lunes, 27 de marzo de 2017

Lunes 1 mayo 2017, Lunes de la III semana de Pascua, feria, o San José Obrero, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

DIRECTORIO SOBRE LA PIEDAD POPULAR Y LA LITURGIA

Los "meses de María"


190. Con respecto a la práctica de un "mes de María", extendida en varias Iglesias tanto de Oriente como de Occidente, se pueden recordar algunas orientaciones fundamentales.

En Occidente, los meses dedicados a la Virgen, nacidos en una época en la que no se hacía mucha referencia a la Liturgia como forma normativa del culto cristiano, se han desarrollado de manera paralela al culto litúrgico. Esto ha originado, y también hoy origina, algunos problemas de índole litúrgico-pastoral que se deben estudiar cuidadosamente.

191. En el caso de la costumbre occidental de celebrar un "mes de María" en Mayo (en algunos países del hemisferio sur en Noviembre), será oportuno tener en cuenta las exigencias de la Liturgia, las expectativas de los fieles, su maduración en la fe, y estudiar el problema que suponen los "meses de María" en el ámbito de la pastoral de conjunto de la Iglesia local, evitando situaciones de conflicto pastoral que desorienten a los fieles, como sucedería, por ejemplo, si se tendiera a eliminar el "mes de Mayo".

Con frecuencia, la solución más oportuna será armonizar los contenidos del "mes de María" con el tiempo del Año litúrgico. Así, por ejemplo, durante el mes de Mayo, que en gran parte coincide con los cincuenta días de la Pascua, los ejercicios de piedad deberán subrayar la participación de la Virgen en el misterio pascual (cfr. Jn 19,25-27) y en el acontecimiento de Pentecostés (cfr. Hech 1,14), que inaugura el camino de la Iglesia: un camino que ella, como partícipe de la novedad del Resucitado, recorre bajo la guía del Espíritu. Y puesto que los "cincuenta días" son el tiempo propicio para la celebración y la mistagogia de los sacramentos de la iniciación cristiana, los ejercicios de piedad del mes de Mayo podrán poner de relieve la función que la Virgen, glorificada en el cielo, desempeña en la tierra, "aquí y ahora", en la celebración de los sacramentos del Bautismo, de la Confirmación y de la Eucaristía.

En definitiva, se deberá seguir con diligencia la directriz de la Constitución Sacrosanctum Concilium sobre la necesidad de que "el espíritu de los fieles se dirija sobre todo, a las fiestas del Señor, en las cuales se celebran los misterios de salvación durante el curso del año", misterios a los cuales está ciertamente asociada santa María Virgen.

Una oportuna catequesis convencerá a los fieles de que el domingo, memoria semanal de la Pascua, es "el día de fiesta primordial". Finalmente, teniendo presente que en la Liturgia Romana las cuatro semanas de Adviento constituyen un tiempo mariano armónicamente inscrito en el Año litúrgico, se deberá ayudar a los fieles a valorar convenientemente las numerosas referencias a la Madre del Señor, presentes en todo este periodo.

CALENDARIO

MAYO 2017
1 LUNES DE LA III SEMANA DE PASCUA, feria o SAN JOSÉ OBRERO, memoria libre

Misa
de feria o de la memoria (blanco).
MISAL: para la feria ants. y oracs. props., Pf. Pasc. / para la memoria ants. y oracs. props., Pf. prop.
LECC.: vol. II. Para la memoria: vol. IV para el Evangelio.
- Hch 6, 8-15. No lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba.
- Sal 118. R. Dichoso el que camina en la ley del Señor.
- Jn 6, 22-29. Trabajad no por el alimento que perece, sino por el que perdura para la vida eterna.
Para la memoria: Mt 13, 54-58. ¿No es el hijo del carpintero? o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 2 de mayo, pág. 288.
CALENDARIOS: Hijos de la Sagrada Familia, Misioneras Hijas de la Sagrada Familia y Siervas de San José: San José Obrero (MO).
Hospitalarios de San Juan de Dios: San Ricardo Pampuri, religioso (MO).
Valencia: Aniversario de la muerte del cardenal Agustín García-Gasco Vicente, arzobispo, emérito (2011).

