lunes, 17 de abril de 2017

Lunes 22 mayo 2017, Lunes de la VI semana de Pascua, feria, o santa Joaquina Vedruna, religiosa, memoria libre, o santa Rita de Casia, religiosa, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

SAGRADA CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE
DECLARACIÓN SOBRE LA CUESTIÓN DE LA ADMISIÓN DE LAS MUJERES AL SACERDOCIO MINISTERIAL (15 de octubre de 1976)


Podría decirse que puesto que Cristo se halla actualmente en condición celeste, sería indiferente que sea representado por un hombre o por una mujer, ya que « en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento » (Mt. 22, 30). Sin embargo, este texto no significa que la distinción entre hombre y mujer, dado que determina la identidad propia de la persona, sea suprimida en la glorificación; lo que vale para nosotros vale también para Cristo. No es necesario recordar que en los seres humanos la diferencia sexual juega un papel importante, más profundo que, por ejemplo, el de las diferencias étnicas; en efecto, estas no afectan a la persona humana de manera tan íntima como la diferencia de sexo, que se ordena directamente a la comunión entre las personas y a la generación; y que es, según la Revelación, el efecto de una voluntad primordial de Dios: « los creó macho y hembra » (Gén. 1, 27).

Sin embargo – se dirá todavía – el sacerdote, sobre todo cuando preside las funciones litúrgicas y sacramentales, representa a la Iglesia, obra en nombre de ella, « con intención de hacer lo que ella hace ». En este sentido, los teólogos de la edad media decían que el ministro obra también in persona Ecclesiae, es decir, en nombre de toda la Iglesia y para representarla. En efecto, sea cual fuere la participación de los fieles en una acción litúrgica, es cierto que tal acción es celebrada por el sacerdote en nombre de toda la Iglesia; él ruega por todos y en la Misa ofrece el sacrificio de toda la Iglesia: en la nueva Pascua, es la Iglesia la que inmola a Cristo sacramentalmente por medio del sacerdote [20]. Dado pues que el sacerdote representa también a la Iglesia ¿no sería posible pensar que esta representación puede ser asegurada por una mujer, según el simbolismo antes expuesto? Es verdad que el sacerdote representa a la Iglesia, que es el cuerpo de Cristo. Pero si lo hace es precisamente porque representa ante todo a Cristo mismo, que es la Cabeza y Pastor de la Iglesia, según fórmula del Concilio Vaticano II [21], que precisa y completa la expresión in persona Christi. En calidad de tal, el sacerdote preside la asamblea cristiana y celebra el sacrificio eucarístico « que toda la Iglesia ofrece y en el que ella entera se ofrece a sí misma» [22].

Si se tiene en cuenta el valor de estas reflexiones, se comprenderá mejor el válido fundamento en el que se basa la práctica de la Iglesia; y se podrá concluir que las controversias suscitadas en nuestros días acerca de la ordenación de la mujer son para todos los cristianos una acuciante invitación a profundizar más en el sentido del episcopado y del presbiterado, a descubrir de nuevo el lugar original del sacerdote dentro de la comunidad de los bautizados, de la que él es ciertamente parte, pero de la que se distingue, ya que en las acciones que exigen el carácter de la ordenación él es para la comunidad –con toda la eficacia que el sacramento comporta– la imagen, el símbolo del mismo Cristo que llama, perdona, realiza el sacrificio de la Alianza.

[20] Cfr. Concilio Tridentino, Sesión 22, cap. 1: DS 1741.
[21] Conc. Ecum. Vat. II, Const. Dog. Lumen Gentium, n. 28: « Ejerciendo en la medida de su autoridad el oficio de Cristo, Pastor y Cabeza...»; Decr. Presbyterorum Ordinis, n. 2: « de suerte que puedan obrar como en persona de Cristo Cabeza; n. 6: « el oficio de Cristo, Cabeza y Pastor... »; cfr. Pío PP. XII, Encícl. Mediator Dei: « El ministro del altar representa a Cristo como cabeza, que ofrece en nombre de todos sus miembros»: AAS 39 (1947), p. 556; Sínodo de los Obispos 1971, De sacerdotio ministeriali, I, n. 4: « hace presente a Cristo, cabeza de la comunidad... ».
[22] Pablo PP. VI, Encícl. Mysterium fidei, 3 de setiembre de 1965, AAS 57 (1965), p. 761.


