lunes, 5 de junio de 2017

Lunes 10 julio 2017, Lunes de la XIV semana del Tiempo Ordinario, feria (o por todos los difuntos).

SOBRE LITURGIA

Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos
Carta circular sobre la preparación y celebración de las fiestas pascuales (16 de enero de 1988)


48. El sagrario ha de estar completamente vacío al iniciar la celebración (53). Se han de consagrar en esta Misa las hostias necesarias para la comunión de los fieles (54), y para que el clero y el pueblo puedan comulgar el día siguiente.

49. Para la reserva del Santísimo Sacramento prepárese una capilla, conveniente adornada, que invite a la oración y a la meditación; se recomienda no perder de vista la sobriedad y la austeridad que corresponden a la liturgia de estos días, evitando o erradicando cualquier forma de abuso (55).

Cuando el sagrario está habitualmente colocado en una capilla separada de la nave central, conviene que se disponga allí el lugar de la reserva y de la adoración.

50. Mientras se canta el himno «Gloria a Dios», de acuerdo con las costumbres locales, se hacen sonar las campanas, que ya no se vuelven a tocar hasta el «Gloria a Dios» de la Vigilia pascual, a no ser que la Conferencia Episcopal o el Ordinario del lugar, juzguen oportuno establecer otra cosa (56). Durante el mismo período de tiempo, el órgano y cualquier otra música instrumental pueden usarse sólo para mantener el canto (57).

51. El lavatorio de los pies, que, según la tradición, se hace en este día a algunos hombres previamente designados, significa el servicio y el amor de Cristo, que ha venido «no para ser servido, sino para servir» (58). Conviene que esta tradición se mantenga y que se explique según su propio significado.

52. Los donativos para los pobres, especialmente aquellos que se han podido reunir durante la Cuaresma como fruto de la penitencia, pueden ser presentados durante la procesión de las ofrendas, mientras el pueblo canta «Ubi caritas est vera» (59).

(54) Conc. Vat. II, Constitución sobre la Sagrada Liturgia Sacrosanctum Concilium, n. 55; S. Congregación de Ritos, Instrucción Eucharisticum mysterium, (25 mayo 1967) n. 31. AAS 59 (1967) 557-558.
(55) S. Congregación de Ritos, Decreto Maxima redemptionis nostrae mysteria (16 noviembre 1955) n. 9, AAS 47 (1955) 895.
(56) Cf. Misal Romano, Misa vespertina en la Cena del Señor.
(57) Cf. Caeremoniale episcoporum, n. 300.
(58) Mt 20, 28.
(59) Cf. Caeremoniale episcoporum, n. 303.


CALENDARIO

10 LUNES DE LA XIV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-impar.
- Gén 28, 10-22a. Vio una escalinata apoyada, y ángeles de Dios subían y bajaban, y Dios hablaba.
- Sal 90. R. Dios mío, confío en ti.
- Mt 9, 18-26. Mi hija acaba de morir, pero ven tú y vivirá.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 11 de julio, pág. 411.

CALENDARIOS: Arzobispado Castrense-Automóviles: San Cristóbal (F).
Capuchinas: Santa Verónica Giuliani, virgen (F). Clarisas y OFM Cap.: (MO). Familia Franciscana: (ML).
Alcalá de Henares: Beatos Nicanor Ascanio, Nicolás Alberca, y compañeros, mártires (MO). Madrid: (ML).
Ourense: Beato Juan Jacobo Fernández y compañeros mártires (MO).
Burgos: Beato Manuel López Ruiz, presbítero y mártir (ML).
Cartagena: Beato Pedro Soler, presbítero y mártir (ML).
Córdoba: Beato Nicolás María Alberca, presbítero y mártir (ML).
Valencia: Beato Carmelo Bolta, presbítero, y beato Francisco Pinazo, religioso, mártires (ML).
Sagrados Corazones: San Agustín Zhao Rong, y compañeros, mártires (ML).
Mérida-Badajoz: Aniversario de la muerte de Mons. Doroteo Fernández y Fernández, obispo, emérito (1989).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XIV domingo del Tiempo Ordinario (o de otro domingo del Tiempo Ordinario).