TEXTOS MISA

En la feria de Pascua:

Lunes de la III Semana de Pascua. Feria secúnda. Hebdómada III Paschae.
Antífona de entrada
Ha resucitado el Buen Pastor, que dio la vida por sus ovejas y se dignó morir por su rebaño. Aleluya.
Antiphona ad introitum
Surréxit pastor bonus, qui ánimam suam pósuit pro óvibus suis, et pro grege suo mori dignátus est, allelúia.
Oración colecta
Te pedimos, Dios todopoderoso, que, despojándonos del hombre viejo con sus inclinaciones, vivamos en la obediencia de aquel a quien nos has incorporado por los sacramentos pascuales. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Concéde, quaesumus, omnípotens Deus, ut, véterem cum suis ratiónibus hóminem deponéntes, illíus conversatióne vivámus, ad cuius nos substántiam paschálibus remédiis transtulísti. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la III Semana de Pascua (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Hch 6, 8-15
No lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba.
Entonces indujeron a unos que asegurasen:
«Le hemos oído palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios».
Alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas, y, viniendo de improviso, lo agarraron y lo condujeron al Sanedrín, presentando testigos falsos que decían:
«Este individuo no para de hablar contra el Lugar Santo y la Ley, pues le hemos oído decir que ese Jesús el Nazareno destruirá este lugar y cambiará las tradiciones que nos dio Moisés».
Todos los que estaban sentados en el Sanedrín fijaron su mirada en él y su rostro les pareció el de un ángel.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 118, 23-24. 26-27. 29-30 (R.: 1b)
R.
Dichoso el que camina en la ley del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómine.
O bien: Aleluya.

V. Aunque los nobles se sienten a murmurar de mí,
tu siervo medita tus decretos;
tus preceptos son mi delicia,
tus enseñanzas son mis consejeros. R.
Dichoso el que camina en la ley del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómine.

V. Te expliqué mi camino, y me escuchaste:
enséñame tus mandamientos;
instrúyeme en el camino de tus mandatos,
y meditaré tus maravillas. R.
Dichoso el que camina en la ley del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómine.

V. Apártame del camino falso,
y dame la gracia de tu ley;
escogí el camino verdadero,
deseé tus mandamientos. R.
Dichoso el que camina en la ley del Señor. Beáti qui ámbulant in lege Dómine.

Aleluya Mt 4, 4b
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Non in solo pane vivit homo, sed in omni verbo quod procédit de ore Dei.

EVANGELIO Jn 6, 22-29
Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el que perdura para la vida eterna
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

Después de que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el mar. Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar notó que allí no había habido más que una barca y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos.
Entretanto, unas barcas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan después que el Señor había dado gracias. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús.
Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron:
«Maestro, ¿cuándo has venido aquí?».
Jesús les contestó:
«En verdad, en verdad os digo: me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a este lo ha sellado el Padre, Dios».
Ellos le preguntaron:
«Y, ¿qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?».
Respondió Jesús:
«La obra de Dios es esta: que creáis en el que él ha enviado».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ángelus 2-agosto-2015
Con estas palabras nos quiere hacer entender que más allá del hambre físico el hombre lleva consigo otra hambre –todos tenemos esta hambre– un hambre más importante que no puede ser saciada con un alimento ordinario. Se trata de hambre de vida, hambre de eternidad que solamente Él puede saciar porque es «el pan de vida» (Jn 6, 35). Jesús no elimina la preocupación y la búsqueda del alimento cotidiano, no, no elimina la preocupación por lo que te puede mejorar la vida. Pero Jesús nos recuerda que el verdadero significado de nuestra existencia terrena está al final, en la eternidad, está en el encuentro con Él, que es don y donador, y nos recuerda también que la historia humana con sus sufrimientos y sus alegrías tiene que ser vista en un horizonte de eternidad, es decir, en aquel horizonte del encuentro definitivo con Él. Y este encuentro ilumina todos los días de nuestra vida. 

