lunes, 9 de enero de 2017

Lunes 13 febrero, 2017, Por los enfermos, misa "ad diversa".

SOBRE LITURGIA

CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO (25 ENERO 1983)
LIBRO IV

TÍTULO III. DE LA SANTÍSIMA EUCARISTÍA (Cann. 897 – 958)


897 El sacramento más augusto, en el que se contiene, se ofrece y se recibe al mismo Cristo Nuestro Señor, es la santísima Eucaristía, por la que la Iglesia vive y crece continuamente. El Sacrificio eucarístico, memorial de la muerte y resurrección del Señor, en el cual se perpetúa a lo largo de los siglos el Sacrificio de la cruz, es el culmen y la fuente de todo el culto y de toda la vida cristiana, por el que se significa y realiza la unidad del pueblo de Dios y se lleva a término la edificación del cuerpo de Cristo. Así pues los demás sacramentos y todas las obras eclesiásticas de apostolado se unen estrechamente a la santísima Eucaristía y a ella se ordenan.

898 Tributen los fieles la máxima veneración a la santísima Eucaristía, tomando parte activa en la celebración del Sacrificio augustísimo, recibiendo este sacramento frecuentemente y con mucha devoción, y dándole culto con suma adoración; los pastores de almas, al exponer la doctrina sobre este sacramento, inculquen diligentemente a los fieles esta obligación.

CAPÍTULO I. DE LA CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA

899
§ 1. La celebración eucarística es una acción del mismo Cristo y de la Iglesia, en la cual Cristo Nuestro Señor, substancialmente presente bajo las especies del pan y del vino, por el ministerio del sacerdote, se ofrece a sí mismo a Dios Padre, y se da como alimento espiritual a los fieles unidos a su oblación.

§ 2. En la Asamblea eucarística, presidida por el Obispo, o por un presbítero bajo su autoridad, que actúan personificando a Cristo, el pueblo de Dios se reúne en unidad, y todos los fieles que asisten, tanto clérigos como laicos, concurren tomando parte activa, cada uno según su modo propio, de acuerdo con la diversidad de órdenes y de funciones litúrgicas.

§ 3. Ha de disponerse la celebración eucarística de manera que todos los que participen en ella perciban frutos abundantes, para cuya obtención Cristo Nuestro Señor instituyó el Sacrificio eucarístico.

CALENDARIO

13 LUNES DE LA VI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-impar.
- Gén 4, 1-15. 25. Caín atacó a su hermano Abel y lo mató.
- Sal 49. R. Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza.
- Mc 8, 11-13. ¿Por qué esta generación reclama un signo?

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 14 de febrero, pág. 163.
CALENDARIOS: Prelatura de la Santa Cruz y del Opus Dei: San Cirilo, monje, y san Metodio, obispo (F-trasladada).
Mérida-Badajoz: Santa Engracia, virgen y mártir (ML).
Agustinos: Beata Cristina de Spoleto (ML).
Dominicos: Beato Jordán de Sajonia, presbítero (ML).
Palencia: Aniversario de la muerte de Mons. Anastasio Granados García, obispo (1978).

TEXTOS MISA

POR LOS ENFERMOS. PRO INFIRMIS.
Antífona de entrada Sal 6, 3-4
Misericordia, Señor, que desfallezco, cura, Señor, mis huesos dislocados. Tengo el alma en delirio.
O bien: Cf. Is 53, 4
El Señor soportó nuestros sufrimientos, y aguantó nuestros dolores.
Antiphona ad introitum Ps 6, 3-4
Miserére mei, Dómine, quóniam infírmus sum; sana me, Dómine, quóniam conturbáta sunt ossa mea, et ánima mea turbáta est valde.
Vel: Cf. Is 53, 4
Vere languóres nostros Dóminus tulit, et dolóres nostros ipse portávit.
Oración colecta
Oh, Dios, tú quisiste que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades para manifestar el valor de la enfermedad y la paciencia humana; escucha benévolo nuestras plegarias por los hermanos enfermos, y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad, la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu Hijo ha llamado dichosos, y de saberse unidos a Cristo en su pasión para la redención del mundo. Por nuestro Señor Jesucristo.
O bien:
Dios todopoderoso y eterno, salvación eterna de cuantos creen en ti, escucha las oraciones que te dirigimos por tus siervos enfermos, para quienes imploramos el auxilio de tu misericordia, para que, recuperada su salud, puedan ofrecer la acción gracias en tu Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui languóres nostros voluísti ab Unigénito Fílio tuo portári, ut infirmitátis et patiéntiae virtútem osténderes humánae, preces nostras pro frátribus in aegritúdine pósitis benígnus exáudi, et praesta, ut, qui dolóribus, aerúmnis aliísve morbis premúntur, et inter eos qui beáti praedicántur se séntiant eléctos, et Christo pro mundi salúte patiénti se sciant unítos. Per Dóminum.
Vel:
Omnípotens sempitérne Deus, salus aetérna credéntium, exáudi nos pro fámulis tuis infírmis, pro quibus misericórdiae tuae implorámus auxílium, ut, réddita sibi sanitáte, gratiárum tibi in Ecclésia tua réferant actiónes. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la VI semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA Gén 4, 1-15. 25
Caín atacó a su hermano Abel y lo mató

Lectura del libro del Génesis.

