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Domingo 17 diciembre 2017, III Domingo de Adviento, ciclo B.

sábado, 10 de junio de 2017

Viernes 14 julio 2017, Viernes de la XIV semana del Tiempo Ordinario, feria, o san Camilo de Lelis, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos
Carta circular sobre la preparación y celebración de las fiestas pascuales (16 de enero de 1988)


68. En la ostensión de la Cruz úsese una cruz suficiente grande y bella. De las dos formas que se proponen en el Misal para mostrar la Cruz, elíjase la que se juzgue más apropiada. Este rito ha de hacerse con un esplendor digno de la gloria del misterio de nuestra salvación; tanto la invitación al mostrar la Cruz como la respuesta del pueblo hágase con canto, y no se omita el silencio de reverencia que sigue a cada una de las postraciones, mientras el sacerdote celebrante, permaneciendo de pie, muestra elevada la Cruz.

69. Cada uno de los presentes del clero y del pueblo se acercará a la Cruz para adorarla; dado que la adoración personal de la Cruz es un elemento muy importante de esta celebración, y únicamente en el caso de una extraordinaria presencia de fieles, se utilizará el modo de la adoración hecha por todos a la vez (72).

Úsese una única cruz para la adoración tal como lo requiere la verdad del signo. Durante la adoración de la Cruz cántense las antífonas, los «improperios» y el himno, que evocan con lirismo la historia de la salvación (73), o bien otros cantos adecuados (cf. n.42).

70. El sacerdote canta la invitación al «Padre nuestro», que es cantado por toda la asamblea. No se da el signo de paz. La comunión se desarrolla tal como está descrito en el Misal.

Durante la comunión se puede cantar el salmo 21, u otro canto apropiado. Terminada la distribución de la comunión, el píxide o copón se lleva a un lugar preparado de la iglesia.

71. Terminada la celebración se despoja el altar, dejando la Cruz con cuatro candelabros. Dispóngase en la iglesia un lugar adecuado (por ejemplo la capilla donde se colocó la reserva de la eucaristía el Jueves Santo), para colocar allí la Cruz, a fin de que los fieles puedan adorarla, besarla y permanecer en oración y meditación.

72. Los ejercicios de piedad, como son el «Via Crucis», las procesiones de la Pasión y el recuerdo de los dolores de la Santísima Virgen María en modo alguno pueden ser descuidados, dada su importancia pastoral. Los textos y los cantos utilizados, en los mismos han de responder al espíritu de la liturgia del día. Los horarios de estos ejercicios piadosos han de regularse con el horario de la celebración litúrgica de tal manera que aparezca claro que la acción litúrgica por su misma naturaleza está por encima de los ejercicios piadosos (74).

(72) Cf. Misal Romano, Viernes santo de la Pasión del Señor, n. 19.
(73) Cf. Miq. 6, 3-4.
(74) Cf. Conc. Vat. II, Constitución sobre la Sagrada Liturgia Sacrosanctum Concilium, n. 13.


CALENDARIO

14 VIERNES DE LA XIV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria o SAN CAMILO DE LELIS, presbítero, memoria libre

Misa
de feria (verde) o de la memoria (blanco).
MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5) / para la memoria 1ª orac. prop. y el resto del común de santos (para santos que practicaron obras de misericordia) o de un domingo del T. O., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar.
- Gén 46, 1-7. 28-30. Puedo morir, después de haber contemplado tu rostro.
- Sal 36. R. El Señor es quien salva a los justos.
- Mt 10, 16-23. No seréis vosotros los que habléis, sino el Espíritu de vuestro Padre.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 15 de julio, pág. 419.
CALENDARIOS: Religiosos Camilos: San Camilo de Lelis, presbítero (S).
Ávila y Orihuela-Alicante: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
Canarias y Tenerife: San Buenaventura, obispo y doctor (MO-trasladada).
Cartujos: Beato Juan de España, religioso (MO).
Orden Premonstratense: Beato Hroznata, mártir (MO).
Orden de San Juan de Jerusalén: Santa Toscana, viuda y religiosa (MO).
Córdoba y Familia Franciscana: San Francisco Solano, presbítero (ML).
Mallorca y Valencia: Beato Gaspar de Bono, presbítero (ML).
Pamplona y Tudela y San Sebastián: Beatos Esteban de Zudaire y compaleros, mártires (ML).
San Sebastián: Beatos Esteban de Zudaire y Juan de Mayorga, religiosos, y compañeros, mártires (ML).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XIV domingo del Tiempo Ordinario (o de otro domingo del Tiempo Ordinario).