CALENDARIO

22 LUNES DE LA VI SEMANA DE PASCUA, feria o SANTA JOAQUINA VEDRUNA, religiosa, memoria libre o SANTA RITA DE CASIA, religiosa, memoria libre

Misa
de feria o de una de las memorias (blanco).
MISAL: para la feria ants. y oracs. props. / para la memoria de santa Joaquina V.: oracs. props. y ants. del común de santos (para religiosos) o de la feria / para la memoria de santa Rita: 1ª orac. prop. y el resto del común de santos (para religiosos) o de la feria; Pf. Pasc. o de la memoria.
LECC.: vol. II.
- Hch 16, 11-15. El Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo.
- Sal 149. R. El Señor ama a su pueblo.
- Jn 15, 26 — 16, 4a. El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de una de las memorias.

Martirologio: elogs. del 23 de mayo, pág. 323
CALENDARIOS: Carmelitas de la Caridad: Santa Joaquina Vedruna, religiosa (S). Barcelona, Sant Feliu de Llobregat, Tarragona, Vic y Claretianos: (MO).
Misioneros Oblatos de María Inmaculada: San Eugenio de Mazenod, obispo (S-trasladada).
Agustinos: Santa Rita de Casia (F).
Cádiz, Málaga y Capuchinos: Beato Diego José de Cádiz, presbítero (MO).
Mérida-Badajoz: San Atón, obispo (MO).
Camilos: Beata María Domenica Brun Barbantini, religiosa (ML).

TEXTOS MISA

Lunes de la VI Semana de Pascua. Feria secunda. Hebdómada VI Paschae.
Antífona de entrada Rom 6, 9
Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte ya no tiene dominio sobre él. Aleluya.
Antiphona ad introitum Rm 6, 9
Christus resúrgens ex mórtuis iam non móritur, mors illi ultra non dominábitur, allelúia.
Oración colecta
Dios misericordioso, concédenos recibir como fruto abundante en toda nuestra vida lo que realizamos en las celebraciones pascuales. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Concéde, miséricors Deus, ut, quod paschálibus exséquimur institútis, fructíferum nobis omni témpore sentiámus. Per Dóminum.

En la memoria de santa Joaquina Vedruna:

Elogio del martirologio
Santa Joaquina de Vedruna, madre de familia, que, en Barcelona, en España, educó piadosamente a sus nueve hijos y, una vez viuda, fundó el Instituto de Hermanas Carmelitas de la Caridad. Soportó ánimo tranquilo toda clase de sufrimientos hasta su muerte, que ocurrió por contagio del cólera. (1854).

Oraciones propias, y el resto de la feria de Pascua.

22 de mayo.
Santa Joaquina Vedruna, religiosa
COMMUNE SANCTORUM ET SANCTARUM. II. PRO MONACHIS ET RELIGIOSIS. D. Pro religiosis 1
Oración colecta
Señor, tú que has hecho surgir en la Iglesia a santa Joaquina Vedruna para la educación cristiana de la juventud y el alivio de los enfermos, haz que sepamos imitar sus ejemplos y dediquemos nuestra vida a servir con amor a nuestros hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, cuius múnere beátus N. Christum páuperem et húmilem perseverávit imitári, concéde nobis, ipso intercedénte, ut, in vocatióne nostra fidéliter ambulántes, ad eam perfectiónem, quam nobis in Fílio tuo proposuísti, perveníre valeámus. Per Dóminum.
Oración sobre las ofrendas
Acepta, Señor, estos dones con los que vamos a celebrar el memorial del amor de tu Hijo, y concede a cuantos participamos en estos misterios que, a ejemplo de santa Joaquina Vedruna, sepamos amarte sobre todas las cosas y a todos las personas por amor a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Clementíssime Deus, qui, vétere hómine consúmpto, novum secúndum te in beáto N. creáre dignátus es, concéde propítius, ut nos páriter renováti hanc placatiónis hóstiam tibi acceptábilem offerámus. Per Christum.
Oración después de la comunión
Te pedimos, Señor, que esta eucaristía acreciente tu vida en nosotros y que, por nuestras palabras y acciones, seamos, como santa Joaquina, amor para los que nos rodean y luz para los que nos contemplan. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Per huius virtútem sacraménti, quaesumus, Dómine, beáti N. exémplo, deduc nos iúgiter in tua dilectióne, et opus bonum quod copísti in nobis pérfice usque in diem Christi Iesu. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.

En la memoria de santa Rita:

Elogio del martirologio
Santa Rita, religiosa, que, casada con un hombre violento, toleró pacientemente sus crueldades reconciliándolo con Dios, y al morir su marido y sus hijos ingresó en el monasterio de la Orden de San Agustín en Casia, de la Umbría, en Italia, dando a todos un ejemplo sublime de paciencia y compunción. (c. 1457)

Oración colecta propia, el resto de la feria de Pascua.

