jueves, 16 de febrero de 2017

Jueves 23 marzo 2017, Jueves de la III semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO (25 ENERO 1983)
LIBRO IV

CAPÍTULO II. DE LOS IMPEDIMENTOS DIRIMENTES EN GENERAL

1073
El impedimento dirimente inhabilita a la persona para contraer matrimonio válidamente.

1074 Se considera público el impedimento que puede probarse en el fuero externo; en caso contrario es oculto.

1075 § 1. Compete de modo exclusivo a la autoridad suprema de la Iglesia declarar auténticamente cuándo el derecho divino prohibe o dirime el matrimonio.

§ 2. Igualmente, sólo la autoridad suprema tiene el derecho a establecer otros impedimentos respecto a los bautizados.

1076 Queda reprobada cualquier costumbre que introduzca un impedimento nuevo o sea contraria a los impedimentos existentes.

1077 § 1. Puede el Ordinario del lugar prohibir en un caso particular el matrimonio a sus propios súbditos dondequiera que residan y a todos los que de hecho moren dentro de su territorio, pero sólo temporalmente, por causa grave y mientras ésta dure.

§ 2. Sólo la autoridad suprema de la Iglesia puede añadir a esta prohibición una cláusula dirimente.

1078 § 1. Exceptuados aquellos impedimentos cuya dispensa se reserva a la Sede Apostólica, el Ordinario del lugar puede dispensar de todos los impedimentos de derecho eclesiástico a sus propios súbditos, cualquiera que sea el lugar en el que residen, y a todos los que de hecho moran en su territorio.

§ 2. Los impedimentos cuya dispensa se reserva a la Sede Apostólica son:

1 el impedimento que proviene de haber recibido las sagradas órdenes o del voto público perpetuo de castidad en un instituto religioso de derecho pontificio;

2 el impedimento de crimen, del que se trata en el c. 1090.

§ 3. Nunca se concede dispensa del impedimento de consanguinidad en línea recta o en segundo grado de línea colateral.

CALENDARIO

23 JUEVES DE LA III SEMANA DE CUARESMA, feria o SANTO TORIBIO DE MOGROVEJO, obispo, conm.


Misa
de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props. [para la conm.: 1ª orac. prop. y el resto de la feria], Pf. de Cuaresma.
LECC.: vol. II.
La Cuaresma: Vigilar para no cerrarse a la salvación.
- Jer 7, 23-28. Esta es la gente que no escuchó la voz del Señor, su Dios.
- Sal 94. R. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón».
- Lc 11, 14-23. El que no está conmigo está contra mí.
Liturgia de las Horas: oficio de feria. Se puede hacer conmemoración del santo.

Martirologio: elogs. del 24 de marzo, pág. 220.
CALENDARIOS: Salamanca: Santo Toribio de Mogrovejo, obispo (conm.).
Barcelona, Sant Feliu de Llobregat y Terrassa: San José Oriol, presbítero (conm.).
Tortosa: Aniversario de la muerte de Mons. Manuel Moll Salord, obispo (1972).

TEXTOS MISA

Jueves de la III Semana de Cuaresma. Feria quinta. Hebdomada III Quadragesimae.
Antífona de entrada
Yo soy la salvación del pueblo -dice el Señor-. Cuando me llamen desde el peligro, yo les escucharé y seré para siempre su Señor.
Antiphona ad introitum
Salus pópuli ego sum, dicit Dóminus. De quacúmque tribulatióne clamáverint ad me, exáudiam eos, et ero illórum Dóminus in perpétuum.
Oración colecta
Convocamos humildemente, Señor, tu grandeza para que, a medida que se acerca la fiesta de nuestra salvación, vaya creciendo en intensidad nuestra entrega para celebrar dignamente el Misterio pascual. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Maiestátem tuam, Dómine, supplíciter implorámus, ut, quanto magis dies salutíferae festivitátis accédit, tanto devótius ad eius celebrándum proficiámus paschále mystérium. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la III semana de Cuaresma (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Jer 7, 23-28
Esta es la gente que no escuchó la voz del Señor, su Dios

Lectura del libro de Jeremías.