Misa de difuntos:
III. EN DIVERSAS CONMEMORACIONES.
B. Por varios o por todos los difuntos 4.
III. IN VARIIS COMMEMORATIONIBUS
B. Pro pluribus vel pro omnibus defunctis 4.
Antífona de entrada Sal 30, 2
A ti, Señor, me acojo: no quede yo nunca defraudado; tú, que eres justo, ponme a salvo.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 30,2
In te, Dómine, sperávi, non confúndar in aetérnum; in iustítia tua líbera me.
Oración colecta
Oh, Dios, Creador y Redentor de todos los fieles, concede a tus siervos el perdón de todos sus pecados, para que consigan, por estas piadosas súplicas, la misericordia que siempre desearon. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Fidélium, Deus, ómnium cónditor et redémptor, fámulis tuis remissiónem cunctórum tríbue peccatórum, ut indulgéntiam, quam semper optavérunt, piis supplicatiónibus consequántur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la XIV semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA Gén 28, 10-22a
Vio una escalinata apoyada, y ángeles de Dios subían y bajaban, y Dios hablaba
Lectura del libro del Génesis.

aquellos días, Jacob salió de Berseba en dirección a Jarán. Llegó a un determinado lugar y se quedó allí a pernoctar, porque ya se había puesto el sol.
Tomando una piedra de allí mismo, se la colocó por cabezal y se echó a dormir en aquel lugar.
Y tuvo un sueño: una escalinata, apoyada en la tierra, con la cima tocaba el cielo. Ángeles de Dios subían y bajaban por ella. El Señor, que estaba en pie junto a ella, le dijo:
«Yo soy el Señor, el Dios de tu padre Abrahán y el Dios de Isaac. La tierra sobre la que estás acostado la daré a ti y a tu descendencia.
Tu descendencia será como el polvo de la tierra, y te extenderás a occidente y oriente, a norte y sur; y todas las naciones de la tierra serán benditas por causa tuya y de tu descendencia. Yo estoy contigo; yo te guardaré donde quiera que vayas, te haré volver a esta tierra y no te abandonaré hasta que cumpla lo que he prometido».
Cuando Jacob despertó de su sueño, dijo:
«Realmente el Señor está en este lugar y yo no lo sabía». Y, sobrecogido, añadió: «Qué terrible es este lugar: no es sino la casa de Dios y la
puerta del cielo».
Jacob se levantó de madrugada, tomó la piedra que había colocado por cabezal, la erigió como estela y derramó aceite por encima.
Y llamó a aquel lugar Betel, aunque antes la ciudad se llamaba Luz.
Jacob hizo un voto en estos términos:
«Si Dios está conmigo y me guarda en el camino que estoy haciendo, si me da pan para comer y vestidos para cubrirme, si vuelvo sano y salvo a casa de mi padre, entonces el Señor será mi Dios, y esta piedra que he erigido como estela será una casa de Dios; y de todo lo que me des, te daré el diezmo».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 90, 1-2.3-4. 14-15ab
R.
Dios mío, confío en ti. Deus meus, sperábo in te.

V. Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en ti». R.
Dios mío, confío en ti. Deus meus, sperábo in te.

V. Él te librará de la red del cazador,
de la peste funesta.
Te cubrirá con sus plumas,
bajo sus alas te refugiarás:
su verdad es escudo y armadura. R.
Dios mío, confío en ti. Deus meus, sperábo in te.

V. «Se puso junto a mí: lo libraré;
lo protegeré porque conoce mi nombre,
me invocará y lo escucharé.
Con él estaré en la tribulación.» R.
Dios mío, confío en ti. Deus meus, sperábo in te.

Aleluya Cf. 2 Tm 1, 10
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Nuestro Salvador, Cristo Jesús, destruyó la muerte, e hizo brillar la vida por medio del Evangelio. R.
Salvátor noster Iesus Christus destrúxit mortem, et illuminávit vitam per Evangélium.

