martes, 30 de mayo de 2017

Aniversarios del Matrimonio: Bendición de los esposos dentro de la Misa.

Ritual del Matrimonio (2ª edición)

Apéndice II.  CELEBRACIONES EN TORNO AL MATRIMONIO

2. CELEBRACIONES EN LOS ANIVERSARIOS DEL MATRIMONIO

2.1. Bendición de los esposos dentro de la Misa

487. En los principales aniversarios del Matrimonio, como, por ejemplo, en el aniversario anual y en los jubileos (XXV, L, LX), será oportuno tener un recuerdo especial del Sacramento, mediante la celebración de la Misa propia con las oraciones que indica el Misal romano (Misas rituales, Por los esposos, 2. En los aniversarios del Matrimonio).

488. En la liturgia de la palabra, en conformidad con las rúbricas, pueden tomarse las lecturas, o bien del Leccionario para la celebración del Matrimonio (núms. 374-419), o bien de la Misa para dar gracias a Dios según el Leccionario de las Misas por diversas necesidades (Leccionario para Misas en diversas circunstancias y Misas votivas - vol. VI - pp. 175-184).

489. Después de la lectura del Evangelio, el celebrante, basándose en el texto sagrado, debe exponer en la homilía el misterio y la gracia de la vida matrimonial cristiana, teniendo en cuenta las diversas circunstancias de las personas.

RENOVACIÓN DEL PROPÓSITO

490. Luego el celebrante invita a los esposos a que oren en silencio y renueven ante Dios el propósito de vivir santamente en el Matrimonio con estas u otras palabras semejantes:

Al celebrar el día en que por medio del sacramento del Matrimonio habéis unido vuestras vidas con un vínculo indisoluble, queréis renovar ahora ante el Señor las promesas que mutuamente os hicisteis. Para que la gracia divina confirme estas promesas, dirigid vuestras oraciones al Señor.

491. Entonces los cónyuges renuevan en secreto el propósito.

492. Si, según la oportunidad, los cónyuges quieren renovar externamente el propósito, se hará de la manera aquí indicada:

El esposo dice:
Bendito seas, Señor,
porque ha sido un regalo tuyo
recibir a N. por mujer.

La esposa dice:
Bendito seas, Señor,
porque ha sido un regalo tuyo
recibir a N. por marido.

Ambos dicen:
Bendito seas, Señor,
porque nos has asistido amorosamente
en las alegrías y en las penas de nuestra vida.
Te pedimos que nos ayudes
a guardar fielmente nuestro amor mutuo,
para que seamos fieles testigos
de la alianza que has establecido con los hombres.

El sacerdote dice:
El Señor os guarde todos los días de vuestra vida.
Que él sea para vosotros consuelo en la adversidad,
compañero en la prosperidad
y derrame copiosamente sus bendiciones sobre vuestra casa.
Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

BENDICIÓN DE LOS ANILLOS

493. Si los esposos presentan los anillos de su Matrimonio, el celebrante dice esta oración:

Acrecienta y santifica, Señor,
el amor de tus servidores
y, pues se entregaron mutuamente estos anillos
en señal de fidelidad,
haz que progresen en la gracia del sacramento.
Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

Los anillos pueden ser honrados con la incensación.

494. Si se bendicen anillos nuevos, el celebrante dice esta oración:

Bendice y santifica, Señor,
el amor de tus servidores
y, ya que estos anillos
representan para ellos un signo de su fidelidad,
haz que también les recuerden su amor recíproco
y la gracia del sacramento.
Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

ORACIÓN DE LOS FIELES

495. Sigue la oración de los fieles, en la forma acostumbrada en la celebración de la Misa, o bien la plegaria común en la forma aquí propuesta.

Invoquemos la misericordia de Dios, Padre todopoderoso, que en su providente designio quiso que la historia de la salvación quedara significada en el amor, la fidelidad conyugal [y la fecundidad], y digámosle:
R. Renueva, Señor, la fidelidad de tus servidores.

Padre santo, que eres llamado fiel, y que pides y premias la observancia de tu alianza, llena de tus bendiciones a estos servidores tuyos, que recuerdan el aniversario (vigésimo quinto, quincuagésimo, sexagésimo) de su Matrimonio. R.

Tú que con el Hijo y el Espíritu Santo gozas eternamente de la plena unidad de vida y comunión de amor, haz que estos servidores tuyos recuerden siempre la alianza de amor que contrajeron en el Matrimonio y la guarden con toda fidelidad. R.

Tú que en tu providencia dispones de tal modo los acontecimientos de la vida humana que llevas a tus fieles a participar del misterio de Cristo, haz que estos servidores tuyos, aceptando serenamente lo próspero y lo adverso, se esfuercen por unirse a Cristo y vivir sólo para él. R.

Tú que quisiste que el Matrimonio fuera modelo de vida cristiana, haz que todos los esposos sean testigos en el mundo del misterio de amor de tu Hijo. R.

496. A continuación, el celebrante dice esta plegaria u otra adecuada:

Señor, Dios nuestro,
en cuyos mandatos encuentra la familia
su auténtico y seguro fundamento,
atiende a las súplicas de tus servidores
y concédeles
que, siguiendo los ejemplos de la Sagrada Familia,
lleguen a gozar de los premios de tu reino
en el hogar del cielo.
Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

497. En la liturgia eucarística se hace todo según el Ordinario de la Misa, excepto lo que sigue.

En el momento de la presentación de los dones, los esposos, según las circunstancias, pueden llevar el pan, el vino y el agua al altar.

BENDICIÓN

498. Después del Padre nuestro se omite el Líbranos, Señor, y el celebrante, vuelto hacia los esposos, con las manos extendidas, dice:

Te alabamos y te bendecimos,
oh Dios, creador de todas las cosas,
que al principio creaste al hombre y a la mujer
para que formaran una unidad de vida y de amor,
también te damos gracias,
porque te dignaste bendecir la unión familiar
de tus servidores N. y N.,
para que fuera imagen de la unión de Cristo con su Iglesia;
tú que los has mantenido unidos por el amor
en sus penas y alegrías,
míralos hoy con benevolencia;
renueva constantemente su alianza nupcial,
acrecienta su amor, fortalece su vínculo de paz,
para que [junto con esta corona de hijos que los rodea]
gocen siempre de tu bendición.
Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.

499. Después de La paz del Señor, según las circunstancias y de acuerdo con las costumbres del lugar, los esposos y los demás se dan la señal de paz y caridad, en la forma adecuada.

500. Los esposos pueden comulgar bajo las dos especies.

BENDICIÓN FINAL

501. Al final de la Misa el celebrante bendice a los esposos del modo acostumbrado o con una fórmula más solemne, por ejemplo, de la siguiente manera:

El diácono invita a los presentes a recibir la bendición, con estas palabras u otras semejantes:
Inclinaos para recibir la bendición.

El celebrante, con las manos extendidas sobre los esposos, dice:
Dios, Padre todopoderoso,
os conceda su gozo.
R. Amén.

V. El Hijo Unigénito de Dios
os asista en las alegrías y en las tristezas.
R. Amén.

V. El Espíritu Santo
alimente vuestras vidas con su amor.
R. Amén.

Finalmente bendice a todos los presentes, añadiendo:
Y a todos vosotros, que estáis aquí presentes,
os bendiga Dios todopoderoso,
Padre, Hijo + y Espíritu Santo.
R. Amén.