Misa de la memoria: 
Elogio del martirologio
San Camilo de Lelis, presbítero, que nació cerca de Teano, en la región italiana de los Abruzos, y desde la adolescencia siguió la carrera militar y se dejó arrastrar por los vicios propios de una juventud alegre y despreocupada, pero, convertido de su mala vida, se entregó al cuidado de los enfermos en los hospitales de los incurables, a los que servía como al mismo Cristo. Ordenado sacerdote, puso en Roma los fundamentos de la Orden de Clérigos Regulares Ministros de los Enfermos. (1614)

Oración colecta propia. El resto del formulario esta tomado del común de santos y santas: III. Para santos que practicaron obras de misericordia

14 de julio
San Camilo de Lelis, presbítero
Die 14 iulii
S. Camilli de Lellis, presbyteri
Antífona de entrada Mt 25, 34. 36. 40
Venid vosotros, benditos de mi Padre, dice el Señor. Estaba enfermo y me visitasteis. En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis.
O bien: Sal 111, 9
Reparte limosna a los pobres, su caridad dura por siempre, y alzará la frente con dignidad.
Antiphona ad introitum Cf. Mt 25, 34. 36. 40
Veníte, benedícti Patris mei, dicit Dóminus: infírmus eram, et visitástis me. Amen dico vobis, quámdiu fecístis uni ex his frátribus meis mínimis, mihi fecístis.
Vel: Ps 111, 9
Dispérsit, dedit paupéribus: iustítia eius manet in saeculum saeculi, cornu eius exaltábitur in glória
Oración colecta
Oh, Dios, que adornaste a san Camilo, presbítero, con el carisma singular del amor a los enfermos, infunde en nosotros, por sus méritos, el espíritu de amor, para que, sirviéndote en los hermanos, podamos llegar seguros a ti en la hora de nuestra muerte. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui sanctum Camíllum presbyterum caritátis in infírmos singulári grátia decorásti, eius méritis, spíritum nobis tuae dilectiónis infúnde, ut, tibi in frátribus serviéntes, ad te, hora éxitus nostri, secúri transíre possímus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la XIV semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA Gén 46, 1-7. 28-30
Puedo morir, después de haber contemplado tu rostro
Lectura del libro del Génesis.

En aquellos días, Israel se puso en camino con todo lo que tenía, llegó a Berseba y allí ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaac.
Dios dijo a Israel en una visión nocturna:
«Jacob, Jacob».
Respondió:
«Aquí estoy».
Dios le dijo:
«Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas bajar a Egipto, porque allí te convertiré en una gran nación. Yo bajaré contigo a Egipto, y yo mismo te haré subir; y José te cerrará los ojos».
Al salir Jacob de Berseba, los hijos de Israel hicieron montar a su padre con los niños y las mujeres en las carretas que el faraón había enviado para transportarlos.
Tomaron el ganado y las posesiones que habían adquirido en la tierra de Canaán y emigraron a Egipto Jacob con todos sus descendientes: hijos y nietos, hijas y nietas. Llevó consigo a Egipto a todos sus descendientes.
Jacob envió a Judá por delante, adonde estaba José, para preparar el sitio en Gosén.
Cuando llegaron a Gosén, José hizo enganchar la carroza y se dirigió a Gosén a recibir a su padre.
Al verlo se le echó al cuello y lloró abrazado a él.
Israel dijo a José:
«Ahora puedo morir, después de haber contemplado tu rostro y ver que vives todavía».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 36, 3-4. 18-19. 27-28. 39-40 (R.: 39a)
R.
El Señor es quien salva a los justos. Salus iustórum a Dómino est.

V. Confía en el Señor y haz el bien:
habitarás tu tierra y reposarás en ella en fidelidad;
sea el Señor tu delicia,
y él te dará lo que pide tu corazón. R.
El Señor es quien salva a los justos. Salus iustórum a Dómino est.

V. El Señor vela por los días de los buenos,
y su herencia durará siempre;
no se agostarán en tiempo de sequía,
en tiempo de hambre se saciarán. R.
El Señor es quien salva a los justos. Salus iustórum a Dómino est.

