martes, 30 de mayo de 2017

Martes 4 julio 2017, Martes de la XIII semana del Tiempo Ordinario, feria, o santa Isabel de Portugal, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos
Carta circular sobre la preparación y celebración de las fiestas pascuales (16 de enero de 1988)

b) Misa crismal


35. La Misa crismal, en la cual el Obispo que concelebra con su presbiterio, consagra el santo Crisma y bendice los demás óleos, es una manifestación de la comunión existente entre el obispo y sus presbíteros en el único y mismo sacerdocio y ministerio de Cristo (38). Para esta Misa ha de convocarse a los presbíteros de las diversas partes de la diócesis para concelebrar con el obispo; y ser testigos y cooperadores en la consagración del Crisma, del mismo modo que en el ministerio cotidiano son sus colaboradores y consejeros.

Conviene que se invite encarecidamente también a los fieles a participar en esta Misa, y que en ella reciban el sacramento de la eucaristía.

La Misa crismal se celebra, conforme a la tradición, el jueves de la Semana Santa. Sin embargo, si es difícil para el clero y el pueblo reunirse aquel día con el Obispo, esta celebración puede anticiparse a otro día, pero siempre cercano a la Pascua (39). El nuevo Crisma y el nuevo óleo de los catecúmenos se han de utilizar en la celebración de los sacramentos de la iniciación en la noche pascual.

36. La celebración de la Misa crismal sea única a causa de su significación en la vida de la diócesis, y celébrese en la iglesia catedral o, por razones pastorales, en otra iglesia especialmente si es más insigne (40).

La recepción de los óleos sagrados en las distintas parroquias puede hacerse o antes de la celebración de la Misa vespertina «en la Cena del Señor», o en otro momento más oportuno. Esto puede ayudar a la formación de los fieles sobre el uso y efecto de los óleos y del Crisma en la vida cristiana.

c) Celebración penitencial de final de la Cuaresma

37. Es muy conveniente que el tiempo de la Cuaresma termine, tanto para cada uno de los fieles como para toda la comunidad cristiana, con alguna celebración penitencial, que prepare a una más plena participación en el misterio pascual (41).

Esta celebración tendrá lugar antes del Triduo Pascual, y no precederá inmediatamente a la Misa vespertina «en la Cena del Señor».

(38) Conc. Vat. II, Decreto sobre la vida y el ministerio de los presbíteros, Presbyterorum ordinis, n. 7
(39) Caeremoniale episcoporum, n. 275.
(40) Cf. Ibidem, 276.
(41) Cf. Ritual de la Penitencia, Apéndice II, nn. 1-7

CALENDARIO

4 MARTES DE LA XIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria o SANTA ISABEL DE PORTUGAL, memoria libre

Misa
de feria (verde) o de la memoria (blanco).
MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5) / para la memoria 1ª orac. prop. y el resto del común de santos (santos que practicaron obras de misericordia) o de un domingo del T. O., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar.
- Gén 19, 15-29. El Señor hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego.
- Sal 25. R. Tengo ante los ojos tu bondad, Señor.
- Mt 8, 23-27. Se puso en pie, increpó a los vientos y al mar y vino una gran calma.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 5 de julio, pág. 398.
CALENDARIOS: Tarragona: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
Bilbao: San Valentín de Berriochoa, obispo y mártir (F). San Sebastián: (ML).
Zaragoza: Santa Isabel de Portugal (MO).
Mínimos: Beato Gaspar de Bono, presbítero (MO).
Sevilla: San Laureano, obispo y mártir (ML).
Carmelitas: Beata María Crucificada Curcio, virgen (ML).
Dominicos: Beato Pedro Jorge Frassatti o Beata Catalina Jarrigue, virgen (ML).
Servitas: Beato Ubaldo de Borgo Sansepolcro, presbítero (ML).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del domingo XIII del Tiempo Ordinario (o de otro domingo del Tiempo Ordinario).

