viernes, 10 de febrero de 2017

Viernes 17 marzo 2017, Viernes de la II semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO (25 ENERO 1983)
LIBRO IV

Art. 4. DE LOS DOCUMENTOS QUE SE REQUIEREN Y DEL ESCRUTINIO

1050
Para que alguien pueda acceder a las sagradas órdenes se requieren los siguientes documentos:

1 el certificado de los estudios realizados a tenor del c. 1032;

2 tratándose de la ordenación de presbíteros, el certificado de que han recibido el diaconado;

3 tratándose de la ordenación de diáconos, el certificado de bautismo y de confirmación, así como de que han recibido los ministerios a los que se refiere el c. 1035; y asimismo el certificado de que han hecho la declaración prescrita en el c. 1036, y, si se trata de un casado que va a ser promovido al diaconado permanente los certificados de matrimonio y de consentimiento de su mujer.

1051 Por lo que se refiere a la investigación de las cualidades que se requieren en el ordenando, deben observarse las prescripciones siguientes:

1 el rector del seminario o de la casa de formación ha de certificar que el candidato posee las cualidades necesarias para recibir el orden, es decir, doctrina recta, piedad sincera, buenas costumbres y aptitud para ejercer el ministerio; e igualmente, después de la investigación oportuna, hará constar su estado de salud física y psíquica;

2 para que la investigación sea realizada convenientemente, el Obispo diocesano o el Superior mayor puede emplear otros medios que le parezcan útiles, atendiendo a las circunstancias de tiempo y de lugar, como son las cartas testimoniales, las proclamas u otras informaciones.

1052 § 1. Para que el Obispo que confiere la ordenación por derecho propio pueda proceder a ella, debe tener constancia de que se han recibido los documentos indicados en el c. 1050, y de que se ha probado de manera positiva la idoneidad del candidato, mediante la investigación realizada según derecho.

§ 2. Para que un Obispo ordene a un súbdito ajeno, basta que las dimisorias atestigüen que se tienen esos documentos, que se ha hecho el escrutinio a tenor del derecho, y que consta la idoneidad del candidato; si el ordenando es miembro de un instituto religioso o de una sociedad de vida apostólica, las dimisorias deben además dar fe de que ha sido recibido en el instituto o sociedad de modo definitivo y es súbdito del Superior que da las dimisorias.

§ 3. Si, a pesar de todo esto, el Obispo duda con razones ciertas de la idoneidad del candidato para recibir las órdenes, no lo debe ordenar.

CALENDARIO

17 VIERNES DE LA II SEMANA DE CUARESMA, feria o SAN PATRICIO, obispo, conmemoración
Abstinencia

Misa
de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props. [para la conm.: 1ª orac. prop. y el resto de la feria], Pf. de Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: Acoger el reino y no rechazar al enviado.
- Gén 37, 3-4. 12-13a. 17b-28. Ahí viene el soñador; vamos a matarlo.
- Sal 104. R. Recordad las maravillas que hizo el Señor.
- Mt 21, 33-43. 45-46. Este es el heredero: venid, lo matamos.
Liturgia de las Horas: oficio de feria. Se puede hacer conmemoración del santo.

Martirologio: elogs. del 18 de marzo, pág. 211.
CALENDARIOS: Cartagena-ciudad: San Patricio, obispo (F).
Málaga: Aniversario de la muerte de Mons. Antonio Dorado Soto, obispo, emérito (2015).
Menorca: Aniversario de la muerte de Mons. Bartolomé Pascual Marroig, obispo (1967).
Valladolid: Aniversario de la muerte de Mons. José Delicado Baeza, arzobispo, emérito (2014).

TEXTOS MISA

Viernes de la II Semana de Cuaresma. Feria sexta. Hebdomada II Quadragesimae.
Antífona de entrada Cf. Sal 30, 2. 5
A ti, Señor, me acojo, no quede yo nunca defraudado; sácame de la red que me han tendido, porque tú eres mi protector.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 30, 2. 5
In te, Dómine, sperávi, non confúndar in aetérnum; edúces me de láqueo quem abscondérunt mihi, quóniam tu es protéctor meus.
Oración colecta
Concédenos, Dios todopoderoso, llegar a lo que está por venir con los corazones limpios, por el santo esfuerzo purificador de la penitencia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Da, quaesumus, omnípotens Deus, ut, sacro nos purificánte paeniténtiae stúdio, sincéris méntibus ad sancta ventúra fácias perveníre. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la II semana de Cuaresma (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA 37, 3-4.12-13a. 17b-28
Ahí viene el soñador, vamos a matarlo

Lectura del libro del Génesis.

