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Domingo 17 diciembre 2017, III Domingo de Adviento, ciclo B.

miércoles, 14 de junio de 2017

Miércoles 19 julio 2017, Miércoles de la XV semana del Tiempo Ordinario, feria (o votiva del Espíritu Santo).

SOBRE LITURGIA

Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos
Carta circular sobre la preparación y celebración de las fiestas pascuales (16 de enero de 1988)


87. Terminada la lectura del Antiguo Testamento, se canta el himno «Gloria a Dios», se hacen sonar las campanas según las costumbres de cada lugar, se dice la oración colecta y de este modo se pasa a las lecturas del Nuevo Testamento. Se lee la exhortación del Apóstol sobre el Bautismo entendido como inserción en el misterio pascual de Cristo.

Después, todos se levantan y el sacerdote entona por tres veces el «Aleluya», elevando gradualmente la voz, y repitiéndolo la asamblea (93). Si fuese necesario, el salmista o cantor entona el «Aleluya», que el pueblo prosigue intercalando la aclamación entre los versículos del salmo 117, tan a menudo citado por los apóstoles en la predicación pascual (94). Sigue el anuncio de la Resurrección del Señor con la lectura del Evangelio, culmen de toda la liturgia de la Palabra. Terminada la proclamación del Evangelio no se omita a la homilía, aunque sea breve.

88. La liturgia bautismal es la tercera parte de la Vigilia. La pascua de Cristo y nuestra se celebra ahora en el sacramento. Esto se manifiesta más plenamente en aquellas Iglesias que poseen la fuente bautismal, y más aún cuando tiene lugar la iniciación cristiana de adultos, o al menos el bautismo de niños (95). Aun en el caso en que no haya bautizos en las iglesias parroquiales se hace la bendición del agua bautismal. Si esta bendición no se hace en la fuente bautismal sino en el presbiterio, el agua bautismal debe ser trasladada después al baptisterio, donde será conservada durante todo el tiempo pascual (96). Donde no hayan bautizos ni se deba bendecir el agua bautismal, hágase la bendición del agua para la aspersión de la asamblea, a fin de recordar el bautismo (97).

(93) Cf. Caeremoniale episcoporum, n. 352.
(94) Cf. Hch 4, 11-12; Mt 21, 42; Mc 12, 10; Lc 20, 17.
(95) Cf. Ritual Romano, Ritual de Bautismo de niños, n. 6.
(96) Cf. Misal Romano, Vigilia pascual, n. 48
(97) Cf. Ibidem, n. 45.


CALENDARIO

19 MIÉRCOLES DE LA XV SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-impar.
- Éx 3, 1-6. 9-12. El ángel del Señor se le apareció en una llamarada entre las zarzas.
- Sal 102. R. El Señor es compasivo y misericordioso.
- Mt 11, 25-27. Has escondido estas cosas a los sabios y se las has revelado a los pequeños.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 20 de julio, pág. 431.
CALENDARIOS: Carmelitas Descalzos: Madre de la Divina Gracia (MO).
Burgos y Heraldos del Evangelio: San Apolinar, obispo y mártir (ML-trasladada).
Sevilla: Santa Áurea, virgen y mártir (ML).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XV domingo del Tiempo Ordinario (o de otro domingo del Tiempo Ordinario).

Misa votiva:

DEL ESPÍRITU SANTO B.
Esta misa se dicen con vestiduras de color rojo.
DE SPIRITU SANCTO B.
In hac Missa adhibetur color ruber.
Antífona de entrada Cfr Jn 14, 26; 16, 13
Cuando venga el Espíritu de la verdad, os enseñará toda la verdad, dice el Señor.
Ant. ad introitum Cf. Jn 14, 26; 15, 26
Cum vénerit Spíritus veritátis, docébit vos omnem veritátem, dicit Dóminus.
Oración colecta
El Espíritu Santo que viene de ti ilumine nuestras almas, Señor, y, según la promesa de tu Hijo, nos dé a conocer toda la verdad. Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Oh, Dios, que penetras el corazón y los deseos de los hombres, y no hay para ti secreto alguno, purifica, por la efusión del Espíritu Santo, los pensamientos de nuestro corazón, para que merezcamos amarte de verdad y alabarte dignamente. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Mentes nostras, quaesumus, Dómine, Paráclitus qui a te procédit illúminet, et indúcat in omnem, sicut tuus promísit Fílius, veritátem. Qui tecum.
Vel:
Deus, cui omne cor patet et omnis volúntas lóquitur, et quem nullum latet secrétum, purífica per infusiónem Spíritus Sancti cogitatiónes cordis nostri, ut te perfécte dilígere, et digne laudáre mereámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la XV semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA Éx 3, 1-6. 9-12
El ángel del Señor se le apareció en una llamarada entre las zarzas

Lectura del libro del Éxodo.

