viernes, 17 de febrero de 2017

Viernes 24 marzo 2017, Viernes de la III semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO (25 ENERO 1983)
LIBRO IV

1079
§ 1. En peligro de muerte, el Ordinario del lugar puede dispensar a sus propios súbditos, cualquiera que sea el lugar donde residen, y a todos los que de hecho moran en su territorio, tanto de la forma que debe observarse en la celebración del matrimonio como de todos y cada uno de los impedimentos de derecho eclesiástico, ya sean públicos ya ocultos excepto el impedimento surgido del orden sagrado del presbiterado.

§ 2. En las mismas circunstancias de las que se trata en el § 1, pero sólo para los casos en que ni siquiera sea posible acudir al Ordinario del lugar, tienen la misma facultad de dispensar el párroco, el ministro sagrado debidamente delegado y el sacerdote o diácono que asisten al matrimonio de que trata el c. 1116 § 3. En peligro de muerte, el confesor goza de la potestad de dispensar en el fuero interno de los impedimentos ocultos, tanto en la confesión sacramental como fuera de ella.

§ 4. En el caso del que se trata en el § 2, se considera que no es posible acudir al Ordinario del lugar si sólo puede hacerse por telégrafo o teléfono.

1080 § 1. Siempre que el impedimento se descubra cuando ya está todo preparado para las nupcias, y el matrimonio no pueda retrasarse sin peligro de daño grave hasta que se obtenga la dispensa de la autoridad competente, gozan de la potestad de dispensar de todos los impedimentos, exceptuados los que se enumeran en el c. 1078 § 2, 1, el Ordinario del lugar y, siempre que el caso sea oculto, todos los que se mencionan en el c. 1079 § § 2 y 3, observando las condiciones que allí se prescriben.

§ 2. Esta potestad vale también para convalidar un matrimonio, si existe el mismo peligro en la demora y no hay tiempo para recurrir a la Sede Apostólica, o al Ordinario del lugar cuando se trate de impedimentos de los que puede dispensar.

1081 Tanto el párroco como el sacerdote o el diácono, a los que se refiere el c. 1079

§2, han de comunicar inmediatamente al Ordinario del lugar la dispensa concedida para el fuero externo; y ésta debe anotarse en el libro de matrimonios.

1082 A no ser que el rescripto de la Penitenciaria determine otra cosa, la dispensa de un impedimento oculto concedida en el fuero interno no sacramental se anotará en el libro que debe guardarse en el archivo secreto de la curia; y no es necesaria ulterior dispensa para el fuero externo, si el impedimento oculto llegase más tarde a hacerse público.

CALENDARIO

24 VIERNES DE LA III SEMANA DE CUARESMA, feria
Abstinencia

Misa
de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: Amar a Dios sobre todas las cosas.
- Os 14, 2-10. No llamaremos ya “nuestro Dios” a la obra de nuestras manos.
- Sal 80. R. Yo soy el Señor, Dios tuyo; escucha mi voz.
- Mc 12, 28b-34. El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y lo amarás.

Liturgia de las Horas: oficio de feria. I Vísp. del oficio de la solemnidad de la Anunciación. Comp. Dom. I.

Martirologio: elogs. del 25 de marzo, pág. 222.
CALENDARIOS: Trinitarios: Beato Diego José de Cádiz, presbítero (conm.).

TEXTOS MISA

Viernes de la III semana de Cuaresma. Feria sexta. Hebdomada III Quadragesimae.
Antífona de entrada Sal 86, 8.10
No tienes igual entre los dioses, Señor: grande eres tú y haces maravillas, tú eres el único Dios.
Antiphona ad introitum Ps 85, 8.10
Non est símilis tui in diis, Dómine, quóniam magnus es tu et fáciens mirabília; tu es Deus solus.
Oración colecta
Infunde bondadosamente, Señor, tu gracia en nuestros corazones, para que sepamos apartarnos de los errores humanos y secundar las inspiraciones que, por tu generosidad, nos vienen del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Córdibus nostris, quaesumus, Dómine, grátiam tuam benígnus infúnde, ut ab humánis semper retrahámur excéssibus, et mónitis inhaerére valeámus, te largiénte, caeléstibus. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la III semana de Cuaresma (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Os 14, 2-10
No llamaremos ya “nuestro Dios” a la obra de nuestras manos

Lectura de la profecía de Oseas.

