martes, 21 de febrero de 2017

Martes 28 marzo 2017, Martes de la IV semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO (25 ENERO 1983)
LIBRO IV

CAPÍTULO IV. DEL CONSENTIMIENTO MATRIMONIAL

1095
Son incapaces de contraer matrimonio:

1 quienes carecen de suficiente uso de razón;

2 quienes tienen un grave defecto de discreción de juicio acerca de los derechos y deberes esenciales del matrimonio que mutuamente se han de dar y aceptar;

3 quienes no pueden asumir las obligaciones esenciales del matrimonio por causas de naturaleza psíquica.

1096 § 1. Para que pueda haber consentimiento matrimonial, es necesario que los contrayentes no ignoren al menos que el matrimonio es un consorcio permanente entre un varón y una mujer, ordenado a la procreación de la prole mediante una cierta cooperación sexual.

§ 2. Esta ignorancia no se presume después de la pubertad.

1097 § 1. El error acerca de la persona hace inválido el matrimonio.

§ 2. El error acerca de una cualidad de la persona, aunque sea causa del contrato, no dirime el matrimonio, a no ser que se pretenda esta cualidad directa y principalmente.

1098 Quien contrae el matrimonio engañado por dolo, provocado para obtener su consentimiento, acerca de una cualidad del otro contrayente, que por su naturaleza puede perturbar gravemente el consorcio de vida conyugal, contrae inválidamente.

1099 El error acerca de la unidad, de la indisolubilidad o de la dignidad sacramental del matrimonio, con tal que no determine a la voluntad, no vicia el consentimiento matrimonial.

1100 La certeza o la opinión acerca de la nulidad del matrimonio no excluye necesariamente el consentimiento matrimonial.

1101 § 1. El consentimiento interno de la voluntad se presume que está conforme con las palabras o signos empleados al celebrar el matrimonio.

§ 2. Pero si uno o ambos contrayentes excluyen con un acto positivo de la voluntad el matrimonio mismo, o un elemento esencial del matrimonio, o una propiedad esencial, contraen inválidamente.

CALENDARIO

28 MARTES DE LA IV SEMANA DE CUARESMA, feria

Misa
de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: Recordar el agua vivificante y curante.
- Ez 47, 1-9. 12. Vi agua que manaba del templo, y habrá vida allí donde llegue el torrente.
- Sal 45. R. El Señor del universo está con nosotros, nuestro alcázar es el Dios de Jacob.
- Jn 5, 1-16. Al momento aquel hombre quedó sano.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 29 de marzo, pág. 228.

TEXTOS MISA

Martes de la IV Semana de Cuaresma. Feria tertia. Hebdómada IV Quadragésimae.
Antífona de entrada Cf. Is 55, 1
Sedientos, acudid por agua, dice el Señor; venid los que no tenéis dinero y bebed con alegría.
Antiphona ad introitum Cf. Is 55, 1
Sitiéntes, veníte ad aquas, dicit Dóminus; et qui non habétis prétium, veníte, et bíbite cum laetítia.
Oración colecta
Señor, que el ejercicio respetable de este tiempo santo prepare el corazón de tus fieles para acoger adecuadamente el Misterio pascual y anunciar a todos los hombres el mensaje de tu salvación. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Exercitátio veneránda sanctae devotiónis, Dómine, tuórum fidélium corda dispónat, ut et dignis méntibus suscípiant paschále mystérium, et salvatiónis tuae núntient praecónium. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la IV semana de Cuaresma (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA 47, 1-9. 12
Vi agua que manaba del templo, y habrá vida allí donde llegue el torrente

Lectura de la profecía de Ezequiel.

En aquellos días, el ángel me hizo volver a la entrada del templo del Señor.
De debajo del umbral del templo corría agua hacia el este —el templo miraba al este—. El agua bajaba por el lado derecho del templo, al sur del altar.
Me hizo salir por el pórtico septentrional y me llevó por fuera hasta el pórtico exterior que mira al este. El agua corría por el lado derecho.
El hombre que llevaba el cordel en la mano salió hacia el este, midió quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta los tobillos. Midió otros quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta las rodillas. Midió todavía otros quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta la cintura. Midió otros quinientos metros:
era ya un torrente que no se podía vadear, sino cruzar a nado. Entonces me dijo:
«¿Has visto, hijo de hombre?»,
Después me condujo por la ribera del torrente.
Al volver vi en ambas riberas del torrente una gran arboleda. Me dijo:
«Estas aguas fluyen hacia la zona oriental, descienden hacia la estepa y desembocan en el mar de la Sal, Cuando hayan entrado en él, sus aguas serán saneadas. Todo ser viviente que se agita, allí donde desemboque la corriente, tendrá vida; y habrá peces en abundancia. Porque apenas estas aguas hayan llegado hasta allí, habrán saneado el mar y habrá vida allí donde llegue el torrente.
En ambas riberas del torrente crecerá toda clase de árboles frutales; no se marchitarán sus hojas ni se acabarán sus frutos; darán nuevos frutos cada mes, porque las aguas del torrente fluyen del santuario; su fruto será comestible y sus hojas medicinales».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 45, 2-3. 5-6. 8-9 (R.: 8)
R.
El Señor del universo está con nosotros, nuestro alcázar es el Dios de Jacob. Dóminus virtútum nobíscum, refúgium nobis Deus Iacob.

V. Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,
poderoso defensor en el peligro.
Por eso no tememos aunque tiemble la tierra,
y los montes se desplomen en el mar. R.
El Señor del universo está con nosotros, nuestro alcázar es el Dios de Jacob. Dóminus virtútum nobíscum, refúgium nobis Deus Iacob.

V. Un río y sus canales alegran la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada.
Teniendo a Dios en medio, no vacila;
Dios la socorre al despuntar la aurora. R.
El Señor del universo está con nosotros, nuestro alcázar es el Dios de Jacob. Dóminus virtútum nobíscum, refúgium nobis Deus Iacob.

V. El Señor del universo está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.
Venid a ver las obras del Señor,
las maravillas que hace en la tierra. R.
El Señor del universo está con nosotros, nuestro alcázar es el Dios de Jacob. Dóminus virtútum nobíscum, refúgium nobis Deus Iacob.

Versículo antes del Evangelio Sal 50, 12a. 14a
Oh, Dios, crea en mí un corazón puro; y devuélveme la alegría de tu salvación. Cor mundum crea in me, Deus; et redde mihi laetítiam salutáris tui.

EVANGELIO Jn 5, 1-16
Al momento aquel hombre quedó sano

Lectura del santo Evangelio según san Juan.
R. Gloria a ti, Señor.

Se celebraba una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén.
Hay en Jerusalén, junto a la Puerta de las Ovejas, una piscina que llaman en hebreo Betesda. Esta tiene cinco soportales, y allí estaban echados muchos enfermos, ciegos, cojos, paralíticos.
Estaba también allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.
Jesús, al verlo echado, y sabiendo que ya llevaba mucho tiempo, le dice:
«¿Quieres quedar sano?».
El enfermo le contestó:
«Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se remueve el agua; para cuando llego yo, otro se me ha adelantado».
Jesús le dice:
«Levántate, toma tu camilla y echa a andar».
Y al momento el hombre quedó sano, tomó su camilla y echó a andar.
Aquel día era sábado, y los judíos dijeron al hombre que había quedado sano:
«Hoy es sábado, y no se puede llevar la camilla».
Él les contestó:
«El que me ha curado es quien me ha dicho: “Toma tu camilla y echa a andar”».
Ellos le preguntaron:
«¿Quién es el que te ha dicho que tomes la camilla y eches a andar?».
Pero el que había quedado sano no sabía quién era, porque Jesús, a causa del gentío que había en aquel sitio, se había alejado.
Más tarde lo encuentra Jesús en el templo y le dice:
«Mira, has quedado sano; no peques más, no sea que te ocurra algo peor».
Se marchó aquel hombre y dijo a los judíos que era Jesús quien lo había sanado.
Por esto los judíos perseguían a Jesús, porque hacía tales cosas en sábado.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Juan Crisóstomo, Homilía LXVII (LXVIII)
Mira, estás curado: no peques más, no sea que te suceda algo peor; mientras que a los otros dice: ¿Quieres ser sano? Toma tu camilla y vete a tu casa. Porque ciertamente es grave parálisis el pecado, es grave. Ni es solamente parálisis, sino algo más grave. Porque el pecador no únicamente se priva de bienes, sino que anda ejercitando el mal. Pero aunque en ese estado te encuentres, si tienes una poca de voluntad de salir de él, se remediarán todos los males. Aunque lleves ya treinta y ocho años de enfermedad, si quieres recuperar la salud, nada lo impide. Todavía ahora se presenta Cristo y te dice: Toma tu camilla. Con tal que quieras, levántate y no desesperes. No tienes un hombre que te baje a la piscina, pero tienes a Dios. No tienes quien te ponga en la piscina, pero tienes al que puede no permitir que necesites de la piscina. No tienes quien te baje, pero tienes al que puede ordenarte tomar tu camilla.

