sábado, 25 de marzo de 2017

Sábado 29 abril 2017, Santa Catalina de Siena, virgen y doctora, patrona de Europa, fiesta.

SOBRE LITURGIA

CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO (25 ENERO 1983)
LIBRO IV

CAPÍTULO II. DE LOS DÍAS DE PENITENCIA

1249
Todos los fieles, cada uno a su modo, están obligados por ley divina a hacer penitencia; sin embargo, para que todos se unan en alguna práctica común de penitencia, se han fijado unos días penitenciales, en los que se dediquen los fieles de manera especial a la oración, realicen obras de piedad y de caridad y se nieguen a sí mismos, cumpliendo con mayor fidelidad sus propias obligaciones y, sobre todo, observando el ayuno y la abstinencia, a tenor de los cánones que siguen.

1250 En la Iglesia universal, son días y tiempos penitenciales todos los viernes del año y el tiempo de cuaresma.

1251 Todos los viernes, a no ser que coincidan con una solemnidad, debe guardarse la abstinencia de carne, o de otro alimento que haya determinado la Conferencia Episcopal; ayuno y abstinencia se guardarán el miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.

1252 La ley de la abstinencia obliga a los que han cumplido catorce años; la del ayuno, a todos los mayores de edad, hasta que hayan cumplido cincuenta y nueve años. Cuiden sin embargo los pastores de almas y los padres de que también se formen en un auténtico espíritu de penitencia quienes, por no haber alcanzado la edad, no están obligados al ayuno o a la abstinencia.

1253 La Conferencia Episcopal puede determinar con más detalle el modo de observar el ayuno y la abstinencia, así como sustituirlos en todo o en parte por otras formas de penitencia, sobre todo por obras de caridad y prácticas de piedad.

CALENDARIO

29 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SANTA CATALINA DE SIENA, virgen y doctora, patrona de Europa, fiesta


Fiesta de santa Catalina de Siena, virgen y doctora de la Iglesia, que, habiendo ingresado en las Hermanas de la Penitencia de Santo Domingo, deseosa de conocer a Dios en sí misma y a sí misma en Dios, se esforzó en asemejarse a Cristo crucificado. Trabajó también enérgica e incansablemente por la paz, por el retorno del Romano Pontífice a la Urbe y por la unidad de la Iglesia, y dejó espléndidos documentos llenos de doctrina espiritual (elog. del Martirologio Romano).

Misa de la fiesta (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Pf. de vírgenes. No se puede decir la PE IV.
LECC.: vol. IV.
- 1 Jn 1, 5 — 2, 2. La sangre de Jesús nos limpia de todo pecado.
- Sal 102. R. Bendice, alma mía, al Señor.
- Mt 11, 25-30. Has escondido estas cosas a los sabios, y las has revelado a los pequeños.

* Hoy no se permiten las Misas de difuntos, excepto la exequial.

Liturgia de las Horas: oficio de la fiesta. Te Deum.

Martirologio: elogs. del 30 de abril, pág. 282.
CALENDARIOS: Canarias: San Pedro de Verona, mártir (S).
Jaén: Santísima Virgen de la Cabeza (S).
Plasencia-ciudad: Nuestra Señora del Puerto (S).
Vitoria: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
Barbastro-Monzón: Nuestra Señora del Pueyo (MO).

29 SÁBADO. Después de la hora nona:
TERCERA SEMANA DE PASCUA
Tercera semana del salterio
Misa
vespertina del III Domingo de Pascua (blanco).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Fiesta de santa Catalina de Siena, virgen y doctora de la Iglesia, que, habiendo ingresado en las Hermanas de la Penitencia de Santo Domingo, deseosa de conocer a Dios en sí misma y a sí misma en Dios, se esforzó en asemejarse a Cristo crucificado. Trabajó también enérgica e incansablemente por la paz, por el retorno del Romano Pontífice a la Urbe y por la unidad de la Iglesia, y dejó espléndidos documentos llenos de doctrina espiritual. (1380)