En aquellos días, Moisés pastoreaba el rebaño de su suegro Jetró, sacerdote de Madián. Llevó el rebaño trashumando por el desierto hasta llegar a Horeb, la montaña de Dios.
El ángel del Señor se le apareció en una llamarada entre las zarzas. Moisés se fijó: la zarza ardía sin consumirse.
Moisés se dijo:
«Voy a acercarme a mirar este espectáculo admirable, a ver por qué no se quema la zarza».
Viendo el Señor que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza:
«Moisés, Moisés».
Respondió él:
«Aquí estoy».
Dijo Dios:
«No te acerques; quítate las sandalias de los pies, pues el sitio que pisas es terreno sagrado».
Y añadió:
«Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob».
Moisés se tapó la cara, porque temía ver a Dios. «El clamor de los hijos de Israel ha llegado a mí y he visto cómo los tiranizan los egipcios. Y ahora marcha, te envío al faraón para que saques a mi pueblo, a los hijos de Israel», Moisés replicó a Dios:
«¿Quién soy yo para acudir al faraón o para sacar a los hijos de Israel de Egipto?».
Respondió Dios:
«Yo estoy contigo; y esta es la señal de que yo te envío: cuando saques al pueblo de Egipto, daréis culto a Dios en esta montaña».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 102, 1-2. 3-4. 6-7 (R.: 8a)
R.
El Señor es compasivo y misericordioso. Miserátor et miséricors Dóminus.

V. Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R.
El Señor es compasivo y misericordioso. Miserátor et miséricors Dóminus.

V. El perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura. R.
El Señor es compasivo y misericordioso. Miserátor et miséricors Dóminus.

V. El Señor hace justicia
y defiende a todos los oprimidos;
enseñó sus caminos a Moisés
y sus hazañas a los hijos de Israel. R.
El Señor es compasivo y misericordioso. Miserátor et miséricors Dóminus.

Aleluya Cf. Mt 11, 25
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del reino a los pequeños. R. Benedíctus es, Pater, Dómine caeli et terræ, quia mystéria regni párvulis revelásti.

EVANGELIO Mt 11, 25-27
Has escondido estas cosas a los sabios y se las has revelado a los pequeños
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:
«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien.
Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Audiencia general 18-marzo-2015
Los niños son en sí mismos una riqueza para la humanidad y también para la Iglesia, porque nos remiten constantemente a la condición necesaria para entrar en el reino de Dios: la de no considerarnos autosuficientes, sino necesitados de ayuda, amor y perdón. Y todos necesitamos ayuda, amor y perdón.
Los niños nos recuerdan otra cosa hermosa, nos recuerdan que somos siempre hijos: incluso cuando se llega a la edad de adulto, o anciano, también si se convierte en padre, si ocupa un sitio de responsabilidad, por debajo de todo esto permanece la identidad de hijo. Todos somos hijos. Y esto nos reconduce siempre al hecho de que la vida no nos la hemos dado nosotros mismos sino que la hemos recibido. El gran don de la vida es el primer regalo que nos ha sido dado. A veces corremos el riesgo de vivir olvidándonos de esto, como si fuésemos nosotros los dueños de nuestra existencia y, en cambio, somos radicalmente dependientes. En realidad, es motivo de gran alegría sentir que en cada edad de la vida, en cada situación, en cada condición social, somos y permanecemos hijos. 