Esto dice el Señor:
«Esta fue la orden que di a mi pueblo:
“Escuchad mi voz, Yo seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo. Seguid el camino que os señalo, y todo os irá bien”.
Pero no escucharon ni hicieron caso. Al contrario, caminaron según sus ideas, según la maldad de su obstinado corazón. Me dieron la espalda y no la cara.
Desde que salieron vuestros padres de Egipto hasta hoy, os envié a mis siervos, los profetas, un día tras otro; pero no me escucharon ni me hicieron caso. Al contrario, endurecieron la cerviz y fueron peores que sus padres.
Ya puedes repetirles este discurso, seguro que no te escucharán; ya puedes gritarles, seguro que no te responderán. Aun así les dirás:
“Esta es la gente que no escuchó la voz del Señor, su Dios, y no quiso escarmentar. Ha desaparecido la sinceridad, se la han arrancado de la boca”».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 94, 1-2. 6-7c. 7d-9 (R.: cf. 7d-8a)
R.
Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón». Utinam hódie, vocem Dómini audiátis nolite obdurare corda vestra.

V. Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos. R.
Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón». Utinam hódie, vocem Dómini audiátis nolite obdurare corda vestra.

V. Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía. R.
Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón». Utinam hódie, vocem Dómini audiátis nolite obdurare corda vestra.

V. Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras». R.
Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón». Utinam hódie, vocem Dómini audiátis nolite obdurare corda vestra.

Versículo antes del Evangelio Cf. Jl 2, 12-13
Ahora –dice el Señor–, convertíos a mí de todo corazón, porque soy compasivo y misericordioso. Nunc ergo, dicit Dóminus, convertímini ad me in toto corde vestro, quia benígnus et miséricors sum.

EVANGELIO Lc 11, 14-23
El que no está conmigo está contra mí 

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, estaba Jesús echando un demonio que era mudo.
Sucedió que, apenas salió el demonio, empezó a hablar el mudo. La multitud se quedó admirada, pero algunos de ellos dijeron:
«Por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios, echa los demonios».
Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo. Él, conociendo sus pensamientos, les dijo:
«Todo reino dividido contra sí mismo va a la ruina y cae casa sobre casa. Si, pues, también Satanás se ha dividido contra sí mismo, ¿cómo se mantendrá su reino? Pues vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú. Pero, si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros.
Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros, pero, cuando otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte su botín.
El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
385 Dios es infinitamente bueno y todas sus obras son buenas. Sin embargo, nadie escapa a la experiencia del sufrimiento, de los males en la naturaleza - que aparecen como ligados a los límites propios de las criaturas - , y sobre todo a la cuestión del mal moral. ¿De dónde viene el mal? "Quaerebam unde malum et non erat exitus" ("Buscaba el origen del mal y no encontraba solución") dice S. Agustín (conf. 7, 7. 11), y su propia búsqueda dolorosa sólo encontrará salida en su conversión al Dios vivo. Porque "el misterio de la iniquidad" (2 Ts 2, 7) sólo se esclarece a la luz del "Misterio de la piedad" (1 Tm 3, 16). La revelación del amor divino en Cristo ha manifestado a la vez la extensión del mal y la sobreabundancia de la gracia (cf. Rm 5, 20). Debemos, por tanto, examinar la cuestión del origen del mal fijando la mirada de nuestra fe en el que es su único Vencedor (cf. Lc 11, 21-22; Jn 16, 11; 1 Jn 3, 8).