Esto dice el Señor:
«Vuelve, Israel, al Señor tu Dios,
porque tropezaste por tu falta.
Tomad vuestras promesas con vosotros,
y volved al Señor.
Decidle: “Tú quitas toda falta,
acepta el pacto.
Pagaremos con nuestra confesión:
Asiria no nos salvará,
no volveremos a montar a caballo,
y no llamaremos ya ‘nuestro Dios’
a la obra de nuestras manos.
En ti el huérfano encuentra compasión”.
“Curaré su deslealtad,
los amaré generosamente,
porque mi ira se apartó de ellos.
Seré para Israel como el rocío,
florecerá como el lirio,
echará sus raíces como los cedros del Líbano.
Brotarán sus retoños
y será su esplendor como el olivo,
y su perfume como el del Líbano.
Regresarán los que habitaban a su sombra,
revivirán como el trigo,
florecerán como la viña,
será su renombre como el del vino del Líbano.
Efraín, ¿qué tengo que ver con los ídolos?
Yo soy quien le responde y lo vigila.
Yo soy como un abeto siempre verde,
de mí procede tu fruto”.
¿Quién será sabio, para comprender estas cosas,
inteligente, para conocerlas?
Porque los caminos del Señor son rectos:
los justos los transitan,
pero los traidores tropiezan en ellos».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 80, 6c-8a. 8bc-9. 10-11ab. 14 y 17 (R.: cf. 11, 9a)
R.
Yo soy el Señor, Dios tuyo; escucha mi voz. Ego sum Dóminus Deus tuus: audi vocem meam.

V. Oigo un lenguaje desconocido:
«Retiré sus hombros de la carga,
y sus manos dejaron la espuerta.
Clamaste en la aflicción, y te libré. R.
Yo soy el Señor, Dios tuyo; escucha mi voz. Ego sum Dóminus Deus tuus: audi vocem meam.

V. Te respondí oculto entre los truenos,
te puse a prueba junto a la fuente de Meribá.
Escucha, pueblo mío, doy testimonio contra ti;
¡ojalá me escuchases, Israel! R.
Yo soy el Señor, Dios tuyo; escucha mi voz. Ego sum Dóminus Deus tuus: audi vocem meam.

V. No tendrás un dios extraño,
no adorarás un dios extranjero;
yo soy el Señor, Dios tuyo,
que te saqué del país de Egipto. R.
Yo soy el Señor, Dios tuyo; escucha mi voz. Ego sum Dóminus Deus tuus: audi vocem meam.

V. ¡Ojalá me escuchase mi pueblo
y caminase Israel por mi camino!
Los alimentaría con flor de harina,
los saciaría con miel silvestre.» R.
Yo soy el Señor, Dios tuyo; escucha mi voz. Ego sum Dóminus Deus tuus: audi vocem meam.

Versículo antes del Evangelio Mt 4, 17
Convertíos –dice el Señor–, porque está cerca el reino de los cielos. Paeniténtiam ágite, dicit Dóminus; appropinquávit regnum caelórum.

EVANGELIO 12, 28b-34
El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y lo amarás
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó:
«¿Qué mandamiento es el primero de todos?». Respondió Jesús:
«El primero es: “Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser”. El segundo es este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay mandamiento mayor que estos».
El escriba replicó:
«Muy bien, Maestro, sin duda tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios».
Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo:
«No estás lejos del reino de Dios».
Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Ángelus, 4-noviembre-2012
El mandamiento del amor lo puede poner en práctica plenamente quien vive en una relación profunda con Dios, precisamente como el niño se hace capaz de amar a partir de una buena relación con la madre y el padre. San Juan de Ávila, a quien hace poco proclamé Doctor de la Iglesia, escribe al inicio de su Tratado del amor de Dios: "La causa que más mueve al corazón con el amor de Dios es considerar el amor que nos tiene este Señor... –dice–. Más mueve al corazón el amor que los beneficios; porque el que hace a otro beneficio, dale algo de lo que tiene: más el que ama da a sí mismo con lo que tiene, sin que le quede nada por dar" (n. 1). Antes que un mandato –el amor no es un mandato– es un don, una realidad que Dios nos hace conocer y experimentar, de forma que, como una semilla, pueda germinar también dentro de nosotros y desarrollarse en nuestra vida.

