viernes, 12 de mayo de 2017

Viernes 16 junio 2017, Viernes de la X semana del Tiempo Ordinario, feria (misa por la Iglesia).

SOBRE LITURGIA

Congregación para el Culto divino
Directorio para las celebraciones dominicales en ausencia del presbítero (2-junio-1988).


CAPÍTULO I. EL DOMINGO Y SU SANTIFICACIÓN

8. «La Iglesia, por una tradición apostólica que trae su origen del mismo día de la Resurrección de Cristo, celebra el misterio pascual cada ocho días, en el día que es llamado con razón "día del Señor" o domingo». [5]

9. Los testimonios de la asamblea de los fieles, en el día que ya en el Nuevo Testamento es señalado como «domingo», [6] se encuentran explícitamente en los antiquísimos documentos del primero y segundo siglo, [7] y entre ellos se alza el de san Justino: «En el día llamado del Sol, todos los que habitan en las ciudades y en los campos se reúnen en un mismo lugar...». [8] Entonces, el día en que se reunían los cristianos, no coincidía con los días festivos del calendario griego y romano, y por esto constituía para los conciudadanos un cierto signo de identidad cristiana.

10. Desde los primeros siglos, los pastores no han cesado de inculcar a los fieles la necesidad de reunirse en domingo: «No os separéis de la Iglesia, pues sois miembros de Cristo, por el hecho de que no os reunís...; no seáis negligentes, ni privéis al Salvador de sus miembros, ni contribuyáis a desmembrar su cuerpo...». [9] Es lo que ha recordado modernamente el Concilio Vaticano II con estas palabras: «En este día, los fieles deben reunirse a fin de que, escuchando la palabra de Dios y participando en la Eucaristía, recuerden la Pasión, la Resurrección y la gloria del Señor Jesús, y den gracias a Dios que, por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, los ha hecho nacer de nuevo para una esperanza viva». [10]

11. La importancia de la celebración del domingo en la vida de los fieles es indicada así por san Ignacio de Antioquía: «(Los cristianos) no celebran ya el sábado, sino que viven según el domingo, en el que también nuestra vida ha resucitado por medio de él (Cristo) y de su muerte». [11]

El sentido cristiano de los fieles, también en el pasado como en el tiempo presente, ha tenido en tan gran estima el domingo, que en modo alguno quiere olvidarlo ni siquiera en los momentos de persecución y en medio de culturas que están lejos de la fe cristiana o se oponen a ella.

[5] Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, núm. 106; cf. ibid., Apéndice: Declaración del sacrosanto Concilio ecuménico Vaticano II sobre la revisión del calendario.
[6] Cf. Ap 1,10; cf., también, Jn 20,19.26; Hch 20,7-12; 1Co 16,2; Hb 10,24-25.
[7] Cf. Didaché 1.4,1: edic. F.X. Funk, Doctrina duodecim Apostolorum, Tubinga 1887, p. 42.
[8] S. JUSTINO, Apología I, 67: PG 6, 430.
[9] Didascalia Apostolorum, 2, 59,1-3: edic. F.X. Funk, 1, p. 170.
[10] Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, n. 106.
[11] S. IGNACIO DE ANTIOQUÍA, Ad Magnesios, 9, 1: edic. Fx. Funk, 1, p. 199.


CALENDARIO

16 VIERNES DE LA X SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-impar.
- 2 Cor 4, 7-15. Quien resucitó al Señor Jesús también nos resucitará a nosotros con Jesús y nos presentará con vosotros ante él.
- Sal 115. R. Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza.
- Mt 5, 27-32. Todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 17 de junio, pág. 368.
CALENDARIOS: Madrid: Santa María Micaela del Santísimo Sacramento (MO-trasladada).
Congregación de los Sagrados Corazones: San Juan Francisco de Regis, presbítero (MO).
O. Cist. y OCSO: Santa Ludgarda, monja cisterciense (MO).
Burgos: San Quirico y santa Julita, mártires (ML).
OFM Cap.: Beato Aniceto Koplin, presbítero y compañeros mártires (ML).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: X semana del Tiempo Ordinario (o de otro domingo del Tiempo Ordinario).