EL hombre conoció a Eva, su mujer, que concibió y dio a luz a Caín. Y ella dijo:
«He adquirido un hombre con la ayuda del Señor».
Después dio a luz a Abel, su hermano. Abel era pastor de ovejas, y Caín cultivaba el suelo.
Pasado un tiempo, Caín ofreció al Señor dones de los frutos del suelo; también Abel ofreció las primicias y la grasa de sus ovejas.
El Señor se fijó en Abel y en su ofrenda, pero no se fijó en Caín ni en su ofrenda; Caín se enfureció y andaba abatido.
El Señor dijo a Caín:
«Por qué te enfureces y andas abatido? ¿No estarías animado si obraras bien?; pero, si no obras bien, el pecado acecha a la puerta y te codicia, aunque tú podrás dominarlo».
Caín dijo a su hermano Abel:
«Vamos al campo».
Y, cuando estaban en el campo, Caín atacó a su hermano Abel y lo mató.
El Señor dijo a Caín:
«Dónde está Abel, tu hermano?».
Respondió Caín:
«No sé; ¿soy yo el guardián de mi hermano?». El Señor le replicó:
«¿Qué has hecho? La sangre de tu hermano me está gritando desde el suelo.
Por eso te maldice ese suelo que ha abierto sus fauces para recibir de tus manos la sangre de tu hermano.
Cuando cultives el suelo, no volverá a darte sus productos. Andarás errante y perdido por la tierra».
Caín contestó al Señor:
«Mi culpa es demasiado grande para soportarla. Puesto que me expulsas hoy de este suelo, tendré que ocultarme de ti, andar errante y perdido por la tierra, y cualquiera que me encuentre me matará».
El Señor le dijo:
«El que mate a Caín lo pagará siete veces».
Y el Señor puso una señal a Caín para que, si alguien lo encontraba, no lo matase.
Adán conoció otra vez a su mujer, que dio a luz un hijo y lo llamó Set, pues dijo:
«Dios me ha dado otro descendiente en lugar de Abel, asesinado por Caín».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 49, 1bc y 8. 16bc-17. 20-21 (R.: 14a)
R.
Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza. Immola Deo sacrifícium laudis.

V. El Dios de los dioses, el Señor, habla:
convoca la tierra de oriente a occidente.
«No te reprocho tus sacrificios,
pues siempre están tus holocaustos ante mí. R.
Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza. Immola Deo sacrifícium laudis.

V. ¿Por qué recitas mis preceptos,
y tienes siempre en la boca mi alianza,
tú que detestas mi enseñanza
y te echas a la espalda mis mandatos? R.
Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza. Immola Deo sacrifícium laudis.

V. Te sientas a hablar contra tu hermano,
deshonras al hijo de tu madre;
Esto haces, ¿y me voy a callar?
¿Crees que soy como tú?
Te acusaré, te lo echaré en cara». R.
Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza. Immola Deo sacrifícium laudis.

Aleluya Jn 14, 6bc
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Yo soy el camino y la verdad y la vida -dice el Señor-; nadie va al Padre, sino por mí. R. Ego sum via, véritas et vita, dicit Dóminus; nemo venit ad Patrem, nisi per me.

EVANGELIO Mc 8, 11-13
¿Por qué esta generación reclama un signo?
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Jesús; para ponerlo a prueba, le pidieron un signo del cielo.
Jesús dio un profundo suspiro y dijo:
«Por qué esta generación reclama un signo? En verdad os digo que no se le dará un signo a esta generación».
Los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Beda, in Marcum, 2, 33
No debía obrarse un prodigio del cielo para la generación de los que tentaban al Señor. Pero se manifestará ese prodigio a la de los que buscan al Señor, cuando suba al cielo a vista de sus apóstoles.

