viernes, 3 de marzo de 2017

Viernes 7 abril 2017, Viernes de la V semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO (25 ENERO 1983)
LIBRO IV

CAPÍTULO X. DE LA CONVALIDACIÓN DEL MATRIMONIO

Art. 1. DE LA CONVALIDACIÓN SIMPLE


1156
§ 1. Para convalidar el matrimonio que es nulo por causa de un impedimento dirimente, es necesario que cese el impedimento o se obtenga dispensa del mismo, y que renueve el consentimiento por lo menos el cónyuge que conocía la existencia del impedimento.

§ 2. Esta renovación se requiere por derecho eclesiástico para la validez de la convalidación, aunque ya desde el primer momento ambos contrayentes hubieran dado su consentimiento y no lo hubiesen revocado posteriormente.

1157 La renovación del consentimiento debe ser un nuevo acto de voluntad sobre el matrimonio por parte de quien sabe u opina que fue nulo desde el comienzo.

1158 § 1. Si el impedimento es público, ambos contrayentes han de renovar el consentimiento en la forma canónica, quedando a salvo lo que prescribe el c. 1127.

§ 2. Si el impedimento no puede probarse, basta que el consentimiento se renueve privadamente y en secreto por el contrayente que conoce la existencia del impedimento, con tal de que el otro persevere en el consentimiento que dio; o por ambos contrayentes, si los dos conocen la existencia del impedimento.

1159 § 1. El matrimonio nulo por defecto de consentimiento se convalida si consiente quien antes no había consentido, con tal de que persevere el consentimiento dado por la otra parte.

§ 2. Si no puede probarse el defecto de consentimiento, basta que privadamente y en secreto preste su consentimiento quien no lo había dado.

§ 3. Si el defecto de consentimiento puede probarse, es necesario que el consentimiento se preste en forma canónica.

1160 Para que se haga válido un matrimonio nulo por defecto de forma, debe contraerse de nuevo en forma canónica, sin perjuicio de lo que prescribe el c. 1127 § 2.

CALENDARIO

7 VIERNES DE LA V SEMANA DE CUARESMA, feria o SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE, presbítero, conm.
Abstinencia


Misa de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props. [para la conm.: 1ª orac. prop. y el resto de la feria], Pf. I de la Pasión del Señor.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: El Señor está con nosotros.
- Jer 20, 10-13. El Señor es mi fuerte defensor.
- Sal 17. R. En el peligro invoqué al Señor, y él me escuchó.
- Jn 10, 31-42. Intentaron detenerlo, pero se les escabulló de las manos.

Liturgia de las Horas: oficio de feria. Se puede hacer conmemoración del santo.

Martirologio: elogs. del 8 de abril, pág. 244.
Servitas: Santa María al pie de la cruz (F)

TEXTOS MISA

Viernes de la V Semana de Cuaresma. Feria sexta. Hebdómada V Quadragésimae.
Antífona de entrada Sal 30, 10. 16. 18
Piedad, Señor, que estoy en peligro, líbrame de mis enemigos que me persiguen; Señor, no quede yo defraudado tras haber acudido a ti.
Antiphona ad introitum Ps 30, 10. 16. 18
Miserére mihi, Dómine, quóniam tríbulor; líbera me et éripe me de mánibus inimicórum meórum, et a persequéntibus me. Dómine, non confúndar, quóniam invocávi te.
Oración colecta
Perdona las culpas de tu pueblo, Señor, y que tu bondad nos libre de las ataduras del pecado, que hemos cometido a causa de nuestra debilidad. Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Oh, Dios, que en este tiempo otorgas con bondad a tu Iglesia imitar devotamente a santa María en la contemplación de la pasión de Cristo, concédenos, por la intercesión de la Virgen, adherirnos cada día más firmemente a tu Hijo unigénito y llegar finalmente a la plenitud de su gracia. Él, que vive y reina contigo.
Collecta
Absólve, quaesumus, Dómine, tuórum delícta populórum, ut a peccatórum néxibus, quae pro nostra fragilitáte contráximus, tua benignitáte liberémur. Per Dóminum.
Vel:
Deus, qui Ecclésiae tuae in hoc témpore tríbuis benígne, beátam Maríam in passióne Christi contemplánda devóte imitári, da nobis, quaesumus, eiúsdem Vírginis intercessióne, Unigénito Fílio tuo fírmius in dies adhaerére et ad plenitúdinem grátiae eius demum perveníre. Qui tecum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la V semana de Cuaresma (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Jer 20, 10-13
El Señor es mi fuerte defensor

Lectura del libro de Jeremías.

