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miércoles, 11 de enero de 2017

Miércoles 15 febrero 2015, Por los que padecen hambre, misa "ad diversa"

SOBRE LITURGIA

CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO (25 ENERO 1983)
LIBRO IV

Art. 2. DE LA PARTICIPACIÓN EN LA SANTÍSIMA EUCARISTÍA

912
Todo bautizado a quien el derecho no se lo prohiba, puede y debe ser admitido a la sagrada comunión.

913 § 1. Para que pueda administrarse la santísima Eucaristía a los niños, se requiere que tengan suficiente conocimiento y hayan recibido una preparación cuidadosa, de manera que entiendan el misterio de Cristo en la medida de su capacidad, y puedan recibir el Cuerpo del Señor con fe y devoción.

§ 2. Puede, sin embargo, administrarse la santísima Eucaristía a los niños que se hallen en peligro de muerte, si son capaces de distinguir el Cuerpo de Cristo del alimento común y de recibir la comunión con reverencia.

914 Los padres en primer lugar, y quienes hacen sus veces, así como también el párroco, tienen obligación de procurar que los niños que han llegado al uso de razón se preparen convenientemente y se nutran cuanto antes, previa confesión sacramental, con este alimento divino; corresponde también al párroco vigilar para que no reciban la santísima Eucaristía los niños que aún no hayan llegado al uso de razón, o a los que no juzgue suficientemente dispuestos.

915 No deben ser admitidos a la sagrada comunión los excomulgados y los que están en entredicho después de la imposición o declaración de la pena, y los que obstinadamente persistan en un manifiesto pecado grave.

916 Quien tenga conciencia de hallarse en pecado grave, no celebre la Misa ni comulgue el Cuerpo del Señor sin acudir antes a la confesión sacramental, a no ser que concurra un motivo grave y no haya oportunidad de confesarse; y en este caso, tenga presente que está obligado a hacer un acto de contrición perfecta, que incluye el propósito de confesarse cuanto antes.

CALENDARIO

15 MIÉRCOLES DE LA VI SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-impar.
- Gén 8, 6-13. 20-22. Miró y vio que la superficie del suelo estaba seca.
- Sal 115. R. Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza.
- Mc 8, 22-26. El ciego estaba curado y veía todo con claridad.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 16 de febrero, pág. 165.
CALENDARIOS: Trinitarios: San Cirilo, monje, y san Metodio, obispo (F-trasladada).
Ciudad Real: San Juan Bautista de la Concepción, presbítero (MO). Córdoba: (ML).
Valencia: Beato Vicente Vilar, mártir (ML).
Jesuitas: San Claudio La Colombière, presbítero (MO). Reparadores: (ML).

TEXTOS MISA

EN TIEMPO DE HAMBRE O POR LOS QUE PADECEN HAMBRE, A. TEMPORE FAMIS VEL PRO FAME LABORANTIBUS, A.
Antífona de entrada Sal 73, 20. 19
Piensa, Señor, en tu alianza; no olvides sin remedio la vida de los pobres.
Antiphona ad introitum Ps 73, 20. 19
Réspice, Dómine, in testaméntum tuum, et ánimas páuperum tuórum ne obliviscáris in finem.
Oración colecta
Oh, Dios, bueno y todopoderoso, que cuidas con amor a todas las criaturas, concédenos una caridad eficaz hacia los hermanos que carecen de alimento, para que, desterrada el hambre, puedan servirte con un corazón libre y confiado. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui bonus et omnípotens ómnibus próvides creatúris, efficácem da nobis dilectiónem erga fratres cibórum inópiam patiéntes, ut, fame depúlsa, líbero ac secúro corde tibi váleant deservíre. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la VI semana del Tiempo Ordinario. Año impar (Lec. III-impar)

PRIMERA LECTURA Gén 8, 6-13. 20-22
Miró y vio que la superficie del suelo estaba seca
Lectura del libro del Génesis.

Pasados cuarenta días, Noé abrió la claraboya que había hecho en el arca y soltó el cuervo, que estuvo saliendo y retornando hasta que se secó el agua en la tierra.
Después soltó la paloma, para ver si había menguado el agua sobre la superficie del suelo. Pero la paloma no encontró donde posarse y volvió al arca, porque todavía había agua sobre la superficie de toda la tierra. Él alargó su mano, la agarró y la metió consigo en el arca.
Esperó otros siete días y de nuevo soltó la paloma desde el arca. Al atardecer, la paloma volvió con una hoja verde de olivo en el pico.
Noé comprendió que el agua había menguado sobre la tierra. Esperó todavía otros siete días y soltó la paloma, que ya no volvió.
El año seiscientos uno, el día primero del mes primero se secó el agua en la tierra. Noé abrió la claraboya del arca, miró y vio que la superficie del suelo estaba seca.
Noé construyó un altar al Señor, tomó animales y aves de toda especie pura y los ofreció en holocausto sobre el altar.
El Señor olió el aroma que aplaca y se dijo:
«No volveré a maldecir el suelo a causa del hombre, porque la tendencia del corazón humano es mala desde la juventud. No volveré a destruir a los vivientes como acabo de hacerlo. Mientras dure la tierra no han de faltar siembra y cosecha, frío y calor, verano e invierno, día y noche».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 115, 12-13. 14-15. 18-19 (R.: 17a)
R.
Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza.
Tibi, Dómine, sacrificábo hóstiam laudis.
O bien: Aleluya.

V. ¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando el nombre del Señor. R.
Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza.
Tibi, Dómine, sacrificábo hóstiam laudis.

V. Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo.
Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles. R.
Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza.
Tibi, Dómine, sacrificábo hóstiam laudis.

V. Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo,
en el atrio de la casa del Señor,
en medio de ti, Jerusalén.
R.
Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza.
Tibi, Dómine, sacrificábo hóstiam laudis.

Aleluya Cf. Ef 1, 17-18
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. El Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine los ojos de nuestro corazón, para que comprendamos cuál es la esperanza a la que nos llama. R. Pater Dómini nostri Iesu Christi illúminet óculos cordis nostri, ut sciámus quæ sit spes vocatiónis nostræ.

EVANGELIO 8, 22-26
El ciego estaba curado y veía todo con claridad
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron a Betsaida.
Y le trajeron a un ciego pidiéndole que lo tocase.
Él lo sacó de la aldea, llevándolo de la mano, le untó saliva en los ojos, le impuso las manos y le preguntó:
«Ves algo?».
Levantando los ojos dijo:
«Veo hombres, me parecen árboles, pero andan».
Le puso otra vez las manos en los ojos; el hombre miró: estaba curado y veía todo con claridad.
Jesús lo mandó a casa diciéndole que no entrase en la aldea.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Jerónimo, Comentario al evangelio de san Marcos V.
Y fue curado, de modo que veía con claridad todas las cosas (Mc 8, 25). Es decir, veía todas las cosas que vemos nosotros: veía los misterios de la Trinidad, veía todos los misterios que hay en el Evangelio. "De modo que veía con claridad". Nunca hubiera dicho esto el evangelista, si no hubiera habido quienes veían, pero no con claridad. De este modo, como dice el evangelista, con claridad, es también como vemos nosotros ahora, pues creemos en Cristo, que es la verdadera luz.


Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario VIII
296. Invoquemos, hermanos, con corazón unánime, a Dios Padre todopoderoso, fuente y origen de todo bien.
- Por la santa Iglesia católica, extendida por todo el universo. Roguemos al Señor.
- Por nuestro santo Padre el papa N., por nuestro obispo N., por los sacerdotes y demás ministros de Dios. Roguemos al Señor.
- Por esta ciudad (este pueblo) de N., por su prosperidad y por todos los que en ella (él) habitan. Roguemos al Señor.
- Por los que padecen hambre, por los que sufren, por nuestros hermanos enfermos o encarcelados. Roguemos al Señor.
- Por los que cuidan de los ancianos, pobres y atribulados. Roguemos al Señor.
- Por todos nuestros difuntos: para que Dios los reciba en su reino de luz y de paz. Roguemos al Señor.
Dios todopoderoso y eternos, que gobiernas cuanto existe en el cielo y en la tierra: escucha las oraciones de tu pueblo y concede a nuestro tiempo la paz. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Mira, Señor, la ofrenda que te presentamos de tus mejores dones, para que, al expresar la abundancia de la vida divina y la unidad en el amor, nos empuje al servicio fraterno y a una más equitativa distribución. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Réspice, Dómine, oblatiónem, quam tibi de tuis datis óptimis exhibémus, ut, quae divínae abundántiam vitae et unitátem in caritáte signíficat, ad aequam nos partitiónem mutuúmque impéllat fraternitátis offícium. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA D 4. PREX EUCHARISTICA PRO VARIIS NECESSITATIBUS IV.
Antífona de la comunión Cf. Mt 11, 28
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Mt 11, 28
Veníte ad me, omnes qui laborátis et oneráti estis, et ego refíciam vos, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Dios, Padre todopoderoso, te pedimos que el pan vivo, bajado del cielo, nos fortalezca para remediar eficazmente nuestras necesidades y las de los hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, Pater omnípotens, súpplices te rogámus, ut panis vivus, qui de caelo descéndit, ad fratres ínopes nos róboret sublevándos. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 16 de febrero

1. En la Campania, santa Juliana, virgen y mártir (s. inc.).
2. En Cesarea de Palestina, santos mártires Elías, Jeremías, Isaías, Samuel y Daniel, cristianos egipcios que, por haber servido a los confesores condenados a las minas, fueron apresados por el prefecto Firmiliano, en tiempo de Galerio Maximiano, y, después duros tormentos, les degollaron. Tras ellos fueron martirizados Pámfilo, presbítero, Valente, diácono de Jerusalén, y Pablo, oriundo de la ciudad de Iamnia, que habían permanecido dos años en la cárcel, así como Porfirio, siervo de Pámfilo, además de Seleuco, capadocio que ostentaba un grado en la milicia, y Teodulo, anciano de la familia del prefecto Firmiliano. Finalmente, el capadocio Julián, llegado como peregrino en aquel momento, fue denunciado como cristiano por haber besado los cuerpos de los mártires y, por orden del prefecto, quemado a fuego lento (309).
3. En el reino de los persas, san Maruta, obispo, que, al establecerse la paz de la Iglesia, presidió el concilio de Seleucia, reparó las iglesias destruidas durante la persecución bajo el rey Sapor y colocó las reliquias de los mártires de Persia en la ciudad episcopal, la cual recibió en aquella ocasión el nombre de Martirópolis (antes de 420).
4*. En Borgo San Pietro, en el Abruzo, beata Filipa Mareri, virgen, que, despreciando las riquezas y el fasto mundano, abrazó la forma de vida de santa Clara, recientemente establecida en aquella región (1236).
5*. En Perusa, de la Umbría, conmemoración del beato Nicolás Paglia, presbítero de la Orden de Predicadores, que recibió de santo Domingo el hábito y la misión de predicar (1256).
6*. En Turín, en Italia, beato José Allamano, presbítero, que, lleno de fervor, para propagar la fe cristiana fundó las congregaciones de hombres y de mujeres denominadas de las Misiones de la Consolata (1926).