martes, 14 de febrero de 2017

Martes 21 marzo 2017, Martes de la III semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO (25 ENERO 1983)
LIBRO IV

CAPÍTULO I. DE LA ATENCIÓN PASTORAL Y DE LO QUE DEBE PRECEDER A LA CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO

1063
Los pastores de almas están obligados a procurar que la propia comunidad eclesiástica preste a los fieles asistencia para que el estado matrimonial se mantenga en el espíritu cristiano y progrese hacia la perfección. Ante todo, se ha de prestar esta asistencia:

1 mediante la predicación, la catequesis acomodada a los menores, a los jóvenes y a los adultos, e incluso con los medios de comunicación social, de modo que los fieles adquieran formación sobre el significado del matrimonio cristiano y sobre la tarea de los cónyuges y padres cristianos;

2 por la preparación personal para contraer matrimonio, por la cual los novios se dispongan para la santidad y las obligaciones de su nuevo estado;

3 por una fructuosa celebración litúrgica del matrimonio, que ponga de manifiesto que los cónyuges se constituyen en signo del misterio de unidad y amor fecundo entre Cristo y la Iglesia y que participan de él;

4 por la ayuda prestada a los casados, para que, manteniendo y defendiendo fielmente la alianza conyugal, lleguen a una vida cada vez más santa y más plena en el ámbito de la propia familia.

1064 Corresponde al Ordinario del lugar cuidar de que se organice debidamente esa asistencia, oyendo también, si parece conveniente, a hombres y mujeres de experiencia y competencia probadas.

1065 § 1. Los católicos aún no confirmados deben recibir el sacramento de la confirmación antes de ser admitidos al matrimonio, si ello es posible sin dificultad grave.

§ 2. Para que reciban fructuosamente el sacramento del matrimonio, se recomienda encarecidamente que los contrayentes acudan a los sacramentos de la penitencia y de la santísima Eucaristía.

1066 Antes de que se celebre el matrimonio debe constar que nada se opone a su celebración válida y lícita.

1067 La Conferencia Episcopal establecerá normas sobre el examen de los contrayentes, así como sobre las proclamas matrimoniales u otros medios oportunos para realizar las investigaciones que deben necesariamente preceder al matrimonio, de manera que, diligentemente observadas, pueda el párroco asistir al matrimonio.

1068 En peligro de muerte, si no pueden conseguirse otras pruebas, basta, a no ser que haya indicios en contra, la declaración de los contrayentes, bajo juramento según los casos, de que están bautizados y libres de todo impedimento.

CALENDARIO

21 MARTES DE LA III SEMANA DE CUARESMA, feria

Misa
de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: La compasión de Dios invita a perdonar.
- Dan 3, 25. 34-43. Acepta nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humilde.
- Sal 24. R. Recuerda, Señor, tu ternura.
- Mt 18, 21-35. Si cada cual no perdona a su hermano, tampoco el Padre os perdonará.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 22 de marzo, pág. 217.
CALENDARIOS: Mondoñedo-El Ferrol: San Rosendo, obispo (S). Lugo, Ourense, Santiago de Compostela y Tui-Vigo: (conm.).
Benedictinos y O. Cist.: Tránsito de san Benito, abad (F). OCSO: (conm.).
Barcelona: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Sebastián Taltavull Anglada, obispo auxiliar (2009).

TEXTOS MISA

Martes de la III Semana de Cuaresma. Feria tertia. Hebdomada III Quadragesimae.
Antífona de entrada Sal 16, 6. 8
Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío; inclina el oído y escucha mis palabras. Guárdame como a las niñas de tus ojos, a la sombra de tus alas escóndeme.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 16, 6. 8
Ego clamávi, quóniam exaudísti me, Deus; inclína aurem tuam, et exáudi verba mea. Custódi me, Dómine, ut pupíllam óculi; sub umbra alárum tuárum prótege me.
Oración colecta
Señor, que tu gracia no nos abandone, para que, entregados plenamente a tu servicio, sintamos sobre nosotros tu protección continua. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Grátia tua ne nos, quaesumus, Dómine, derelínquat, quae et sacrae nos déditos fáciat servitúti, et tuam nobis opem semper acquírat. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la III semana de Cuaresma (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Dan 3, 25. 34-43
Acepta nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humilde

Lectura de la profecía de Daniel.