OÍA la acusación de la gente:
«“Pavor-en-torno”,
delatadlo, vamos a delatarlo».
Mis amigos acechaban mi traspié:
«A ver si, engañado, lo sometemos
y podemos vengarnos de él».
Pero el Señor es mi fuerte defensor:
me persiguen, pero tropiezan impotentes.
Acabarán avergonzados de su fracaso,
con sonrojo eterno que no se olvidará.
Señor del universo, que examinas al honrado
y sondeas las entrañas y el corazón,
¡que yo vea tu venganza sobre ellos,
pues te he encomendado mi causa!
Cantad al Señor, alabad al Señor,
que libera la vida del pobre
de las manos de gente perversa.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 17, 2-3a. 3bc-4. 5-6. 7 (R.: cf. 7)
R.
En el peligro invoqué al Señor, y él me escuchó. In tribulatione mea invocávi Dóminum, et exaudívit me.

V. Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza;
Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador. R.
En el peligro invoqué al Señor, y él me escuchó. In tribulatione mea invocávi Dóminum, et exaudívit me.

V. Dios mío, peña mía, refugio mío,
escudo mío, mi fuerza salvadora, mi baluarte.
Invoco al Señor de mi alabanza
y quedo libre de mis enemigos. R.
En el peligro invoqué al Señor, y él me escuchó. In tribulatione mea invocávi Dóminum, et exaudívit me.

V. Me cercaban olas mortales,
torrentes destructores me aterraban,
me envolvían las redes del abismo,
me alcanzaban los lazos de la muerte. R.
En el peligro invoqué al Señor, y él me escuchó. In tribulatione mea invocávi Dóminum, et exaudívit me.

V. En el peligro invoqué al Señor,
grité a mi Dios:
desde su templo él escuchó mi voz,
y mi grito llegó a sus oídos. R.
En el peligro invoqué al Señor, y él me escuchó. In tribulatione mea invocávi Dóminum, et exaudívit me.

Versículo antes del Evangelio Jn 6, 63c. 68c
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna. Verba tua, Dómine, spíritus et vita sunt; verba vitae aetérnae habes.

EVANGELIO Jn 10, 31-42
Intentaron detenerlo, pero se les escabulló de las manos

Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, los judíos agarraron piedras para apedrear a Jesús.
Elles replicó:
«Os he hecho ver muchas obras buenas por encargo de mi Padre: ¿por cuál de ellas me apedreáis?».
Los judíos le contestaron:
«No te apedreamos por una obra buena, sino por una blasfemia: porque tú, siendo un hombre, te haces Dios».
Jesús les replicó:
«¿No está escrito en vuestra ley: “Yo os digo: sois dioses”? Si la Escritura llama dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios, y no puede fallar la Escritura, a quien el Padre consagró y envió al mundo, ¿decís vosotros: “¡Blasfemas!” Porque he dicho: “Soy Hijo de Dios”? Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis, pero si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que comprendáis y sepáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre».
Intentaron de nuevo detenerlo, pero se les escabulló de las manos. Se marchó de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde antes había bautizado Juan, y se quedó allí.
Muchos acudieron a él y decían:
«Juan no hizo ningún signo; pero todo lo que Juan dijo de este era verdad».
Y muchos creyeron en él allí.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Crisóstomo, in Joanem hom 60
Mira qué razonamientos tan irrecusables hacen ellos. Juan, dicen, no hizo ningún milagro, pero Este los ha hecho; lo cual demuestra la preeminencia de Este. Después, para que no se rehúse el testimonio de Juan, so pretexto de que no hizo ningún milagro, añaden: "Mas todas las cosas que Juan dijo de Este eran verdaderas". Si hemos de creer en el testimonio de Juan, con mucha mayor razón debemos creer en el testimonio de Aquel que tiene a su favor la prueba de los milagros. "Y muchos creyeron en El".