Misa de la memoria:

Elogio del martirologio
Santa Isabel, reina de Portugal, admirable por su desvelo en conseguir que reyes enfrentados hiciesen las paces, y por su caridad en favor de los pobres. Muerto su esposo, el rey Dionisio, abrazó la vida religiosa en el monasterio de monjas de la Tercera Orden de las Clarisas de Estremoz, en Portugal, que ella misma había fundado, y en el cual murió, cuando se esforzaba por conseguir la reconciliación entre un hijo y un nieto suyos que estaban enfrentados. (1336)

Oración colecta propia, resto del común de santos y santas: III. Para santos que practicaron obras de misericordia.

4 de julio
Santa Isabel de Portugal
Die 4 iulii
S. Elisabeth Lusitaniæ
Antífona de entrada Cf. Mt 25, 34. 36. 40
Venid vosotros, benditos de mi Padre, dice el Señor. Estaba enfermo y me visitasteis. En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis.
O bien: Sal 111, 9
Reparte limosna a los pobres, su caridad dura por siempre, y alzará la frente con dignidad.
Antiphona ad introitum Cf. Mt 25, 34. 36. 40
Veníte, benedícti Patris mei, dicit Dóminus: infírmus eram, et visitástis me. Amen dico vobis, quámdiu fecístis uni ex his frátribus meis mínimis, mihi fecístis.
Vel: Ps 111, 9
Dispérsit, dedit paupéribus: iustítia eius manet in saeculum saeculi, cornu eius exaltábitur in glória
Oración colecta
Oh, Dios, que creas la paz y amas la caridad, haciendo brillar a santa Isabel de Portugal con la gracia admirable de reconciliar a los enemigos; concédenos, por su intercesión, ser constructores de paz para que podamos ser llamados hijos de Dios. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, auctor pacis et amátor caritátis, qui beátam Elísabeth mira dissidéntes componéndi grátia decorásti, da nobis, eius intercessióne, pacis ópera exercére, ut fílii Dei nominári possímus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la XIII semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA Gén 19, 15-29
El Señor hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego.

Lectura del libro del Génesis.

En aquellos días, los ángeles urgieron a Lot:
«Levántate, toma a tu mujer y a tus dos hijas que están
aquí, no vayas a perecer por culpa de Sodoma».
Y como no se decidía, los hombres los tomaron de la mano a él, a su mujer y a sus dos hijas, por la misericordia del Señor hacia él, y lo sacaron, poniéndolo fuera de la ciudad y diciéndole:
«Ponte a salvo; por tu vida, no mires atrás ni te detengas en la vega; ponte a salvo en los montes, para no perecer».
Lot les respondió:
«No, Señor mío. Aunque tu siervo ha alcanzado tu favor, pues me has tratado con gran misericordia, salvándome la vida, yo no puedo ponerme a salvo en los montes; la desgracia me alcanzará y moriré. Mira, cerca de aquí hay una ciudad pequeña, donde puedo refugiarme. ¡Permíteme escapar allá! ¿No es acaso muy pequeña? Así yo salvaré la vida».
Le contestó:
«Accedo a lo que pides, no arrasaré la ciudad que dices. Aprisa, ponte a salvo allí, pues no puedo hacer nada hasta que llegues allá».
Por eso la ciudad se llama Soar.
Salía el sol sobre la tierra cuando Lot llegó a Soar.
El Señor hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego desde el cielo. Arrasó aquellas ciudades y toda la vega; los habitantes de las ciudades y la vegetación del suelo.
La mujer de Lot miró atrás, y se convirtió en estatua de sal.
Abrahán madrugó y se dirigió al sitio donde había estado delante del Señor. Miró en dirección de Sodoma y Gomorra, toda la extensión de la vega, y vio humo que subía del suelo, como humo de horno.
Cuando Dios destruyó las ciudades de la vega, se acordó de Abrahán y sacó a Lot de la catástrofe, al arrasar las ciudades donde había vivido Lot.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 25, 2-3. 9-10. 11-12 (R.: 3a)
R.
Tengo ante los ojos tu bondad, Señor. Misericórdia tua, Dómine, ante óculos meos est.

