jueves, 2 de marzo de 2017

Jueves 6 abril 2017, Jueves de la V semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO (25 ENERO 1983)
LIBRO IV

Art. 2. DE LA SEPARACIÓN PERMANECIENDO EL VÍNCULO

1151
Los cónyuges tienen el deber y el derecho de mantener la convivencia conyugal, a no ser que les excuse una causa legítima.

1152 § 1. Aunque se recomienda encarecidamente que el cónyuge, movido por la caridad cristiana y teniendo presente el bien de la familia, no niegue el perdón a la comparte adúltera ni interrumpa la vida matrimonial, si a pesar de todo no perdonase expresa o tácitamente esa culpa, tiene derecho a romper la convivencia conyugal, a no ser que hubiera consentido en el adulterio, o hubiera sido causa del mismo, o él también hubiera cometido adulterio.

§ 2. Hay condonación tácita si el cónyuge inocente, después de haberse cerciorado del adulterio, prosigue espontáneamente en el trato marital con el otro cónyuge; la condonación se presume si durante seis meses continúa la convivencia conyugal, sin haber recurrido a la autoridad eclesiástica o civil.

§ 3. Si el cónyuge inocente interrumpe por su propia voluntad la convivencia conyugal, debe proponer en el plazo de seis meses causa de separación ante la autoridad eclesiástica competente, la cual, ponderando todas las circunstancias, ha de considerar si es posible mover al cónyuge inocente a que perdone la culpa y no se separe para siempre.

1153 § 1. Si uno de los cónyuges pone en grave peligro espiritual o corporal al otro o a la prole, o de otro modo hace demasiado dura la vida en común, proporciona al otro un motivo legítimo para separarse, con autorización del Ordinario del lugar y, si la demora implica un peligro, también por autoridad propia.

§ 2. Al cesar la causa de la separación, se ha de restablecer siempre la convivencia conyugal, a no ser que la autoridad eclesiástica determine otra cosa.

1154 Realizada la separación de los cónyuges, hay que proveer siempre de modo oportuno a la debida sustentación y educación de los hijos.

1155 El cónyuge inocente puede admitir de nuevo al otro a la vida conyugal, y es de alabar que así lo haga; y en ese caso, renuncia al derecho de separarse.

CALENDARIO

6 JUEVES DE LA V SEMANA DE CUARESMA, feria


Misa
de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. I de la Pasión del Señor.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: Guardar la palabra es no conocer la muerte.
- Gén 17, 3-9. Serás padre de muchedumbre de pueblos.
- Sal 104. R. El Señor se acuerda de su alianza eternamente.
- Jn 8, 51-59. Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 7 de abril, pág. 242.
CALENDARIOS: Tenerife: Aniversario de la muerte de Mons. Felipe Fernández García, obispo, emérito (2012).

TEXTOS MISA

Jueves de la V Semana de Cuaresma. Feria quinta. Hebdómada V Qudragésimae.
Antífona de entrada Cf. Heb 9, 15
Cristo es mediador de una alianza nueva; en ella ha habido una muerte, y así los llamados pueden recibir la promesa de la herencia eterna.
Antiphona ad introitum He 9, 15
Novi Testaménti mediátor est Christus, ut, morte intercedénte, repromissiónem accípiant, qui vocáti sunt aetérnae hereditátis.
Oración colecta
Escucha nuestras súplicas, Señor, y protege con amor a los que han puesto su esperanza en tu misericordia, para que, limpios de la mancha de los pecados, perseveren en una vida santa y lleguen de este modo a heredar tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Adésto, Dómine, supplícibus tuis, et spem suam in tua misericórdia collocántes tuére propítius, ut, a peccatórum labe mundáti, in sancta conversatióne permáneant, et promissiónis tuae perficiántur herédes. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la V semana de Cuaresma (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Gén 17, 13-9
Serás padre de muchedumbre de pueblos

Lectura del libro del Génesis

En aquellos días, Abrán cayó rostro en tierra y Dios le habló así:
«Por mi parte, esta es mi alianza contigo: serás padre de muchedumbre de pueblos.
Ya no te llamarás Abrán, sino Abrahán, porque te hago padre de muchedumbre de pueblos. Te haré fecundo sobremanera:
sacaré pueblos de ti, y reyes nacerán de ti.
Mantendré mi alianza contigo y con tu descendencia en futuras generaciones, como alianza perpetua. Seré tu Dios y el de tus descendientes futuros. Os daré a ti y a tu descendencia futura la tierra en que peregrinas, la tierra de Canaán, como posesión perpetua, y seré su Dios».
El Señor añadió a Abrahán:
«Por tu parte, guarda mi alianza, tú y tus descendientes en sucesivas generaciones».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 104, 4-5. 6-7. 8-9 (R.: 8a)
R.
El Señor se acuerda de su alianza eternamente. Memor fuit Dóminus in saéculum testaménti sui.

