martes, 16 de mayo de 2017

Martes 20 junio 2017, Martes de la XI semana del Tiempo Ordinario, feria (misa votiva de los santos Ángeles).

SOBRE LITURGIA

Congregación para el Culto divino
Directorio para las celebraciones dominicales en ausencia del presbítero (2-junio-1988).


29. Para dirigir estas reuniones dominicales deben ser llamados los diáconos, como primeros colaboradores de los sacerdotes. Al diácono, ordenado para apacentar al pueblo de Dios y para hacerlo crecer, corresponde dirigir la plegaria, proclamar el Evangelio, pronunciar la homilía y distribuir la Eucaristía.[24]

30. Cuando estén ausentes tanto el presbítero como el diácono, el párroco designará a laicos, a los que encomendará el cuidado de las celebraciones, es decir, la guía de la plegaria, el servicio de la palabra y la distribución de la santa comunión.

Deberá elegir en primer lugar a los acólitos y lectores, instituidos para el servicio del altar y de la palabra de Dios. Faltando también éstos, pueden ser designados otros laicos, hombres y mujeres, los cuales pueden ejercer esta función en base a su bautismo y a su confirmación.[25] Éstos sean elegidos atendiendo a su conducta de vida, en consonancia con el Evangelio; y se tenga en cuenta el que puedan ser bien aceptados por los fieles. La designación se hará habitualmente por un período determinado y se manifestará públicamente a la comunidad. Es conveniente que se haga una plegaria especial por ellos en alguna celebración.[26]

El párroco se responsabilizará de dar a estos laicos una oportuna y continua formación y de preparar con ellos unas celebraciones dignas (cf. capítulo III).

31. Los laicos designados considerarán el encargo recibido no como un honor, sino como una misión y un servicio para con los hermanos, bajo la autoridad del párroco. La función no es propia de ellos, sino supletoria, porque la ejercen «donde lo aconseje la necesidad de la Iglesia y no haya ministros».[27] «Hagan todo y sólo aquello que les corresponde» por la misión que han recibido.[28] Ejerzan su propia función con sincera piedad y con orden, como conviene a esta misión y como les exige justamente el pueblo de Dios.[29]

32. Si en el domingo no se puede hacer la celebración de la palabra de Dios con la distribución de la sagrada comunión, se recomienda vivamente a los fieles que «permanezcan en oración durante el tiempo debido personalmente, en familia, o, si es oportuno, en grupos familiares».[30] En estos casos, pueden aprovechar las retransmisiones por radio o televisión de las celebraciones sagradas.

33. Téngase en cuenta sobre todo la posibilidad de celebrar alguna parte de la Liturgia de las Horas, por ejemplo, las Laudes matutinas o las Vísperas, en las que se pueden insertar las lecturas del domingo correspondiente. En efecto, «cuando los fieles son convocados y se reúnen para la Liturgia de las Horas, uniendo sus corazones y sus voces, visibilizan a la Iglesia, que celebra el misterio de Cristo».[31] Al final de esta celebración puede ser distribuida la comunión eucarística (cf. n. 46).

34. «A cada fiel o a las comunidades que por motivo de persecución o por falta de sacerdotes se ven privados de la celebración de la sagrada Eucaristía por breve, o también por largo tiempo, no por eso les falta la gracia del Redentor. Si están animados íntimamente por el deseo del Sacramento y unidos en la oración con toda la Iglesia; si invocan al Señor y elevan a él sus corazones, viven por virtud del Espíritu Santo en comunión con la Iglesia, cuerpo vivo de Cristo, y con el mismo Señor... y reciben los frutos del Sacramento».[32]

[24] Cf. PABLO VI, "Motu proprio" Ad pascendum, de 15 de agosto de 1972, n. 1: AAS 64 (1972), p. 534.
[25] Cf. Código de Derecho canónico, can. 230 § 3.
[26] Cf. Bendicional, Coeditores litúrgicos, 1986, cap. V, I: Bendición de lectores, nn. 392-408, pp. 177-182; II: Bendición de acólitos, nn. 409-426, pp. 183-188.
[27] Código de Derecho Canónico, can. 230, § 3.
[28] Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosanctum Concilium, sobre la sagrada liturgia, n. 2
[29] Cf. ibid., n. 29.
[30] Código de Derecho Canónico, can. 1248, § 2.
[31] Ordenación general de la Liturgia de las Horas, n. 22.
[32] Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, Sacerdotium ministeriale, sobre algunas cuestiones concernientes al ministro de la Eucaristía, de 6 de agosto de 1983: AAS 75 (1983), p. 1007.

