miércoles, 1 de febrero de 2017

Miércoles 8 marzo 2017, Miércoles de la I semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO (25 ENERO 1983)
LIBRO IV

TÍTULO VI. DEL ORDEN (Cann. 1008 – 1054)

1008
Mediante el sacramento del orden, por institución divina, algunos de entre los fieles quedan constituidos ministros sagrados, al ser marcados con un carácter indeleble, y así son consagrados y destinados a servir, según el grado de cada uno, con nuevo y peculiar título, al pueblo de Dios.

1009 § 1. Los órdenes son el episcopado, el presbiterado y el diaconado.

§ 2. Se confieren por la imposición de las manos y la oración consecratoria que

§ 3. Aquellos que han sido constituidos en el orden del episcopado o del presbiterado reciben la misión y la facultad de actuar en la persona de Cristo Cabeza; los diáconos, en cambio, son habilitados para servir al pueblo de Dios en la diaconía de la liturgia, de la palabra y de la caridad los libros litúrgicos prescriben para cada grado.

CAPÍTULO I. DE LA CELEBRACIÓN Y MINISTRO DE LA ORDENACIÓN

1010
La ordenación debe celebrarse dentro de una Misa solemne en domingo o en una fiesta de precepto, aunque por razones pastorales puede hacerse también otros días, sin excluir los feriales.

1011 § 1. La ordenación ha de celebrarse generalmente en la catedral; sin embargo, por razones pastorales, puede tener lugar en otra iglesia u oratorio.

§ 2. Deben ser invitados a la ordenación clérigos y otros fieles, de manera que asistan a la celebración en el mayor número posible.

1012 Es ministro de la sagrada ordenación el Obispo consagrado.

1013 A ningún Obispo le es lícito conferir la ordenación episcopal sin que conste previamente el mandato pontificio.

1014 A no ser que la Sede Apostólica lo hubiera dispensado, en la consagración episcopal el Obispo consagrante principal asocie a sí al menos a otros dos Obispos consagrantes; y es muy conveniente que, junto con ellos, todos los Obispos presentes consagren al elegido.

CALENDARIO

8 MIÉRCOLES DE LA I SEMANA DE CUARESMA, feria o SAN JUAN DE DIOS, religioso, conmemoración

Misa
de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props. [para la conm.: 1ª orac. prop. y el resto de la feria], Pf. de Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: Urgencia de Conversión.
- Jon 3, 1-10. Los ninivitas habían abandonado el mal camino.
- Sal 50. R. Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias.
- Lc 11, 29-32. A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás.

Liturgia de las Horas: oficio de feria. Se puede hacer conmemoración del santo.

Martirologio: elogs. del 9 de marzo, pág. 198.
CALENDARIOS: Granada-ciudad y Hospitalarios de San Juan de Dios: San Juan de Dios, religioso (S).
Calasancias: Beato Faustino Míguez, presbítero (F). Getafe, Asidonia-Jerez y Escolapios: (conm.).
Pamplona y Tudela: San Veremundo de Irache, abad (conm.).
O. Cist.: San Esteban de Obazine, abad cisterciense (conm.).

TEXTOS MISA

Miércoles de la I Semana de Cuaresma. Feria quarta. Hebdomada I Quadragesimae.
Antífona de entrada Cf. Sal 24, 6. 2. 22
Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas. Que no triunfen de nosotros nuestros enemigos. Sálvanos, Dios de Israel, de todos nuestros peligros.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 24, 6. 2. 22
Reminíscere miseratiónum tuárum, Dómine, et misericórdiae tuae, quae a saeculo sunt. Ne umquam dominéntur nobis inimíci nostri; líbera nos, Deus Israel, ex ómnibus angústiis nostris.
Oración colecta
Mira complacido, Señor, el fervor de tu pueblo que desea entregarse a ti con una vida santa; y, a los que dominan su cuerpo con la penitencia, transfórmalos interiormente mediante el fruto de las buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Devotiónem pópuli tui, quaesumus, Dómine, benígnus inténde, ut, qui per abstinéntiam temperántur in córpore, per fructum boni óperis reficiántur in mente. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la I semana de Cuaresma (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Jon 3, 1 -10
Los ninivitas habían abandonado el mal camino

Lectura de la profecía de Jonás.