V. Recurrid al Señor y a su poder,
buscad continuamente su rostro.
Recordad las maravillas que hizo,
sus prodigios, las sentencias de su boca. R.
El Señor se acuerda de su alianza eternamente. Memor fuit Dóminus in saéculum testaménti sui.

V. ¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
hijos de Jacob, su elegido!
El Señor es nuestro Dios,
él gobierna toda la tierra. R.
El Señor se acuerda de su alianza eternamente. Memor fuit Dóminus in saéculum testaménti sui.

V. Se acuerda de su alianza eternamente,
de la palabra dada, por mil generaciones;
de la alianza sellada con Abrahán,
del juramento hecho a lsaac. R.
El Señor se acuerda de su alianza eternamente. Memor fuit Dóminus in saéculum testaménti sui.

Versículo antes del Evangelio Sal 94, 8a. 7d
No endurezcáis hoy vuestro corazón; escuchad la voz del Señor. Hódie, nolíte obduráre corda vestra, sed vocem Dómine audíte.

EVANGELIO Jn 8, 51-59
Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos:
«En verdad, en verdad os digo: quien guarda mi palabra no verá la muerte para siempre». Los judíos le dijeron:
«Ahora vemos claro que estás endemoniado; Abrahán murió, los profetas también, ¿y tú dices: “Quien guarde mi palabra no gustará la muerte para siempre”? ¿Eres tú más que nuestro padre Abrahán, que murió? También los profetas murieron, ¿por quién te tienes?».
Jesús contestó:
«Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre, de quien vosotros decís: “Es nuestro Dios”, aunque no lo conocéis. Yo sí lo conozco, y si dijera “No lo conozco” sería, como vosotros, un embustero; pero yo lo conozco y guardo su palabra. Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día; lo vio, y se llenó de alegría».
Los judíos le dijeron:
«No tienes todavía cincuenta años, ¿y has visto a Abrahán?». Jesús les dijo:
«En verdad, en verdad os digo: antes de que Abrahán existiera, yo soy».
Entonces cogieron piedras para tirárselas, pero Jesús se escondió y salió del templo.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Beato Pablo VI, Exhortación Apostólica «Gaudete in Domino», 9-V-1975.
Abrahán, nuestro padre, teniendo la certeza de que se cumpliría la antigua promesa y esperando contra toda esperanza, recibió en el nacimiento de su hijo Isaac las primicias proféticas de la alegría mesiánica. Tal alegría se encuentra como transfigurada a través de una prueba de muerte, cuando su hijo único le es devuelto vivo, prefigurando la Resurrección del Hijo Único de Dios que había de venir, prometido para un sacrificio en el que se realizaría la Redención. Abrahán exultó al pensar que vería el día de Jesucristo, el día de la Salvación: 'él lo vio y se alegró'

