sábado, 29 de abril de 2017

Matrimonio: Textos para la Misa ritual.

Ritual del Matrimonio (2ª edición)

Capítulo IV. FÓRMULAS ALTERNATIVAS PARA LA CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO DENTRO Y FUERA DE LA MISA

II. TEXTOS PARA LA MISA RITUAL

ORACIÓN COLECTA

357. Oh Dios, que has consagrado la alianza de bodas
por el sacramento que significa
la unión de Cristo con la Iglesia,
concede a estos hijos tuyos
dar a su vida de esposos
el sentido que ahora descubren en la fe.
Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:
358. Señor Dios nuestro,
que, al crear el género humano,
estableciste la unión entre el hombre y la mujer,
une en la fidelidad del amor
a estos hijos tuyos que celebran su boda,
para que, amándose sin egoísmo,
den testimonio de tu amor.
Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:
359. Escucha nuestras súplicas, Señor,
derrama tu gracia sobre estos hijos tuyos,
que se unen junto a tu altar,
y hazlos fuertes en la mutua caridad.
Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:
360. Dios todopoderoso, a estos hijos tuyos,
que van a unirse por el sacramento del Matrimonio,
concédeles crecer en la fe
y, con su descendencia, acrecentar la Iglesia.
Por nuestro Señor Jesucristo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

361. Recibe en tu bondad, Señor,
los dones que te presentamos con alegría,
y guarda con amor de Padre
a quienes has unido en alianza sacramental.
Por Jesucristo nuestro Señor.

O bien:
362. Recibe, Señor, el sacrificio que te ofrecemos
por éstos que hoy se unen en santo Matrimonio,
y, ya que los has bendecido,
guárdalos en tu amor.
Por Jesucristo nuestro Señor.

O bien:
363. Escucha nuestras súplicas, Señor,
y recibe estas ofrendas
que te presentamos por estos hijos tuyos,
unidos en alianza santa,
para que su amor se fortalezca con el tuyo
en esta celebración.
Por Jesucristo nuestro Señor.

PREFACIO

364. EL GRAN MISTERIO DEL MATRIMONIO
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias
siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno,
por Cristo, Señor nuestro.
Porque estableciste la nueva alianza con tu pueblo,
para hacer partícipes de la naturaleza divina
y coherederos de tu gloria
a los redimidos por la muerte
y resurrección de Jesucristo.
Toda esta graciosa liberalidad
la has significado en la unión del hombre y la mujer,
para que el sacramento que celebramos
nos recuerde tu amor inefable.
Por eso,
con los ángeles y los santos,
cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...

O bien:
365. LA DIGNIDAD DE LA ALIANZA NUPCIAL
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias
siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno.
Que, con el yugo suave del amor
y el vínculo indisoluble de la unidad,
hiciste más fuerte la alianza nupcial,
para que aumenten los hijos de tu adopción
por la honesta fecundidad de los esposos.
Tu providencia, Señor, y tu amor
lo dispuso así de modo tan admirable,
que el nacer llena la tierra
y el renacer aumenta tu Iglesia,
por Cristo, Señor nuestro.
Por eso,
con los ángeles y los santos,
cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...

O bien:
366. EL MATRIMONIO SIGNO DEL AMOR DIVINO
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias
siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno.
Porque al hombre, creado por tu bondad,
lo dignificaste tanto,
que has dejado la imagen de tu propio amor
en la unión del varón y de la mujer.
Y al que creaste por amor
y al amor llamas,
le concedes participar en tu amor eterno.
Y así, el sacramento de estos desposorios,
signo de tu caridad,
consagra el amor humano,
por Cristo, Señor nuestro.
Por eso,
con los ángeles y los santos
cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...

EMBOLISMOS DE LAS PLEGARIAS EUCARÍSTICAS

367. Cuando se utiliza el Canon romano, se dice Acepta, Señor, en tu bondad propio, del que pueden omitirse las palabras entre corchetes, si se juzga oportuno:
Acepta, Señor, en tu bondad,
esta ofrenda de tus siervos,
de los nuevos esposos N. y N.
y de toda tu familia santa,
que hoy intercede por ellos;
y ya que les has concedido
llegar al día de los desposorios,
otórgales también
[el gozo de una ansiada descendencia
y de] una larga vida.
[Por Cristo, nuestro Señor. Amén.]

Cuando se utiliza otra Plegaria eucarística, se hace la memoria de los nuevos esposos con los siguientes formularios:

368. a) En las intercesiones de la Plegaria eucarística II.
...llévala a su perfección con la caridad.
Acuérdate de tus hijos N. y N.,
que en Cristo hoy han fundado una nueva familia,
iglesia doméstica y sacramento de tu amor,
y concédeles que la gracia de este día
se prolongue a lo largo de toda su vida.
Acuérdate también de nuestros hermanos...

369. b) En las intercesiones de la Plegaria eucarística III:
...y a todo el pueblo redimido por ti.
Ayuda a tus hijos N. y N.,
que en Cristo hoy han fundado una nueva familia,
iglesia doméstica y sacramento de tu amor,
y concédeles que la gracia de este día
se prolongue a lo largo de toda su vida.
Atiende los deseos y súplicas de esta familia...

370. c) En las intercesiones de la Plegaria eucarística IV, la mención de los nuevos esposos se intercala de esta manera:
...de los oferentes y de los aquí reunidos,
de tus hijos N. y N.,
que en Cristo hoy han fundado una nueva familia,
de todo tu pueblo santo
y de aquellos que te buscan con sincero corazón.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

371. Por medio de este sacrificio, Señor,
guarda con tu providencia
y haz vivir en un mismo amor
a quienes has unido en santo Matrimonio
[y alimentado con un mismo pan y un mismo cáliz].
Por Jesucristo nuestro Señor.

O bien:
372. Después de participar en tu mesa, Señor,
te pedimos por N. y N.,
que hoy se han unido en santo Matrimonio,
para que te sean siempre fieles
y sean testigos de tu amor.
Por Jesucristo nuestro Señor.

O bien:
373. Te pedimos, Dios todopoderoso,
que aumente en estos hijos tuyos
la gracia del sacramento recibido;
y los frutos de esta celebración
lleguen a todos nosotros.
Por Jesucristo nuestro Señor.