sábado, 29 de abril de 2017

Sábado 3 junio 2017, San Carlos Luanga y compañeros, mártires, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

SAGRADA CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE

DECRETO SOBRE LA CELEBRACIÓN PÚBLICA DE LA MISA POR DIFUNTOS CRISTIANOS NO CATÓLICOS (11-junio-1976)


En diversas partes del mundo se pide a los ministros católicos que celebren Misas en sufragio de difuntos bautizados en otras Iglesias o Comunidades eclesiales, sobre todo cuando los difuntos han demostrado especial respeto y veneración por la religión católica o cuando han desempeñado cargos públicos al servicio de toda la comunidad civil.

Como es sabido, no hay ninguna dificultad en que sean celebradas Misas privadas por dichos difuntos; incluso pueden ser recomendables por diversos motivos como la piedad, la amistad, la gratitud, etc., si no se opone a ello ninguna prohibición

Sin embargo, en cuanto a las Misas públicas, la disciplina vigente establece que no se celebren por aquellos que han fallecido fuera de la plena comunión con la Iglesia Católica (cf. can. 1241, comparado con el can. 1240, § 1, 1°).

Habiendo cambiado hoy día las condiciones religiosas y sociales que aconsejaban dicha disciplina, se ha preguntado, desde diversas partes del mundo, a esta Sagrada Congregación si en determinados casos se puede celebrar también la Misa pública en sufragio por tales difuntos.

A este respecto, los Padres de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, después de haber examinado debidamente la cuestión en la Congregación Ordinaria del 9 de junio de 1976, han emanado el siguiente decreto:

I. La disciplina vigente acerca de la celebración de Misas públicas en sufragio de otros cristianos debe permanecer como norma también en el futuro; y ello incluso por consideración a la conciencia de dichos difuntos, los cuales no ha profesado plenamente la fe católica.

II. Esta norma general puede ser derogada, hasta que se promulgue el nuevo Código, cuando se cumplan a la vez las siguientes condiciones:

1. Que la celebración pública de las Misas sea explícitamente solicitada por los familiares, amigos o súbditos del difunto, por un genuino motivo religioso.

2. Que a juicio del Ordinario no se produzca escándalo en los fieles.

Las dos condiciones mencionadas se podrán verificar más fácilmente cuando se trate de hermanos de las Iglesias orientales, con las cuales existe una más estrecha, aunque no plena, comunión en materia de fe.

III. En estos casos se podrá celebrar la Misa pública, pero con la condición de que no se mencione el nombre del difunto en la plegaria eucarística, ya que tal mención presupone la plena comunión con la Iglesia Católica.

Por lo que respecta a la communicatio in sacris, cuando junto a los fieles católicos que participan en la celebración estén presentes otros cristianos, se observarán con toda fidelidad las normas establecidas por el Concilio Vaticano II (Decr. de Eccl. Orient. Cath. Orientalium Ecclesiarum, 26-29; Decr. de Œcumenismo Unitatis redintegratio, 8) y por la Santa Sede (cf. Directorio sobre ecumenismo, n. 40-42 y 55-56: AAS 59 [1967] 589-591; Instrucción sobre los casos particulares en los que se puede admitir a otros cristianos a la comunión eucarística en la Iglesia Católica, n. 5-6: AAS 64 [1972] 523-525).

El Sumo Pontífice Pablo VI, durante la Audiencia concedida al infrascrito Cardenal Prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, el 11 de junio del corriente año, derogando en cuanto sea necesario el can. 809 (junto con el can. 2262, § 2, n. 2 y el can. 1241) sin que obste disposición contraria, ha ratificado y aprobado la mencionada decisión de los Padres y ha establecido su promulgación.

Roma, en la sede de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, 11 de junio de 1976.

FRANJO Card. ŠEPER
Prefecto

JÉRÓME HAMER, O.P.
Arzobispo titular de Lorium
Secretario

CALENDARIO

3 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SANTOS CARLOS LUANGA y COMPAÑEROS, mártires, memoria obligatoria


Misa
de la memoria (rojo).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Pasc. o de la Ascensión o después de la Ascensión o de la memoria.
LECC.: vol. II.
- Hch 28, 16-20. 30-31. Permaneció en Roma, predicando el reino de Dios.
- Sal 10. R. Los buenos verán tu rostro, Señor.
- Jn 21, 20-25. Este es el discípulo que ha escrito esto, y su testimonio es verdadero.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elog. prop. de la solem. de Pentecostés, pág. 44 y elogs. del 4 de junio, pág. 348.
CALENDARIOS: Palotinos y Misioneras Cruzadas de la Iglesia: Reina de los Apóstoles (S). Familia Paulina: (F). Monfortianos: (MO).
Asidonia-Jerez: San Juan Grande, religioso (F). Hospitalarios de San Juan de Dios: (MO).
Toledo: Aniversario de la ordenación episcopal del cardenal Francisco Álvarez Martínez, arzobispo, emérito (1973).
Valladolid: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Luis Javier Argüello García, obispo auxiliar (2016).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de los santos Carlos Lwanga y doce compañeros, todos ellos de edades comprendidas entre los catorce y los treinta años, pertenecientes a la corte de jóvenes nobles o al cuerpo de guardia del rey Mwanga, que como neófitos o seguidores de la fe católica, por no ceder a los deseos impuros del monarca, murieron en la colina Namugongo, en Uganda, degollados o quemados vivos. (1886)