Ferias del Tiempo Ordinario VI
294. Pidamos, hermanos, a Dios nuestro Padre, e cuyas manos están los destinos del universo, que escuche las oraciones de su pueblo.
- Por la santa Iglesia de Dios: para que sea fiel a la voluntad de Cristo y se purifique de sus faltas y debilidades. Roguemos al Señor.
- Por los que gobiernan las naciones: para que trabajen por la paz del mundo, a fin de que todos los pueblos puedan vivir y progresar en justicia, en paz y en libertad. Roguemos al Señor.
- Por los pobres y los afligidos, por los enfermos y los moribundos, y por todos los que sufren: para que encuentren el consuelo y la salud. Roguemos al Señor.
- Por todos los que estamos aquí reunidos: para que perseveremos en la verdadera fe y crezcamos siempre en la caridad. Roguemos al Señor.
Dios todopoderoso y eterno, que por tu Hijo y Señor nuestro Jesucristo nos has dado el conocimiento de tu verdad: mira con bondad al pueblo que te suplica, líbralo de toda ignorancia y de todo pecado para que llegue a la gloria del reino eterno. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Oh. Dios, bajo cuya providencia transcurre cada instante de la vida, recibe las súplicas y oblaciones que te ofrecemos implorando tu misericordia a favor de los hermanos enfermos, y así, quienes tememos por su enfermedad, nos alegremos de su salud. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Deus, cuius nútibus vitae nostrae moménta decúrrunt, súscipe preces et hóstias, quibus tuam pro frátribus aegrotántibus misericórdiam implorámus, ut, de quorum perículo metúimus, de eórum salúte laetémur. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de la comunión Col 1, 24
Completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, en favor de su cuerpo que es la Iglesia.
Antiphona ad communionem Col 1, 24
Adímpleo, quae desunt passiónum Christi in carne mea, pro córpore eius, quod est Ecclésia.
Oración después de la comunión
Oh, Dios, singular protector en la enfermedad humana, muestra el poder de tu auxilio con tus siervos enfermos, para que, aliviados con el auxilio de tu misericordia, merezcan presentarse sanos en tu santa Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, infirmitátis humánae singuláre praesídium, auxílii tui super infírmos fámulos tuos osténde virtútem, ut, ope misericórdiae tuae adiúti, Ecclésiae tuae sanctae incólumes repraesentári mereántur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 14 de febrero
M
emoria de los santos Cirilo, monje, y Metodio, obispo, hermanos nacidos en Tesalónica, que fueron enviados a Moravia por el obispo Focio de Constantinopla para predicar la fe cristiana, y allí inventaron signos propios para traducir del griego a la lengua eslava los libros sagrados. En un viaje que hicieron a Roma, Cirilo, que antes se llamaba Constantino, enfermó y, habiendo profesado como monje, descansó en el Señor en este día. Metodio, constituido obispo de Sirmium por el papa Adriano II, evangelizó toda la región de Panonia, y en todas las dificultades que tuvo que soportar fue siempre ayudado por los Pontífices Romanos, recibiendo finalmente el premio por sus trabajos en la ciudad de Velherad, en Moravia, actual Chequia, el día seis de abril (869 y 885).
2. En Roma, en la vía Flaminia, cerca del puente Milvio, san Valentín, mártir (s. inc.).
3. En la ciudad de Spoleto, en la Umbría, san Vital, mártir, santificado por la fe conservada y la imitación de Cristo (s. inc.).
4. En Roma, en el cementerio de Pretextato, en la vía Apia, san Zenón, mártir (s. inc.).
5. En Alejandría, en Egipto, conmemoración de los santos mártires Basiano, Tonión, Proto y Lucio, arrojados al mar; Cirión, presbítero, Agatón, exorcista, y Moisés, quemados vivos; y Dionisio y Ammonio, que entraron en la gloria eterna tras ser degollados (s. inc.).
6. En Ravena, de la Flaminia, san Eleucadio, obispo (s. III).
7. En el monte Scopa, en Bitinia, san Auxencio, presbítero y archimandrita, el cual, aprovechando la cátedra que ocupaba, defendió la fe de Calcedonia con la voz de sus virtudes (s. V).
8*. Conmemoración de san Nostriano, obispo de Nápoles (c. 450).
9. En Sorrento, de la Campania, san Antonino, abad, que al ser destruido su monasterio por los lombardos se refugió en la soledad (c. 830).
10. En Córdoba, en España, san Juan Bautista de la Concepción García, presbítero de la Orden de la Santísima Trinidad, que habiendo iniciado la renovación de su Orden, la culminó con gran esfuerzo, en medio de dificultades y persecuciones (1613).
11*. En Valencia, en España, beato Vicente Vilar David, mártir, que en la persecución contra la religión acogió en su casa a sacerdotes y religiosos, y prefirió morir antes que renegar de su fe (1937).