Oración de los fieles
177. Oremos, hermanos, al Padre, que con su poder nos creó y con su bondad nos ha salvado de la muerte, por la resurrección de su Hijo Jesucristo.
- Por la santa Iglesia: para que sea ante todos los hombres un testimonio de amor y de servicio, como lo fueron las primeras comunidades cristianas. Roguemos al Señor.
- Por todos los hombres: para que nuestros tiempos sean pacíficos y los gobernantes logren superar con éxito los problemas que más perturban al mundo. Roguemos al Señor.
- Por los más pobres y los más débiles: por los enfermos, los moribundos, los sometidos a prueba; por los no creyentes. Roguemos al Señor.
- Por nosotros: para que, a ejemplo de la primitiva comunidad, sintamos la urgencia de vivir como hermanos y favorezcamos una comunidad de fe, esperanza y amor. Roguemos al Señor.
Escucha, Padre, la oración de tus hijos y haz que experimenten siempre en su vida el gozo y la paz de Jesucristo resucitado, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Suban hasta ti, Señor, nuestras súplicas con la ofrenda del sacrificio, para que, purificados por tu bondad, nos preparemos para el sacramento de tu inmenso amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Ascéndant ad te, Dómine, preces nostrae cum oblatiónibus hostiárum, ut, tua dignatióne mundáti, sacraméntis magnae pietátis aptémur. Per Christum.
PREFACIO PASCUAL III
Cristo vivo e intercesor perpetuo en favor nuestro
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca exaltarte en este tiempo glorioso en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Porque él no cesa de ofrecerse por nosotros, intercediendo continuamente ante ti; inmolado, ya no vuelve a morir; sacrificado, vive para siempre.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles,
cantan el himno de tu gloria diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO PASCHALIS III
De Christo vivente et semper interpellante pro nobis
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre: Te quidem, Dómine, omni témpore confitéri, sed in hoc potíssimum gloriósius praedicáre, cum Pascha nostrum immolátus est Christus.
Qui se pro nobis offérre non désinit, nosque apud te perénni advocatióne deféndit; qui immolátus iam non móritur, sed semper vivit occísus. Quaprópter, profúsis paschálibus gáudiis, totus in orbe terrárum mundus exsúltat. Sed et supérnae virtútes atque angélicae potestátes hymnum glóriae tuae cóncinunt, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARÍSTICA II.
Antífona de comunión Jn 14, 27
La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo, dice el Señor. Aleluya.
Antiphona ad communionem Jn 14, 27
Pacem relínquo vobis, pacem meam do vobis; non quómodo mundus dat, ego do vobis, dicit Dóminus, allelúia.
Oración después de la comunión
Dios todopoderoso y eterno, que en la resurrección de Jesucristo nos has renovado para la vida eterna, multiplica en nosotros los frutos del Misterio pascual e infunde en nuestros corazones la fortaleza del alimento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Omnípotens sempitérne Deus, qui ad aetérnam vitam in Christi resurrectióne nos réparas, fructus in nobis paschális multíplica sacraménti, et fortitúdinem cibi salutáris nostris infúnde pectóribus. Per Christum.

En la memoria:

Elogio del martirologio
San José, obrero, el carpintero de Nazaret, que con su laboriosidad proveyó la subsistencia de María y de Jesús e inició al Hijo de Dios en los trabajos de los hombres. Por esta razón, en el día de hoy, en el que se celebra la fiesta del trabajo en muchas partes del mundo, todos los obreros cristianos honran a san José como modelo y patrono suyo.

1 de mayo
San José Obrero
Die 1 maii
S. Ioseph opificis
Antífona de entrada Cf. Sal 127, 1-2
Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos. Comerás del fruto de tu trabajo, serás dichoso, te irá bien. Aleluya.
Antiphona ad introitum Ps 127,1-2
Beátus omnis qui timet Dóminum, qui ámbulat in viis eius. Labóres mánuum tuárum manducábis, beátus es, et bene tibi erit, allelúia.
Oración colecta
Dios creador del universo, que has establecido la ley del trabajo para toda la humanidad, concédenos con bondad, por el ejemplo y patrocinio de san José, que llevemos a cabo lo que nos mandas y consigamos los premios que prometes. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Rerum cónditor, Deus, qui legem labóris humáno géneri statuísti, concéde propítius, ut, beáti Ioseph exémplo et patrocínio, ópera perficiámus quae praecipis, et preámia consequámur quae promíttis. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la memoria de san José Obrero (Lec. IV).