V. Apártate del mal y haz el bien,
y siempre tendrás una casa;
porque el Señor ama la justicia
y no abandona a sus fieles.
Los inicuos son exterminados,
la estirpe de los malvados se extinguirá. R.
El Señor es quien salva a los justos. Salus iustórum a Dómino est.

V. El Señor es quien salva a los justos,
él es su alcázar en el peligro;
el Señor los protege y los libra.
los libra de los malvados y los salva
porque se acogen a él. R.
El Señor es quien salva a los justos. Salus iustórum a Dómino est.

Aleluya Jn 16, 13a; 14 26d
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Cuando venga el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena, y os irá recordando todo lo que os he dicho. R.
Cum vénerit Spíritus veritátis, docébit vos omnen veritátem; et súggeret vobis ómnia quæcúmque díxero vobis.

EVANGELIO Mt 10, 16-23
No seréis vosotros los que habléis, sino el Espíritu de vuestro Padre
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
«Mirad que yo os envío como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas.
Pero ¡cuidado con la gente!, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa, para dar testimonio ante ellos y ante los gentiles.
Cuando os entreguen, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en aquel momento se os sugerirá lo que tenéis que decir, porque no seréis vosotros los que habléis, sino que el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros.
El hermano entregará al hermano a la muerte, el padre al hijo; se rebelarán los hijos contra sus padres y los matarán.
Y seréis odiados por todos a causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el final, se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra.
En verdad os digo que no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Audiencia general, 7 de mayo de 2014
En la intimidad con Dios y en la escucha de su Palabra, poco a poco, dejamos a un lado nuestra lógica personal, impuesta la mayoría de las veces por nuestras cerrazones, nuestros prejuicios y nuestras ambiciones, y aprendemos, en cambio, a preguntar al Señor: ¿cuál es tu deseo?, ¿cuál es tu voluntad?, ¿qué te gusta a ti? De este modo madura en nosotros una sintonía profunda, casi connatural en el Espíritu y se experimenta cuán verdaderas son las palabras de Jesús que nos presenta el Evangelio de Mateo: "No os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en aquel momento se os sugerirá lo que tenéis que decir, porque no seréis vosotros los que habléis, sino que el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros" (Mt 10, 19-20). Es el Espíritu quien nos aconseja, pero nosotros debemos dejar espacio al Espíritu, para que nos pueda aconsejar. Y dejar espacio es rezar, rezar para que Él venga y nos ayude siempre.
Como todos los demás dones del Espíritu, también el de consejo constituye un tesoro para toda la comunidad cristiana. El Señor no nos habla sólo en la intimidad del corazón, nos habla sí, pero no sólo allí, sino que nos habla también a través de la voz y el testimonio de los hermanos. Es verdaderamente un don grande poder encontrar hombres y mujeres de fe que, sobre todo en los momentos más complicados e importantes de nuestra vida, nos ayudan a iluminar nuestro corazón y a reconocer la voluntad del Señor.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario X
298. Reunidos, hermanos, para recordar los beneficios de nuestro Dios, pidámosle que inspire nuestras plegarias para que merezcan ser atendidas.
- Por el papa N., por nuestro obispo N., por todo el clero y el pueblo a ellos encomendado. Roguemos al Señor.
- Por todos los gobernantes y sus ministros, encargados de velar por el bien común. Roguemos al Señor.
- Por los navegantes, por los que están de viaje, por los cautivos y los encarcelados. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros, reunidos en este santo templo en la fe, devoción, amor y temor de Dios. Roguemos al Señor.
Que te sean gratos, Señor, los deseos de tu Iglesia suplicante, para que tu misericordia nos conceda lo que no podemos esperar por nuestros méritos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, los dones de tu pueblo y concede a quienes celebramos las maravillas del inmenso amor de tu Hijo, reafirmamos, a ejemplo de san N., en el amor a ti y al prójimo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, múnera pópuli tui, et praesta, ut, qui Fílii tui imménsae caritátis opus recólimus, in tui et próximi dilectióne, beáti N. exémplo, confirmémur. Per Christum.