22 de mayo
Santa Rita de Casia, religiosa
Die 22 maii
S. Ritæ de Cascia, religiosæ
Oración colecta
Te pedimos, Señor, nos concedas la sabiduría de la cruz y la fortaleza con las que te dignaste enriquecer a santa Rita de Casia, para que, padeciendo con Cristo en la tribulación, podamos participar más íntimamente en su Misterio pascual. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Largíre nobis, quaesumus, Dómine, sapiéntiam crucis et fortitúdinem quibus beátam Ritam ditare dignátus es, ut, in tribulatióne cum Christo patiéntes, pascháli eius mystério intímius participáre valeámus. Qui tecum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la VI semana de Pascua (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Hch 16, 11-15
El Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

Nos hicimos a la mar en Tróade y pusimos rumbo hacia Samotracia; al día siguiente salimos para Neápolis y de allí para Filipos, primera ciudad del distrito de Macedonia y colonia romana. Allí nos detuvimos unos días.
El sábado salimos de la ciudad y fuimos a un sitio junto al río, donde pensábamos que había un lugar de oración; nos sentamos y trabamos conversación con las mujeres que habían acudido. Una de ellas, que se llamaba Lidia, natural de Tiatira, vendedora de púrpura, que adoraba al verdadero Dios, estaba escuchando; y el Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo.
Se bautizó con toda su familia y nos invitó:
«Si estáis convencidos de que creo en el Señor, venid a hospedaros en mi casa».
Y nos obligó a aceptar.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 149, 1bc-2. 3-4. 5-6a y 9b (R.: 4a)
R.
El Señor ama a su pueblo. Beneplácitum est Dómino in pópulo suo.
O bien: Aleluya.

V. Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey. R.
El Señor ama a su pueblo. Beneplácitum est Dómino in pópulo suo.

V. Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes. R.
El Señor ama a su pueblo. Beneplácitum est Dómino in pópulo suo.

V. Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca.
Es un honor para todos sus fieles. R.
El Señor ama a su pueblo. Beneplácitum est Dómino in pópulo suo.

Aleluya Jn 16, 26b. 27a
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí –dice el Señor–; y vosotros daréis testimonio. R. Spíritus veritátis testimónium perhibébit de me, dicit Dóminus; et vos testimónium perhibébitis.

EVANGELIO Jn 15, 26-16, 4a
El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.
Os he hablado de esto, para que no os escandalicéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí.
Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía 8-junio-2014
El Espíritu de verdad y de caridad nos recuerda todo lo que dijo Cristo, nos hace entrar cada vez más plenamente en el sentido de sus palabras. Todos nosotros tenemos esta experiencia: un momento, en cualquier situación, hay una idea y después otra se relaciona con un pasaje de la Escritura... Es el Espíritu que nos hace recorrer este camino: la senda de la memoria viva de la Iglesia. Y esto requiere de nuestra parte una respuesta: cuanto más generosa es nuestra respuesta, en mayor medida las palabras de Jesús se hacen vida en nosotros, se convierten en actitudes, opciones, gestos, testimonio. En esencia, el Espíritu nos recuerda el mandamiento del amor y nos llama a vivirlo.