3 de junio
San Carlos Luanga y compañeros, mártires
Memoria
Die 3 iunii
Ss. Caroli Lwanga et sociorum, martyrum
Memoria
Martyres in Uganda
Antífona de entrada Cf. Sab 3, 6-7. 9
El Señor probó a los elegidos como oro en el crisol, y los aceptó como sacrificio de holocausto; en el día del juicio resplandecerán porque la gracia y la misericordia son para los elegidos de Dios [T. P. Aleluya].
Antiphona ad introitum Cf. Sg 3,6-7. 9
Tamquam aurum in fornáce probávit eléctos Dóminus, et quasi holocáusti hóstiam accépit illos; et in témpore erit respéctus illórum: quóniam donum et pax erit eléctis Dei (T.P. allelúia).
Oración colecta
Oh, Dios, tú has hecho que la sangre de los mártires fuese semilla de cristianos, concédenos, por tu bondad, que el campo de tu Iglesia, regado por la sangre de los santos Carlos Luanga y compañeros, sea fecundo en abundante cosecha para ti. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui sánguinem mártyrum semen christianórum esse fecísti, concéde propítius, ut tuae ager Ecclésiae, beatórum Cároli eiúsque sociórum cruóre rigátus, in amplam tibi messem iúgiter fecundétur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la VII semana de Pascua. Misa de la mañana (Lec. II).

PRIMERA LECTURA Hch 28,16-20. 30-31Permaneció en Roma, predicando el reino de Dios
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

Cuando llegamos a Roma, le permitieron a Pablo vivir por su cuenta en una casa, con el soldado que lo vigilaba.
Tres días después, convocó a los judíos principales y, cuando se reunieron, les dijo:
«Yo, hermanos, sin haber hecho nada contra el pueblo ni contra las tradiciones de nuestros padres, fui entregado en Jerusalén como prisionero en manos de los romanos. Me interrogaron y querían ponerme en libertad, porque no encontraban nada que mereciera la muerte; pero, como los judíos se oponían, me vi obligado a apelar al César; aunque no es que tenga intención de acusar a mi pueblo. Por este motivo, pues, os he llamado para veros y hablar con vosotros; pues por causa de la esperanza de Israel llevo encima estas cadenas».
Permaneció allí un bienio completo en una casa alquilada, recibiendo a todos los que acudían a verlo, predicándoles el reino de Dios y enseñando lo que se refiere al Señor Jesucristo con toda libertad, sin estorbos.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 10, 4. 5 y 7 (R.: cf. 7b)
R.
Los buenos verán tu rostro, Señor. Recti vidébunt vultum tuum, Dómine.
O bien: Aleluya.

V. El Señor está en su templo santo,
el Señor tiene su trono en el cielo;
sus ojos están observando,
sus pupilas examinan a los hombres. R.
Los buenos verán tu rostro, Señor. Recti vidébunt vultum tuum, Dómine.

V. El Señor examina a inocentes y culpables,
y al que ama la violencia él lo odia.
Porque el Señor es justo y ama la justicia:
los buenos verán su rostro. R.
Los buenos verán tu rostro, Señor. Recti vidébunt vultum tuum, Dómine.

Aleluya Jn 16, 7. 13
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Os enviaré el Espíritu de la verdad –dice el Señor–; él os guiará hasta la verdad plena. R.
Mittam ad vos Spíritum veritátis, dicit Dóminus; ille docébit vos omnem veritátem.