EVANGELIO Mt 9, 18-26
Mi hija acaba de morir, pero ven tú y vivirá
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un jefe de los judíos que se arrodilló ante él y le dijo:
«Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, impón tu mano sobre ella y vivirá».
Jesús se levantó y lo siguió con sus discípulos.
Entre tanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó la orla del manto, pensando que con solo tocarle el manto se curaría.
Jesús se volvió y al verla le dijo:
«¡Ánimo, hija! Tu fe te ha salvado».
Y en aquel momento quedó curada la mujer.
Jesús Llegó a casa de aquel jefe y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo:
«¡Retiraos! La niña no está muerta, está dormida». Se reían de él.
Cuando echaron a la gente, entró él, cogió a la niña de la mano y ella se levantó.
La noticia se divulgó por toda aquella comarca.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios 199
Tocó delicadamente el ruedo del manto, se acercó con fe, creyó y supo que había sido sanada... Así nosotros, si queremos ser salvados, toquemos con fe el vestido de Cristo (S. Ambrosio, Expositio Evangelii secundum Lucam, 6, 56, 58 (PL 15, 1682-1683). ¿Te persuades de cómo ha de ser nuestra fe? Humilde. ¿Quién eres tú, quién soy yo, para merecer esta llamada de Cristo? ¿Quiénes somos, para estar tan cerca de El? Como a aquella pobre mujer entre la muchedumbre, nos ha ofrecido una ocasión. Y no para tocar un poquito de su vestido, o un momento el extremo de su manto, la orla. Lo tenemos a El. Se nos entrega totalmente, con su Cuerpo, con su Sangre, con su Alma y con su Divinidad. Lo comemos cada día, hablamos íntimamente con El, como se habla con el padre, como se habla con el Amor. Y esto es verdad. No son imaginaciones.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario VI
294. Pidamos, hermanos, a Dios nuestro Padre, e cuyas manos están los destinos del universo, que escuche las oraciones de su pueblo.
- Por la santa Iglesia de Dios: para que sea fiel a la voluntad de Cristo y se purifique de sus faltas y debilidades. Roguemos al Señor.
- Por los que gobiernan las naciones: para que trabajen por la paz del mundo, a fin de que todos los pueblos puedan vivir y progresar en justicia, en paz y en libertad. Roguemos al Señor.
- Por los pobres y los afligidos, por los enfermos y los moribundos, y por todos los que sufren: para que encuentren el consuelo y la salud. Roguemos al Señor.
- Por todos los que estamos aquí reunidos: para que perseveremos en la verdadera fe y crezcamos siempre en la caridad. Roguemos al Señor.
Dios todopoderoso y eterno, que por tu Hijo y Señor nuestro Jesucristo nos has dado el conocimiento de tu verdad: mira con bondad al pueblo que te suplica, líbralo de toda ignorancia y de todo pecado para que llegue a la gloria del reino eterno. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Ten misericordia, Señor, de tus siervos [N. y N.] por quienes te ofrecemos este sacrificio de reconciliación; y, ya que permanecieron fieles a la fe católica en este mundo, obtengan la recompensa en la vida futura. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Propitiáre, quaesumus, Dómine, fámulis tuis (N. et N.) pro quibus tibi hóstias placatiónis offérimus, et, quia in fide cathólica in hac luce permansérunt, in futúra vita eis retribútio condonétur. Per Christum.
PREFACIO IV DE DIFUNTOS
La vida terrena y la gloria celeste
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Bajo tu poder hemos nacido, con tu libertad nos gobernamos, y por un mandato tuyo a causa del pecado, somos devueltos a la tierra de la que habíamos sido sacados. Y los redimidos por la muerte de tu Hijo, por una señal tuya, seremos despertados a la gloria de su misma resurrección.
Por eso, con los ángeles y con la multitud de los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo…
PRAEFATIO IV DE DEFUNCTIS
De vita terrena ad gloriam caelestem
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Cuius império náscimur, cuius arbítrio régimur, cuius praecépto in terra, de qua sumpti sumus, peccáti lege absólvimur. Et, qui per mortem Fílii tui redémpti sumus, ad ipsíus resurrectiónis glóriam tuo nutu excitámur.
Et ídeo, cum Angelórum atque Sanctórum turba, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Cf. Jn 8, 12
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor. El que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