El Señor dirigió la palabra a Jonás:
«Ponte en marcha y ve a la gran ciudad de Nínive; allí les anunciarás el mensaje que yo te comunicaré».
Jonás se puso en marcha hacia Nínive, siguiendo la orden del Señor. Nínive era una ciudad inmensa; hacían falta tres días para recorrerla. Jonás empezó a recorrer la ciudad el primer día, proclamando:
«Dentro de cuarenta días, Nínive será arrasada».
Los ninivitas creyeron en Dios, proclamaron un ayuno y se vistieron con rudo sayal, desde el más importante al menor.
La noticia llegó a oídos del rey de Nínive, que se levantó de su trono, se despojó del manto real, se cubrió con rudo sayal y se sentó sobre el polvo. Después ordenó proclamar en Nínive este anuncio de parte del rey y de sus ministros:
«Que hombres y animales, ganado mayor y menor no coman nada; que no pasten ni beban agua. Que hombres y animales se cubran con rudo sayal e invoquen a Dios con ardor. Que cada cual se convierta de su mal camino y abandone la violencia. ¡Quién sabe si Dios cambiará y se compadecerá, se arrepentirá de su violenta ira y no nos destruirá!».
Vio Dios su comportamiento, cómo habían abandonado el mal camino, y se arrepintió de la desgracia que había determinado enviarles. Así que no la ejecutó.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 50, 3-4. 12-13. 18-19 (R.: 19cd)
R.
Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias. Cor contritum et humiliatum, Deus non despicies.

V. Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R.
Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias. Cor contritum et humiliatum, Deus non despicies.

V. Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme.
No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R.
Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias. Cor contritum et humiliatum, Deus non despicies.

V. Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
El sacrificio agradable a Dios
es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú, oh, Dios, tú no lo desprecias. R.
Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias. Cor contritum et humiliatum, Deus non despicies.

Versículo antes del Evangelio Jl 2, 12-13
Ahora –dice el Señor–, convertíos a mí de todo corazón, porque soy compasivo y misericordioso. Nunc ergo dicit Dóminus, convertímini ad me in toto corde vestro, quia benignus et misericors sum.

EVANGELIO Lc 11, 29-32
A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús,
y él se puso a decirles:
«Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación.
La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Ambrosio, in Lucam
Según este misterio, la Iglesia consta de dos partes: unos son los que no conocen el pecar, lo que es propio de la reina del Mediodía; otros los que dejan de pecar, lo que corresponde a los ninivitas que hacen penitencia. La penitencia borra el pecado y la sabiduría lo evita.