29 de abril
SANTA CATALINA DE SIENA,
VIRGEN Y DOCTORA DE LA IGLESIA, PATRONA DE EUROPA
Fiesta
Die 29 aprilis
S. Catharinæ Senensis, virginis et Ecclesiae doctoris
Festum
Antífona de entrada
Esta es una virgen sabia y una del número de las prudentes, que salió a recibir a Cristo con la lámpara encendida. Aleluya.
Antiphona ad introitum
Haec est virgo sápiens, et una de número prudéntum, quae óbviam Christo cum lámpade accénsa éxiit, allelúia.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excélsis.
Oración colecta
Oh, Dios, que inflamaste de amor divino a santa Catalina de Siena en la contemplación de la pasión del Señor y en el servicio a tu Iglesia, concede a tu pueblo, por su intercesión, que, unido al misterio de Cristo, se alegre siempre por la manifestación de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátam Catharínam in contemplatióne domínicae passiónis et in Ecclésiae tuae servítio divíno amóre flagráre fecísti, ipsíus intercessióne concéde, ut pópulus tuus, Christi mystério sociátus, in eius glóriae revelatióne semper exsúltet. Qui tecum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de Santa Catalina de Siena, virgen y doctora, patrona de Europa (Lec. IV)

PRIMERA LECTURA 1 Jn 1, 5-2, 2
La sangre de Jesús nos limpia los pecados

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan.

Queridos hermanos:
Este es el mensaje que hemos oído de Jesucristo y que os anunciamos: Dios es luz y en él no hay tiniebla alguna. Si decimos que estamos en comunión con él y vivimos en las tinieblas, mentimos y obramos la verdad. Pero, si caminamos en la luz, lo mismo que él está en la luz, entonces estamos en comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia de todo pecado.
Sí decimos que no hemos pecado, nos engañamos y no la verdad no está en nosotros. Pero, si confesamos nuestros pecados, él, que es fiel y justo, nos perdonará los pecados y nos limpiará de toda injusticia. Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos mentiroso y su palabra no está en nosotros.
Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero, si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados, no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 102, 1b-2. 8-9. 13-14. 17-18a (R.: 1b)
R.
Bendice, alma mía, al Señor. Bénedic anima mea Dómino.

V. Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R.
Bendice, alma mía, al Señor. Bénedic anima mea Dómino.

V. El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia.
No está siempre acusando
ni guarda rencor perpetuo. R.
Bendice, alma mía, al Señor. Bénedic anima mea Dómino.

V. Como un padre siente ternura por sus hijos,
siente el Señor ternura por los que lo temen;
porque él conoce nuestra masa,
se acuerda de que somos barro. R.
Bendice, alma mía, al Señor. Bénedic anima mea Dómino.

V. La misericordia del Señor
dura desde siempre y por siempre,
para aquellos que lo temen;
su justicia pasa de hijos a nietos,
para los que guardan la alianza. R.
Bendice, alma mía, al Señor. Bénedic anima mea Dómino.

Aleluya Cf. Mt 11, 25
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del reino a los pequeños. R.
Benedictus es , Pater, Dómine caeli et térrea, quia mysteria regni párvulis revelasti.

EVANGELIO Mt 11, 25-30
Has escondido estas cosas a los sabios, y las has revelado a los pequeños
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:
«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien.
Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mí yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Camino 590
No quieras ser como aquella veleta dorada del gran edificio: por mucho que brille y por alta que esté, no importa para la solidez de la obra.
–Ojalá seas como un viejo sillar oculto en los cimientos, bajo tierra, donde nadie te vea: por ti no se derrumbará la casa.

