia.

Aleluya Sal 118, 135
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, enséñame tus decretos. R. Fáciem tuam, Dómine, illúmina super servum tuum, et doce me iustificatiónes tuas.

EVANGELIO Mt 18, 21-19, 1
No te digo que perdones hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó:
«Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?».
Jesús le contesta:
«No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así.
El criado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo:
“Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo”.
Se compadeció el señor de aquel criado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero al salir, el criado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba diciendo:
“Págame lo que me debes”.
El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo:
“Ten paciencia conmigo y te lo pagaré”.
Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía.
Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo:
“Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo rogaste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?”.
Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.
Lo mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de corazón a su hermano».
Cuando acabó Jesús estos discursos, partió de Galilea y vino a la región de Judea, al otro lado del Jordán.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
2845 No hay límite ni medida en este perdón, esencialmente divino (cf Mt 18, 21 - 22; Lc 17, 3 - 4). Si se trata de ofensas (de "pecados" según Lc 11, 4, o de "deudas" según Mt 6, 12), de hecho nosotros somos siempre deudores: "Con nadie tengáis otra deuda que la del mutuo amor" (Rm 13, 8). La comunión de la Santísima Trinidad es la fuente y el criterio de verdad en toda relación (cf 1Jn 3, 19 - 24). Se vive en la oración y sobre todo en la Eucaristía (cf Mt 5, 23 - 24):
"Dios no acepta el sacrificio de los que provocan la desunión, los despide del altar para que antes se reconcilien con sus hermanos: Dios quiere ser pacificado con oraciones de paz. La obligación más bella para Dios es nuestra paz, nuestra concordia, la unidad en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo de todo el pueblo fiel" (San Cipriano, Dom. orat. 23: PL 4, 535C-536A).

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XIV
302. Oremos al Señor nuestro Dios.
- Para que la Iglesia sepa anunciar a Cristo. Roguemos al Señor.
- Para que los políticos acierten en la solución de los graves problemas. Roguemos al Señor.
- Para que crezca entre todos los ciudadanos el sentido de la solidaridad. Roguemos al Señor.
- Para que sepamos dar un buen testimonio cristiano. Roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor, y concédenos lo que te pedimos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Ten misericordia, Señor, de tus siervos [N. y N.] por quienes te ofrecemos este sacrificio de reconciliación; y, ya que permanecieron fieles a la fe católica en este mundo, obtengan la recompensa en la vida futura. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Propitiáre, quaesumus, Dómine, fámulis tuis (N. et N.) pro quibus tibi hóstias placatiónis offérimus, et, quia in fide cathólica in hac luce permansérunt, in futúra vita eis retribútio condonétur. Per Christum.
PREFACIO IV DE DIFUNTOS
La vida terrena y la gloria celeste
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Bajo tu poder hemos nacido, con tu libertad nos gobernamos, y por un mandato tuyo a causa del pecado, somos devueltos a la tierra de la que habíamos sido sacados. Y los redimidos por la muerte de tu Hijo, por una señal tuya, seremos despertados a la gloria de su misma resurrección.
Por eso, con los ángeles y con la multitud de los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO IV DE DEFUNCTIS
De vita terrena ad gloriam caelestem
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Cuius império náscimur, cuius arbítrio régimur, cuius praecépto in terra, de qua sumpti sumus, peccáti lege absólvimur. Et, qui per mortem Fílii tui redémpti sumus, ad ipsíus resurrectiónis glóriam tuo nutu excitámur.
Et ídeo, cum Angelórum atque Sanctórum turba, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Cf. Jn 8, 12
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor. El que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
Antiphona ad communionem Jn 8, 12
Ego sum lux mundi, dicit Dóminus; qui séquitur me, non ámbulat in ténebris, sed habébit lumen vitae.
Oración después de la comunión
Señor, que nuestras súplicas ayuden a tus siervos, para que les purifiques de toda culpa por este sacrificio, y les hagas partícipes de la salvación eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Animábus famulórum tuórum, quaesumus, Dómine, orátio profíciat supplicántium, ut eos, his sacrifíciis, et a peccátis ómnibus éxuas, et aetérnae salvatiónis fácias esse partícipes. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 18 de agosto

1. En Palestrina, en el Lacio, san Agapito, mártir (s. inc.).
2. En Utica, en África, santos mártires llamados de la “Masa Cándida”, que, superiores en número a los peces recogidos en sus redes por los apóstoles, aceptaron con gran fortaleza la muerte por permanecer fieles a su obispo Cuadrado y confesar, a la vez, a Cristo como Hijo de Dios (s. III/IV).
3. En Myra, de Licia, san León, mártir (s. III/IV).
4. En Roma, en la vía Labicana, santa Elena, madre del emperador Constantino, que tuvo un interés singular en ayudar a los pobres y acudía a la iglesia piadosamente confundida entre los fieles. Habiendo peregrinado a Jerusalén para descubrir los lugares del Nacimiento de Cristo, de su Pasión y Resurrección, honró el pesebre y la cruz del Señor con basílicas dignas de veneración (c. 329).
5. En Metz, en la Galia Bélgica, san Fermín, obispo (s. IV).
6*. En Arlés, en la Provenza, san Eonio, obispo, que defendió su iglesia del error de Pelagio y recomendó a su pueblo como sucesor suyo a san Cesáreo, a quien él mismo había ordenado de presbítero (502).
7. En Bitinia, muerte de san Macario, hegúmeno del monasterio de Pelecete, que, en tiempo del emperador León V, sufrió muchas pruebas por la defensa de las sagradas imágenes, muriendo en el destierro (850).
8*. En el monasterio de Cava, en la Campania, beato Leonardo, abad, hombre sumamente pacífico (1255).
9*. En Ravena, en la Romaniola, beato Reinaldo de Concorégio, obispo, ilustre por su celo, prudencia y caridad (1321).
10*. En Mantua, de la Lombardía, beata Paula Montaldi, virgen, abadesa de la Orden de las Clarisas, que se distinguió por su devoción a la pasión del Señor y por su constante oración y austeridad (1514).
11*. En una nave destinada a trabajos forzados, anclada frente a Rochefort, en Francia, beato Antonio Banassat, presbítero y mártir, que, por ser párroco, en el furor de la Revolución Francesa fue detenido por odio a la fe y, muerto por inanición, emigró al Señor (1794).
12*. En Valdemoro, cerca de Madrid, en España, beato Francisco Arias Martín, presbítero y mártir, que siendo novicio en la Orden de San Juan de Dios, en corto tiempo, durante la persecución religiosa recorrió el camino de la perfección (1936).
13*. En Barbastro, cerca de Huesca, en España, beatos Jacobo Falgarona Vilanova y Atanasio Vidaurreta Labra, religiosos de la Congregación de Misioneros Hijos del Corazón Inmaculado de María, mártires en la misma persecución (1936).
14*. En Alcañiz, cerca de la región de Tortosa, en España, beato Martín Martínez Pascual, presbítero y mártir. Miembro de la Sociedad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, recibió en la misma persecución y en el mismo día la corona de la gloria (1936).
15*. En la localidad llamada Rafelbunyol, en el territorio de Valencia, en España, beato Vicente María Izquierdo Alcón, presbítero y mártir, que recibió la muerte por odio contra la fe (1936).
16*. En Santiago de Chile, beato Alberto Hurtado Cruchaga, presbítero de la Compañía de Jesús, que fundó una obra para que los pobres que carecen de techo y los vagabundos, sobre todo niños, pudieran encontrar un verdadero y familiar hogar (1952).