jueves, 11 de mayo de 2017

Jueves 15 junio 2017, Jueves de la X semana del Tiempo Ordinario, feria, o santa María Micaela del Santísimo Saramento, virgen, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

Congregación para el Culto divino
Directorio para las celebraciones dominicales en ausencia del presbítero


Directorio preparado por la Congregación para el Culto divino y aprobado y confirmado por el Sumo Pontífice Juan Pablo II, de 2 de junio de 1988, para las celebraciones dominicales en ausencia del presbítero.

INTRODUCCIÓN

1. La Iglesia de Cristo, desde el día de Pentecostés, después de la venida del Espíritu Santo, nunca ha dejado de reunirse para celebrar el misterio pascual, en el día llamado «domingo», en memoria de la resurrección del Señor. En la asamblea dominical la Iglesia lee cuanto se refiere a Cristo en toda la Escritura[1] y celebra la Eucaristía como memorial de la muerte y resurrección del Señor, hasta que vuelva.

2. Sin embargo, no siempre se puede tener una celebración plena del domingo. En efecto, ha habido muchos fieles, y los hay actualmente, a los que, «cuando falta el ministro sagrado o por otra causa grave, se les hace imposible la participación en la celebración eucarística».[2]

3. En algunos países, después de la primera evangelización, los Obispos confiaron a los catequistas la misión de reunir a los fieles el domingo y de dirigir la plegaria a la manera de los ejercicios piadosos. Los cristianos, crecidos en número, se encontraban dispersos en muchos lugares, a veces lejanos, no pudiendo el sacerdote reunirlos cada domingo.

4. En otros lugares, a causa de las persecuciones contra los cristianos, o por otras severas limitaciones impuestas a la libertad religiosa, está prohibido a los fieles reunirse en domingo. Como en otro tiempo hubo cristianos, fieles hasta el martirio, en la participación de la asamblea dominical,[3] así ahora los hay que hacen lo imposible para reunirse el domingo para orar, en familia o en pequeños grupos, sin la presencia del ministro sagrado.

5. Por otra parte, en nuestros días, en bastantes zonas hay parroquias que no pueden contar con la celebración de la Eucaristía cada domingo, porque ha disminuido el número de los sacerdotes. Además, por circunstancias sociales y económicas no pocas parroquias se han despoblado. Por esto, a muchos presbíteros se les ha encargado celebrar varias veces la misa del domingo, en iglesias diversas y distantes entre sí. Pero esta práctica no siempre es considerada conveniente, ni para las parroquias privadas del propio pastor ni para los mismos sacerdotes.

6. Por este motivo, en algunas Iglesias particulares, en las que se dan las anteriores circunstancias, los Obispos han considerado necesario establecer otras celebraciones dominicales ante la falta del presbítero, para que se pudiese tener una asamblea cristiana del mejor modo posible, y se asegurase la tradición cristiana del domingo.

No raramente, sobre todo en tierras de misión, los mismos fieles, conscientes de la importancia del domingo, con la cooperación de los catequistas y también de los religiosos, se reúnen para escuchar la palabra de Dios, para orar y aun para recibir la santa comunión.

7. Teniendo en cuenta todas estas razones y a la vista de los documentos promulgados por la Santa Sede,[4] la Congregación para el Culto divino, secundando también los deseos de las Conferencias Episcopales, considera oportuno recordar algunos elementos doctrinales sobre el domingo, y establecer las condiciones que legitiman tales celebraciones en las diócesis, y hacer algunas indicaciones para su recto desarrollo.

Corresponderá a las Conferencias Episcopales, según la conveniencia, determinar posteriormente las mismas normas y adaptarlas a la índole y a la situación de los distintos pueblos, informando de ello a la Sede Apostólica.

[1] Cf. Lc 24, 27.
[2] Código de Derecho Canónico, can. 1248, § 2.
[3] Cf. Actas de los mártires de Abitinia: en D. Ruiz Bueno, Actas de los mártires, BAC 75, Madrid 1951, p. 973.
[4] Cf. Sagrada Congregación de Ritos y Consilium, Instrucción Inter Oecumenici, de 26 de septiembre de 1964, n. 37: AAS 56 (1964), pp. 884-885; Código de Derecho Canónico, can. 1248, § 2.