PREFACIO COMÚN III
Alabanza a Dios que nos creó y nos ha creado de nuevo en Cristo.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque has querido ser, por medio de tu amado Hijo, no sólo el creador del género humano, sino también el autor generoso de la nueva creación.
Por eso, con razón te sirven todas las criaturas, con justicia te alaban todos los redimidos y unánimes te bendicen tus santos. Con ellos, unidos a los ángeles, nosotros queremos celebrarte y te alabamos diciendo:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS III
Laudes Deo pro creatione et reformatione hominis.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui per Fílium dilectiónis tuae, sicut cónditor géneris es humáni, ita benigníssimus reformátor. Unde mérito tibi cunctae sérviunt creatúrae, te redémpti rite colláudant univérsi, et uno Sancti tui te corde benedícunt.
Quaprópter et nos cum ómnibus te Angelis celebrámus, iucúnda semper confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de la comunión Jn 15, 13
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
O bien: Cf . Jn 13, 35
En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os amáis unos a otros, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Cf. Jn 15, 13
Maiórem hac dilectiónem nemo habet, ut ánimam suam ponat quis pro amícis suis.
Vel: Cf. Jn 13, 35
In hoc cognóscent omnes quia discípuli mei estis: si dilectiónem habuéritis ad ínvicem, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Alimentados con estos sagrados misterios, concédenos, Señor, seguir los ejemplos de san N., que te dio culto con devoción constante y enriqueció a tu pueblo con un amor sin medida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
O bien:
Después de gustar el sacramento de salvación, invocamos tu misericordia, Señor, para que, imitando la caridad de san N., participemos también de su gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sacris mystériis reféctos, da nos, quaesumus, Dómine, beáti N. exémpla sectári, qui te indeféssa pietáte cóluit, et pópulo tuo imménsa prófuit caritáte. Per Christum.
Vel:
Sacraménti salutáris, Dómine, pasti delíciis, tuam súpplices deprecámur pietátem, ut, beáti N. caritátis imitatóres effécti, consórtes simus et glóriae. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 15 de julio
M
emoria de la inhumación de san Buenaventura, obispo de Albano y doctor de la Iglesia, celebérrimo por su doctrina, por la santidad de su vida y por las preclaras obras que realizó en favor de la Iglesia. Como ministro general rigió con gran prudencia la Orden de los Hermanos Menores, siendo siempre fiel al espíritu de san Francisco y en sus numerosos escritos unió suma erudición y piedad ardiente. Cuando estaba prestando un gran servicio al II Concilio Ecuménico de Lyon, mereció pasar a la visión beatífica de Dios (1274).
2. En Porto Romano, santos Eutropio, Zósima y Bonosa, mártires (s. IV).
3. En Cartago, en la vía llamada de los Escilitanos, en la basílica de Fausto, inhumación de san Félix, obispo de Tibiuca y mártir, que a la orden del procurador Magniliano para que arrojase al fuego los libros de la Sagrada Escritura, respondió que prefería ser abrasado él antes que quemarlos, por lo que el procurador Anulino mandó que le atravesaran con una espada (303).
4. En Cartago también, conmemoración de los santos Catulino, diácono y mártir, alabado por san Agustín en un sermón al pueblo, y demás santos mártires que descansan en la basílica de Fausto (303).
5. En Alejandría, ciudad de Egipto, santos mártires Felipe y diez niños (c. s. IV).
6. En la isla Ténedo, en el Helesponto, san Abudemio, mártir (s. IV).
7. En Nísibe, en Mesopotamia, Jacobo, primer obispo de esta ciudad, que intervino en el Concilio de Nicea y dirigió su rebaño en paz, alimentándolo espiritualmente y defendiéndolo con energía de los enemigos de la fe (338).
8*. Cerca de Roermond, en la ribera del Mosa, en los Países Bajos, san Plequelmo, obispo, oriundo de Nortumbria, que dedicó su vida a dar a conocer a muchos las riquezas de la fe en Cristo (c. 713).
9*. En el monasterio de Ansbach, en Franconia, san Gumberto, abad, que fundó este monasterio en una casa de campo de su propiedad (c. 790).