Israel amaba a José más que a todos los otros hijos, porque le había nacido en la vejez, y le hizo una túnica con mangas.
Al ver sus hermanos que su padre lo prefería a los demás, empezaron a odiarlo y le negaban el saludo.
Sus hermanos trashumaron a Siquén con los rebaños de su padre. Israel dijo a José:
«Tus hermanos deben de estar con los rebaños en Siquén;
ven, que te voy a mandar donde están ellos».
José fue tras sus hermanos y los encontró en Dotán. Ellos lo vieron desde lejos y, antes de que se acercara, maquinaron su muerte. Se decían unos a otros:
«Ahí viene el soñador. Vamos a matarlo y a echarlo en un aljibe; luego diremos que una fiera lo ha devorado; veremos en qué paran sus sueños».
Oyó esto Rubén, e intentando salvarlo de sus manos, dijo:
«No le quitemos la vida».
Y añadió:
«No derraméis sangre; echadlo en este aljibe, aquí en la estepa; pero no pongáis las manos en él».
Lo decía para librarlo de sus manos y devolverlo a su padre. Cuando llegó José al lugar donde estaban sus hermanos, lo sujetaron, le quitaron la túnica, la túnica con mangas que llevaba puesta, lo cogieron y lo echaron en un pozo. El pozo estaba vacío, sin agua.
Luego se sentaron a comer y, al levantar la vista, vieron una caravana de ismaelitas que transportaban en camellos goma, bálsamo y resma de Galaad a Egipto. Judá propuso a sus hermanos:
«Qué sacaremos con matar a nuestro hermano y con tapar su sangre? Vamos a venderlo a los ismaelitas y no pongamos nuestras manos en él, que al fin es hermano nuestro y carne nuestra».
Los hermanos aceptaron.
Al pasar unos mercaderes madianitas, tiraron de su hermano; y, sacando a José del pozo, lo vendieron a unos ismaelitas por veinte monedas de plata. Estos se llevaron a José a Egipto.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 104, 16-17. 18-19. 20-21 (R.: 5a)
R.
Recordad las maravillas que hizo el Señor. Mementóte mirabílium quae fecit Dóminus.

V. Llamó al hambre sobre aquella tierra:
cortando el sustento de pan;
por delante había enviado a un hombre,
a José, vendido como esclavo. R.
Recordad las maravillas que hizo el Señor. Mementóte mirabílium quae fecit Dóminus.

V. Le trabaron los pies con grillos,
le metieron el cuello en la argolla,
hasta que se cumplió su predicción,
y la palabra del Señor lo acreditó. R.
Recordad las maravillas que hizo el Señor. Mementóte mirabílium quae fecit Dóminus.

V. El rey lo mandó desatar,
el señor de pueblos le abrió la prisión,
lo nombró administrador de su casa,
señor de todas sus posesiones. R.
Recordad las maravillas que hizo el Señor. Mementóte mirabílium quae fecit Dóminus.

Versículo antes del Evangelio Cf. Jn 3, 16
Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito; todo el que cree en él tiene vida eterna. Sic Deus diléxit mundum, ut Filium suum unigénitum daret; omnis qui credit in eum habet vitam aetérnam.

EVANGELIO Mt 21, 33-43. 45-46
Este es el heredero: venid, lo matamos

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:
«Escuchad otra parábola:
“Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cayó en ella un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos.
Llegado el tiempo de los frutos, envió sus criados a los labradores para percibir los frutos que le correspondían. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro y a otro lo apedrearon.
Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por último, les mandó a su hijo diciéndose: ‘Tendrán respeto a mi hijo’.
Pero los labradores, al ver al hijo se dijeron: ‘Este es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia’.
Y agarrándolo, lo sacaron fuera de la viña y lo mataron. Cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?”».
Le contestan:
«Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores que le entreguen los frutos a su tiempo». Y Jesús les dice:
«¿No habéis leído nunca en la Escritura:
“La piedra que desecharon los arquitectos
es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho,
ha sido un milagro patente”?
Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos».
Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que hablaba de ellos.
Y, aunque intentaban echarle mano, temieron a la gente, que lo tenía por profeta.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ángelus 5-octubre-2014
Hoy la palabra de Dios presenta la imagen de la viña como símbolo del pueblo que el Señor eligió. Como una viña, el pueblo requiere mucho cuidado, requiere un amor paciente y fiel. Así se comporta Dios con nosotros, y así estamos llamados a comportarnos nosotros, los pastores. También cuidar a la familia es un modo de trabajar en la viña del Señor, para que produzca los frutos del reino de Dios (cf. Mt 21, 33-43).