Oración de los fieles
115. Oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre, y pidámosle que, desde el trono de su gloria, escuche las oraciones de su pueblo, que camina hacia la Pascua.
- Para que acreciente la fe y abra la inteligencia de los que recibirán el bautismo en las próximas solemnidades pascuales. Roguemos al Señor.
- Para que las naciones necesitadas reciban ayuda en su indigencia y se consolide en todo el mundo la justicia, el bienestar y la paz. Roguemos al Señor.
- Para que cuantos se sientan tristes o tentados, sean sostenidos por la gracia de Dios y ayudados por la oración de la iglesia. Roguemos al Señor.
- Para que todos nosotros cedamos con generosidad el fruto de nuestras privaciones voluntarias en bien de los pobres y necesitados. Roguemos al Señor.
Ten misericordia, Dios todopoderoso, de tu Iglesia suplicante y atiende a los que se humillan ante ti; que cuantos participamos en estos sacramentos cuaresmales gocemos de tu protección. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Te ofrecemos, Señor, estos dones que tu mismo nos diste; haz que manifiesten la ayuda de tu providencia sobre nuestra vida mortal y actúen en nosotros como remedio de inmortalidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Offérimus tibi, Dómine, múnera quae dedísti, ut et creatiónis tuae circa mortalitátem nostram testificéntur auxílium, et remédium nobis immortalitátis operéntur. Per Christum.
PREFACIO I DE CUARESMA
Significación espiritual de la Cuaresma
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno por Cristo, Señor nuestro.
Por él concedes a tus fieles anhelar, año tras año, con el gozo de habernos purificado, los sacramentos pascuales, para que, dedicados con mayor entrega a la oración y a la caridad fraterna, por la celebración de los misterios que nos dieron nueva vida, lleguemos a ser con plenitud hijos de Dios.
Por eso, con los ángeles y arcángeles, tronos y dominaciones, y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, santo...
PRAEFATIO I DE QUADRAGESIMA
De spiritali significatione Quadragesimae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia fidélibus tuis dignánter concédis quotánnis paschália sacraménta in gáudio purificátis méntibus exspectáre: ut, pietátis offícia et ópera caritátis propénsius exsequéntes, frequentatióne mysteriórum, quibus renáti sunt, ad grátiae filiórum plenitúdinem perducántur.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Cf. Sal 22, 1-2
El Señor me guía, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar, me conduce hacia fuentes tranquilas.
Antiphona ad communionem Cf. Ps 22, 1-2
Dóminus regit me, et nihil mihi déerit; in loco páscuae ibi me collocávit, super aquam refectiónis educávit me.
Oración después de la comunión
Purifica con bondad, Señor, nuestro espíritu y renuévanos con los sacramentos del cielo, para que alcancemos también en nuestro cuerpo los auxilios presentes y futuros. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Purífica, quaesumus, Dómine, mentes nostras benígnus, et rénova caeléstibus sacraméntis, ut consequénter et córporum praesens páriter et futúrum capiámus auxílium. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir
ad libitum
Concede, Dios misericordioso, que tu pueblo mantenga siempre su entrega a ti y que incesantemente obtenga de tu clemencia lo que le conviene. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Concéde, miséricors Deus, ut devótus tibi pópulus semper exístat et de tua cleméntia, quod ei prosit, indesinénter obtíneat. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 29 de marzo

1*. En Nápoles, de la Campania, conmemoración de san Eustasio, obispo (s. III).
2. Conmemoración de san Marcos, obispo de Aretusa, en Siria, que durante la controversia arriana no se desvió lo más mínimo de la fe ortodoxa y, bajo el emperador Juliano el Apóstata, fue perseguido. San Gregorio Nacianceno lo saludó como varón eximio y santísimo anciano (364).
3. Conmemoración de los santos Armogastes, Arquinimo y Saturno, mártires, que en África, en tiempo de la persecución desencadenada por los vándalos bajo el rey arriano Genserico, sufrieron graves suplicios y oprobios por la confesión de la verdad (c. 462).
4*. En el Monte Carmelo, en Palestina, beato Bertoldo, que, siendo militar, fue admitido entre los hermanos que vivían vida religiosa en este monte, y más adelante, elegido prior, encomendó la piadosa comunidad a la Madre de Dios (c. 1188).
5*. En Poitiers, en Aquitania, san Guillermo Tempier, obispo, que, prudente y firme, defendió contra los nobles la Iglesia a él encomendada, ofreciendo en su persona un integérrimo ejemplo de vida (1197).
6*. En Wismar, de Holstein, en Alemania, san Ludolfo, obispo de Ratzeburg y mártir, que por defender la libertad de la Iglesia fue arrojado a una reducida cárcel por mandato del duque Alberto, donde quedó tan agotado corporalmente que, al ser liberado de prisión, emigró hacia el Señor (1250).
7*. En Salisbury, en Inglaterra, conmemoración del beato Juan Hambley, presbítero y mártir, que en tiempo de la reina Isabel I, por ser sacerdote, se conformó a la pasión de Cristo subiendo al patíbulo en un día desconocido de este mes, cercano a la Pascua del Señor (1587).