PRIMERA LECTURA (opción 1)
Llenad la tierra y sometedla
Lectura del libro del Génesis 1, 26-2, 3

Dijo Dios:
«Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine los peces del mar, las aves del cielo, los ganados y los reptiles de la tierra».
Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y mujer los creó.
Dios los bendijo; y les dijo Dios:
«Sed fecundos y multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se mueven sobre la tierra».
Y dijo Dios:
«Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la superficie de la tierra y todos los árboles frutales que engendran semilla: os servirán de alimento. Y la hierba verde servirá de alimento a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra y a todo ser que respira».
Y así fue.
Vio Dios todo lo que había hecho, y era muy bueno.
Pasó una tarde, pasó una mañana: el día sexto.
Así quedaron concluidos el cielo, la tierra y todo el universo.
Y habiendo concluido el día séptimo la obra que había hecho, descansó el día séptimo de toda la obra que había hecho.
Y bendijo Dios el día séptimo y lo consagró, porque en él descansó de toda la obra que Dios había hecho cuando creó.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

PRIMERA LECTURA (opción 2)
Lo que hacéis, hacedlo con toda el alma, como para servir al Señor, y no a los hombres
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 3, 14-15. 17. 23-24

Hermanos:
Por encima de todo, el amor, que es el vínculo de la unidad perfecta.
Que la paz de Cristo reine en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados en un sólo cuerpo.
Sed también agradecidos.
Y todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre de Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.
Lo que hacéis, hacedlo con toda el alma, como para servir al Señor, y no a los hombres: sabiendo que recibiréis del Señor en recompensa la herencia. Servid a Cristo Señor.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 89, 2. 3-4. 12-13. 14 y 16 (R.: 17c)
R.
Haz prósperas las obras de nuestras manos, Señor. Opus mánuum nostrárum confírma, Dómine.
O bien: Aleluya.

V. Antes que naciesen los montes
o fuera engendrado el orbe de la tierra,
desde siempre y por siempre tú eres Dios. R.
Haz prósperas las obras de nuestras manos, Señor. Opus mánuum nostrárum confírma, Dómine.

V. Tú reduces el hombre a polvo,
diciendo: «Retornad, hijos de Adán».
Mil años en tu presencia son un ayer, que paso;
una vela nocturna. R.
Haz prósperas las obras de nuestras manos, Señor. Opus mánuum nostrárum confírma, Dómine.

V. Enséñanos a calcular nuestros años,
para que adquiramos un corazón sensato.
Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?
Ten compasión de tus siervos. R.
Haz prósperas las obras de nuestras manos, Señor. Opus mánuum nostrárum confírma, Dómine.

V. Por la mañana sácianos de tu misericordia,
y toda nuestra vida será alegría y júbilo.
Que tus siervos vean tu acción,
y sus hijos tu gloria. R.
Haz prósperas las obras de nuestras manos, Señor. Opus mánuum nostrárum confírma, Dómine.

Aleluya Sal 67, 20
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Bendito el Señor cada día, Dios lleva nuestras cargas, es nuestra salvación. R.
Benedíctus Dóminus die quotídie; portábit nos Deus salutárium nostrórum.

