sábado, 10 de junio de 2017

Sábado 15 julio 2017, San Buenaventura, obispo y doctor de la Iglesia, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos
Carta circular sobre la preparación y celebración de las fiestas pascuales (16 de enero de 1988)

VI. EL SÁBADO SANTO


73. Durante el Sábado santo la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, meditando su pasión y muerte, su descenso a los infiernos (75) y esperando en la oración y el ayuno su resurrección. Se recomienda con insistencia la celebración del Oficio de Lectura y de las Laudes con participación del pueblo (cf. n. 40) (76). Cuando esto no sea posible, prepárese una celebración de la Palabra o un ejercicio piadoso que corresponda al misterio de este día.

74. Pueden ser expuestas en la iglesia a la veneración de los fieles la imagen de Cristo crucificado, o en el sepulcro, o descendiendo a los infiernos, ya que ilustran el misterio del Sábado santo, así como la imagen de la Santísima Virgen de los Dolores de los fieles.

75. Hoy la Iglesia se abstiene absolutamente del sacrificio de la Misa (77). La sagrada Comunión puede darse solamente como viático. No se conceda celebrar el matrimonio, ni administrar otros sacramentos, fuera de la Penitencia y la Unción de los enfermos.

76. Las fieles han de ser instruidos sobre la naturaleza peculiar del Sábado santo (78). Los usos y tradiciones festivos vinculados con este día a causa de la antigua anticipación de la Vigilia al Sábado santo deben desplazarse a la noche y al día de Pascua.

(75) Cf. Misal Romano, Sábado santo; Símbolo de los Apóstoles; 1Pe 3, 19.
(76) Cf. Ordenación general de la Liturgia de las Horas, n. 210.
(77) Misal Romano, Sábado santo.
(78) S. Congregación de Ritos, Decreto Maxima redemptionis nostrae mysteria (16 de noviembre 1955) n. 2, AAS 47 (1955) 843.

CALENDARIO

15 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SAN BUENAVENTURA, obispo y doctor de la Iglesia, memoria obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
MISAL: 1ª orac. prop. y el resto del común de pastores (para un obispo) o de doctores, o de un domingo del T.O.; Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar.
- Gén 49, 29-32; 50, 15-26a. Dios cuidará de vosotros y os llevará de esta tierra.
- Sal 104. R. Los humildes, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.
- Mt 10, 24-33. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 16 de julio, pág. 422.
CALENDARIOS: Canarias-Fuerteventura: (S). Franciscanos: (F).
Canarias y Tenerife: Beato Ignacio de Acevedo, y compañeros, mártires (MO).
Escolapios: San Pompilio María Pirrotti, presbítero (MO).
Toledo: Beatos Alfonso de Baena, Juan de san Martín Rodríguez, Francisco Pérez Godoy y compañeros, religiosos y mártires (ML).
Cuenca: Aniversario de la muerte de Mons. José Guerra Campos, obispo, emérito (1997).

15 SÁBADO. Después de la hora nona:
DECIMOQUINTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Tercera semana del salterio
Misa
vespertina del XV Domingo del tiempo ordinario (verde).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de la inhumación de san Buenaventura, obispo de Albano, en Italia, y doctor de la Iglesia, celebérrimo por su doctrina, por la santidad de su vida y por las preclaras obras que realizó en favor de la Iglesia. Como ministro general rigió con gran prudencia la Orden de los Hermanos Menores, siendo siempre fiel al espíritu de san Francisco, y en sus numerosos escritos unió suma erudición y ardiente piedad. Cuando estaba prestando un gran servicio al II Concilio Ecuménico de Lyon, mereció pasar a la visión beatífica de Dios. (1274)

Oración colecta propia. El resto es del común de Pastores: II. Para un obispo 2.

15 de julio
San Buenaventura, obispo y doctor de la Iglesia
Memoria
Die 15 iulii
S. Bonaventuræ, episcopi et Ecclesiæ doctoris
Memoria
Antífona de entrada Cf. 1 Sam 2, 35
Suscitaré un sacerdote fiel, que obre según mi corazón y mis deseos, dice el Señor.
O bien: Cf. Lc 12, 42
Este es el administrador fiel y prudente a quien el Señor pondrá al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas.
Antiphona ad introitum 1 Sam 2, 35
Suscitábo mihi sacerdótem fidélem, qui iuxta cor meum et ánimam meam fáciet, dicit Dóminus.
Vel: Cf. Lc 12, 42
Fidélis et prudens dispensátor in magni patrisfamílias domo constitútus erat, ut consérvis suis mensúram trítici erogáret.
Oración colecta
Dios todopoderoso, concede a cuantos hoy celebramos la fiesta anual del obispo san Buenaventura aprovechar su admirable doctrina e imitar constantemente su ardiente caridad. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Da, quaesumus, omnípotens Deus, ut, beáti Bonaventúrae epíscopi natalícia celebrántes, et ipsíus proficiámus eruditióne praeclára, et caritátis ardórem iúgiter aemulémur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la XIV semana de Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA Gén 49, 29-32; 50, 15-26a
Dios cuidará de vosotros y os sacará de esta tierra

Lectura del libro del Génesis.