CALENDARIO

15 JUEVES DE LA X SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria o SANTA MARÍA MICAELA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO, virgen, memoria libre

Misa
de feria (verde) o de la memoria (blanco).
MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5) / para la memoria 1ª orac. prop. y el resto del común de vírgenes (para una virgen) o de santos (para un santo), o de un domingo del T. O.; Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar.
- 2 Cor 3, 15 — 4, 1. 3-6. Dios ha brillado en nuestros corazones, para que resplandezca el conocimiento de la gloria de Dios.
- Sal 84. R. La gloria del Señor habitará en nuestra tierra.
- Mt 5, 20-26. Todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 16 de junio, pág. 366.
CALENDARIOS: Adoratrices: Santa María Micaela del Santísimo Sacramento, virgen (S). Sigüenza-Guadalajara, Valencia y Claretianos: (MO).
Madrid: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
Canónigos Regulares de Letrán: San Bernardo de Menthon, religioso (MO).
Orden Premonstratense: San Isfrido, obispo (MO).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: X semana del Tiempo Ordinario (o de otro domingo del Tiempo Ordinario). 

Misa de la memoria:

Elogio del martirologio
Santa María Micaela del Santísimo Sacramento Desmaisières, virgen, fundadora del Instituto de Adoratrices del Santísimo Sacramento y de la Caridad, que en Valencia, ciudad de España, con tenaz empeño e inflamada en el deseo de ganar almas para Dios, consagró su vida a hacer volver al buen camino a las jóvenes descarriadas y a las meretrices. (1865)

Oración colecta propia. Resto del común de vírgenes 2.

15 de junio
Santa María Micaela del Santísimo Sacramento, virgen.
COMMUNE VIRGINUM. II. PRO UNA VIRGINE 2.
Antífona de entrada
Alegrémonos, exultemos, porque el Señor ha amado a esta virgen santa y gloriosa.
O bien:
Esta es la virgen sabia que el Señor encontró vigilante, con el aceite de su lámpara preparado y, al llegar el Señor, entró con él en el banquete de bodas.
Antiphona ad introitum
Gaudeámus et exsultémus, quia Dóminus ómnium diléxit vírginem sanctam atque gloriósam.
Vel:
Haec est virgo sápiens, quam Dóminus vigilántem invénit, quae accéptis lampádibus sumpsit secum óleum et, veniénte Dómino, introívit cum eo ad núptias.
Oración colecta
Oh, Dios, que amas a los hombres y concedes a todos tu perdón, suscita en nosotros un espíritu de generosidad y de amor que, alimentado y fortalecido por la eucaristía, a imitación de santa María Micaela, nos impulse a encontrarte en los pobres y en los más necesitados de tu protección. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
pro virgine fundatrice:
Fac, Dómine Deus noster, ut beáta virgo N., sponsa tibi fidélis, divínae caritátis flammam éxcitet in córdibus nostris, quam, ad perénnem Ecclésiae tuae glóriam, áliis virgínibus inséruit. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la X semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA 2 Cor 3, 15-4, 1. 3-6
Dios ha brillado en nuestros corazones, para que resplandezca el conocimiento de la gloria de Dios
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios.

Hermanos:
Hasta hoy, cada vez que se lee a Moisés, cae un velo sobre los corazones de los hijos de Israel; “pero cuando se conviertan al Señor, se quitará el velo”.
Ahora bien, el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, hay libertad. Mas todos nosotros, con la cara descubierta, reflejamos la gloria del Señor y nos vamos transformando en su imagen con resplandor creciente, por la acción del Espíritu del Señor.
Por esto, encargados de este ministerio por la misericordia obtenida, no nos acobardamos.
Y si nuestro Evangelio está velado, lo está entre los que se pierden, los incrédulos, cuyas mentes ha obcecado el dios de este mundo para que no vean el resplandor del Evangelio de la gloria de Cristo, que es imagen de Dios.
Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como siervos vuestros por Jesús.
Pues el Dios que dijo: «Brille la luz del seno de las tinieblas» ha brillado en nuestros corazones, para que resplandezca el conocimiento de la gloria de Dios reflejada en el rostro de Cristo.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 84, 9ab y 10. 11-12. 13-14 (R.: cf. 10b)
R.
La gloria del Señor habitará en nuestra tierra. Inhabitábit glória Dómini in terra nostra.