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XIII
301. Imploremos, hermanos, al Dios de misericordia, para que nos haga invocar su nombre con sentimientos dignos de él.
R. Amén.
- Acuérdate, Señor, de tu Iglesia santa, católica y apostólica, extendida por todo el universo: concédele, según tu misericordia infinita, los dones del Espíritu Santo, y poder cantar eternamente tus alabanzas. R.
- Acuérdate, Señor, de todos los que gobiernan las naciones, frena a los pueblos que buscan la guerra, ayuda y fortalece a los cristianos: para que llevemos todos una vida honesta y pacífica, glorificando tu nombre. R.
- Acuérdate, Señor, de todos los necesitados, ancianos e inválidos, de los enfermos y de los que sufren; acuérdate de los prisioneros, emigrantes y desterrados, y de los a causa de tu nombre son perseguidos. R.
- Acuérdate, Señor, en tu gran misericordia, de nosotros, pobres pecadores e indignos siervos tuyos, y ven a socorrernos, para que donde abundó nuestro pecado sobreabunde tu gracia. R.
Ven, Dios de bondad, en ayuda de tus fieles, ven en ayuda de los que te imploran: que no sean privados de auxilio en la tierra los llamados al reino eterno. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Mira complacido, Señor, el sacrificio espiritual que se ofrece en tu altar con el sincero deseo de servirte, y concede un espíritu firme a tus siervos, para que su fe y humildad hagan agradable para ti esta oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Inténde, quaesumus, Dómine, spiritálem hóstiam altáribus tuis piae devotiónis stúdio propósitam, et da fámulis tuis spíritum rectum, ut fides eórum haec dona tibi concíliet, et comméndet humílitas. Per Christum.
PREFACIO IX DOMINICAL DEL TIEMPO ORDINARIO
(Prefacio II del Espíritu Santo): La acción del Espíritu en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque nos concedes en cada momento lo que más conviene y diriges sabiamente la nave de tu Iglesia, asistiéndola siempre con la fuerza del Espíritu Santo, para que, a impulso de su amor confiado, no abandone la plegaria en la tribulación, ni la acción de gracias en el gozo, por Cristo, Señor nuestro.
A quien alaban los cielos y la tierra, los ángeles y los arcángeles, proclamando sin cesar:
Santo, santo Santo…
Praefatio II de Spiritu Sancto: De actione Spiritus in Ecclesia.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: Qui síngulis quibúsque tempóribus aptánda dispénsas, mirísque modis Ecclésiae tuae gubernácula moderáris.
Virtúte enim Spíritus Sancti ita eam adiuváre non désinis, ut súbdito tibi semper afféctu nec in tribulatióne supplicáre defíciat, nec inter gáudia grátias reférre desístat, per Christum Dóminum nostrum.
Et ídeo, choris angélicis sociáti, te laudámus in gáudio confiténtes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de la comunión Jn 15, 26; 16, 14
El Espíritu, que procede del Padre, me glorificará, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Jn 15, 26; 16, 14
Spíritus qui a Patre procédit, ille me clarificábit, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Señor Dios nuestro, que te has dignado vivificamos con este alimento celestial, infunde la suavidad de tu Espíritu en lo más íntimo de nuestro corazón, para que alcancemos como eterno don lo que acabamos de recibir en esta acción sagrada. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Dómine Deus noster, qui nos vegetáre dignátus es caeléstibus aliméntis, suavitátem Spíritus tui penetrálibus nostri cordis infúnde, ut, quae temporáli devotióne percépimus, sempitérno múnere capiámus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 20 de julio
San Apolinar, obispo
, que al mismo tiempo que propagaba entre los gentiles las insondables riquezas de Cristo, iba delante de sus ovejas como buen pastor, y es tradición que honró con su ilustre martirio a la iglesia de Classe, cerca de Rávena, en la vía Flaminia, pasando al banquete eterno el día veintitrés de julio (c. s. II).
2. Conmemoración de san Elías Tesbita, profeta del Señor en tiempo de Ajab y Ococías, reyes de Israel, que defendió los derechos del único Dios ante el pueblo infiel a su Señor, con tal valor que prefiguró no sólo a Juan Bautista sino al mismo Cristo. No dejó oráculos escritos, pero se le ha recordado siempre fielmente, sobre todo en el Monte Carmelo.