Oración de los fieles
129. hermanos, al acercarse la solemnidad de la Pascua, oremos con más insistencia a Dios para que todos nosotros, la muchedumbre de los bautizados, y el mundo entero nos preparemos a participar con más abundancia de este sagrado misterio.
- Por los catecúmenos que van a recibir el bautismo en la próxima solemnidad de la Pascua: para que se afiancen en la fe y en el conocimiento de los misterios. Roguemos al Señor.
- Por los pueblos que necesitan la ayuda de los demás: para que se afirme en ellos la paz, la seguridad y el bienestar. Roguemos al Señor.
- Por todos los afligidos y tentados: para que se fortalezcan con la gracia divina. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros: para que aprendamos a privarnos de algo en bien de los pobres. Roguemos al Señor.
Ten misericordia, Señor, de tu Iglesia suplicante y atiende propicio a los corazones que se inclinan a ti, para que al participar de los divinos misterios, gocemos siempre de tus auxilios. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Concédenos, Dios misericordioso, servir siempre a tu altar con dignidad y alcanzar la salvación por la participación constante en él. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Praesta nobis, miséricors Deus, ut digne tuis servíre semper altáribus mereámur, et eórum perpétua participatióne salvári. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de comunión Cf. 1 Pe 2, 24
Jesús llevó nuestros pecados en su cuerpo hasta el leño, para que, muertos a los pecados, vivamos para la justicia; con sus heridas somos curados.
Antiphona ad communionem 1P 2, 24
Iesus peccáta nostra pértulit in córpore suo super lignum, ut, peccátis mórtui, iustítiae vivámus; cuius livóre sanáti sumus.
Oración después de la comunión
Que nos acompañe, Señor, la continua protección del sacramento recibido y aleje siempre de nosotros todo mal. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sumpti sacrifícii, Dómine, perpétua nos tuítio non relínquat, et nóxia semper a nobis cuncta depéllat. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir ad libitum
Dios todopoderoso, concede a tus siervos, deseosos de la gracia de tu protección, que, libres de todo mal, te sirvan con ánimo sereno. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Concéde, quaesumus, omnípotens Deus, ut, fámuli tui, qui protectiónis tuae quaerunt grátiam, liberáti a malis ómnibus, secúra tibi mente sérviant. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 8 de abril

1. Conmemoración de san Agabo, profeta, que, según atestiguan los Hechos de los apóstoles, movido por el Espíritu Santo anunció una gran hambre sobre toda la tierra, así como las dificultades que Pablo habría de soportar de los gentiles (s. I).
2. Conmemoración de los santos Herodión, Asíncrito y Flegón, a los que el apóstol san Pablo saluda en la Carta a los romanos (s. I).
3. Conmemoración de san Dionisiso, obispo de Corinto, el cual, dotado de admirable conocimiento de la palabra de Dios, no sólo enseñó con la predicación a los fieles de su ciudad y de su provincia, sino también a los obispos de otras ciudades y provincias mediante sus cartas (180).
4. En Antioquía, en Siria, santos Timoteo, Diógenes, Macario y Máximo, mártires (s. inc.).
5. En Alejandría, en Egipto, san Dionisio, obispo, varón de gran erudición, preclaro por su confesión de la fe y por la diversidad de sufrimientos y tormentos, descansando como confesor de la fe, ya anciano, en tiempo de los emperadores Valeriano y Galieno (c. 265).
6. En Como, de la Liguria, san Amancio, obispo, que fue el tercero en la cátedra de esta Iglesia y fundó la basílica de los Apóstoles (449).
7*. En Orvieto, de la Toscana, en Italia, beato Clemente de Auximo, presbítero de la Orden de Ermitaños de San Agustín, que dirigió y promovió la Orden con gran eficacia y adaptó sabiamente sus leyes (1291).
8*. En Alcalá de Henares, en España, beato Julián de San Agustín, religioso de la Orden de Hermanos Menores Descalzos, que fue tomado por loco a causa de su exagerada penitencia y varias veces rechazado de la vida religiosa, predicando a Cristo más con el ejemplo que con palabras (1606).
9. En Namur, junto al Mosa, en Brabante, santa Julia Billiart, virgen, que, para asegurar la educación de las jóvenes, fundó el Instituto de Santa María y propagó la devoción al Sagrado Corazón de Jesús (1816).
10*. En Alassio, cerca de Albenga, de la Liguria, en Italia, beato Augusto Czartoryski, presbítero de la Sociedad Salesiana, cuya salud enfermiza no le impidió caminar según la llamada de Dios, mostrando eximios ejemplos de santidad (1893).
11*. En el convento de Belmonte, cerca de Cuenca, en España, beato Domingo del Santísimo Sacramento Iturrate, presbítero de la Orden de la Santísima Trinidad, que trabajó con todas sus fuerzas en la salvación de las almas y en fomentar la glorificación de la Trinidad (1927).