Antiphona ad communionem Jn 8,12
Ego sum lux mundi, dicit Dóminus; qui séquitur me, non ámbulat in ténebris, sed habébit lumen vitae.
Oración después de la comunión
Señor, que la oración de quienes te suplican ayude a las almas de tus siervos, para que, por este sacrificio, los libres de todos sus pecados y los hagas partícipes de la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Animábus famulórum tuórum, quaesumus, Dómine, orátio profíciat supplicántium, ut eos, his sacrifíciis, et a peccátis ómnibus éxuas, et aetérnae salvatiónis fácias esse partícipes. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 11 de julio
F
iesta de san Benito, abad, Patrono principal de Europa, que habiendo nacido en Nursia, fue educado en Roma y abrazó luego la vida eremítica en la región de Subiaco, viéndose pronto rodeado de muchos discípulos. Pasado un tiempo, se trasladó a Casino, donde fundó un célebre monasterio y compuso una Regla que se propagó de tal modo por todas partes, que ha merecido ser llamado “Patriarca de los monjes de Occidente”. Murió, según la tradición, el veintiuno de marzo (547).
2. En Roma, conmemoración de san Pío I, papa, hermano de Hermas, autor éste de una obra cuyo título es El Pastor, denominación que bien mereció el santo Pontífice, pues durante quince años fue de verdad un buen pastor que guardó la Iglesia (155).
3. En Iconio, de Licaonia, san Marciano, mártir, que bajo el prefecto Perenio alcanzó la palma del martirio, pasando por muchos tormentos (s. III/IV).
4. En Cesarea de Mauritania, santa Marciana, virgen, la cual, condenada a las fieras, alcanzó la palma del martirio (c. 303).
5*. En Burdeos, ciudad de Aquitania, san Leoncio, obispo, honor del pueblo y de la ciudad, que dignificó templos, restauró baptisterios y se distinguió por su generosidad hacia los pobres (c. 570).
6*. En el estuario de Deer, en Escocia, san Drostán, abad, que después de haber gobernado varios monasterios abrazó la vida erémitica (s. VI ex.).
7*. En Disentis, en la Recia Superior (hoy Suiza), santos Plácido, mártir, y Sigisberto, abad, este último compañero de san Columbano y fundador del monasterio de San Martín, en Disentis, donde fue el primero que coronó su vida monástica con el martirio (s. VII).
8*. En el monasterio de Moyenmoutier, en los Vosgos, san Hidulfo, que siendo corepíscopo de Tréveris, se retiró a la soledad, y habiendo acudido a él muchos discípulos, con ellos fundó un monasterio del que fue superior (707).
9. En Córdoba, ciudad de la provincia hispánica de Andalucía, san Abundio, presbítero, que durante la persecución llevada a cabo por los musulmanes, preguntado por el juez confesó intrépidamente la fe, lo que provocó la ira de éste, que sin más le dio muerte y después expuso su cuerpo para que fuera pasto de perros y de bestias salvajes (854).
10. En Kiev, ciudad de Rusia (ahora en Ucrania), santa Olga, abuela de san Vladimiro, la primera de la dinastía de los Ruriks que recibió el bautismo, en el que se le impuso el nombre de Helena, dejando su conversión abierto el camino para que el pueblo ruso abrazase el cristianismo (969).
11*. En el monasterio de Grandselve, en la región de Toulouse, en Francia, beato Bertrando, abad, que para restablecer la disciplina regular unió su monasterio a la Orden Cisterciense (1149).
12*. En Viborg, en Dinamarca, san Quetilo, canónigo regular, que puso gran interés en el funcionamiento de la escuela capitular, siendo modelo para todos (c. 1151).
13*. En Lincoln, en Inglaterra, conmemoración de los beatos Tomás Benstead y Tomás Sprott, presbíteros y mártires, condenados a muerte en tiempo de la reina Isabel I por ser sacerdotes, aunque no se sabe con certeza en qué día de este mes fueron martirizados (1600).
14*. En Orange, ciudad de la Provenza, en Francia, beatas Rosalía Clotilde de Santa Pelagia Bès, María Isabel de San Teoctisto Pélissier, María Clara de San Martín Blanc y María Margarita de Santa Sofía de Barbegie d´Albarède, vírgenes, mártires por su fe en Cristo durante la Revolución Francesa (1794).
15. En Liugongyin, pueblo cercano a Anping, en la provincia de Hebei, en China, santas Ana An Xinzhi, María An Gouzhi, Ana An Jiaozhi y María An Lihua, vírgenes y mártires, que al no conseguir de ellas que abandonasen el cristianismo, fueron decapitadas durante la persecución desencadenada por el movimiento de los Yihetuan (1900).