3. Conmemoración del bienaventurado José, llamado “Bársabas”, y por sobrenombre “el Justo”, discípulo de Cristo, que, junto con san Matías, los seguidores del Señor presentaron a ambos ante los apóstoles para que uno de ellos desempeñase la misión apostólica en sustitución de Judas, pero aunque la suerte recayó en Matías, no obstante ello también sirvió al Señor con su predicación y con su santidad (s. I).
4. En Antioquía, ciudad de Pisidia, santa Marina o Margarita, que es tradición que consagró su cuerpo a Cristo con su virginidad y con su martirio (s. inc.).
5. En Etiopía, san Frumencio, obispo, que, habiendo sido hecho prisionero, vivió primero como esclavo y después, ordenado obispo por san Atanasio, propagó el Evangelio en esa región (s. IV).
6. En Cartago, san Aurelio, obispo, firmísimo pilar de la Iglesia, que trabajó para que sus fieles no se dejasen arrastrar por las reinantes costumbres paganas y puso su sede episcopal en el mismo lugar donde existía un simulacro de la diosa Celeste (c. 430).
7. En la región de Boulogne, en la Galia, san Vulmaro, presbítero, que siendo humilde pastor con un gran interés por instruirse, adquirió una buena formación y fue ordenado sacerdote, viviendo como los antiguos padres del desierto y, más tarde, en Hautmont, del Hainaut, en los bosques de su patria, fundó dos monasterios: uno de monjes y otro de vírgenes (c. 700).
8. En Córdoba, ciudad de la región hispánica de Andalucía, san Pablo, diácono y mártir, que, aleccionado con el ejemplo y la palabra de san Sisenando, no temió echar en cara a príncipes y dignatarios sarracenos la falsedad de su culto, por lo que murió confesando a Cristo como verdadero Dios (851).
9. En Hildesheim, ciudad de Sajonia, en Germania, beato Bernardo, obispo, que, pese a ser ciego, rigió su Iglesia durante veintitrés años (1153).
10. En la ciudad de Seúl, en Corea, santas Magdalena Yi Yong-hui, Teresa Yi Mae-im, Marta Kim Song-im, Lucía Kim, Rosa Kim y Ana Kim Changgum, María Won Kwi-im, virgen, y san Juan Bautista Yi Kwang-nyol, todos ellos mártires (1839).
11. En la ciudad de Nam Dinh, en Tonquín, san José María Díaz Sanjurjo, obispo, de la Orden de Predicadores y mártir, que durante la persecución ordenada por el emperador Tu Duc fue condenado a muerte en odio a la fe cristiana (1857).
12. En Zhoujiahe, aldea cercana a la ciudad de Yingxian, en la provincia de Hebei, en China, pasión de los santos León Ignacio Mangin y Pablo Denn, presbíteros de la Compañía de Jesús, los cuales, en la persecución promovida por los Yihetuan fueron atravesados con lanzas ante el altar, cuando estaban dando ánimo a los fieles. Con ellos fue asesinada santa María Zhou Wuzhi, que intentaba proteger con su cuerpo al celebrante san León (1900).
13. En el pueblo de Lujiazhuang, cerca de Yinngxian, en la misma provincia china de Hebei, san Pedro Zhou Rixin, mártir, quien durante la citada persecución afirmó ante el prefecto, que se lo exigía, que no podía abjurar de Dios Creador del mundo, por lo que fue decapitado (1900).
14. En el lugar de Daliucun, en Wuyi, en la misma provincia china, santa María Fu Guilin, maestra, que durante la misma persecución fue entregada a los enemigos del Evangelio, siendo decapitada mientras invocaba a nuestro Salvador Jesucristo (1900).
15. En el pueblo de Wuqiao Zhaojia, también en Hebei, conmemoración de santa María Zhao Gouzhi y de sus hijas Rosa Zhao y María Zhao, que en la misma persecución, para no ser violadas, se arrojaron a un pozo, pero sacadas de él, consumaron el martirio (1900).
16. En el lugar de Dechao, igualmente en Hebei, conmemoración de san Xi Guizi, mártir, que cuando aún no era más que catecúmeno, ante una multitud alborotada se confesó cristiano, siendo bautizado con la sangre que brotaba de sus heridas (1900).
17*. En la ciudad de Madrid, en España, beatas Rita Dolores del Corazón de Jesús Pujalte y Sánchez, y Francisca del Corazón de Jesús Aldea y Araujo, vírgenes de la Congregación de las Hermanas de la Caridad del Sagrado Corazón de Jesús y mártires, que durante la guerra, hechas prisioneras en la capilla del colegio por los enemigos de la Iglesia, poco después fueron fusiladas cuando eran trasladadas a otro lugar (1936).