lunes, 23 de enero de 2017

Decreto sobre el Rito del “Lavatorio de los pies” de la Misa en la Cena del Señor, 6 de enero de 2016.

Carta del Santo Padre Francisco sobre el Rito del “Lavatorio de los Pies” en la liturgia de la Misa in Cœna Domini

Al Venerable Hermano
Señor Cardenal ROBERT SARAH
Prefecto de la Congregación
para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos

Señor Cardenal,
Como he tenido ocasión de decirle a voz, desde hace algún tiempo estoy reflexionando sobre el Rito del “lavatorio de los pies” contenido en la Liturgia de la Misa in Coena Domini, con el intento de mejorar la modalidad de actuación para que exprese plenamente el significado del gesto efectuado por Jesús en el Cenáculo, su entregarse “hasta el final” por la salvación del mundo, su caridad sin límites.

Después de una atenta ponderación, he llegado a la deliberación de aportar un cambio en las rúbricas del Misal Romano. Dispongo por lo tanto que se modifique la rúbrica en la que las personas elegidas para el lavatorio de los pies deban ser hombres o muchachos, de manera que, a partir de ahora, los Pastores de la Iglesia puedan elegir a los participantes en el rito entre todos los miembros del Pueblo de Dios. Se recomienda, además, que a los elegidos se les de una explicación adecuada del rito

Agradecido por el valioso servicio de este Dicasterio, le aseguro a usted, señor cardenal, al Secretario y a todos los colaboradores de mi recuerdo en la oración y, formulando mis mejores deseos para la Navidad, un envío de todo corazón a cada uno la Bendición Apostólica.

Vaticano, 20 de diciembre de 2014

Francisco

Decreto sobre el Rito del “Lavatorio de los pies” de la Misa en la Cena del Señor

CONGREGATIO DE CULTO DIVINO ET DISCIPLINA SACRAMENTORUM

D E C R E T O

La reforma de la Semana Santa, con el decreto Maxima Redemptionis nostrae mysteria (30 noviembre 1955), daba la facultad, donde lo aconsejaba un motivo pastoral, de realizar el lavatorio de los pies a doce varones durante la Misa en la Cena del Señor, después de la lectura del Evangelio según san Juan, manifestando de este modo la humildad y el amor de Cristo hacia sus discípulos.

En la liturgia romana, tal rito se ha transmitido con el nombre de Mandatum del Señor sobre la caridad fraterna, según las palabras de Jesús (cfr. Jn 13,34), cantadas en una Antífona durante la celebración.

Al realizar este rito, obispos y presbíteros son invitados a conformarse íntimamente a Cristo que «no vino a ser servido, sino a servir» (Mt 20,28) y, llevado por un amor «hasta el extremo» (Jn 13,1), a dar la vida por la salvación de todo el género humano.

Para manifestar plenamente el significado del rito a cuantos participan, ha parecido bien al Sumo Pontífice Francisco cambiar la norma que se lee en las rúbricas del Missale Romanum (p. 300 n.11): «Los varones designados, acompañados de los ministros…», que debe ser cambiada del modo siguiente: «Los que han sido designados de entre el pueblo de Dios son acompañados por los ministros…» (y, por consiguiente, en el Caeremoniale Episcoporum n. 301 y 299b: «los asientos para los designados»), de modo que los pastores puedan designar un pequeño grupo de fieles que represente la variedad y la unidad de cada porción del pueblo de Dios. Este pequeño grupo puede estar compuesto de hombres y mujeres, y es conveniente que formen parte de él jóvenes y ancianos, sanos y enfermos, clérigos, consagrados, laicos.

Esta Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, en virtud de la facultad concedida por el Sumo Pontífice, introduce tal innovación en los libros litúrgicos del Rito Romano, recordando a los pastores su deber de instruir adecuadamente tanto a los fieles designados como a los demás, para que participen en el rito consciente, activa y fructuosamente.

Sin que obste nada en contrario.

Dado en la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, a 6 de enero de 2016, solemnidad de la Epifanía del Señor.

Robert Card. SARAH
Prefecto

✠ Arthur ROCHE
Arzobispo Secretario