Oración de los fieles
96. En este tiempo de Cuaresma, pidamos, hermanos, a Dios nuestro Padre, que escuche las oraciones de su pueblo penitente.
- Por la santa Iglesia de Dios, extendida de oriente a occidente: para que el Señor la reúna, purifique y acreciente hasta el fin de los tiempos. Roguemos al Señor.
- Por nuestro santo Padre el papa N. y por los obispos de todo el mundo: para que Dios les dé prudencia y acierto en promover la renovación constante de la Iglesia. Roguemos al Señor.
- Para que inspire a los gobernantes deseos de trabajar en bien de la justicia, de la libertad y de la paz. Roguemos al Señor.
- Para que se acuerde de nosotros, pecadores. Roguemos al Señor.
Penetrados del sentido cristiano de la Cuaresma y alimentados con tu palabra, te pedimos, Señor, que te sirvamos fielmente con nuestras penitencias y perseveremos unidos en la plegaria. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Te pedimos, oh Dios, que tu misericordia prepare debidamente a tus siervos y los conduzca a celebrar estos misterios con una conducta piadosa. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Miserátio tua, Deus, ad haec peragénda mystéria, fámulos tuos, quaesumus, et praevéniat competénter, et devóta conversatióne perdúcat. Per Christum.
PREFACIO III DE CUARESMA
Los frutos de la abstinencia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Tú has querido que te diésemos gracias mediante la abstinencia, para que nosotros pecadores, dominásemos con ella nuestro orgullo e imitásemos tu generosidad, dando de comer a los necesitados.
Por eso, con los innumerables ángeles, proclamamos tu grandeza y te alabamos con una sola voz:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO III DE QUADRAGESIMA
De fructibus abstinentiae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui nos per abstinéntiam tibi grátias reférre voluísti, ut ipsa et nos peccatóres ab insoléntia mitigáret, et, egéntium profíciens aliménto, imitatóres tuae benignitátis effíceret.
Et ídeo, cum innúmeris Angelis, una te magnificámus laudis voce dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión 1 Jn 4, 10
Dios nos amó y nos envió a su Hijo como víctima de propiciación por nuestros pecados.
Antiphona ad communionem 1 Jn 4, 10
Diléxit nos Deus, et misit Fílium suum propitiatiónem pro peccátis nostris.
Oración después de la comunión
Señor, después de recibir la prenda de la eterna salvación, haz que la procuremos de tal modo que podamos llegar a ella. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Accépto, Dómine, pígnore salútis aetérnae, fac nos, quaesumus, sic téndere congruénter, ut ad eam perveníre possímus. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir
ad libitum
Te pedimos, Señor, que concedas a tu pueblo la salud de alma y cuerpo, para que, haciendo el bien, merezca ser defendido siempre por tu protección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Da, quaesumus, Dómine, pópulo tuo salútem mentis et córporis, ut, bonis opéribus inhaeréndo, tua semper mereátur protectióne deféndi. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 18 de marzo
S
an Cirilo, obispo
de Jerusalén y doctor de la Iglesia, que a causa de la fe sufrió muchas injurias por parte de los arrianos y fue expulsado con frecuencia de la sede. Con oraciones y catequesis expuso admirablemente la doctrina ortodoxa, las Escrituras y los sagrados misterios (444).
2. Conmemoración de san Alejandro, obispo y mártir, que, yendo de Capadocia a Jerusalén, recibió el encargo pastoral de la Ciudad Santa, donde fundó una preciosa biblioteca y abrió una escuela, y cuando destacaba por la venerable y longeva edad, fue conducido a Cesarea durante la persecución bajo Decio, completando con un glorioso martirio su confesión de Cristo (c. 250).
3. En Lucca, en la Toscana, san Frigidiano, obispo, el cual, oriundo de Irlanda, reunió clérigos en un monasterio, desvió el río Sérculo por otro cauce para bien del pueblo, logrando un nuevo fértil territorio, y convirtió a la fe católica a los lombardos que habían irrumpido en su jurisdicción (c. 588).
4. En Tours, de Neustria, san Leobardo, que, recluido en la celda llamada Mayor cercana a un monasterio, brilló por su admirable abstinencia y humildad (c. 593).
5. En Zaragoza, en la Hispania Tarraconense, san Braulio, obispo, que siendo amigo íntimo de san Isidoro, colaboró con él para restaurar la disciplina eclesiástica en toda Hispania, siendo su semejante en elocuencia y ciencia (651).
6. En Wareham, en Inglaterra, san Eduardo, rey, que, todavía adolescente, fue asesinado dolosamente por los criados de la madrastra (978).
7. En Mantua, en Lombardía, tránsito de san Anselmo, el cual, siendo obispo de Lucca, en la controversia de las investiduras, fidelísimo a la Sede de Roma, puso en manos del papa san Gregorio VII el anillo y el báculo pastoral que, de mala gana, había recibido de manos del emperador Enrique IV, y expulsado de la sede por los canónigos que rechazaban la vida comunitaria, fue enviado a Lombardía como legado del Papa, de quien fue un valiente colaborador (1086).
8. En Cagliari, en Cerdeña, san Salvador de Horta Grionesos, religioso de la Orden de los Hermanos Menores, que para la salvación de cuerpos y almas se hizo humilde instrumento de Cristo (1567).
9*. En Lancaster, en Inglaterra, santos Juan Thules, presbítero, y Rogerio Wrenno, oriundos de esa misma región, mártires de Cristo en tiempo del rey Jacobo I (1616).
10*. En el cenobio Saint-Sauveur-le-Vicomte, de Normandía, en Francia, beata Marta (Amada) Le Bouteiller, virgen de las Hermanas de las Escuelas Cristianas de la Misericordia, que, apoyándose sólo en Dios, cumplió los más humildes oficios siempre con toda paciencia (1883).