En aquellos días, Jacob dio a sus hijos estas instrucciones:
«Cuando me reúna con los míos, enterradme con mis padres en la cueva del campo de Efrón, el hitita, la cueva del campo de Macpela frente a Mambré, en la tierra de Canaán, la que compró Abrahán a Efrón, el hitita, como sepulcro en propiedad. Allí enterraron a Abrahán y Sara, su mujer; allí enterraron a Isaac y a Rebeca, su mujer; allí enterré yo a Lía. El campo y la cueva fueron comprados a los hititas».
Cuando los hermanos de José vieron que había muerto su padre, se dijeron:
«A ver si José nos guarda rencor y quiere pagarnos todo el mal que le hicimos».
Y mandaron decir a José:
«Antes de morir tu padre nos encargó: “Esto diréis a José:
Perdona a tus hermanos su crimen y su pecado y el mal que te hicieron. Por tanto, perdona el crimen de los siervos del Dios de tu padre”».
José al oírlo se echó a llorar. Entonces vinieron sus hermanos, se postraron ante él y le dijeron:
«Aquí nos tienes, somos tus siervos».
Pero José les respondió:
«No temáis, ¿soy yo acaso Dios? Vosotros intentasteis hacerme mal, pero Dios intentaba hacer bien, para dar vida a un pueblo numeroso, como hoy somos. Por tanto, no temáis; yo os mantendré a vosotros y a vuestros hijos».
Y los consoló hablándoles al corazón.
José habitó en Egipto con la familia de su padre; y vivió ciento diez años. José llegó a conocer a los descendientes de Efraín, hasta la tercera generación, y también a los hijos de Maquir, hijo de Manasés, que nacieron sobre sus rodillas.
Más adelante, José dijo a sus hermanos:
«Yo voy a morir, pero Dios cuidará de vosotros y os llevará de esta tierra a la tierra que juró dar a Abrahán, Isaac y Jacob». Luego José hizo jurar a los hijos de Israel:
«Cuando Dios os visite, os llevaréis mis huesos de aquí». José murió a los ciento diez años.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 104, 1-2. 3-4. 6-7 (R.: cf. 68, 33)
R.
Los humildes, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón. Húmiles, quærite Deum, et vivet cor vestrum.

V. Dad gracias al Señor, invocad su nombre,
dad a conocer sus hazañas a los pueblos.
Cantadle al son de instrumentos,
hablad de sus maravillas. R.
Humildes, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón. Húmiles, quærite Deum, et vivet cor vestrum.

V. Gloriaos de su nombre santo,
que se alegren los que buscan al Señor.
Recurrid al Señor y a su poder,
buscad continuamente su rostro. R.
Humildes, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón. Húmiles, quærite Deum, et vivet cor vestrum.

V. ¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
hijos de Jacob, su elegido!
El Señor es nuestro Dios,
él gobierna toda la tierra. R.
Humildes, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón. Húmiles, quærite Deum, et vivet cor vestrum.

Aleluya 1 Pe 4, 14
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Si os ultrajan por el nombre de Cristo, bienaventurados vosotros, porque el Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. R.
Si exprobrámini in nómine Christi, beáti éritis, quóniam Spíritus Dei super vos requiéscit.