EVANGELIO Jn 21, 20-25
Éste es el discípulo que ha escrito esto, y su testimonio es verdadero
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Pedro, volviéndose, vio que los seguía el discípulo a quien Jesús amaba, el mismo que en la cena se había apoyado en su pecho y le había preguntado: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?».
Al verlo, Pedro dice a Jesús:
«Señor, y este, ¿qué?».
Jesús le contesta:
«Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué? Tú sígueme».
Entonces se empezó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no moriría. Pero no le dijo Jesús que no moriría, sino: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué?».
Este es el discípulo que da testimonio de todo esto y lo ha escrito; y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero.
Muchas otras cosas hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni el mundo entero podría contener los libros que habría que escribir.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Beato Pablo VI, Audiencia General, 20-II-1974
Cuando comienza uno a interesarse por Jesucristo ya no le puede dejar. Siempre queda algo que saber, algo que decir; queda lo más importante. San Juan Evangelista termina su Evangelio precisamente así (Jn 21, 25). Es tan grande la riqueza de las cosas que se refieren a Cristo, tanta la profundidad que hemos de explorar y tratar de comprender (...), tanta la luz, la fuerza, la alegría, el anhelo que de Él brotan, tan reales son la experiencia y la vida que de Él nos viene, que parece inconveniente, anticientífico, irreverente, dar por terminada la reflexión que su venida al mundo, su presencia en la historia y en la cultura, la hipótesis, por no decir la realidad de su relación vital con nuestra propia conciencia, honestamente exige de nosotros.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo de Pascua después de la Ascensión III
166. Encomendemos, hermanos, a Cristo, nuestro mediador sentado a la diestra del Padre, los deseos y las necesidades de todos los hombres.
- Para que, como María, nuestra madre, la Iglesia medite las palabras de Cristo y transmite el Evangelio de salvación a todos los pueblos. Roguemos al Señor.
- Para que se afiance la paz en el mundo y desaparezcan las discordias y rivalidades. Roguemos al Señor.
- Para que los incrédulos y los pecadores, los que sufren en su cuerpo o en su espíritu, los que temen la soledad y la muerte, lleguen a descubrir la alegría del anuncio evangélico y vean robustecida su debilidad humana. Roguemos al Señor.
- Para que todos nosotros participemos con mayor abundancia de la vida de Cristo, vid verdadera, y demos frutos de buenas obras. Roguemos al Señor.
Te rogamos, Padre, que permanezcamos en tu amistad a fin de dar buen fruto y poder llegar juntos a la alegría de tu reino. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
 
Oración sobre las ofrendas
Te ofrecemos, Señor, estos dones y te suplicamos humildemente que, así como concediste a los santos mártires morir antes que pecar, nos concedas servir a tu altar consagrados tan solo a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Hóstias tibi, Dómine, offérimus, supplíciter exorántes, ut, sicut beátis martyribus magis mori quam peccáre tribuísti, ita nos fácias, tibi soli déditos, altári tuo ministráre. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARÍSTICA IV.
Antífona de la comunión Cf. SaI 115, 15
Es preciosa a los ojos del Señor la muerte de sus santos [T. P. Aleluya].
Antiphona ad communionem Ps 115, 15d
Pretiósa in conspéctu Dómini; mors sanctórum eius (T.P. allelúia).
Oración después de la comunión
Recordando la victoria de tus santos mártires, hemos recibido, Señor, los sacramentos divinos; te pedimos que, así como a ellos les llevaron a soportar los suplicios, nos den a nosotros constancia en la fe y amor en las adversidades. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Súmpsimus, Dómine, divína sacraménta, sanctórum mártyrum tuórum victóriam recoléntes: quaesumus, ut, quae ipsis ad perferénda supplícia contulérunt, ea nobis inter advérsa praebeant fídei caritatísque constántiam. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogio propio de la solemnidad de Pentecostés
D
ía de Pentecostés, en el que se concluyen los sagrados cincuenta días de la Pascua y se conmemoran, junto con la efusión del Espíritu Santo sobre los discípulos en Jerusalén, los orígenes de la Iglesia y el inicio de la misión apostólica a todas la tribus, lenguas, pueblos y naciones.
Elogios del día 4 de junio
1. En Sabaria (hoy Szombathely), de Panonia, pasión de san Quirino, obispo de Siscia (hoy Siszeck), en el Illirico, y mártir, que bajo el emperador Galerio fue arrojado a un río con una rueda de molino atada al cuello (308).
2. En Constantinopla, san Metrófano, obispo de Bizancio, que consagró al Señor la Nueva Roma (325).
3. En Milevi, en Numidia, conmemoración de san Optato, obispo, en cuyos escritos trató sobre la universalidad de la Iglesia, la necesidad de la íntima unidad de los cristianos y los errores cometidos por los donatistas (s. IV).
4. En Cornualles, san Petroco, abad, originario de Gales (594).
5. En Servigliano, del Piceno, en Italia, san Gualtero, abad del monasterio de este lugar (1250).
6. En la isla de Cerdeña, santos Nicolás y Trano, eremitas (s. XII).
7*. En Sassari, también en Cerdeña, beato Pacífico Ramati, presbítero de la Orden de Hermanos Menores, que murió mientras predicaba en favor de la defensa de los cristianos (1482).
8. En Agnone, del Abruzo, san Francisco Caracciolo, presbítero, fundador de la Congregación de Clérigos Regulares Menores, que amó de modo admirable a Dios y al próximo (1608).
9*. En Lecce, de la Apulia, beato Felipe Smaldone, presbítero, que se dedicó a atender a los sordos y ciegos indigentes, para instruirlos humana y cristianamente. Fundó la Congregación de las Hermanas Salesianas de los Sagrados Corazones (1923).
10*. Cerca de Munich, de Baviera, en Alemania, beatos Antonio Zawistowski, presbítero, y Estanislao Starowieyski, mártires, los cuales, detenidos en el campo de concentración de Dachau durante la guerra, murieron por Cristo después de atroces torturas (1942).