Oración de los fieles
106. Oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre, para que, desde el trono de su gloria, escuche las oraciones de su pueblo penitente.
- Por la santa Iglesia de Dios:para que el poder de la cruz salvadora y la fuerza de la resurrección de Jesucristo la purifique de todas sus faltas, le conceda el don de la unidad y el gozo de la renovación pascual. Roguemos al Señor.
- Por la tierra y sus habitantes, por los que trabajan y los que estudian, por nosotros y por todos los hombres: para que Dios nos enriquezca con sus dones. Roguemos al Señor.
- Por los que no han podido venir a a nuestra celebración: para que estén presentes con el espíritu y obtengan también ellos los bienes de Dios. Roguemos al Señor.
- Por cuantos celebramos la Cuaresma con fe y devoción: para que lleguemos a las fiestas pascuales iluminados por el Espíritu Santo y limpios de todo pecado. Roguemos al Señor.
Escucha, Dios eterno, nuestras súplicas y perdona nuestros pecados: para que gocemos siempre de tu perdón y de tu paz. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, preserva de toda maldad a tu pueblo, para que sus ofrendas sean gratas a tus ojos, y no permitas entregarse a los falsos placeres a quien prometes alcanzar los premios de tu verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Ut tibi grata sint, Dómine, múnera pópuli tui, ab omni, quaesumus, eum contágio perversitátis emúnda, nec falsis gáudiis inhaerére patiáris, quem ad veritátis tuae praemia veníre promíttis. Per Christum.
PREFACIO III DE CUARESMA
Los frutos de la abstinencia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Tú has querido que te diésemos gracias mediante la abstinencia, para que nosotros pecadores, dominásemos con ella nuestro orgullo e imitásemos tu generosidad, dando de comer a los necesitados.
Por eso, con los innumerables ángeles, proclamamos tu grandeza y te alabamos con una sola voz:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO III DE QUADRAGESIMA
De fructibus abstinentiae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui nos per abstinéntiam tibi grátias reférre voluísti, ut ipsa et nos peccatóres ab insoléntia mitigáret, et, egéntium profíciens aliménto, imitatóres tuae benignitátis effíceret.
Et ídeo, cum innúmeris Angelis, una te magnificámus laudis voce dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de comunión Sal 118, 4-5
Tú promulgas tus mandatos para que se observen exactamente. Ojalá esté firme mi camino para cumplir tus decretos.
Antiphona ad communionem Ps 118, 4-5
Tu mandásti mandáta tua custodíri nimis: útinam dirigántur viae meae ad custodiéndas iustificatiónes tuas.
Oración después de la comunión
Presta benigno tu ayuda, Señor, a quienes alimentas con tus sacramentos para que consigamos tu salvación en la celebración de estos misterios y en la vida cotidiana. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Quos réficis, Dómine, sacraméntis, attólle benígnus auxíliis, ut tuae salvatiónis efféctum et mystériis capiámus et móribus. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
Se puede añadir
ad libitum
Confiados en tu misericordia, imploramos, Señor, tu clemencia, pues, así como hemos recibido de ti lo que somos, por tu gracia, procuremos desear el bien y poner en práctica lo deseado. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Cleméntiam tuam implorámus, Dómine, in misericórdia tua confidéntes, ut, sicut nos ex te habémus esse quod sumus, sic per grátiam tuam et bene velle sumámus et bonum posse quod vólumus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 24 de marzo

1. En Cesarea de Palestina, santos mártires Timolao, Dionisio, Páusides, Rómulo, Alejandro y otro Alejandro, que en la persecución bajo el emperador Diocleciano fueron conducidos maniatados ante el prefecto Urbano, donde confesaron que eran cristianos, por lo cual, pocos días después, con los compañeros Agapio y otro Dionisio, fueron decapitados, mereciendo las coronas de la vida eterna (303).
2. En Mauritania, san Secúndulo, que padeció por la fe de Cristo (s. inc.).
3. En Clogher, en Hibernia (hoy Irlanda), san Maccartemio, obispo, a quien se le tiene por discípulo de san Patricio (s. V).
4*. En Catania, de Sicilia, san Severo, obispo (814).
5*. En Fabriano, del Piceno, en Italia, beato Juan del Báculo, presbítero y monje, compañero de san Silvestre, abad (1290).
6. En Vástena, en Suecia, santa Catalina, virgen, hija de santa Brígida, que casada contra su voluntad, con consentimiento de su cónyuge conservó la virginidad y, al enviudar, se entregó a la vida piadosa. Peregrina en Roma y en Tierra Santa, trasladó los restos de su madre a Suecia y los depositó en el monasterio de Vástena, donde ella misma tomó el hábito monástico (1381).
7*. En Ronda, en Andalucía, región de España, beato Diego José de Cádiz (Francisco José) López-Caamaño, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, predicador insigne y propugnador intrépido de la libertad de la Iglesia (1801).
8*. En el lugar de Pniewite, junto a Gdansk, en Polonia, beata María Karlowska, virgen, que instituyó la Congregación de Hermanas del Divino Pastor de la Providencia Divina, cuya finalidad era que recuperasen la dignidad de hijas de Dios las jóvenes y mujeres pobres caídas en la corrupción de costumbres (1935).