Misa "ad diversa":

POR LA SANTA IGLESIA
1. Por la Iglesia B
PRO SANCTA ECCLESIA
1. Pro Ecclesia B
Antífona de entrada Ap 7, 9
Vi una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de todas las naciones, razas, pueblos y lenguas.
Antiphona ad introitum Ap 7, 9
Vidi turbam magnam, quam dimuneráre nemo póterat, ex ómnibus géntibus et tribúbus et pópulis et linguis.
Oración colecta
Oh, Dios, que en la nueva alianza de Cristo no dejas de congregar para ti, de entre todas las naciones, un pueblo en crecimiento hacia la unidad en el Espíritu, haz que tu Iglesia, fiel a la misión recibida, progrese sin cesar con la familia humana, y actúe siempre como fermento y alma de la sociedad que ha de ser renovada en Cristo y transformada en la familia de Dios. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui in Christi tui testaménto ex ómnibus géntibus pópulum tibi congregáre non désinis, in Spíritu ad unitátem coalescéntem, concéde, ut Ecclésia tua, missióni sibi créditae fidélis, cum hóminum família iúgiter incédat, et tamquam ferméntum et véluti ánima societátis humánae in Christo renovándae et in famíliam Dei transformándae semper exsístat. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la X semana de Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA 2 Cor 4, 7-15
Quien resucitó al Señor Jesús también nos resucitará a nosotros con Jesús y nos presentará con vosotros ante él
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

Hermanos:
Llevamos el tesoro en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros.
Atribulados en todo, mas no aplastados; apurados, mas no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, mas no aniquilados, llevando siempre y en todas partes en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.
Pues, mientras vivimos, continuamente nos están entregando a la muerte por causa de Jesús; para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. De este modo, la muerte actúa en nosotros, y la vida en vosotros.
Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: «Creí, por eso hablé», también nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús también nos resucitará a nosotros con Jesús y nos presentará con vosotros ante él.
Pues todo esto es para vuestro bien, a fin de que cuantos más reciban la gracia, mayor sea el agradecimiento, para gloria de Dios.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 115, 10-11. 15-16. 17-18 (R.: 17a)
R.
Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza. Tibi, Dómine, sacrificábo hóstiam laudis.
O bien: Aleluya.

V. Tenia fe, aun cuando dije:
«¡Qué desgraciado soy!»
Yo decía en mi apuro:
«Los hombres son unos mentirosos». R.
Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza. Tibi, Dómine, sacrificábo hóstiam laudis.

V. Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles.
Señor, yo soy tu siervo,
siervo tuyo, hijo de tu esclava:
rompiste mis cadenas. R.
Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza. Tibi, Dómine, sacrificábo hóstiam laudis.

V. Te ofreceré un sacrificio de alabanza
invocando tu nombre, Señor.
Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo. R.
Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza. Tibi, Dómine, sacrificábo hóstiam laudis.

Aleluya Flp 2, 15d. 16A
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Brilláis como lumbreras del mundo, manteniendo firme la palabra de la vida. R. Lucétis sicut luminária in mundo, verbum vitæ continéntes.

EVANGELIO Mt 5, 27-32
Todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Habéis oído que se dijo: “No cometerás adulterio”. Pero yo os digo: todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio con ella en su corazón.
Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”.
Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”.
Se dijo: “El que repudie a su mujer, que le dé acta de repudio”. Pero yo os digo que si uno repudia a su mujer —no hablo de unión ilegítima— la induce a cometer adulterio, y el que se casa con la repudiada comete adulterio».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
1456 La confesión de los pecados hecha al sacerdote constituye una parte esencial del sacramento de la penitencia: "En la confesión, los penitentes deben enumerar todos los pecados mortales de que tienen conciencia tras haberse examinado seriamente, incluso si estos pecados son muy secretos y si han sido cometidos solamente contra los dos últimos mandamientos del Decálogo (cf Ex 20, 17; Mt 5, 28), pues, a veces, estos pecados hieren más gravemente el alma y son más peligrosos que los que han sido cometidos a la vista de todos" (Cc. de Trento: DS 1680):
"Cuando los fieles de Cristo se esfuerzan por confesar todos los pecados que recuerdan, no se puede dudar que están presentando ante la misericordia divina para su perdón todos los pecados que han cometido. Quienes actúan de otro modo y callan conscientemente algunos pecados, no están presentando ante la bondad divina nada que pueda ser perdonado por mediación del sacerdote. Porque `si el enfermo se avergüenza de descubrir su llaga al médico, la medicina no cura lo que ignora' " (S. Jerónimo, Eccl. 10, 11) (Cc. de Trento: DS 1680).

