sábado, 6 de mayo de 2017

Sábado 10 junio 2017, Sábado de la IX semana del Tiempo Ordinario, o santa María en sábado, memoria libre.

 SOBRE LITURGIA

SAGRADA CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE
CARTA SACERDOTIUM MINISTERIALE (6 de agosto 1983)


III - La doctrina de la Iglesia


1. Aunque se propongan en formas bastante diversas y matizadas, dichas opiniones confluyen todas ellas en la misma conclusión: que el poder de celebrar el sacramento de la Eucaristía no está unido a la Ordenación sacramental. Es evidente que esta conclusión no puede concordar absolutamente con la fe transmitida, ya que no sólo niega el poder confiado a los sacerdotes, sino que menoscaba la entera estructura apostólica de la Iglesia y deforma la misma economía sacramental de la salvación.

2. Según la enseñanza de la Iglesia, la palabra del Señor y la vida divina que El ha procurado están destinadas desde el principio a ser vividas y participadas en un único cuerpo que el mismo Señor se edifica a través de los siglos. Este cuerpo, que es la Iglesia de Cristo, continuamente dotado por El de los dones de los ministerios, « bien alimentado y unido por un conjunto de nervios y ligamentos, recibe crecimiento conforme al plan de Dios » (Col 2, 19) [3]. Esta estructura ministerial, en la sagrada Tradición se concreta en los poderes, otorgados a los Apóstoles y a sus sucesores, de santificar, de enseñar y de gobernar en nombre de Cristo.

La apostolicidad de la Iglesia no significa que todos los creyentes sean Apóstoles [4], ni siquiera en modo colectivo; y ninguna comunidad tiene la potestad de conferir el ministerio apostólico, que fundamentalmente es otorgado por el mismo Señor. Cuando la Iglesia se profesa apostólica en los Símbolos de la fe, expresa, además de la identidad doctrinal de su enseñanza con la de los Apóstoles, la realidad de la continuación del oficio de los Apóstoles mediante la estructura de la sucesión, por cuyo medio la misión apostólica deberá durar hasta el fin de los siglos [5].

Esta sucesión de los Apóstoles, que hace apostólica toda la Iglesia, es parte viva de la Tradición, que ha sido para la Iglesia desde el principio, y continúa siendo, su misma forma de vida. Por ello están fuera del recto camino los que oponen a esta Tradición viva algunas partes aisladas de la Escritura, de las cuales pretenden deducir el derecho a otras estructuras.

[3] Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen Gentium, nn. 7, 18, 19, 20; Decr. Christus Dominus, nn. 1 y 3; Decr. Presbyterorum Ordinis, n. 2.
[4] Cf. Concilio de Trento, Doctrina de sacramento ordinis, cap. 4: DS 1767.
[5] Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen Gentium, n. 20.


CALENDARIO

10 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SÁBADO DE LA IX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO o SANTA MARÍA EN SÁBADO, memoria libre

Misa
de sábado (verde) o de la memoria (blanco).
MISAL: para el sábado cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5) / para la memoria del común de la bienaventurada Virgen María o de las «Misas de la Virgen María», Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar.
- Tob 12, 1. 5-15. 20. Ahora alabad al Señor; yo subo a Dios.
- Salmo: Tob 13, 2. 7-8. R. Bendito sea Dios, que vive eternamente.
- Mc 12, 38-44. Esta viuda pobre ha echado más que nadie.
o bien: cf. vol. IV, o bien cf. Leccionario de las «Misas de la Virgen María».

Liturgia de las Horas: oficio de sábado o de la memoria.

Martirologio: elog. prop. de la solem. de la Santísima Trinidad, pág. 44 y elogs. del 11 de junio, pág. 358.
CALENDARIOS: Hospitalarios de San Juan de Dios: Beato Eustaquio Kugler, religioso (ML).
Dominicos: Beato Juan Dominici, obispo (ML).