EVANGELIO Mt 13, 54-58
¿No es el hijo del carpintero?
Lectura del santo Evangelio según San Mateo.
R. Gloria a Ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús fue a su ciudad y se puso a enseñar en la sinagoga. La gente decía admirada:
«¿De dónde saca este esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?»
Y se escandalizaban a causa de él.
Jesús les dijo:
«Solo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta».
Y no hizo allí muchos milagros, porque su falta de fe.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa 55
José amó a Jesús como un padre ama a su hijo, le trató dándole todo lo mejor que tenía. José, cuidando de aquel Niño, como le había sido ordenado, hizo de Jesús un artesano: le transmitió su oficio. Por eso los vecinos de Nazaret hablarán de Jesús, llamándole indistintamente faber y fabri filius [Mc 6, 3; Mt 13, 55]: artesano e hijo del artesano. Jesús trabajó en el taller de José y junto a José. ¿Cómo sería José, cómo habría obrado en él la gracia, para ser capaz de llevar a cabo la tarea de sacar adelante en lo humano al Hijo de Dios?
Porque Jesús debía parecerse a José: en el modo de trabajar, en rasgos de su carácter, en la manera de hablar. En el realismo de Jesús, en su espíritu de observación, en su modo de sentarse a la mesa y de partir el pan, en su gusto por exponer la doctrina de una manera concreta, tomando ejemplo de las cosas de la vida ordinaria, se refleja lo que ha sido la infancia y la juventud de Jesús y, por tanto, su trato con José.