EVANGELIO Mt 10, 24-33
No tengáis miedo a los que matan el cuerpo
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
«Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro y al esclavo como su amo. Si al dueño de casa lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a los criados!
No les tengáis miedo, porque nada hay encubierto, que no llegue a descubrirse; ni nada hay escondido, que no llegue a saberse.
Lo que os digo en la oscuridad, decidlo a la luz, y lo que os digo al oído, pregonadlo desde la azotea.
No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No; temed al que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la “gehenna”. ¿No se venden un par de gorriones por un céntimo? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. Por eso, no tengáis miedo: valéis más vosotros que muchos gorriones.
A quien se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos, Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre que está en los cielos».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa 67.
Ataques sistemáticos a la fama, denigración de la conducta intachable: esta crítica mordaz y punzante sufrió Jesucristo, y no es raro que algunos reserven el mismo sistema a los que, conscientes de sus lógicas y naturales miserias y errores personales, menudos e inevitables –añadiría– dada la humana debilidad, desean seguir al Maestro. Pero la comprobación de esas realidades no debe llevarnos a justificar tales pecados y delitos –habladurías se les llama, con sospechosa comprensión– contra el buen nombre de nadie. Jesús anuncia que si al padre de familia lo han apodado Belcebú, no es de esperar que se conduzcan mejor con los de su casa (Cfr. Mt 10, 25); pero aclara también que quien llamare a su hermano fatuo, será reo del fuego del infierno (Mt 5, 22.