V. Escrútame, Señor, ponme a prueba,
sondea mis entrañas y mi corazón,
porque tengo ante los ojos tu bondad,
y camino en tu verdad. R.
Tengo ante los ojos tu bondad, Señor. Misericórdia tua, Dómine, ante óculos meos est.

V. No arrebates mi alma con los pecadores,
ni mi vida con los sanguinarios,
que en su izquierda llevan infamias,
y su derecha está llena de sobornos. R.
Tengo ante los ojos tu bondad, Señor. Misericórdia tua, Dómine, ante óculos meos est.

V. Yo, en cambio, camino en la integridad;
sálvame, ten misericordia de mí.
Mi pie se mantiene en el camino llano;
en la asamblea bendeciré al Señor. R.
Tengo ante los ojos tu bondad, Señor. Misericórdia tua, Dómine, ante óculos meos est.

Aleluya Cf. Sal 129, 5
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Espero en el Señor, espero en su palabra. R.
Spero in Dominum, spero in verbum eius.

EVANGELIO Mt 8, 23-27
Se puso en pie, increpó a los vientos y al mar y vino una gran calma
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron.
En esto se produjo una tempestad tan fuerte, que la barca desaparecía entre las olas; él dormía. Se acercaron y lo despertaron gritándole:
«¡Señor, sálvanos, que perecemos!».
Él les dice:
«¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?».
Se puso en pie, increpó a los vientos y al mar y vino una gran calma. Los hombres se decían asombrados:
«¿Quién es este, que hasta el viento y el mar lo obedecen?».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Camino 59
Conviene que conozcas esta doctrina segura: el espíritu propio es mal consejero, mal piloto, para dirigir el alma en las borrascas y tempestades, entre los escollos de la vida interior.
Por eso es Voluntad de Dios que la dirección de la nave la lleve un Maestro, para que, con su luz y conocimiento, nos conduzca a puerto seguro.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario II
290. Elevemos, hermanos, fervientes oraciones a Dios nuestro Padre.
- Para que proteja y guíe a su Iglesia santa. Roguemos al Señor.
- Para que el Señor llene de su gracia a los obispos, sacerdotes y ministros. Roguemos al Señor.
- Para que conceda a todo el mundo la justicia y la paz. Roguemos al Señor.
- Para que socorra a los que están en algún peligro. Roguemos al Señor.
- Para que a nosotros mismos nos conforte y conserve en su servicio. Roguemos al Señor.
Te pedimos, Dios de bondad, que te muestres favorable a las oraciones de los que te suplican. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, los dones de tu pueblo y concede a quienes celebramos las maravillas del inmenso amor de tu Hijo, reafirmamos, a ejemplo de san N., en el amor a ti y al prójimo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, múnera pópuli tui, et praesta, ut, qui Fílii tui imménsae caritátis opus recólimus, in tui et próximi dilectióne, beáti N. exémplo, confirmémur. Per Christum.
PREFACIO COMÚN II
La salvación por Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, que por amor creaste al hombre, y, aunque condenado justamente, con tu misericordia lo redimiste, por Cristo, Señor nuestro.
Por él, los ángeles alaban tu gloria, te adoran las dominaciones y tiemblan las potestades, los cielos, sus virtudes y los santos serafines te celebran unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:

Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS II
De salute per Christum
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui bonitáte hóminem condidísti, ac iustítia damnátum misericórdia redemísti: per Christum Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Caeli caelorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:

Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de comunión Jn 15, 13
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
O bien: Cf. Jn 13, 35
En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os amáis unos a otros, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Cf. Jn 15, 13
Maiórem hac dilectiónem nemo habet, ut ánimam suam ponat quis pro amícis suis.
Vel: Cf. Jn 13, 35
In hoc cognóscent omnes quia discípuli mei estis: si dilectiónem habuéritis ad ínvicem, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Oración después de la comunión
Alimentados con estos sagrados misterios, concédenos, Señor, seguir los ejemplos de san N., que te dio culto con devoción constante y enriqueció a tu pueblo con un amor sin medida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
O bien:
Después de gustar el sacramento de salvación, invocamos tu misericordia, Señor, para que, imitando la caridad de san N., participemos también de su gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sacris mystériis reféctos, da nos, quaesumus, Dómine, beáti N. exémpla sectári, qui te indeféssa pietáte cóluit, et pópulo tuo imménsa prófuit caritáte. Per Christum.
Vel:
Sacraménti salutáris, Dómine, pasti delíciis, tuam súpplices deprecámur pietátem, ut, beáti N. caritátis imitatóres effécti, consórtes simus et glóriae. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 5 de julio
S
an Antonio María Zaccaria
, presbítero, fundador de la Congregación de los Clérigos Regulares de San Pablo o Barnabitas, para la reforma de las costumbres de los fieles cristianos, y que voló al encuentro del Salvador en Cremona, ciudad de la Lombardía (1539).
2. En Reggio, de Calabria, san Esteban de Nicea, obispo y mártir (s. I).
3. En Cirene, en Libia, santa Ciprila, mártir, la cual, según cuenta la tradición, durante la persecución bajo Diocleciano retuvo en sus manos durante mucho tiempo carbones ardiendo junto con el incienso, para que no pareciese, si los tiraba, que ofrecía culto a los dioses, y despedazados luego cruelmente sus miembros, su alma, decorada con su sangre, voló al encuentro del Esposo (s. IV).
4. Conmemoración de san Atanasio de Jerusalén, diácono de la iglesia de la Santa Resurrección y mártir, que fue atrozmente atormentado por el monje hereje Teodosio por reprobarle su impiedad y por haber defendido el Concilio de Calcedonia contra quienes lo impugnaban (451/452).
5. Conmemoración de san Domicio, de sobrenombre “Médico”, eremita en el monte Quros, de Armenia (s. V).
6*. En el monte Admirable, en Siria, santa Marta, madre de san Simeón Estilita el Joven (551).
7*. En el monte Athos, san Atanasio, hegúmeno, humilde y pacífico, que estableció la vida cenobítica en la Gran Laura (c. 1004).
8*. En el monasterio de Santa María de Terreto, cerca de Reggio Calabria, santo Tomás, abad (1000).
9*. En Wexford, en Irlanda, beatos Mateo Lambert, Roberto Meyler, Eduardo Cheevers y Partricio Cavanagh, mártires, panadero el primero y marineros los demás, que, en tiempo de la reina Isabel I, por su fidelidad a la Iglesia Romana y por ayudar a los católicos perseguidos fueron ahorcados y descuartizados (1581).
10*. En Oxford, ciudad de Inglaterra, beatos Jorge Nichols y Ricardo Yaxley, presbíteros, Tomás Belson, que se preparaba para el sacerdocio, y Hunfredo Pritchard, todos los cuales, siendo reina la misma Isabel I, por haber entrado unos en Inglaterra como sacerdotes, y otros, por colaborar con ellos, fueron condenados a muerte y sufrieron el suplicio en el patíbulo (1589).
11. Cerca de Huangeryin, en la región de Ningjinxian, en la provincia china de Hebei, santas Teresa Chen Jinxie y Rosa Chen Aixie, hermanas, vírgenes y mártires, que en la persecución desencadenada por el movimiento de los Yihetuan, para salvaguardar el honor de su virginidad y su fe cristiana hicieron frente valientemente a las atrocidades de sus perseguidores, muriendo alanceadas por sus verdugos (1900).