Oración de los fieles
83. Con fe viva presentamos al Señor nuestra oración, haciéndonos intérpretes del deseo de justicia y de paz que brota de todos los hombres de buena voluntad.
- Para que la santa Iglesia, con sus palabras y obras, proclame que en el misterio de la cruz se realiza la verdadera liberación y la verdadera alegría del hombre. Oremos al Señor.
- Para que, partiendo entre nosotros el pan de la Eucaristía y de la vida eterna, aprendamos también a compartir los bienes de la tierra con espíritu fraterno y solidario. Oremos al Señor.
- Para que el pobre, el que sufre y el que tiene alguna carencia física o psíquica, constituya siempre el centro de nuestra atención y de nuestra entrega, como signo de la continua presencia del Señor entre nosotros. Oremos al Señor.
- Para que aquellos hermanos nuestros que, a causa de las injusticias, desconfían del futuro, encuentren en su camino hombres justos que les ayuden a reencontrar la esperanza. Oremos al Señor.
- Para que, iluminados por la Palabra de Dios, demos una respuesta firme y eficaz a las instancias de libertad, igualdad y pacificación social que emergen de la vida diaria y de la historia. Oremos al Señor.
Que la luz de tu verdad, Padre, nos haga avanzar por el camino de la conversión y nos ayude siempre a descubrir y a socorrer a nuestros hermanos más necesitados. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Te presentamos, Señor, estos dones que nos diste para consagrarlos a tu nombre y, ya que los has hecho sacramento para nosotros, transfórmalos en remedio para la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Offérimus tibi, Dómine, quae dicánda tuo nómini tu dedísti, ut, sicut éadem nobis éfficis sacraméntum, ita fíeri tríbuas remédium sempitérnum. Per Christum.
PREFACIO I DE CUARESMA
Significación espiritual de la Cuaresma
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno por Cristo, Señor nuestro.
Por él concedes a tus fieles anhelar, año tras año, con el gozo de habernos purificado, los sacramentos pascuales, para que, dedicados con mayor entrega a la oración y a la caridad fraterna, por la celebración de los misterios que nos dieron nueva vida, lleguemos a ser con plenitud hijos de Dios.
Por eso, con los ángeles y arcángeles, tronos y dominaciones, y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, santo...
PRAEFATIO I DE QUADRAGESIMA
De spiritali significatione Quadragesimae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia fidélibus tuis dignánter concédis quotánnis paschália sacraménta in gáudio purificátis méntibus exspectáre: ut, pietátis offícia et ópera caritátis propénsius exsequéntes, frequentatióne mysteriórum, quibus renáti sunt, ad grátiae filiórum plenitúdinem perducántur.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de comunión Cf. Sal 5, 12
Que se alegren todos los que esperan en ti, Señor: gozarán eternamente y habitarás en ellos.
Antiphona ad communionem Cf. Ps 5, 12
Laeténtur omnes qui sperant in te, Dómine, in aetérnum exsultábunt et habitábis in eis.
Oración después de la comunión
Oh, Dios, que no cesas de alimentarnos con tus sacramentos, concédenos que este banquete al que nos has admitido nos alcance la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, qui nos sacraméntis tuis páscere non desístis, tríbue, ut eórum nobis indúlta reféctio vitam, quaesumus, cónferat sempitérnam. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir
ad libitum
Señor, mira con bondad a tu pueblo y límpialo de todos sus pecados con tu misericordia; así no le hará daño adversidad alguna, si no le domina ninguna maldad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oratio super populum ad libitum adhibenda
Tuére, Dómine, pópulum tuum, et ab ómnibus peccátis cleménter emúnda, quia nulla ei nocébit advérsitas, si nulla ei dominétur iníquitas. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 9 de marzo
S
anta Francisca, religiosa
, que casada aún adolescente, vivió cuarenta años en matrimonio, siendo excelente esposa y madre de familia, admirable por su piedad, humildad y paciencia. En tiempos calamitosos distribuyó sus bienes entre los pobres, asistió a los atribulados y, al quedar viuda, se retiró a vivir entre las oblatas que ella había reunido bajo la Regla de san Benito, en Roma (1440).
2. En Sebaste, en Armenia, pasión de los santos cuarenta soldados de Capadocia, que, en tiempo del emperador Licinio, se mostraron compañeros no por razón de sangre, sino por la fe común y la obediencia a la voluntad del Padre celestial. Tras cárceles y crueles tormentos, como pernoctar desnudos al aire libre sobre un estanque helado en el tiempo más frío del invierno, consumaron el martirio con el quebrantamiento de sus piernas (320).
3. En Barcelona, en la Hispania Tarraconense, san Paciano, obispo, que, exponiendo su fe, manifestaba que “cristiano” era su nombre y “católico” su apellido (390).
4*. En el lugar de Rapolla, en la Lucania, san Vital de Castronovo, monje (993).
5. En Moravia oriental, san Bruno, obispo de Querfurt y mártir, el cual, cuando acompañaba a Italia al emperador Otón III, movido por la autoridad de san Romualdo abrazó la disciplina monástica, recibiendo el nombre de Bonifacio. Vuelto a Alemania y creado obispo por el papa Juan X, durante una expedición apostólica fue despedazado, junto con dieciocho compañeros, por unos idólatras (1009).
6. En Bolonia, en la provincia de la Emilia, santa Catalina, virgen de la Orden de Santa Clara, la cual, notable por sus dotes naturales, fue más ilustre por sus virtudes místicas y por la vida de penitencia y humildad, siendo guía de vírgenes consagradas (1463).
7. En Mondonio, en el Piamonte, santo Domingo Savio, que, dulce y jovial desde la infancia, todavía adolescente consumó con paso ligero el camino de la perfección cristiana (1857).
8. En la aldea de Nei-Co-Ri, en Corea, santos Pedro Ch’oe Hyong y Juan Bautista Chon Chang-un, mártires, los cuales, siendo padres de familia, se distinguieron por administrar el bautismo y publicar libros cristianos, razón por la que fueron entregados al suplicio, manteniéndose tan constantes en la fe que causaron la admiración de sus perseguidores (1866).