sábado, 15 de abril de 2017

Sábado 20 mayo 2017, Sábado de la V semana de Pascua, o san Bernardino de Siena, presbítero, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

SAGRADA CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE
DECLARACIÓN SOBRE LA CUESTIÓN DE LA ADMISIÓN DE LAS MUJERES AL SACERDOCIO MINISTERIAL (15 de octubre de 1976)


5. EL SACERDOCIO MINISTERIAL A LA LUZ DEL MISTERIO DE CRISTO

Después de haber recordado la norma de la Iglesia y sus fundamentos, es útil y oportuno tratar de aclarar dicha norma, mostrando la profunda conveniencia que la reflexión teológica descubre entre la naturaleza propia del sacramento del orden, con su referencia específica al misterio de Cristo, y el hecho de que sólo hombres hayan sido llamados a recibir la ordenación sacerdotal. No se trata de ofrecer una argumentación demostrativa, sino de esclarecer esta doctrina por la analogía de la fe.

La enseñanza constante de la Iglesia, renovada y especificada por el Concilio Vaticano II, recordada asimismo por el Sínodo de los Obispos de 1971 y por esta Congregación para la Doctrina de la Fe en la Declaración del 24 de junio de 1973, proclama que el obispo o el sacerdote, en el ejercicio de su ministerio, no actúa en nombre propio, in persona propria: representa a Cristo que obra a través de él: «el sacerdote tiene verdaderamente el puesto de Cristo», escribía ya San Cipriano [15]. Este valor de representación de Cristo es lo que San Pablo consideraba como característico de su función apostólica (cfr. 2 Cor. 5, 20; Gál. 4, 14). Esta representación de Cristo alcanza su más alta expresión y un modo muy particular en la celebración de la Eucaristía que es la fuente y el centro de unidad de la Iglesia, banquete-sacrificio en el que el Pueblo de Dios se asocia al sacrificio de Cristo: el sacerdote, el único que tiene el poder de llevarlo a cabo, actúa entonces no sólo en virtud de la eficacia que le confiere Cristo, sino in persona Christi [16], haciendo las veces de Cristo, hasta el punto de ser su imagen misma cuando pronuncia las palabras de la consagración [17].

El sacerdocio cristiano es por tanto de naturaleza sacramental: el sacerdote es un signo, cuya eficacia sobrenatural proviene de la ordenación recibida; pero es también un signo que debe ser perceptible [18] y que los cristianos han de poder captar fácilmente. En efecto la economía sacramental está fundada sobre signos naturales, sobre símbolos inscritos en la psicología humana: «los signos sacramentales, dice Santo Tomás, representan lo que significan por su semejanza natural» [19]. La misma ley vale cuando se trata de personas: cuando hay que expresar sacramentalmente el papel de Cristo en la Eucaristía, no habría esa «semejanza natural» que debe existir entre Cristo y su ministro, si el papel de Cristo no fuera asumido por un hombre: en caso contrario, difícilmente se vería en el ministro la imagen de Cristo. Porque Cristo mismo fue y sigue siendo un hombre.

[15] S. Cipriano, Epist. 63, 14: PL 4, 397 B; ed. Hartel, t. 3, p. 713.
[16] Conc. Ecum. Vat. II, Const. Sacrosanctum Concilium, 4 de diciembre de 1963, n. 33: « ...el sacerdote que preside la asamblea representando a Cristo...»; Const. Dog. Lumen Gentium, 21 de noviembre de 1964, n. 10: «El sacerdocio ministerial por la potestad sagrada de que goza, forma y dirige el pueblo sacerdotal, hace el sacrificio eucarístico en la persona de Cristo y lo ofrece en nombre de todo el pueblo a Dios... »; n. 28: «en virtud del sacramento del orden, a imagen de Cristo, sumo y eterno sacerdote, ...ejercen su oficio sagrado sobre todo en el culto o asamblea eucarística, donde obrando en nombre de Cristo... »; Decr. Presbyterorum Ordinis, 7 de diciembre de 1965, n, 2: «... los presbíteros, por la unción del Espíritu Santo, quedan sellados con un carácter particular y así se configuran con Cristo de suerte que pueden obrar como en persona de Cristo cabeza»; n. 13: «Como ministros sagrados, señaladamente en el sacrificio de la Misa, los sacerdotes representan a Cristo... ». - Cfr. Sínodo de los Obispos 1971, De sacerdotio ministeriali, I, 4; Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, Declaratio circa catholicam doctrinam de Ecclesia, 24 de junio de 1973, n. 6.
[17] S. Tomás, Summa theol., IIIa Pars, quaest. 83, art. 1, ad 3um: «Así como la celebración de este sacramento es imagen representativa de la cruz de Cristo (ibid. ad 2um), por la misma razón, el sacerdote representa a Cristo y consagra en su nombre con su virtud».
[18]« Dado que el sacramento es un signo, en aquello que se lleva a efecto por el mismo sacramento se requiere no sólo la "res" sino también la significación de la "res" », recuerda S. Tomás precisamente para rechazar la ordenación de las mujeres: In IV Sent., dist. 25, q. 2, a. 1, quaestiuncula Ia, corp.
[19] S. Tomás, In IV Sent., dist. 25, q. 2, a. 2, quaestiuncula Ia ad 4um.