10 SÁBADO. Después de la hora nona:
DÉCIMA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Segunda semana del salterio
Misa
vespertina de la solemnidad de la Santísima Trinidad (blanco).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio de la solemnidad. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Misa de la feria: IX semana del Tiempo Ordinario (o de otros domingos del Tiempo Ordinario).

Misa de la memoria:

COMÚN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA. 1. Tiempo ordinario
COMMUNE BEATAE MARIAE VIRGINIS
I. TEMPORE PER ANNUM 6.
Antífona de entrada
Ha florecido el tronco de Jesé: la Virgen concibió al Dios y hombre, Dios restituyó la paz, reconciliando en sí el cielo y la tierra.
Antiphona ad introitum
Virga Iesse flóruit: Virgo Deum et hóminem génuit; pacem Deus réddidit, in se reconcílians ima summis.
Oración colecta
Te rogamos, Señor, que venga en nuestra ayuda la intercesión poderosa de santa María, siempre Virgen, para que, libres de todo peligro, podamos gozar de tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Adiuvet nos, quaesumus, Dómine, beátae Maríae semper Vírginis intercéssio veneránda, et a cunctis perículis absolútos in tua fáciat pace gaudére. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del sábado de la IX semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA Tob 12, 1. 5-15. 20
Ahora, alabad al Señor; yo subo a Dios.

Lectura del libro de Tobías.

En aquellos días, Tobit llamó a Tobías y le advirtió:
«Hijo, ocúpate de pagar al hombre que te ha acompañado. Añade algo a la paga convenida».
Así pues, Tobías lo llamó y le dijo:
«Recibe como paga la mitad de todo lo que has traído y vete en paz».
Entonces Rafael tomó aparte a los dos y les dijo:
«Alabad a Dios y dadle gracias ante todos los vivientes por los beneficios que os ha concedido; así todos cantarán y alabarán su nombre. Proclamad a todo el mundo las gloriosas acciones de Dios y no descuidéis darle gracias. Es bueno guardar el secreto del rey, pero las gloriosas acciones de Dios hay que manifestarlas en público. Practicad el bien, y no os atrapará el mal. Más vale la oración sincera y la limosna hecha con rectitud que la riqueza lograda con injusticia. Más vale dar limosna que amontonar oro. La limosna libra de la muerte y purifica del pecado. Los que dan limosna vivirán largos años, mientras que los pecadores y malhechores atentan contra su propia vida.
Os voy a decir toda la verdad, sin ocultaros nada. Os he dicho que es bueno guardar el secreto del rey y manifestar en público las gloriosas acciones de Dios. Pues bien, cuando tú Y Sara orabais, era yo quien presentaba el memorial de vuestras oraciones ante la gloria del Señor, y lo mismo cuando enterrabas a los muertos. El día en que te levantaste enseguida de la mesa, sin comer, para dar sepultura a un cadáver, Dios me había enviado para someterte a prueba. También ahora me ha enviado Dios para curaros a ti y a tu nuera Sara. Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que están al servicio del Señor y tienen acceso a la gloria de su presencia. Ahora pues, alabad al Señor en la tierra, dadle gracias. Yo subo
al que me ha enviado. Poned por escrito todo lo que os ha sucedido».
El ángel se elevó.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal : Tob 13, 2. 7. 8abc. 8Defg (R.: 1b)
8.
Bendito sea Dios, que vive eternamente. Magnus es, Dómine, in ætérnum.

V. Él azota y se compadece;
hunde hasta el abismo y saca de él,
y no hay quien escape de su mano. R.
Bendito sea Dios, que vive eternamente. Magnus es, Dómine, in ætérnum.

V. Veréis lo que hará con vosotros,
le daréis gracias a boca llena.
Bendeciréis al Señor de la justicia
y ensalzaréis al rey de los siglos. R.
Bendito sea Dios, que vive eternamente. Magnus es, Dómine, in ætérnum.

V. Yo le doy gracias en mi cautiverio,
anuncio su grandeza y su poder
a un pueblo pecador. R.
Bendito sea Dios, que vive eternamente. Magnus es, Dómine, in ætérnum.