Oración de los fieles
399. En la fiesta de santa Catalina de Siena, patrona de Europa, oremos al Señor nuestro Dios, fuente de toda verdad.
- Por el Papa y los obispos, a quienes Cristo ha confiado el poder de enseñar con autoridad la Palabra de Dios. Roguemos al Señor.
- Por los teólogos, que profundizan en la fe de la Iglesia para exponerla con claridad. Roguemos al Señor.
- Por los que viven entregados a la investigación científica y técnica. Roguemos al Señor.
- Por los profesionales de la enseñanza en todos los ramos del saber humano. Roguemos al Señor.
- Por los gobernantes, responsables de la educación cívica de los pueblos. Roguemos al Señor.
- Por los que no pueden creer por falta de signos de fe en sus ambientes. Roguemos al Señor.
- Por nosotros, llamados a profundizar y madurar en la fe. Roguemos al Señor.
Señor Dios nuestro, que nos has enviado a tu Hijo, tu palabra, como luz del mundo, por intercesión de santa Catalina de Siena, patrona de Europa, escucha las súplicas de tus fieles, que quieren permanecer a la escucha de tu Hijo. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, el sacrificio de salvación que te ofrecemos en la conmemoración de santa Catalina de Siena, y haz que instruidos con sus enseñanzas podamos darte gracias a ti, Dios verdadero, con fervor creciente. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, quam in beátae Catharínae commemoratióne offérimus hóstiam salutárem, ut, illíus mónitis erudíti, tibi vero Deo fervéntius grátias ágere valeámus. Per Christum.
PREFACIO DE SANTAS VÍRGENES Y RELIGIOSOS
Significado de la vida de consagración exclusiva a Dios
En verdad es justo y necesario que te alaben, es nuestro deber y salvación darte gracia siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque celebramos tu providencia admirable en los santos que se entregaron a Cristo por el reino de los cielos. Por ella llamas de nuevo a la humanidad a la santidad primera que de ti había recibido, y la conduces a gustar los dones que espera recibir en el cielo.
Por eso, con los santos y todos ángeles, te alabamos proclamando sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE SANCTIS VIRGINIBUS ET RELIGIOSIS
De signo vitae Deo consecratae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
In Sanctis enim, qui Christo se dedicavérunt propter regnum caelórum, tuam decet providéntiam celebráre mirábilem, qua humánam substántiam et ad primae oríginis révocas sanctitátem, et perdúcis ad experiénda dona, quae in novo saeculo sunt habénda.
Et ídeo, cum Sanctis et Angelis univérsis, te collaudámus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de comunión Cf. 1 Jn 1, 7
Si vivimos en la luz, lo mismo que Dios está en la luz, estamos en comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo limpia de todo pecado. Aleluya.
Antiphona ad communionem Cf. 1 Jn 1, 7
Si in luce ambulámus, sicut Deus est in luce, societátem habémus ad ínvicem, et sanguis Iesu Christi, Fílii eius, emúndat nos ab omni peccáto, allelúia.
Oración después de la comunión
Señor, la mesa del cielo en la que hemos sido alimentados, y que sustentó a santa Catalina de Siena en su vida temporal, nos obtenga la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Aeternitátem nobis, Dómine, cónferat, qua pasti sumus, mensa caeléstis, quae beátae Catharínae vitam étiam áluit temporálem. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 30 de abril
S
an Pío V, papa
, de la Orden de Predicadores, que, elevado a la sede de Pedro, se esforzó con gran piedad y tesón apostólico en poner en práctica los decretos del Concilio de Trento acerca del culto divino, la doctrina cristiana y la disciplina eclesiástica, promoviendo también la propagación de la fe. Se durmió en el Señor en Roma, el día primero del mes de mayo (1572).
2. También en Roma, en el cementerio de Pretextato, en la vía Apia, san Quirino, mártir, el cual, siendo tribuno, coronó su confesión de fe con el martirio (c. s. III).