CALENDARIO

20 MARTES DE LA XI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-impar.
- 2 Cor 8, 1-9. Cristo, siendo rico, se hizo pobre por vosotros.
- Sal 145. R. Alaba, alma mía, al Señor.
- Mt 5, 43-48. Amad a vuestros enemigos.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 21 de junio, pág. 374.
CALENDARIOS: Misioneros de la Consolata: Santísima Virgen de la Consolata (S).
Barbastro-Monzón: San Luis Gonzaga, religioso (MO-trasladada).
Plasencia: Santa Florentina, virgen (F). Cartagena y Sevilla: (MO).
Sigüenza-Guadalajara: San Romualdo, abad (ML).
Dominicos: Beata Margarita Ebner, virgen (ML).
Astorga: Aniversario de la muerte de Mons. Antonio Briva Mirabent, obispo (1994).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: de la XI semana del Tiempo Ordinario (o de otro domingo del Tiempo Ordinario).

Misa votiva:
DE LOS SANTOS ÁNGELES
Esta misa se dice con vestiduras de color blanco
DE SANCTIS ANGELIS
In hac Missa adhibetur color albus.
Antífona de entrada Sal 102, 20
Bendecid al Señor, ángeles suyos, poderosos ejecutores de sus órdenes, prontos a la voz de su palabra.
Ant. ad introitum Cf. Ps 102,20
Benedícite Dóminum, omnes Angeli eius; poténtes virtúte, qui fácitis verbum eius, ad audiéndam vocem sermónum eius.
Oración colecta
Oh, Dios, que con admirable sabiduría distribuyes los ministerios de los ángeles y de los hombres, concédenos, por tu bondad, que nuestra vida esté siempre protegida en la tierra por aquellos que te asisten continuamente en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui miro órdine Angelórum ministéria hominúmque dispénsas, concéde propítius, ut, a quibus tibi ministrántibus in caelo semper assístitur, ab his in terra vita nostra muniátur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la XI semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA 2 Cor 8, 1-9
Cristo, siendo rico, se hizo pobre por vosotros
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

Os informamos, hermanos, de la gracia que Dios ha concedido a las iglesias de Macedonia: en las pruebas y tribulaciones ha crecido su alegría, y su pobreza extrema se ha desbordado en tesoros de generosidad.
Puesto que, según sus posibilidades, os lo aseguro, e incluso por encima de sus posibilidades, con toda espontaneidad nos pedían insistentemente la gracia de poder participar en la colecta en favor de los santos.
Y, superando nuestras expectativas, se entregaron a sí mismos, primero al Señor y además a nosotros, conforme a la voluntad de Dios.
En vista de eso, le pedimos a Tito que concluyera esta obra de caridad entre vosotros, ya que había sido él quien la había comenzado.
Y lo mismo que sobresalís en todo —en fe, en la palabra, en conocimiento, en empeño y en el amor que os hemos comunicado—, sobresalid también en esta obra de caridad.
No os lo digo como un mandato, sino que deseo comprobar, mediante el interés por los demás, la sinceridad de vuestro amor. Pues conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el cual siendo rico, se hizo pobre por vosotros para enriqueceros con su pobreza.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 145, 1-2. 5-6ab. 6c-7. 8-9a (R.: 1)
R.
Alaba, alma mía, al Señor. Lauda, ánima mea, Dóminum.
O bien: Aleluya.

V. Alaba alma mía al señor :
alabaré al Señor mientras viva,
tañeré para mi Dios mientras exista.
R.
Alaba, alma mía, al Señor. Lauda, ánima mea, Dóminum.

V. Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob,
el que espera en el Señor, su Dios,
que hizo el cielo y la tierra,
el mar y cuanto hay en él.
R.
Alaba, alma mía, al Señor. Lauda, ánima mea, Dóminum.

V. El Señor mantiene su fidelidad perpetuamente,
hace justicia a los oprimidos,
da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos. R.
Alaba, alma mía, al Señor. Lauda, ánima mea, Dóminum.

V. El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos.
El Señor guarda a los peregrinos. R.
Alaba, alma mía, al Señor. Lauda, ánima mea, Dóminum.

Aleluya Jn 13, 34
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Os doy un mandamiento nuevo -dice el Señor-: que os améis unos a otros, como yo os he amado. R. Mandátum novum do vobis, dicit Dóminus, ut diligátis ínvicem, sicut diléxi vos.

EVANGELIO Mt 5, 43-48
Amad a vuestros enemigos
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«¿Habéis oído que se dijo: “‘Amarás a tu prójimo’ y aborrecerás a tu enemigo”. Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.
Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios 231.
El Señor nos urge: portaos bien con los que os aborrecen y orad por los que os persiguen y calumnian (Mt 5, 44). Podemos no sentirnos humanamente atraídos hacia las personas que nos rechazarían, si nos acercásemos. Pero Jesús nos exige que no les devolvamos mal por mal; que no desaprovechemos las ocasiones de servirles con el corazón, aunque nos cueste; que no dejemos nunca de tenerlas presentes en nuestras oraciones.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XII
300. Hermanos: En esta oración pública y comunitaria que vamos a hacer, no se limite cada uno a orar por sí mismo o por sus necesidades, sino oremos a Cristo el Señor por todo el pueblo.
R. Cristo óyenos.
- Pidamos para todo el pueblo cristiano la abundancia de la bondad divina. R.
- Imploremos la largueza de los dones espirituales para todos los no creyentes. R.
- Supliquemos la fortaleza del Señor para todos los que gobiernan las naciones. R.
- Pidamos al Señor, que gobierna el mundo, tiempo bueno y maduración de los frutos. R.
- Roguemos al Señor por todos nuestros hermanos que no han podido venir a esta celebración. R.
- Oremos al juez de todos los hombres por el descanso eterno de los fieles difuntos. R.
- Pidamos la clemencia del Salvador para todos nosotros, que imploramos con fe la misericordia del Señor. R.
- Imploremos la misericordia de Cristo, el Señor, en favor nuestro y de nuestros familiares, confiando en la bondad del Señor. R.
Atiende benignamente nuestras súplicas, Señor, y escucha las oraciones de tus fieles. Por Jesucristo nuestro Señor.
 