V. Convertíos, pecadores,
obrad rectamente en su presencia:
quizá os mostrará benevolencia
y tendrá compasión. R.
Bendito sea Dios, que vive eternamente. Magnus es, Dómine, in ætérnum.

Aleluya Mt 5, 3
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. R. Beáti páuperes spíritu, quóniam ipsórum est regnum cælórum.

EVANGELIO Mc 12, 38-44
Esta viuda pobre ha echado más que nadie
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús, instruyendo al gentío, les decía:
«Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en las plazas, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas y aparentan hacer largas oraciones. Esos recibirán una condenación más rigurosa».
Estando Jesús sentado enfrente del tesoro del templo, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban mucho; se acercó una viuda pobre y echó dos monedillas, es decir, un cuadrante.
Llamando a sus discípulos, les dijo:
«En verdad os digo que esta viuda pobre ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero esta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San León Magno, Sermo de ieiunio dec. mens., 90, 3.
"Sobre la balanza de la justicia divina no se pesa la cantidad de los dones, sino el peso de los corazones. La viuda del Evangelio depositó en el tesoro del templo dos monedas de poco valor y superó los dones de todos los ricos. Ningún gesto de bondad carece de sentido delante de Dios, ninguna misericordia permanece sin fruto".

Oración de los fieles
372. Dirijamos confiados nuestra oración a Dios Padre, que ha prometido habitar en los corazones de aquellos que, como María, guardan su Palabra.
R. Danos, Padre, tu Espíritu Santo.
- Por los pastores de la Iglesia: para que, formados en la escuela de María, Reina de los Apóstoles, sean fieles mensajeros de la Palabra de Dios y dispensadores incansables de su misericordia. Roguemos al Señor. R.
- Por los pueblos afligidos a causa de la guerra y de las adversidades: para que todo hombre se convenza de que la paz tiene su raíz en la conversión del corazón, que hace pasar del egoísmo a la generosidad y de la violencia al respeto del prójimo. Roguemos al Señor. R.
- Por todos los cristianos: para que, encontrando en la Virgen la fuente de la alegría, vivan con autenticidad su propia vocación, dando testimonio de fidelidad radical al mandato del amor. Roguemos al Señor. R.
- Por los enfermos: para que hallen en María ayuda y consuelo, y en los hermanos solidaridad generosa que aliente su esperanza. Roguemos al Señor. R.
- Por nosotros, aquí reunidos: para que, guardando la Palabra que hemos escuchado, seamos servidores fieles y testigos del Reino entre los hombres. Roguemos al Señor. R.
Oh Dios, fortalece en nosotros el deseo del bien, refuerza nuestra esperanza, confírmanos en la caridad, por intercesión de María, que nos precede en la peregrinación de la fe. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Te ofrecemos, Señor, los dones de reconciliación y alabanza y te pedimos humildemente que, siguiendo el ejemplo de la bienaventurada Virgen María, nos presentemos como ofrenda santa, agradable a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Múnera tibi placatiónis et laudis offérimus, Dómine, humíliter deprecántes, ut, beátae Maríae Vírginis sequéntes exémpla, nosmetípsos exhibeámus hóstiam sanctam, tibi placéntem. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARÍSTICA IV.
Antífona de la comunión Sal 44, 3
En tus labios se derrama la gracia: el Señor te bendice eternamente.
Antiphona ad communionem Ps 44, 3
Diffúsa est grátia in lábiis tuis: proptérea benedíxit te Deus in aetérnum.
Oración después de la comunión
Robustecidos con el alimento celestial, haz, Señor, que te sirvamos con una vida santa, a ejemplo de santa María, la Virgen, y que con ella proclamemos tu grandeza con sinceras alabanzas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Caelésti alimónia nutrítos, fac nos, Dómine, exémplo beátae Vírginis Maríae, pura tibi conversatióne servíre, et cum ipsa te sincéris láudibus magnificáre. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogio propio de la solemnidad de la Santísima Trinidad
S
olemnidad de la Santísima e indivisa Trinidad, en la que confesamos y veneramos al único Dios en la Trinidad de personas, y la Trinidad de personas en la unidad de Dios.