CALENDARIO

20 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SÁBADO DE LA V SEMANA DE PASCUA o SAN BERNARDINO DE SIENA, presbítero, memoria libre

Misa
de sábado o de la memoria (blanco).
MISAL: para el sábado ants. y oracs. props. / para la memoria 1ª orac. prop. y el resto del común de pastores (misioneros) o de santos (para religiosos), o del sábado; Pf. Pasc. o de la memoria.
LECC.: vol. II.
- Hch 16, 1-10. Pasa a Macedonia y ayúdanos.
- Sal 99. R. Aclama al Señor, tierra entera.
- Jn 15, 18-21. No sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de sábado o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 21 de mayo, pág. 320.
CALENDARIOS: Familia Franciscana: San Bernardino de Siena, presbítero (MO).
Santo Padre: Aniversario de la ordenación episcopal del papa Francisco (1992).

20 SÁBADO. Después de la hora nona:
SEXTA SEMANA DE PASCUA
Segunda semana del salterio
Misa
vespertina del VI Domingo de Pascua (blanco).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Sábado de la V Semana de Pascua. Sabbato. Hebdomada V Paschae.
Antífona de entrada Col 2, 12
Por el bautismo fuisteis sepultados con Cristo, y habéis resucitado con
él por la fe en la fuerza de Dios, que lo resucitó de entre los muertos. Aleluya.
Antiphona ad introitum Col 2, 12
Consepúlti estis Christo in baptísmo, in quo et resurrexístis per fidem operatiónis Dei, qui suscitávit illum a mórtuis, allelúia.
Oración colecta
Dios todopoderoso y eterno, que, por la regeneración bautismal, te has dignado comunicarnos la vida del cielo, ayuda a llegar, conducidos por ti, a la plenitud de la gloria a quienes has santificado y hecho capaces de la inmortalidad. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Omnípotens aetérne Deus, qui nobis regeneratióne baptísmatis caeléstem vitam conférre dignátus es, praesta, quaesumus, ut, quos immortalitátis éfficis iustificándo capáces, usque ad plenitúdinem glóriae, te moderánte, pervéniant. Per Dóminum.

En la memoria de san Bernardino:

Elogio del martirologio
San Bernardino de Siena, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, que con la palabra y el ejemplo fue evangelizando por pueblos y ciudades a las gentes de Italia y difundió la devoción al santísimo Nombre de Jesús, perseverando infatigablemente en el oficio de la predicación, con gran fruto para las almas, hasta el día de su muerte, que sucedió en L’Aquila, lugar de la región italiana de los Abruzos. (1444)

Oración colecta propia; el resto del sábado de Pascua.

20 de mayo
Bernardino de Siena, presbítero
Die 20 maii
S. Bernardini Senensis, presbyteri
Oración colecta
Oh, Dios, que has otorgado al presbítero san Bernardino de Siena un amor admirable al santo Nombre de Jesús, concédenos, por sus méritos y oraciones, que nos inflame siempre el espíritu de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beáto Bernardíno presbytero sancti nóminis Iesu amórem exímium tribuísti, eius méritis precibúsque concéde, ut spíritus nos semper tuae dilectiónis accéndat. Per Dóminum.z

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la V semana de Pascua (Lecc II).