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario X
298. Reunidos, hermanos, para recordar los beneficios de nuestro Dios, pidámosle que inspire nuestras plegarias para que merezcan ser atendidas.
- Por el papa N., por nuestro obispo N., por todo el clero y el pueblo a ellos encomendado. Roguemos al Señor.
- Por todos los gobernantes y sus ministros, encargados de velar por el bien común. Roguemos al Señor.
- Por los navegantes, por los que están de viaje, por los cautivos y los encarcelados. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros, reunidos en este santo templo en la fe, devoción, amor y temor de Dios. Roguemos al Señor.
Que te sean gratos, Señor, los deseos de tu Iglesia suplicante, para que tu misericordia nos conceda lo que no podemos esperar por nuestros méritos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Acepta complacido, Señor, las ofrendas que te presentamos, y haz que tu Iglesia, nacida del costado de Cristo dormido en la cruz, encuentre siempre en la participación de este misterio la santidad que le haga vivir y ser digna de su autor, Jesucristo, Señor nuestro. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Super oblata
Múnera quae tibi offérimus, Dómine, súscipe benígnus, et praesta, ut Ecclésia tua, de látere Christi in cruce dormiéntis exórta, ex huius participatióne mystérii suam iúgiter háuriat sanctitátem, qua semper vivat suóque digne respóndeat auctóri, Iesu Christo Dómino nostro. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA D 1. PREX EUCHARISTICA PRO VARIIS NECESSITATIBUS I.
Antífona de la comunión Jn 19, 34
Uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua.
O bien: Ap 7,12
La alabanza y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y el honor y el poder y la fuerza son de nuestro Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
Antiphona ad communionem Jn 19, 34
Unus mílitum láncea latus eius apéruit, et contínuo exívit sanguis et aqua.
Vel: Ap 7, 12
Benedíctio et cláritas et sapiéntia et gratiárum áctio, honor et virtus et fortitúdo Deo nostro in saecula saeculórum. Amen.
Oración después de la comunión
Renovados con el sacramento de tu Hijo, te suplicamos, Señor, que hagas fecunda la acción de tu Iglesia, ya que por ella revelas la plenitud del misterio salvador a los pobres, a los que llamas a ser la porción principal de tu reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sacraménto Fílii tui recreáti, te, Dómine, deprecámur, ut Ecclésiae tuae operatiónem fecúndes, qua salutáris mystérii plenitúdinem paupéribus contínuo revélas, quos ad tui regni praecípuam vocásti portiónem. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 17 de junio

1. En Roma, en la vía Salaria Antigua, «ad septem Palumbas», santos Blasto y Diógenes, mártires (s. inc.).
2. En Apolonia, de Macedonia, santos Isauro, Inocente, Félix, Hérmio, Peregrino y Basilio, mártires (s. inc.).
3. En Dorostoro, en Mesia (hoy Rumanía), santos mártires Nicandro y Marciano. Siendo soldados, rechazaron hacer ofrenda y se negaron a sacrificar a los dioses, y por ello fueron condenados a la pena capital por el prefecto Máximo, en la persecución durante el tiempo del emperador Diocleciano (c. 297).
4. En Besançon, en la Galia Lugdunense, san Antidio, obispo y mártir, que fue condenado a muerte, según se dice, por Croco, rey de los vándalos (c. 411).
5. En Bitinia, san Hipacio, hegúmeno del monasterio de los Rufinos, quien, de vida austera y duros ayunos, enseñó a sus discípulos la perfecta obediencia de la observancia monástica, y a los seglares el verdadero temor de Dios (446).
6*. En Bretaña Menor, san Herveo, eremita, ciego de nacimiento, que cantaba los goces del paraíso (s. VI).
7. En Orleans, en la Galia, san Avito, abad (c. 530).
8. En Pisa, en la Toscana, san Rainerio o Raniero, pobre y peregrino por Cristo (1160)
9. En Lorvaô, en Portugal, santa Teresa, quien, reina de León y madre de tres hijos, al perder a su esposo abrazó la vida regular en un monasterio fundado por ella misma, bajo la disciplina cisterciense (1250).
10*. En Venecia, beato Pedro Gambacorta, fundador de la Orden de los Eremitas de San Jerónimo, cuyos primeros religiosos fueron ladrones que él mismo había convertido (1435).
11*. En Nápoles, de la Campania, beato Pedro Burali, de la Orden de Clérigos Regulares Teatinos, primero obispo de Piacenza y después de Nápoles, que se entregó de lleno a restaurar la disciplina de la Iglesia y a confirmar en la fe la grey que se le había confiado (1578).
12*. En el litoral de Francia, en una nave anclada ante el puerto de Rochefort, beato Felipe Pappon, presbítero de Autun y mártir, que siendo párroco durante la Revolución Francesa, por ser el hecho de ser sacerdote fue encarcelado, muriendo después de haber dado la absolución a otro cautivo (1794).
13. En el lugar de Qua Linh, en Tonquín, san Pedro Da, mártir, quien, de oficio carpintero y sacristán, fue sometido a muchos y crueles tormentos en tiempo del emperador Tu Duc, permaneciendo firme en la profesión de su fe, por lo que finalmente fue arrojado a las llamas (1862).