3. En Saintes, en Aquitania, san Eutropio, primer obispo de esta ciudad, que había sido enviado a la Galia, según la tradición, por el Romano Pontífice (s. III).
4. En Afrodisia, en Caria, santos Diodoro y Rodopiano, mártires, que en la persecución bajo el emperador Diocleciano fueron lapidados por sus conciudadanos (s. IV).
5. En Evorea, en el Epiro, san Donato, obispo, que en tiempo del emperador Teodosio brilló por su eximia santidad (s. IV).
6. En Novara, de la Liguria, san Lorenzo, presbítero y mártir, que construyó una fuente bautismal en la que bautizaba a los niños que le confiaban para su educación, y un día, mientras se preparaba para llevar al baño de vida a un número elevado de niños, unos impíos lo mataron junto con los neófitos (s. IV).
7. En Forlí, en la Emilia, san Mercurial, obispo, a quien la tradición considera como el instaurador de esta sede episcopal (s. IV).
8. En Nápoles, de la Campania, san Pomponio, obispo, que construyó una iglesia dedicada a la Santísima Virgen dentro de la ciudad y, en tiempo de la ocupación por los godos, defendió a su grey contra la herejía arriana (s. VI).
9*. En Roma, beato Pedro Diácono (o Levita), monje del monasterio del Celio, que, por mandato del papa san Gregorio I Magno, administró con prudencia el patrimonio de la Iglesia Romana y, ordenado diácono, sirvió con fidelidad al pontífice (605).
10*. En Viviers, junto al Ródano, en Neustria, san Aulo o Augulo, obispo, que, según cuenta la tradición, fundó en su ciudad un hospital y emancipó a muchos siervos (s. VII).
11. En Barking, en Inglaterra, muerte de san Earconvaldo, obispo de Londres, que fundó dos monasterios, uno de varones, que presidió él mismo, y otro de mujeres, que puso bajo la autoridad de su hermana, santa Ethelburga (693).
12. En Córdoba, en la región hispánica de Andalucía, santos mártires Amador, presbítero, Pedro, monje, y Luis, que durante la persecución promovida por los musulmanes, fueron cruelmente martirizados por predicar insistentemente el evangelio de Cristo (855).
13*. En Verona, en la región de Venecia, san Gualfardo, quien, oriundo de Alemania y guarnicionero de profesión, después de pasar varios años en la soledad fue recibido por los monjes del monasterio de San Salvador, cerca de la ciudad (1127).
14*. En Vernon, cerca del río Sena, san Adiutor, que, hecho prisionero en una guerra y martirizado por razón de su fe, al regresar a su patria se retiró a un lugar apartado para llevar vida penitente (c. 1131).
15*. En Newcastle upon Tyne, en Inglaterra, beato Guillermo Southerne, presbítero y mártir, que, después de haber estudiado en Lituania, España y Douai, tras ser ordenado sacerdote entró en Inglaterra, y por esta razón, en tiempo del rey Jacobo I, sufrió atroces suplicios que le causaron la muerte (1618).
16*. En Fossombrone, del Piceno, en Italia, beato Benito de Urbino, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, que fue compañero de san Lorenzo de Bríndisi en la predicación entre husitas y luteranos (1625).
17*. En Québec, en Canadá, beata María de la Encarnación Guyart Martin, la cual, siendo madre de familia, después de la muerte de su esposo confió a su hijo, aún pequeño, a los cuidados de su hermana e, ingresando en las Ursulinas, estableció la primera casa de este Instituto en Canadá, distinguiéndose por su actividad (1672).
18. En Chieri, cerca de Torino, en el Piamonte, san José Benito Cottolengo, presbítero, que, confiando solamente en el auxilio de la Divina Providencia, abrió una casa para acoger a toda clase de pobres, enfermos y abandonados (1842).
19. En la aldea de An Bái, en Tonquín, san José Tuan, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que, denunciado en tiempo del emperador Tu Duc, fue detenido mientras administraba a su madre enferma los sacramentos, siendo degollado (1861).
20*. En Paderborn, en Alemania, beata Paulina von Mallinckrodt, virgen, fundadora de las Hermanas de la Caridad Cristiana, para atender a los niños pobres y ciegos y auxiliar a los enfermos y pobres (1881).