Elogios del día 11 de junio
M
emoria de san Bernabé, apóstol, varón bueno, lleno de Espíritu Santo y de fe, que formó parte de los primeros creyentes en Jerusalén y predicó el Evangelio en Antioquía e introdujo entre los hermanos a Saulo de Tarso, recién convertido. Con él realizó un primer viaje por Asia para anunciar la Palabra de Dios, participó luego en el Concilio de Jerusalén y terminó sus días en la isla de Chipre, su patria, sin cesar de difundir el Evangelio (s. I).
2. En Nápoles, de la Campania, san Máximo, obispo, que por defender la fe de Nicea fue desterrado por el emperador Constancio, muriendo consumido por diversas calamidades (s. IV).
3. En Bremen, de Sajonia, san Remberto, obispo de Hamburgo y Bremen, fiel discípulo y sucesor de san Oscar, que continuó su ministerio por tierras de Dinamarca y Suecia, y en tiempo de las incursiones de los normandos se preocupó de redimir a los cautivos (888).
4*. En Maguncia, de Franconia, en Germania, beato Bardón, obispo, el cual, siendo abad del monasterio de Hersfeld, fue elevado al orden episcopal y trabajó con suma solicitud pastoral para bien de su iglesia (1051).
5*. En el monasterio de La Camabre, cerca de Bruselas, en Brabante, santa Alicia o Aleide, virgen, de la Orden Cisterciense, que a los veintidós años de edad enfermó de lepra y se vio obligada a vivir como reclusa. Hacia el final de su vida se vio privada de la vista, de modo que ni un solo miembro de su cuerpo estuviese sano, excepto su lengua para cantar las alabanzas de Dios (1250).
6. En Treviso, en el territorio de Venecia, san Paris, presbítero de la Orden Camaldulense, que fue director espiritual de religiosas durante setenta y siete años, falleciendo a la edad de ciento ocho años (1267).
7*. En Gniezno, en Polonia, beata Iolanda, abadesa, la cual, a la muerte de Boleslao el Piadoso, su esposo, abandonando todos los bienes temporales, y junto con su hijo, profesó como monja de la Orden de Santa Clara (1298).
8*. En Saluzzo, del Piamonte, beato Esteban Bandelli, presbítero de la Orden de Predicadores, egregio en la predicación y el sacramento de la confesión (1450).
9. En Salamanca, en España, san Juan de Sahagún González de Castrillo, presbítero de la Orden de los Ermitaños de San Agustín, que, con su santidad de vida y sus coloquios constantes, logró la concordia entre las facciones existentes entre los ciudadanos (1479).
10. En Tortosa, en España, santa Rosa Francisca María de los Dolores (María Rosa) Molas Vallvé, virgen, que convirtió un grupo de piadosas mujeres en la Congregación de Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación, para asistir a las personas afligidas (1876).
11. En Roma, santa Paula Frassinetti, virgen, quien, en medio de grandes dificultades, fundó la Congregación de Hermanas de Santa Dorotea, para la formación cristiana de las jóvenes, distinguiéndose por su fortaleza de ánimo, una gran suavidad en el obrar y la energía para dirigir su Instituto (1882).
12*. En Ragusa, de Sicilia, beata María Schininà, virgen, que escogió una vida sencilla y humilde, dedicada a curar enfermos, abandonados y pobres, instituyendo las Hermanas del Sagrado Corazón, para prestar ayuda a todo género de miseria (1910).
13*. En la aldea de Kara-Kenpru, cerca de Amida, en Turquía, beato Ignacio Maloyan, obispo de Mardin, en Armenia, y mártir durante el genocidio de los cristianos de aquella región por obra de los perseguidores de la fe. Por no haber querido abrazar otra religión, después de haber consagrado el pan para la refección espiritual de sus compañeros de cautiverio, fue fusilado junto con un ingente número de cristianos, ofreciendo su sangre para obtener el fruto de la paz (1915).