10. En Tesalia, tránsito de san José, obispo de Tesalónica, hermano de san Teodoro Studita, que durante su vida de monje compuso muchos himnos y, promovido al episcopado, tuvo que sufrir pronto muchos y crueles tormentos, pues se vio precisado a defender la disciplina eclesiástica y las sagradas imágenes. Relegado a Tesalia, murió de hambre (832).
11. En Nápoles, ciudad de la Campania, san Atanasio, obispo, a quien las insidias de su impío sobrino Sergio hicieron sufrir mucho, hasta verse incluso expulsado de su sede episcopal. Sumido en la miseria, voló al cielo en Véroli, país de los hérnicos (872).
12. En Kiev, ciudad de Rusia (ahora en Ucrania), san Vladimiro, príncipe, bautizado con el nombre de Basilio, que se preocupó de propagar la fe ortodoxa en los pueblos que gobernaba (1015).
13*. En Ratzeburg, de Schleswig-Hostein, en Germania, san Ansuero, abad y mártir, lapidado con otros veintiocho monjes por los paganos de Wendes, sublevados contra quienes predicaban el Evangelio (1066).
14*. En Västeras, en Suecia, san David, obispo, que, originario de Inglaterra, abrazada la vida monástica como monje cluniacense fue a predicar la fe cristiana a los suecos, y descansó piadosamente, ya anciano, en el monasterio que él mismo había fundado (c. 1082).
15*. En Breslau, en Silesia, beato Ceslas, uno de los primeros presbíteros de la Orden de Predicadores, que trabajó por el reino de Dios en Silesia y en otras regiones de Polonia (1242).
16*. En Montcallier, pueblo del Piamonte, beato Bernardo, marqués de Baden, que cuando se dirigía a Oriente para defender a los cristianos, ya que Constantinopla había sido conquistada por los enemigos, le sorprendió la muerte (1458).
17*. Pasión de los mártires beatos Ignacio de Acebedo, presbítero, y treinta y ocho compañeros, religiosos todos de la Compañía de Jesús (cuyos nombres son: beatos Diego de Andrade, presbítero; Gonzalo Henriques, diácono; Antonio Soares, Benito de Castro, Juan Fernandes, Manuel Álvares, Francisco Álvares, Juan de Mayorga, Esteban Zudaire, Alfonso de Baena, Domingo Fernandes, otro Juan Fernandes, Alejo Delgado, Luis Correia, Manuel Rodrigues, Simón Lopes, Manuel Fernandes, Alvaro Mendes, Pedro Nunes, Luis Rodrigues, Francisco de Magalhaes, Nicolás Dinis, Gaspar Álvares, Blas Ribeiro, Antonio Fernandes, Manuel Pacheco, Pedro de Fontoura, Andrés Gonçalves, Mauro Vaz, Diego Pires, Marco Caldeira, Antonio Correia, Fernando Sánchez, Gregorio Escrivano, Francisco Pérez Godoy, Juan de Zafra, Juan de San Martín, religiosos, y Juan, que se unió a ellos), que cuando se dirigían a las misiones del Brasil, su nave, de nombre “San Jacobo”, fue asaltada por un barco pirata, cuyos ocupantes, por odio a los católicos, los traspasaron con espadas y lanzas (1570).
18. En Campo Salentino, en la Apulia, san Pompilio María Pirrotti, presbítero de la Orden de los Clérigos Regulares de las Escuelas Pías, célebre por la austeridad de su vida (1766).
19*. En el mar, ante la costa de Rochefort, beato Miguel Bernardo Marchand, presbítero y mártir, que durante la Revolución Francesa fue encarcelado en Rouen por ser sacerdote, siendo trasladado después a una vieja nave, en la que enfermó y murió (1794).
20. En la ciudad de Nam Dinh, en Tonquín, san Pedro Nguyên Bá Tuân, presbítero y mártir, que, encarcelado por ser cristiano en tiempo del emperador Minh Mang, murió de hambre en prisión (1838).
21*. En París, capital de Francia, beata Ana María Javouhey, virgen, fundadora de la Congregación de las Hermanas de San José de Cluny, que se dedican al cuidado de enfermos y a la instrucción cristiana de las niñas, Congregación que la beata consiguió implantar también en tierras de misión (1851).
22. En la provincia de My Tho, en Cochinchina, san Andrés Nguyên Kim Thông Nam (Nam Thuông), mártir, el cual, en tiempo del emperador Tu Duc, por ser catequista fue primero encarcelado y después desterrado, obligándole a caminar hacia el destierro encadenado y cargado con un madero, por lo que murió en el camino como auténtico mártir (1855).
23*. En el pueblo de Bielsk Podlaski, en Polonia, beato Antonio Beszta-Borowski, presbítero y mártir, que en tiempo de guerra fue hecho prisionero por los enemigos de la fe y fusilado después, descansando en la paz de Cristo (1943).