Oración sobre las ofrendas
Te ofrecemos, Señor, este sacrificio de alabanza y te suplicamos humildemente que, llevado ante tu majestad por manos de los ángeles, lo recibas con bondad, y sea provechoso para nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Hóstias tibi, Dómine, laudis offérimus, supplíciter deprecántes, ut eásdem, angélico ministério in conspéctum tuae maiestátis delátas, et placátus accípias, et ad salútem nostram proveníre concédas. Per Christum.
Prefacio de los santos Ángeles: La gloria de Dios manifestada en los Ángeles.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Y proclamar tus alabanzas en tus ángeles y los arcángeles pues lo que se honra verdaderamente en ellos redunda en tu grandeza y gloria. Siendo ellos dignísimos de todo honor, tu eres inmenso y has de ser reconocido sobre todas las cosas, por Cristo Señor nuestro.
Por él, la multitud de los ángeles celebra tu majestad; a ellos nos unimos en gozosa adoración cantando a una sola voz tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
Praefatio de Angelis: De gloria Dei per Angelos.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Et in Archángelis Angelísque tuis tua praecónia non tacére, quia ad excelléntiam tuam recúrrit et glóriam quod angélica creatúra tibi probábilis honorétur: et, cum illa sit amplo decóre digníssima, tu quam sis imménsus et super ómnia praeferéndus osténderis, per Christum Dóminum nostrum.
Per quem multitúdo Angelórum tuam célebrat maiestátem, quibus adorántes in exsultatióne coniúngimur, una cum eis laudis voce clamántes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de la comunión Sal 137, 1
Te doy gracias, Señor, de todo corazón; delante de los ángeles tañeré para ti.
Antiphona ad communionem Ps 137,1
In conspéctu Angelórum psallam tibi, Deus meus.
Oración después de la comunión
Alimentados con el pan del cielo, te pedimos humildemente, Señor, que, sostenidos por su fuerza, avancemos con valentía por la senda de la salvación bajo la fiel custodia de los ángeles. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Pane caelésti refécti, súpplices te, Dómine, deprecámur, ut, eius fortitúdine roboráti, sub Angelórum fidéli custódia, fortes, salútis progrediámur in via. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 21 de junio
M
emoria de san Luis Gonzaga, religioso, quien, nacido de nobilísima estirpe y admirable por su inocencia, renunció a favor de su hermano el principado que le correspondía e ingresó en la Compañía de Jesús, sucumbiendo, apenas adolescente, por haber asistido durante una grave epidemia a enfermos contagiados (1591).
2*. En Gaël, en la Bretaña Menor, san Meveno, abad, que, nacido en Cambria, se retiró a los bosques de la Armórica y fundó un monasterio (s. VI).
3. En la región de Evreux, en Neustria, san Leufredo, abad, que fundó el monasterio de la Santa Cruz, el cual presidió durante cuarenta y ocho años (738)
4*. En Bourges, en Aquitania, san Radulfo, obispo, quien, solícito por la vida sacerdotal, junto con presbíteros de la iglesia que tenía encomendada recogió textos de los santos Padres y de los cánones para el uso pastoral (866).
5*. En Huesca, en Aragón, san Raimundo, que, siendo canónigo regular, fue designado obispo de Roda y de Barbastro, de donde fue expulsado tres años de la sede por no querer luchar nunca con las armas contra los enemigos del nombre cristiano (1126).
6*. En Orviero, de la Toscana, beato Tomás Corsini, religioso de la Orden de los Siervos de María (1343).
7. En Londres, en Inglaterra, san Juan Rigby, mártir, el cual, reinando Isabel I, fue detenido en Londres y condenado a la pena capital por haberse reconciliado con la Iglesia Católica, siendo ahorcado en Southwark y, aun vivo, descuartizado (1600).
8*. En una nave anclada ante el puerto de Rochefort, en Francia, beato Jacobo Morelle Dupas, presbítero y mártir, que por ser párroco en la región de Poitiers, durante la Revolución Francesa fue encarcelado, falleciendo de hambre, severo para sí mismo y dulce para con los demás (1794).
9. En el lugar de Zapotlanejo, en México, san José Isabel Flores, presbítero, mártir durante la gran persecución en aquel país(1927).