Oración de los fieles
107. En todo tiempo debemos orar, queridos hermanos, pero en este tiempo de Cuaresma conviene que elevemos nuestras preces a Dios nuestro Padre con mayor insistencia y fervor, uniendo nuestra oración a la de Cristo, penitente en el desierto.
- Por todo el pueblo cristiano: para que, en este sagrado tiempo, tenga mayor hambre de la Palabra de Dios. Roguemos al Señor.
- Por todos los pueblos del mundo: para que vivan en paz, alcancen el necesario desarrollo y nuestros días sean de gracia y salvación. Roguemos al Señor.
- Por los pecadores y por los negligentes: para que en este tiempo de gracia se conviertan a Dios. Roguemos al Señor.
- Por nosotros mismos: para que el Señor suscite en nuestro interior un sincero arrepentimiento de nuestros pecados. Roguemos al Señor.
Concede, Dios todopoderoso, a tu pueblo la conversión del corazón, para que obtenga de tu bondad lo que te pide humildemente. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Mira, Señor, con bondad los dones que te dedicamos, para que sean gratos a tus ojos y nos alcancen siempre la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Réspice, quaesumus, Dómine, propítius ad múnera, quae sacrámus, ut tibi grata reddántur, et nobis salutária semper exsístant. Per Christum.
PREFACIO III DE CUARESMA
Los frutos de la abstinencia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Tú has querido que te diésemos gracias mediante la abstinencia, para que nosotros pecadores, dominásemos con ella nuestro orgullo e imitásemos tu generosidad, dando de comer a los necesitados.
Por eso, con los innumerables ángeles, proclamamos tu grandeza y te alabamos con una sola voz:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO III DE QUADRAGESIMA
De fructibus abstinentiae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui nos per abstinéntiam tibi grátias reférre voluísti, ut ipsa et nos peccatóres ab insoléntia mitigáret, et, egéntium profíciens aliménto, imitatóres tuae benignitátis effíceret.
Et ídeo, cum innúmeris Angelis, una te magnificámus laudis voce dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de la comunión Cfr Mc 12, 33
Amar a Dios con todo el corazón, y al prójimo como a uno mismo, vale más que todos los sacrificios.
Antiphona ad communionem Cf. Mc 12, 33
Dilígere Deum ex toto corde, et próximum tamquam seípsum, maius est ómnibus sacrifíciis.
Oración después de la comunión
La acción de tu poder, Señor, penetre nuestros cuerpos y almas, para que poseamos en la plenitud de la salvación lo que en esta participación hemos recibido. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Mentes nostras et córpora, Dómine, quaesumus, operátio tuae virtútis infúndat, ut, quod participatióne súmpsimus, plena redemptióne capiámus. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir
ad libitum
Señor, mira a los fieles que imploran tu misericordia, para que puedan difundir por todas partes los dones de tu amor quienes han puesto en ti su confianza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Implorántes, Dómine, misericórdiam tuam, fidéles tuos propítius intuére, ut, qui de tua pietáte confídunt, tuae caritátis dona ubíque diffúndere váleant. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 25 de marzo
S
olemnidad de la Anunciación del Señor
, cuando, en la ciudad de Nazaret, el ángel del Señor anunció a María: Concebirás y darás a luz un hijo, y se llamará Hijo del Altísimo. María contestó: He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra. Y así, llegada la plenitud de los tiempos, el que era antes de los siglos el Unigénito Hijo de Dios, por nosotros los hombres y por nuestra salvación, se encarnó por obra del Espíritu Santo de María, la Virgen, y se hizo hombre.