Oración de los fieles
128. Queridos hermanos: en este tiempo de Cuaresma el Señor nos invita a renovar nuestro pensamiento y nuestras obras. Oremos en común para que él nos acompañe en el camino de nuestra conversión con la abundancia de su gracia.
- Por el pueblo cristiano: para que el Espíritu de Cristo lo lleve a descubrir las raíces de su propia fe y a vivir con abundancia sus compromisos bautismales. Roguemos al Señor.
- Por nuestro Obispo, los presbíteros y diáconos: para que, con su ejemplo y su servicio pastoral, hagan llegar a los que están cerca y a los que están lejos la voz de Cristo, que invita a la conversión y a creer en el Evangelio. Roguemos al Señor.
- Por los que dirigen las naciones y los pueblos: para que se conviertan a pensamientos y proyectos de paz, y los inmensos recursos de la tierra sean utilizados para socorrer a todos los que están en la miseria y en el hambre. Roguemos al Señor.
- Por los padres y padrinos que acompañan a sus hijos que se preparan para el bautismo: para que, sostenidos por nuestro testimonio, sean educadores y modelos en la fe. Roguemos al Señor.
- Por nosotros, reunidos en asamblea: para que recibamos de Cristo, vencedor del maligno, la fuerza para no arrodillarnos ante los falsos ídolos del mundo y para confiar únicamente en la Palabra que salva. Roguemos al Señor.
Oh Dios, generoso con quienes te invocan, escucha la oración que tu Espíritu, presente dentro de nosotros, te dirige en la santa asamblea de tu Iglesia. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Complacido, Señor, con las ofrendas presentes, haz que favorezcan nuestra conversión y la salvación de todo el mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Sacrifíciis praeséntibus, quaesumus, Dómine, placátus inténde, ut et conversióni nostrae profíciant et totíus mundi salúti. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA SOBRE LA RECONCILIACIÓN II. PREX EUCHARISTICA DE RECONCILIATIONE II.
Antífona de comunión Cf. Rom 8, 32
Dios no se reservó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros: con él nos lo ha dado todo.
Antiphona ad communionem Rm 8, 32
Próprio Fílio suo non pepércit Deus, sed pro nobis ómnibus trádidit illum: cum illo ómnia nobis donávit.
Oración después de la comunión
Saciados con los dones de la salvación, invocamos, Señor, tu misericordia, para que este sacramento, con el que nos alimentas en nuestra vida temporal, nos haga partícipes de la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Satiáti múnere salutári, tuam, Dómine, misericórdiam deprecámur, ut hoc eódem sacraménto, quo nos temporáliter végetas, effícias perpétuae vitae partícipes. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir
ad libitum
Sé propicio, Señor, a tu pueblo para que, rechazando día tras día lo que te desagrada, encuentre su alegría en el cumplimiento fiel de tus mandatos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Esto, quaesumus, Dómine, propítius plebi tuae, ut, de die in diem, quae tibi non plácent réspuens, tuórum pótius repleátur delectatiónibus mandatórum. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 7 de abril
M
emoria de san Juan Bautista de la Salle, presbítero, que en Reims, de Normandía, en Francia, se dedicó con ahínco a la instrucción humana y cristiana de los niños, en especial de los pobres, instituyendo la Congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, por la cual soportó muchas tribulaciones, siendo merecedor de gratitud por parte del pueblo de Dios (1719).
2. Conmemoración de san Hegesipo, que vivió en Roma durante los pontificados de Aniceto y Eleuterio, y con estilo sencillo escribió una historia de los hechos eclesiásticos, desde la Pasión del Señor hasta su tiempo (c. 180).
3. En Alejandría, de Egipto, san Pelusio, presbítero y mártir (s. inc.).
4. En Pentápolis, en Libia, santos mártires Teodoro, obispo, Ireneo, diácono, Serapión y Ammonis, lectores (s. IV).
5. En Pompeiópolis, de Cilicia, san Caliopio, mártir (s. IV).
6. En Sinope, del Ponto, doscientos santos soldados mártires (s. IV).
7. En Mitilene, en la isla de Lesbo, san Jorge, obispo, que en tiempo del emperador León el Armenio tuvo que padecer mucho por el culto de las sagradas imágenes (816).
8*. En el monasterio de Crespin, en Hainaut, san Aiberto, presbítero y monje, que diariamente, después de la salmodia, de rodillas o postrado recitaba todo el salterio y comunicaba la divina misericordia a los penitentes que acudían a él (1140).
9*. En el monasterio de los Premostratenses de Steinfeld, en Alemania, san Hermanno José, presbítero, que brilló por su delicado amor hacia la Virgen María y celebró con himnos y cánticos su devoción hacia el divino Corazón de Jesús (1241/1252).
10. En York, en Inglaterra, san Enrique Walpole, de la Compañía de Jesús, y beato Alejandro Rawlins, presbíteros y mártires, que, bajo la reina Isabel I, fueron encarcelados y cruelmente maltratados por ser sacerdotes, alcanzando la corona eterna al ser después ahorcados y descuartizados (1595).
11*. En Worcester, también en Inglaterra, beatos mártires Eduardo Oldcorne, presbítero, y Rodolfo Ashley, religiosos de la Compañía de Jesús, que ejercieron clandestinamente el ministerio durante muchos años, pero finalmente, acusados de tomar parte en un complot contra el rey Jacobo I, fueron encarcelados y torturados, y después descuartizados vivos (1606).
12. En Conchinchina, san Pedro Nguyen Van Luu, presbítero y mártir, que en tiempo del emperador Tu Duc fue condenado muerte y subió alegre al patíbulo (1861).
13*. En el lugar de Dongerkou, en China, beata María Asunto Pallotta, virgen de las Hermanas Franciscanas Misioneras de María, que, dedicada a cargos humildes, trabajó sencilla y desconocida por el reino de Cristo (1905).