Oración de los fieles
192. Animados por la fuerza del Espíritu de Cristo, dirijamos nuestras súplicas a Dios nuestro Padre.
- Para que la Iglesia reciba con plenitud los dones del Espíritu Santo y sea congregada en la unidad. Roguemos al Señor.
- Para que el Papa, nuestro Obispo y todos los presbíteros y diáconos posean en abundancia el Espíritu de sabiduría y santidad. Roguemos al Señor.
- Para que cuantos reciban el sacramento de la confirmación sean impulsados a dar auténtico testimonio de Cristo y de su Evangelio. Roguemos al Señor.
- Para que todos los movimientos apostólicos y cuantos trabajan en obras de la Iglesia estén siempre animados y dispuestos a dar razón de su fe, y lleven a los hombres la paz y el amor de Jesucristo. Roguemos al Señor.
- Para que nosotros, pueblo de Dios aquí reunido, vivamos en la unidad y seamos apóstoles auténticos del Evangelio, guiados por el Espíritu de Cristo. Roguemos al Señor.
Señor y Dios nuestro, que has querido derramar sobre el mundo el don de tu Espíritu, escucha nuestra oración y protégenos siempre con tu mano generosa. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, las ofrendas de tu Iglesia exultante, y a quien diste motivo de tanto gozo concédele disfrutar de la alegría eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe múnera, Dómine, quaesumus, exsultántis Ecclésiae, et cui causam tanti gáudii praestitísti, perpétuae fructum concéde laetítiae. Per Christum.
PREFACIO PASCUAL I
El misterio pascual
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca exaltarte en este tiempo en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Porque él es el verdadero Cordero que quitó el pecado del mundo; muriendo destruyó nuestra muerte, y resucitando restauró la vida.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan el himno de tu gloria diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO PASCHALIS I
De mysterio paschali
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre: Te quidem, Dómine, omni témpore confitéri, sed in hoc potíssimum gloriósus praedicáre, cum Pascha nostrum immolátus est Christus.
Ipse enim verus est Agnus qui ábstulit peccáta mundi. Qui mortem nostram moriéndo destrúxit, et vitam resurgéndo reparávit.
Quaprópter, profúsis paschálibus gáudiis, totus in orbe terrárum mundus exsúltat. Sed et supérnae virtútes atque angélicae potestátes hymnum glóriae tuae cóncinunt, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARÍSTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de comunión Jn 20, 19
Jesús se puso en medio de sus discípulos y les dijo: «Paz a vosotros». Aleluya.
Antiphona ad communionem Jn 20, 19
Stetit Iesus in médio discipulórum suórum, et dixit eis: Pax vobis, allelúia.
Oración después de la comunión
Mira, Señor, con bondad a tu pueblo, y ya que has querido renovarlo con estos sacramentos de vida eterna, concédele llegar a la incorruptible resurrección de la carne que habrá de ser glorificada. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Pópulum tuum, quaesumus, Dómine, intuére benígnus, et, quem aetérnis dignátus es renováre mystériis, ad incorruptíbilem glorificándae carnis resurrectiónem perveníre concéde. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 23 de mayo

1. En Cartago, santos Lucio, Montano, Juliano, Victórico, Víctor y Donaciano, mártires, que en tiempo del emperador Valeriano consumaron el martirio a causa de la religión y la fe que habían aprendido por enseñanza de san Cipriano (c. 259).
2. Conmemoración de los santos mártires de Capadocia, que en la persecución bajo el emperador Maximiano fueron muertos quebrándoles las piernas (303).
3. También conmemoración de los santos mártires de Mesopotamia que, en la misma época, colgados por los pies y con la cabeza hacia abajo, murieron ahogados por el humo y consumidos a fuego lento (303).
4. En Langres, en la Galia Lugdunense, martirio de san Desiderio, obispo, de quien se narra que al constatar que su grey era vejada por los vándalos, se dirigió a su rey para suplicar por ella, pero fue condenado a muerte por aquél y se entregó libremente por las ovejas que le habían sido confiadas (c. 355).
5. En Nápoles, en la Campania, san Efebo, obispo, que gobernó santamente al pueblo de Dios y le sirvió con fidelidad (s. IV).
6. En la región de Nursia, en la Umbría, conmemoración de san Eutiquio, abad, que, según narra el papa san Gregorio I Magno, primero llevó vida solitaria con san Florencio y procuró conducir a muchos hacia Dios a través de la exhortación, y luego gobernó santamente un monasterio cercano (c. 487).
7. Igualmente en Nursia, san Spes, abad, que durante cuarenta años soportó la ceguera con admirable paciencia (c. 517).
8*. En Subiaco, en el Lacio, conmemoración de san Honorato, abad, que gobernó sabiamente el monasterio donde antes había vivido san Benito (s. VI).
9*. En Niza, en la Provenza, san Siagrio, obispo, que edificó un monasterio sobre el sepulcro de san Poncio (787).
10. En Sinada, de Frigia (hoy Çifitkasaba, en Turquía), san Miguel, obispo, el cual, siendo hombre pacífico, favoreció la paz y la concordia entre griegos y latinos, pero fue enviado al exilio lejos de su patria a causa del culto de las imágenes sagradas (826).
11*. En Gembloux, en la comarca de la Lotaringia, en Lieja, sepultura de san Guiberto, monje, que, habiendo abandonado sus insignias militares y abrazado la disciplina de la vida monástica, construyó un cenobio en un terreno de su heredad, entrando él mismo en el monasterio de Gorze (962).
12. En Roma, san Juan Bautista de Rossi, presbítero, que atendió en la Ciudad Santa a los miserables y a los más desfavorecidos, y les imbuyó de santa doctrina (1764).
13*. En la ciudad de Witowo, en Polonia, beatos José Kurzawa y Vicente Matuszewski, presbíteros y mártires, los cuales fueron asesinados por los perseguidores de la Iglesia cuando su patria, en tiempo de guerra, estuvo sometida por la fuerza a un poder extranjero (1940).