2. Conmemoración del santo ladrón, que en la cruz reconoció a Cristo, y de Él mereció oír: Hoy estarás conmigo en el Paraíso (s. I).
3. En Nicomedia, san Dula, mártir (s. inc.).
4. En Roma, en el cementerio de Ponciano, en la vía Portuense, san Quirino, mártir (s. inc.).
5. En Tesalónica, de Macedonia, santa Matrona, mártir, que, siendo esclava de una hebrea, a escondidas daba culto a Cristo, y descubierta por su señora, sufrió muchas penalidades, fue azotada con varas y en la confesión de Cristo entregó a Dios su espíritu incorrupto (s. inc.).
6. En Milán, en la región transpadana, san Mona, obispo (c. 300).
7. En la isla de Antrum (hoy Aindre), cerca de Nantes, en Francia, san Hermelando, el cual, después de servir en la corte real, se hizo monje del monasterio de Fontenelle y finalmente fue designado primer abad del lugar (c. 720).
8*. En Mammola, cerca de Gerace, en Calabria, san Nicodemo, eremita, que fue maestro de vida monástica, célebre por la austeridad de vida y por sus virtudes (990).
9. En Sázava, en Bohemia, san Procopio, que, dejando mujer e hijo, abrazó la vida eremítica y después presidió el monasterio fundado allí por él mismo, celebrando las divinas alabanzas en rito griego y en lengua eslava (1053).
10*. En Schaffhausen, en Suabia, beato Everado, que, siendo conde de Nellenburg, abrazó la vida monástica en el cenobio de Todos los Santos (Allerheiligen), construido con su esfuerzo (1078).
11*. Junto a Costacciaro, en la Umbría, beato Tomás, ermitaño, que pasó sesenta y cinco años en vida eremítica y la enseñó a otros a vivirla (1337).
12. En York, en Inglaterra, santa Margarita Clitherow, mártir, la cual, con la anuencia de su marido, abrazó la fe católica, en la que educó también a sus hijos, y se preocupó de ocultar en su casa a sacerdotes que eran perseguidos, por cuyo motivo fue detenida varias veces durante el reinado de Isabel I, y finalmente, rehusando que su causa fuese llevada ante el tribunal para que los ánimos de los consejeros del juez no cargasen con la responsabilidad de su sentencia a muerte, la condenaron, por su fe en Cristo, a ser asfixiada hasta la muerte bajo un gran peso (1586).
13*. En Winchester, también en Inglaterra, beato Jacobo Bird, mártir, que bajo la misma reina, a los diecinueve años de edad, convertido desde poco al catolicismo, rechazó participar en una liturgia herética, mereciendo por ello llegar a la celebración del culto celestial (1592).
14. En el Montefiascone, en la Toscana, santa Lucía Filippini, fundadora del Instituto de Maestras Pías, para promover la enseñanza cristiana de jóvenes y mujeres, especialmente las carentes de recursos (1732).
15*. En el lugar de Chervonohrad, junto a Lwiw, en Ucrania, beata Josafata (Miguelina) Hordáshevska, virgen, que fundó el Instituto de Hermanas Esclavas de María Inmaculada, dedicándose a hacer el bien donde fuese mayor la necesidad (1919).
16*. En la ciudad de Majdanek, cerca de Lublín, en Polonia, beato Emiliano Kov_, presbítero y mártir, que en tiempo de guerra fue deportado a un campo de concentración, donde, por el combate de la fe, alcanzó la vida eterna (1944).
17*. En el campo de concentración de Dachau, cercano a Munich, de Baviera, en Alemania, beato Hilario Januszewski, presbítero de la Orden de los Carmelitas Descalzos y mártir, que en tiempo de guerra, por confesar a Cristo fue deportado desde Polonia a esta cárcel, y habiéndose contagiado del tifus por asistir a los enfermos, falleció dejando un hermoso testimonio de fe y caridad (1945).