PRIMERA LECTURA Hch 16, 1-10
Pasa a Macedonia y ayúdanos

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

EN aquellos días, Pablo llegó a Derbe y luego a Listra. Había alli un discipulo que se llamaba Timoteo, hijo de una judía creyente, pero de padre griego. Los hermanos de Listra y de Iconio daban buenos informes de él. Pablo quiso que fuera con él y, puesto que todos sabían que su padre era griego, por consideración a los judíos de la región, lo tomó y lo hizo circuncidar.
Al pasar por las ciudades, comunicaban las decisiones de los apóstoles y presbíteros de Jerusalén, para que las observasen. Las iglesias se robustecían en la fe y crecían en número de día en día.
Atravesaron Frigia y la región de Galacia, al haberles impedido el Espíritu Santo anunciar la palabra en Asia. Al llegar cerca de Misia, intentaron entrar en Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo consintió. Entonces dejaron Misia a un lado y bajaron a Tróade.
Aquella noche Pablo tuvo una visión: se le apareció un macedonio, de pie, que le rogaba: «Pasa a Macedonia y ayúdanos».
Apenas tuvo la visión, inmediatamente tratamos de salir para Macedonia, seguros de que Dios nos llamaba a predicarles el Evangelio.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 99, 1-2. 3. 5 (R.: 1)
R.
Aclama al Señor, tierra entera. Iubiláte Dómino, omnis terra.
O bien: Aleluya.

V. Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores. R.
Aclama al Señor, tierra entera. Iubiláte Dómino, omnis terra.

V. Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño. R.
Aclama al Señor, tierra entera. Iubiláte Dómino, omnis terra.

V. El Señor es bueno,
su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades. R.
Aclama al Señor, tierra entera. Iubiláte Dómino, omnis terra.

Aleluya Col 3, 1
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Si habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde Cristo está sentado a la derecha de Dios. R.
Si consurrexístis cum Christo, quæ sursum sunt, quærite, ubi Christus est in déxtera Dei sedens.

EVANGELIO Jn 15, 18-21
No sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros.
Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya, pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo, por eso el mundo os odia.
Recordad lo que os dije: “No es el siervo más que su amo”. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.
Y todo eso lo harán con vosotros a causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Gregorio Magno, In Ezechielem homiliae, 9.
La hostilidad de los perversos suena como alabanza para nuestra vida, porque demuestra que tenemos al menos algo de rectitud en cuanto que resultamos molestos a los que no aman a Dios: nadie puede resultar grato a Dios y a los enemigos de Dios al mismo tiempo. Demuestra que no es amigo de Dios quien busca complacer a los que se oponen a Él: y quien se somete a la verdad luchará contra lo que se opone a la verdad.