Oración de los fieles
325. Oremos, hermanos, a Dios Padre todopoderoso, en cuyas manos están los destinos del universo, y pidámosle confiadamente, por intercesión de san José obrero, que escuche las oraciones de su pueblo.
- Por los pastores de la santa Iglesia: para que les dé abundancia del Espíritu, cuiden con celo de su pueblo y anuncien el Evangelio al mundo de los trabajadores y de los pobres. Roguemos al Señor.
- Por todos los cristianos: para que cobren conciencia de su vocación al apostolado y lleven a sus ambientes de trabajo el testimonio de una fe viva y el servicio de una caridad sincera. Roguemos al Señor.
- Por los que dirigen y organizan el mundo del trabajo y de la economía: para que procedan siempre con sabiduría y justicia, respetando los derechos de todos los hombres. Roguemos al Señor.
- Por los que sufren por falta de empleo o a causa de la dureza de su trabajo: por los trabajadores que están en peligro o reciben sueldo injusto. Roguemos al Señor.
- Por nosotros mismos, por nuestras familias y por nuestros compañeros de trabajo: para que encontremos satisfacción en los quehaceres cotidianos y trabajemos siempre como servidores del Señor. Roguemos al Señor.
Concede, Dios de bondad, a tu pueblo el Espíritu de verdad y de paz, para que te conozca con toda su mente y cumpla tu voluntad de todo su corazón. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Oh, Dios, fuente de toda misericordia, mira las ofrendas que presentamos a tu majestad en la conmemoración de san José, y concede, con bondad, que los dones ofrecidos se transformen en ayuda para los que te invocan. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Fons totíus misericórdiae, Deus, réspice ad múnera nostra, quae in commemoratióne beáti Ioseph maiestáti tuae deférimus, et concéde propítius, ut obláta dona fiant praesídia supplicántium. Per Christum.
PREFACIO DE SAN JOSÉ.
La misión de san José
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la conmemoración de san José.
Porque él es el hombre justo que diste por esposo a la Virgen Madre de Dios; el servidor fiel y prudente que pusiste al frente de tu familia para que, haciendo las veces de padre, cuidara a tu Unigénito, concebido por obra del Espíritu Santo, Jesucristo, Señor nuestro.
Por él, los ángeles alaban tu gloria, te adoran las dominaciones y tiemblan las potestades, los cielos, sus virtudes y los santos serafines te celebran unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
Praefatio: De missione sancti Ioseph.
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: Et te in commemorátione beáti Ioseph débitis magnificáre praecóniis, benedícere et praedicáre.
Qui et vir iustus, a te Deíparae Vírgini Sponsus est datus, et fidélis servus ac prudens, super Famíliam tuam est constitútus, ut Unigénitum tuum, Sancti Spíritus obumbratióne concéptum, patérna vice custodíret, Iesum Christum Dóminum nostrum.
Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Caeli caelorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant.
Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión Cf. Col 3, 17
Todo lo que de palabra o de obra realicéis sea todo en nombre del Señor, dando gracias a Dios. Aleluya.
Antiphona ad communionem Cf. Col 3, 17
Omne quodcúmque fácitis in verbo aut in ópere, ómnia in nómine Dómini, grátias agéntes Deo, allelúia.
Oración después de la comunión
Saciados con los alimentos celestiales te pedimos humildemente, Señor, que, a ejemplo de san José, gustemos continuamente el fruto de una paz perpetua, dando testimonio de la caridad que infundes en nuestros corazones. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Caeléstibus, Dómine, pasti delíciis, súpplices te rogámus, ut, exémplo beáti Ioseph, caritátis tuae in córdibus nostris testimónia geréntes, perpétuae pacis fructu iúgiter perfruámur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 2 de mayo
M
emoria de san Atanasio, obispo y doctor
de la Iglesia, quien, preclaro por su santidad y doctrina, en Alejandría de Egipto defendió con valentía la fe católica desde el tiempo del emperador Constantino hasta Valente, soportando numerosas asechanzas por parte de los arrianos y siendo desterrado en varias ocasiones. Finalmente, regresó a la Iglesia que se le había confiado y, después de muchos combates y de haber conseguido muchas victorias por su paciencia, descansó en la paz de Cristo en el cuarenta y seis aniversario de su ordenación episcopal (373).
2. En Atalia, de Panfilia (hoy Antalya, en Turquía), santos Hespero y su esposa Zoe, junto con sus hijos Ciriaco y Teódulo, mártires, los cuales, según la tradición, en tiempo del emperador Adriano eran esclavos al servicio de un pagano, y por orden de su mismo amo fueron primero azotados, luego brutalmente atormentados a causa de su libre confesión de fe cristiana y finalmente arrojados a un horno encendido, en donde entregaron sus almas a Dios (s. II).
3. En Hispalis (hoy Sevilla), en la provincia hispánica de la Bética, san Félix, diácono y mártir (s. IV).
4. Conmemoración de los santos mártires Vindemial, obispo de Capsa, en Numidia, y Longinos, obispo de Pamaria, en la Mauritania, los cuales fueron decapitados por orden de Hunerico, rey de los vándalos, después de haberse enfrentado a los arrianos en el concilio de Cartago (483).
5*. En el monasterio de Luxeuil, en Burgundia, san Waldeberto, abad (665/670).
6. En el lugar de Sankt Gallen, en la región de los helvecios, santa Viborada, virgen y mártir, que vivió encerrada en una celda junto a la iglesia de San Magno, desde la cual atendía al pueblo. A causa de su fe y de sus votos religiosos, arrostró la muerte a manos de invasores húngaros (926).
7*. En Linköping, en Suecia, beato Nicolás Hermansson, obispo, el cual, exigente consigo mismo, se entregó totalmente a su Iglesia y a los pobres, y recibió la custodia de las reliquias de Santa Brígida (1391).
8. En Florencia, de la Toscana, en Italia, san Antonino, obispo, quien, después de llevar a cabo una labor de reforma en la Orden de Predicadores, se consagró con diligencia al ministerio pastoral de su diócesis, resplandeciendo por su santidad y por su provechosa y sistemática predicación (1459).
9*. En Clonmell, en Irlanda, beato Guillermo Tirry, presbítero de la Orden de Hermanos de San Agustín, mártir bajo el régimen de Oliverio Cromwell por mantenerse fiel a la Iglesia de Roma (1654).
10. En la ciudad de Vinh Long, en Conchinchina, san José Nguyên Van Luu, mártir, agricultor y catequista, quien se ofreció voluntariamente en lugar del presbítero Pedro Luu, que era buscado por los soldados, muriendo en la cárcel en tiempo del emperador Tu Duc (1854).
11*. En la ciudad de Aranjuez, de Castilla la Nueva, en España, san José María Rubio Peralta, presbítero de la Compañía de Jesús, que se significó por su atención a los penitentes en la confesión sacramental, por la predicación de ejercicios espirituales y por sus visitas a los pobres en los suburbios de Madrid (1929).
12*. En el campo de concentración de Oswiecim o Auschwitz, cerca de Cracovia, en Polonia, beato Boleslao Strzelecki, presbítero y mártir, el cual, al estallar la guerra fue encarcelado por su fe, alcanzando la corona de la gloria por medio de los malos tratos recibidos (1941).