V. Voy a escuchar lo que dice el Señor:
«Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos».
La salvación está ya cerca de los que le temen,
y la gloria habitará en nuestra tierra. R.
La gloria del Señor habitará en nuestra tierra. Inhabitábit glória Dómini in terra nostra.

V. La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. R.
La gloria del Señor habitará en nuestra tierra. Inhabitábit glória Dómini in terra nostra.

V. El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
y sus pasos señalarán el camino. R.
La gloria del Señor habitará en nuestra tierra. Inhabitábit glória Dómini in terra nostra.

Aleluya Jn 13, 34
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Os doy un mandamiento nuevo -dice el Señor-: que os améis unos a otros, como yo os he amado. R.
Mandátum novum do vobis, dicit Dóminus, ut diligátis ínvicem, sicut diléxi vos.

EVANGELIO Mt 5, 20-26
Todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Habéis oído que se dijo a los antiguos: «No matarás”, y el que mate será reo de juicio.
Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano «imbécil”, tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la “gehenna” del fuego.
Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ángelus 12-febrero-2017
Respecto al mandamiento "no matarás", Él afirma que es violado no solo por el homicidio efectivo, sino también por esos comportamientos que ofenden la dignidad de la persona humana, comprendidas las palabras injuriosas (cf Mt 5, 22). Claro, estas palabras injuriosas no tienen la misma gravedad y culpabilidad del asesinato, pero se ponen en la misma línea, porque se dan las premisas y revelan la misma malevolencia. Jesús nos invita a no establecer una clasificación de las ofensas, sino a considerarlas todas dañinas, en cuanto son movidas por el intento de hacer el mal al próximo. Y Jesús pone el ejemplo. Insultar: nosotros estamos acostumbrados a insultar, es como decir "buenos días". Y eso está en la misma línea del asesinato. Quien insulta al hermano, mata en su propio corazón a su hermano. Por favor, ¡no insultéis! No ganamos nada…

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario IX
297. Hermanos: Dirijamos nuestra oración a Dios Padre todopoderoso, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.
- Por la santa Iglesia de Dios: para que se digne custodiarla y defenderla. Roguemos al Señor.
- Por los pueblos de toda la tierra: para que vivan en concordia y paz verdadera. Roguemos al Señor.
- Por los que viven angustiados por distintas necesidades: para que encuentren ayuda en Dios. Roguemos al Señor.
- Por nosotros mismos y por nuestra comunidad: para que el Señor nos acepte como ofrenda agradable. Roguemos al Señor.
Oh Dios, refugio y fortaleza nuestra, escucha las oraciones de tu Iglesia y concédenos, por tu bondad, lo que te pedimos con fe. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, concédenos recibir el fruto de estas ofrendas que te presentamos, para que, a ejemplo de santa N., limpios de la antigua condición pecadora, nos renovemos con la prenda de la vida celestial. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Dicátae, quaesumus, Dómine, capiámus oblatiónis efféctum, ut, beátae N. exémplo, terrénae vetustátis conversatióne mundáti, caeléstis vitae proféctibus innovémur. Per Christum.
PREFACIO COMÚN III
Alabanza a Dios que nos creó y nos ha creado de nuevo en Cristo.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque has querido ser, por medio de tu amado Hijo, no sólo el creador del género humano, sino también su bondadoso restaurador.
Por eso, con razón te sirven todas las criaturas, con justicia te alaban todos los redimidos y unánimes te bendicen tus santos.
Con ellos, unidos a todos los ángeles, nosotros queremos celebrarte y te alabamos diciendo:

Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS III
Laudes Deo pro creatione et reformatione hominis.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui per Fílium dilectiónis tuae, sicut cónditor géneris es humáni, ita benigníssimus reformátor.
Unde mérito tibi cunctae sérviunt creatúrae, te redémpti rite colláudant univérsi, et uno Sancti tui te corde benedícunt.
Quaprópter et nos cum ómnibus te Angelis celebrámus, iucúnda semper confessióne dicéntes:

Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de la comunión Cf. Mt 25, 4. 6
Las cinco vírgenes prudentes se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. A media noche se oyó una voz: «Que llega el esposo, salid al encuentro de Cristo, el Señor».
Antiphona ad communionem Cf. Mt 25, 4. 6
Quinque prudéntes vírgines accepérunt óleum in vasis suis cum lampádibus. Média autem nocte clamor factus est: Ecce sponsus venit, exíte óbviam Christo Dómino.
Oración después de la comunión
Señor, que la santa comunión del Cuerpo y de la Sangre de tu Unigénito nos aparte de todas las cosas perecederas, para que, a ejemplo de santa N., podamos servirte en la tierra con amor sincero y gozar eternamente de tu contemplación en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Córporis et Sánguinis Unigéniti tui sacra percéptio, Dómine, ab ómnibus nos cadúcis rebus avértat, ut exémplo beátae N. valeámus tui et sincéra in terris caritáte profícere, et perpétua in caelis visióne gaudére. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 16 de julio

1. En la región de Asia Menor, conmemoración de los santos Quirico y Julita, mártires (s. inc.).
2. En Besançon, en la Galia Lugdunense, santos Ferreol y Ferrucio, mártires (s. IV)
3. En Nantes, también en la Galia Lugdunense, san Similiano, obispo, a quien san Gregorio de Tours considera como un gran confesor (s. IV).
4. En Amatonte, en la isla de Chipre, san Ticón, obispo, en tiempo del emperador Teodosio el Joven (s. V).
5. En Maguncia, en la Galia Bélgica, santos Aureo, obispo, Justina, su hermana, y compañeros, mártires, que, mientras celebraban la Eucaristía, fueron asesinados por paganos hunos (s. V).
6. En Lyon, en la Galia, sepultura de san Aureliano, obispo de Arlés, el cual, nombrado vicario en la Galia por el papa Vigilio, fundó en su ciudad dos monasterios, uno masculino y otro femenino, a los que dio una Regla propia (551).
7*. En Carrara, de la Toscana, beato Cecardo, obispo de Luni y Sarzana, quien, inicuamente asesinado por unos obreros cerca de las canteras de mármol, fue considerado como mártir (860).
8. En Meissen, de Sajonia, san Benón, obispo, que, por defender la unidad de la Iglesia y mantenerse fiel al Romano Pontífice, fue depuesto y desterrado (c. 1106).
9. En el monasterio de monjas cistercienses de Aywières, en Brabante, santa Lutgarda, virgen, insigne por su devoción al Sagrado Corazón del Señor (1246).
10*. En Londres, en Inglaterra, beato Tomás Reding, mártir, monje de la Cartuja de esa ciudad, que reinando Enrique VIII fue encarcelado y encadenado por mostrarse fiel a la unidad de la Iglesia, muriendo consumido por el hambre y la enfermedad (1537).
11*. En el brazo de mar ante el puerto de Rochefort, en Francia, beato Antonio Constante Auriel, presbítero y mártir, que siendo vicario parroquial en Cahors, durante la Revolución Francesa fue encarcelado, por ser sacerdote, en una vieja nave, donde murió a consecuencia de la enfermedad, después de ayudar a sus compañeros (1794).
12. En la ciudad de Lang Coc, en Tonquín, santos mártires Domingo Nguyen, médico, Domingo Nhi, Domingo Mao, Vicente y Andrés Tuong, agricultores, todos los cuales, en tiempo del emperador Tu Duc, fueron detenidos por razón de su fe cristiana y, después de sufrir torturas en la cárcel, finalmente degollados (1862).
13*. En la aldea de Ingenbohl, cerca de la ciudad de Schwyz, en Suiza, beata María Teresa (Ana María Catalina) Scherer, virgen, primera superiora de las Hermanas de la Caridad de la Santa Cruz (1888).