Oración de los fieles
396. Al recordar al obispo san N., que fue una guía luminosa para su pueblo con el ejemplo y la palabra, pidamos al Padre que continúe ayudando a su Iglesia a crecer en santidad.
- Para que el testimonio de los santos pastores nos estimule a caminar por las sendas de la perfección evangélica. Roguemos al Señor.
- Para que las palabras del Papa, del obispo y de los sacerdotes sea portadora de luz y de esperanza. Roguemos al Señor.
- Para que Dios ilumine a los que tienen responsabilidades públicas para que gobiernen con absoluto respeto a los valores espirituales y morales. Roguemos al Señor.
- Para que el Señor conceda a todos los ministros de la Palabra la fortaleza necesaria para denunciar los pecados de nuestro tiempo. Roguemos al Señor.
- Para que ante el ejemplo de fe y de buenas obras de san N., nos sintamos movidos a llevar a la práctica sus enseñanzas. Roguemos al Señor.
Señor, dirige tu mirada bondadosa sobre este pueblo que te invoca con humildad y esperanza; por intercesión de san N., te pedimos que nunca falten en tu Iglesia pastores virtuosos y sabios para conducirla hacia la patria futura. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, estos dones de tu pueblo ofrecidos en la fiesta de san N., para que, por medio de ellos, percibamos confiadamente el auxilio d tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, haec múnera pópuli tui, quae tibi in beáti N. festivitáte offérimus, ut per éadem, sicut confídimus, tuae pietátis sentiámus auxílium. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS PASTORES
La presencia de los santos Pastores en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque nos concedes la alegría de celebrar hoy la fiesta de san N., fortaleciendo a tu Iglesia con el ejemplo de su vida santa, instruyéndola con su palabra y protegiéndola con su intercesión.
Por eso, con los ángeles y la multitud de los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE SANCTIS PASTORIBUS
De praesentia sanctorum Pastorum in Ecclesia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia sic tríbuis Ecclésiam tuam sancti N. festivitáte gaudére, ut eam exémplo piae conversatiónis corróbores, verbo praedicatiónis erúdias, gratáque tibi supplicatióne tueáris.
Et ídeo, cum Angelórum atque Sanctórum turba, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de la comunión Cf. Jn 10, 10
Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante, dice el Señor.
O bien: Cf. Mc 16, 17-18
A los que crean en mí, dice el Señor, les acompañarán estos signos: echarán demonios, impondrán las manos a los enfermos y quedarán sanos.
Antiphona ad communionem Jn 10, 10
Ego veni ut vitam hábeant, et abundántius hábeant, dicit Dóminus.
Vel: Mc 16, 17-18
Signa eórum qui in me credunt, dicit Dóminus, haec sequéntur: daemónia eícient, super aegros manus impónent, et bene habébunt
Oración después de la comunión
Saciados con la comunión del Cuerpo santo y la Sangre preciosa de tu Hijo, te pedimos, Señor y Dios nuestro, que lo que hemos celebrado con piedad sincera produzca en nosotros frutos de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Córporis sacri et pretiósi Sánguinis alimónia repléti, quaesumus, Dómine Deus noster, ut, quod pia devotióne gérimus, certa redemptióne capiámus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 16 de julio
M
emoria de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo, monte en el que Elías consiguió que el pueblo de Israel volviese a dar culto al Dios vivo y en el que, más tarde, algunos, buscando la soledad, se retiraron para hacer vida eremítica, dando origen con el correr del tiempo a una orden religiosa de vida contemplativa, que tiene como patrona y protectora a la Madre de Dios.
2. En Anastasiópolis, de Galacia, san Antíoco, mártir, hermano de san Platón (s. III/IV).
3. En Sebaste, de Armenia, san Atenógenes, corepíscopo y mártir, que dejó a sus discípulos un himno en el que habla de la divinidad del Espíritu Santo, y que fue arrojado al fuego por ser cristiano (c. 305).
4*. En la isla de Jersey, en el mar Británico, san Helerio, ermitaño, martirizado por unos piratas, según la tradición (s. VI).
5*. En Maastricht, en la ribera del Mosa, de Brabante, en Austrasia, santos Monulfo y Gondulfo, obispos (s. VI/VII).
6. En Saintes (o Xantes), en Hainaut, santos mártires Reinildis, virgen, Grimoaldo y Gondulfo, los cuales, según cuenta la tradición, fueron asesinados por unos salteadores (c. 680).
7. En la ciudad de Córdoba, en la región hispánica de Andalucía, san Sisenando, diácono y mártir, decapitado por los sarracenos por su fe en Cristo (651).
8*. En el monasterio de Frauenwörth, junto al lago Chiemsee, en Baviera, beata Irmengardis, abadesa, que desde su más tierna infancia, despreciando el esplendor de la corte, se entregó al servicio de Dios, consiguiendo que otras muchas vírgenes siguieran al Cordero (866).
9*. Pasión del beato Simón da Costa, hermano coadjutor de la Compañía de Jesús, que fue martirizado por odio a la Iglesia en la nave “San Jacobo”, un día después que los otros religiosos con los que iba (1570).
10*. En el monasterio de la Santa Cruz de Viana do Castelo, en Portugal, beato Bartolomé de los Mártires Fernandes, obispo de Braga, que eximio por la integridad de su vida, se distinguió por la caridad en el cuidado pastoral de su grey, dejando muchos escritos de sólida doctrina (1590).
11*. En Warwick, en Inglaterra, beatos Juan Sugar, presbítero, y Roberto Grissold, mártires, el primero de ellos por haber entrado en Inglaterra siendo sacerdote, y el segundo por haberle prestado ayuda, por lo cual ambos fueron cruelmente atormentados, alcanzaron la palma del martirio en tiempo de Jacobo I (1604).
12*. En la ciudad de Cunhaú, cerca de Natal, en Brasil, beatos Andrés de Soveral, presbítero de la Compañia de Jesús, y Domingo Carvalho, mártires, que dolosamente encerrados en la iglesia cuando celebraban la Misa, tanto ellos como un grupo de fieles fueron cruelmente asesinados por unos soldados (1645).
13*. Frente a Rochefort, en la costa de Francia, beatos Nicolás Savou-ret, de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales, y Claudio Béguignot, cartujo, presbíteros y mártires, que durante la Revolución Francesa, por odio al sacerdocio, fueron encerrados en una nave convertida en cárcel, en la que enfermaron y murieron (1794).
14*. En Orange, también en Francia, beatas Aimée de Jesús (María Rosa) de Gordon y otras seis religiosas (Sus nombres son: beatas María de Jesús (Margarita Teresa) Charansol, María Ana de San Joaquín Béguin-Royal, María Ana de San Miguel Doux, María Rosa de San Andrés Laye, Dorotea del Corazón de María y Magdalena del Santísimo Sacramento) de Justamont., vírgenes y mártires, que durante la misma revolución fueron decapitadas por haberse negado a renunciar a la vida religiosa, recibiendo con alegría la palma del martirio (1794).
15. En Saint-Sauveur-le-Vicomte, pueblo de Normandía, en Francia, santa María Magdalena Postel, virgen, la cual, durante la misma revolución, al haber sido expulsados todos los sacerdotes, prestó toda clase de servicios a los enfermos y, en general, a todos los fieles. Vuelta la paz, fundó en la más completa pobreza la Congregación de las Hijas de la Misericordia, para la formación de las jóvenes pobres (1846).
16. En Lüjiapo, lugar de Qinghe, en la provincia china de Hebei, santos Lang Yangzhi, catecúmena, y su hijo Pablo Lang Fu, mártires, que en la persecución desencadenada por el movimiento de los Yihetuan, a causa de haber profesada públicamente su fe cristiana, ambos murieron consumidos por el fuego dentro de su casa, que había sido incendiada (1900).
17. En Zhangjiaji, pueblo de Ningjin, también en la provincia china de Hebei, santa Teresa Zhang Hezhi, mártir, que durante la misma persecución, habiendo sido llevada a una pagoda pagana, se negó a adorar a los ídolos, por lo que ella y sus dos hijos fueron alanceados (1900).