Oración de los fieles
202. Hermanos, queridos, regenerados a la vida nueva por la participación en los misterios de Cristo, muerto y resucitado por nosotros, dirijamos nuestra oración al Padre, confiando en la materna intercesión de María.
- Por la Iglesia: para que, conducida por el Espíritu al conocimiento pleno de la verdad, siguiendo las huellas de la Virgen, viva en nuestro tiempo la memoria de las palabras y de las obras de Jesús, y sea su testigo mediante la santidad de vida de sus hijos. Oremos al Señor.
- Por toda la humanidad, turbada frecuentemente por dramáticos hechos de violencia y de muerte: para que, fijando la mirada en Cristo Señor, pueda renovarse en la luz de la resurrección y exultar en la posesión de la dichosa esperanza. Oremos al Señor.
- Por cuantos han perdido el sentido de la vida: para que, más allá de la noche del dolor, del pecado y de la muerte, sepan descubrir, con María y con las mujeres del Evangelio, la luz radiante del día que vence las tinieblas. Oremos al Señor.
- Por nosotros, reunidos en torno al altar: para que aprendamos de María a acercarnos a los divinos misterios con la humildad del corazón y con la obediencia de la fe, para vivir la bienaventuranza de los que creen sin haber visto. Oremos al Señor.
Oh Dios, Padre bueno, tú que acoges siempre las oraciones de los pequeños y de los pobres, por intercesión de María, nuestra madre, haz que vivamos en la gozosa libertad de tus hijos y experimentemos la alegría del banquete pascual. Te lo pedimos por los méritos de Jesucristo, resucitado de entre los muertos. Él, que vive por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Acoge, Señor, con bondad las ofrendas de tu familia, para que, bajo tu protección, no pierda los dones ya recibidos y alcance los eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Oblatiónes famíliae tuae, quaesumus, Dómine, súscipe miserátus, ut, sub tuae protectiónis auxílio, et colláta non perdant, et ad aetérna dona pervéniant. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de comunión Jn 17, 20-21
Padre, por ellos ruego, para que todos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado, dice el Señor. Aleluya.
Antiphona ad communionem Jn 17, 20-21
Pater, pro eis rogo, ut ipsi in nobis unum sint, ut credat mundus quia tu me misísti, dicit Dóminus, allelúia.
Oración después de la comunión
Guarda, Señor, con tu amor constante a los que has salvado,
para que los redimidos por la pasión de tu Hijo se alegren con su resurrección. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Post communionem
Contínua, quaesumus, Dómine, quos salvásti pietáte custódi, ut, qui Fílii tui passióne sunt redémpti, eius resurrectióne laeténtur. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 21 de mayo
S
antos Cristóbal Magallanes, presbítero, y compañeros
(Sus nombres son los siguientes: Román Adame, Rodrigo Aguilar, Julio Álvarez, Luis Batis Sáinz, Agustín Caloca, Mateo Correa, Atilano Cruz, Miguel de la Mora, Pedro Esqueda Ramírez, Margarito Flores, José Isabel Flores, David Galván, Pedro Maldonado, Jesús Méndez, Justino Orona, Sabas Reyes, José María Robles, Toribio Romo, Jenaro Sánchez Delgadillo, Tranquilino Ubiarco y David Uribe, presbíteros; y Manuel Morales, Salvador Lara Puente y David Roldán Lara, laicos.), mártires, que fueron perseguidos en diversas regiones de México por odio al nombre cristiano y a la Iglesia Católica, y confesaron a Cristo Rey, alcanzando la corona del martirio (1927).
2. En Mauritania, san Timoteo, diácono y mártir (s. inc.).
3. En Cesarea de Capadocia, san Polieucto, mártir (s. inc.).
4. Conmemoración de los santos mártires de ambos sexos que en Alejandría, en Egipto, en tiempo del emperador Constancio, el obispo arriano Jorge ordenó matar o desterrar, con gran crueldad, durante los sagrados días de Pentecostés (357/358).
5*. En Dariorige (hoy Vannes), en la Bretaña Menor, conmemoración de san Paterno, obispo, de quien se cuenta que en este día fue ordenado obispo en el concilio provincial reunido por san Perpetuo de Tours en esta misma sede (c. 460-490).
6. En Niza, en la Provenza, san Hospicio, recluso, varón de admirable abstinencia, que predijo la llegada de los longobardos (c. 581).
7. En Évora, en Lusitania, san Mancio, mártir (s. VI).
8*. En Vienne, de Borgoña, san Teobaldo, obispo, quien ilustró con su magisterio aquella sede durante cuarenta y cuatro años, destacando por la caridad y la piedad (1001).
9*. En Abo, en Finlandia, san Hemming, obispo, quien, inflamado por el celo pastoral, instauró la disciplina en esta Iglesia mediante las ordenaciones sinodales, favoreció los estudios de los clérigos, embelleció el culto divino y promovió la paz entre los pueblos (1366).
10*. En una galera en el mar, frente a Rochefort, en la costa de Francia, beato Juan Mopinot, hermano de las Escuelas Cristianas y mártir, que durante la Revolución Francesa fue detenido por ser religioso y murió enfermo de peste (1794).
11. En Marsella, de la Provenza, en Francia, san Carlos Eugenio de Mazenod, obispo, quien fundó los Misioneros Oblatos de María Inmaculada para evangelizar a los pobres, y durante unos veinticinco años ilustró a la Iglesia con sus virtudes, su labor, sus sermones y sus escritos (1861).