En aquellos días, Azarías, puesto en pie, oró de esta forma; alzó la voz en medio del fuego y dijo:
«Por el honor de tu nombre,
no nos desampares para siempre,
no rompas tu alianza,
no apartes de nosotros tu misericordia.
Por Abrahán, tu amigo; por Isaac, tu siervo;
por Israel, tu consagrado;
a quienes prometiste multiplicar su descendencia
como las estrellas del cielo,
como la arena de las playas marinas.
Pero ahora, Señor, somos el más pequeño
de todos los pueblos;
hoy estamos humillados por toda la tierra
a causa de nuestros pecados.
En este momento no tenemos príncipes,
ni profetas, ni jefes;
ni holocausto, ni sacrificios,
ni ofrendas, ni incienso;
ni un sitio donde ofrecerte primicias,
para alcanzar misericordia.
Por eso, acepta nuestro corazón contrito
y nuestro espíritu humilde,
como un holocausto de carneros y toros
o una multitud de corderos cebados.
Que este sea hoy nuestro sacrificio,
y que sea agradable en tu presencia:
porque los que en ti confían
no quedan defraudados.
Ahora te seguimos de todo corazón,
te respetamos, y buscamos tu rostro;
no nos defraudes, Señor;
trátanos según tu piedad,
según tu gran misericordia.
Líbranos con tu poder maravilloso
y da gloria a tu nombre, Señor».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 24, 4-5a. 6 y 7cd. 8-9 (R.: 6a)
R.
Recuerda, Señor, tu ternura. Reminíscere miseratiónum tuárum, Dómine.

V. Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador. R.
Recuerda, Señor, tu ternura. Reminíscere miseratiónum tuárum, Dómine.

V. Recuerda, Señor, que tu ternura
y tu misericordia son eternas;
acuérdate de mí con misericordia,
por tu bondad, Señor. R.
Recuerda, Señor, tu ternura. Reminíscere miseratiónum tuárum, Dómine.

V. El Señor es bueno y es recto,
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes. R.
Recuerda, Señor, tu ternura. Reminíscere miseratiónum tuárum, Dómine.

Versículo antes del Evangelio Cf. Jl 2, 12-13
Ahora –dice el Señor–, convertíos a mí de todo corazón, porque soy compasivo y misericordioso. Nunc ergo, dicit Dóminus, convertímini ad me in toto corde vestro, quia benígnus et miséricors sum.

EVANGELIO Mt 18, 21-35
Si cada cual no perdona a su hermano, tampoco el Padre os perdonará
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó:
«Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?».
Jesús le contesta:
«No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso
ajustar las cuentas con sus criados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El criado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo:
“Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo”.
Se compadeció el señor de aquel criado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero al salir, el criado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba diciendo:
“Págame lo que me debes”.
El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo:
“Ten paciencia conmigo y te lo pagaré”.
Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía.
Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo:
«¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo rogaste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?”.
Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.
Lo mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de corazón a su hermano».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Camino 452
Esfuérzate, si es preciso, en perdonar siempre a quienes te ofendan, desde el primer instante, ya que, por grande que sea el perjuicio o la ofensa que te hagan, más te ha perdonado Dios a ti.

Oración de los fieles
104. Supliquemos a Dios Padre misericordioso, que en Cristo abre a todos los hombres las puertas de la esperanza y de la vida.
R/. Señor, que amas la vida, escúchanos.
- Por la Iglesia, de quien todos nosotros somos miembros: para que considere siempre más a los pobres y marginados como centro de su interés y acción. Oremos. R/.
- Por los individuos y los pueblos: para que no se dejen arrastrar por el mal, la mentira o el egoísmo, sino que siempre y en todo lugar sostengan la dignidad del hombre y la verdad que nos hace libres. Oremos. R/.
- Por cuantos no le encuentran sentido ni a la vida ni a la muerte: para que descubran en Cristo, vencedor de la muerte, la razón para volver a esperar. Oremos. R/.
- Por nuestra comunidad parroquial: para que no ignore las situaciones de necesidad presentes en el barrio (o: en la zona, o: en esta ciudad) y sepa dar una respuesta adecuada y generosa. Oremos. R/.
- Por nosotros, reunidos en esta celebración: para que podamos entrar más profundamente en el misterio de la Pascua y morir y resucitar con Cristo. Oremos. R/.
Oh Dios, Padre de misericordia, derrama sobre nosotros tu Espíritu, fuente de vida, para que rompa las durezas de nuestro egoísmo y nos haga criaturas nuevas en la Pascua de tu Hijo. Que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Concédenos, Señor, que este sacrificio de salvación, purifique nuestros pecados y atraiga sobre nosotros la ayuda de tu poder. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Concéde nobis, quaesumus, Dómine, ut haec hóstia salutáris nostrórum fiat purgátio delictórum, et tuae propitiátio potestátis. Per Christum.
PREFACIO II DE CUARESMA
La penitencia espiritual
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque has establecido generosamente este tiempo de gracia para renovar en santidad a tus hijos, de modo que, libres de todo afecto desordenado, mientras se ocupan de las realidades temporales no dejen sobre todo de adherirse a las eternas.
Por eso, con los santos y con todos los ángeles, te alabamos, diciendo sin cesar:

Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO II DE QUADRAGESIMA
De spiritali paenitentia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui fíliis tuis ad reparándam méntium puritátem, tempus praecípuum salúbriter statuísti, quo, mente ab inordinátis afféctibus expedíta, sic incúmberent transitúris ut rebus pótius perpétuis inhaerérent.
Et ídeo, cum Sanctis et Angelis univérsis, te collaudámus, sine fine dicéntes:

Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Sal 14, 1-2
Señor ¿quién puede hospedarse en tu tienda y habitar en tu monte santo? El que procede honradamente y practica la justicia.
Antiphona ad communionem Cf. Ps 14, 1-2
Dómine, quis habitábit in tabernáculo tuo? aut quis requiéscet in monte sancto tuo? Qui ingréditur sine mácula, et opératur iustítiam.
Oración después de la comunión
La participación en este santo sacramento nos vivifique, Señor, expíe nuestros pecados y nos otorgue tu protección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Vivíficet nos, quaesumus, Dómine, huius participátio sancta mystérii, et páriter nobis expiatiónem tríbuat et munímen. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir
ad libitum
Oh, Dios, maestro y guía de tu pueblo, aleja de él los pecados que le afean, para que te sea siempre agradable y se sienta seguro con tu auxilio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Pópuli tui, Deus, institútor et rector, peccáta, quibus impugnátur, expélle, ut semper tibi plácitus et tuo munímine sit secúrus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 22 de marzo

1. Conmemoración de san Epafrodito, al que el apóstol san Pablo llama hermano, cooperador y compañero de los combates (s. I).
2. En Narbona, al sur de la Galia, en la vía Domitia, fuera de la ciudad, sepultura de san Pablo, obispo y mártir (s. III).
3. En Galacia, santos Calinico y Basilisa, mártires (s. inc.).
4. En Ancira, también en Galacia, san Basilio, presbítero y mártir, que, al ser designado emperador Constancio, resistió enérgicamente a los arrianos, y bajo el emperador Juliano rogó a Dios para que ningún cristiano se apartase de la fe, por lo cual, apresado y entregado al prefecto de la provincia, hubo de padecer mucho hasta consumar su martirio (362).
5. Conmemoración de santa Lea, viuda romana, cuyas virtudes y tránsito a Dios alabó san Jerónimo (c. 383).
6. En Osimo, del Piceno, en Italia, san Bienvenido Scotivoli, obispo, que, elegido por el papa Urbano IV para esta sede, trabajó por la paz entre los ciudadanos y, según el espíritu de los Hermanos Menores, quiso morir sobre tierra desnuda (1282).
7. En Londres, en Inglaterra, san Nicolás Owen, religioso de la Compañía de Jesús y mártir, que durante muchos años estableció escondites para reparo de sacerdotes, por lo cual, bajo el rey Jacobo I, fue encarcelado y cruelmente torturado en el potro hasta exhalar el espíritu, habiendo confesado gloriosamente a Cristo Señor (1606).
8*. En Anjou, en Francia, beato Francisco Chartier, presbítero y mártir, que durante la Revolución Francesa fue decapitado por ser sacerdote (1794).
9*. En el campo de concentración de Stutthof, cerca de Gdansk, en Polonia, beatos Mariano Górecki y Bronislao Komorowski, presbíteros y mártires, que, durante la ocupación militar por los seguidores de doctrinas hostiles a la religión, fueron fusilados en desprecio a la fe (1940).