Entrada destacada

Domingo 2 abril 2017, V Domingo de Cuaresma, ciclo A.

viernes, 9 de diciembre de 2016

Viernes 13 enero 2017, San Hilario, obispo y doctor de la Iglesia, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

Beato Pablo VI, Carta Apostólica motu proprio "Sacrum Diaconatus Ordinem"

III


11. Pueden ser llamados al diaconado hombres de edad más madura, ya célibes, ya casados; estos últimos, sin embargo, no sean admitidos si no consta no sólo el consentimiento de la esposa, sino su probidad y la presencia en ella de cualidades naturales que no sean impedimento ni deshonra para el ministerio de su marido.

12. Dicha edad se alcanza como límite mínimo al cumplir los treinta y cinco años; sin embargo, ha de entenderse en el sentido de que ninguno puede ser llamado al diaconado sin haber obtenido antes la estimación del clero y los fieles con ejemplo duradero de costumbres y propensión a servir.

13. Cuando se trate de hombres casados, es necesario poner cuidado en que sean promovidos al diaconado todos los que viviendo desde hace muchos años en el matrimonio, hayan demostrado saber dirigir la propia casa y tenga mujeres e hijos que lleven una vida verdaderamente cristiana y se distingan por una honrada reputación (7).

14. Es de desear que inclusive tales diáconos estén dotados de no mediana doctrina, según justamente se ha dicho en los números 8, 9, 10 o, al menos, ofrezcan garantía de esa preparación intelectual que, a juicio de la conferencia episcopal, les será indispensable para cumplir sus específicas funciones. Por tanto, admítanse durante cierto tiempo en un instituto especial donde les sea posible aprender todo lo que necesitarán para atender dignamente su oficio diaconal.

15. Si esto no es posible, confíese al aspirante para su formación a algún sacerdote de virtud eminente que cuide de él, lo instruya y pueda testimoniar consiguientemente sobre su prudencia y madurez. Es necesario vigilar siempre y cuidadosamente para que sólo hombres idóneos y experimentados sean incorporados al sagrado Orden.

16. Recibida la ordenación, los diáconos, inclusive los promovidos en edad más madura, quedan inhabilitados para contraer matrimonio en virtud de la disciplina tradicional eclesiástica.

17. Cuídese de que los diáconos no ejerzan artes o profesiones que, a juicio del ordinario del lugar, no les convenga o impidan el ejercicio provechoso del sagrado ministerio.

(7) Cf 1 Tm 3, 10-12

CALENDARIO

13 VIERNES DE LA I SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria o SAN HILARIO, obispo y doctor de la Iglesia, m. libre

Misa
de feria (verde) o de la memoria (blanco).
MISAL: para la feria: cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5) / para la memoria: 1ª orac. prop. y el resto del común de pastores (para un obispo) o de doctores, o de un domingo del T. O.; Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar .
- Heb 4, 1-5. 11. Empeñémonos en entrar en aquel descanso.
- Sal 77. R. ¡No olvidéis las acciones de Dios!.
- Mc 2, 1-12. El Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 14 de enero, pág. 109.
CALENDARIOS: Valencia: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Esteban Escudero Torres, obispo auxiliar (2001).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
San Hilario, obispo y doctor de la Iglesia, que fue elevado a la sede de Poitiers, en Aquitania, hoy Francia, en tiempo del emperador Constancio, el cual había abrazado la herejía arriana. Luchó denodadamente en favor de la fe nicena acerca de la Trinidad y de la divinidad de Cristo, y fue desterrado por esta razón a Frigia durante cuatro años. Compuso los celebérrimos comentarios a los Salmos y al evangelio de san Mateo. (367)

La oración colecta es propia. El resto está tomado del común de pastores: II. Para un obispo 1.

13 de enero
San Hilario, obispo y doctor de la Iglesia
Die 13 ianuarii
S. Hilarii, episcopi et Ecclesiæ doctoris
Antífona de entrada Ez 34, 11. 23-24
Buscaré a mis ovejas, dice el Señor, y suscitaré un pastor que las apaciente:
yo, el Señor, seré su Dios.

O bien: Cf. Lc 12, 42
Este es el administrador fiel y prudente a quien el Señor pondrá al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas.
Antiphona ad introitum Cf. Ez 34, 11. 23-24
Visitábo oves meas, dicit Dóminus, et suscitábo pastórem qui pascat eas: ego autem Dóminus ero eis in Deum. Vel: Cf. Lc 12, 42
Iste est fidélis et prudens dispensátor, quem constítuit Dóminus super famíliam suam, ut det illis in témpore trítici mensúram
Oración colecta
Concédenos, Dios todopoderoso, conocer y confesar adecuada y fielmente la divinidad de tu Hijo, que el obispo san Hilario defendió con celo infatigable. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Praesta, quaesumus, omnípotens Deus, ut divinitátem Fílii tui, quam beátus Hilárius epíscopus constánter asséruit, et conveniénter intellégere valeámus, et veráciter profitéri. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la I semana de Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).


PRIMERA LECTURA Heb 4, 1-5. 11
Empeñémonos en entrar en aquel descanso

Lectura de la carta a los Hebreos

Hermanos:
Temamos, no sea que, estando aún en vigor la promesa de entrar en su descanso, alguno de vosotros crea haber perdido la oportunidad.
También nosotros hemos recibido la buena noticia, igual que ellos; pero el mensaje que oyeron no les sirvió de nada a quienes no se adhirieron por La fe a los que lo habían escuchado.
Así pues, los creyentes entremos en el descanso, de acuerdo con lo dicho:
«He jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso»,
y eso que sus obras estaban terminadas desde la creación del mundo.
Acerca del día séptimo se dijo:
«Y descansó Dios el día séptimo de todo el trabajo que había hecho».
En nuestro pasaje añade:
«No entrarán en mi descanso».
Empeñémonos, por tanto, en entrar en aquel descanso, para que nadie caiga, imitando aquella desobediencia.


Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 77, 3 y 4bc. 6c-7. 8 (R.: cf. 7b)
R.
¡No olvidéis las acciones de Dios! Ne obliviscámini óperum Dei.

V. Lo que oímos y aprendimos,
lo que nuestros padres nos contaron,
lo contaremos a la futura generación:
las alabanzas del Señor, su poder. R.
¡No olvidéis las acciones de Dios! Ne obliviscámini óperum Dei.

V. Que surjan y lo cuenten a sus hijos,
para que pongan en Dios su confianza
y no olviden las acciones de Dios,
sino que guarden sus mandamientos. R.
¡No olvidéis las acciones de Dios! Ne obliviscámini óperum Dei.

V. Para que no imiten a sus padres,
generación rebelde y pertinaz;
generación de corazón inconstante,
de espíritu infiel a Dios. R.
¡No olvidéis las acciones de Dios! Ne obliviscámini óperum Dei.

Aleluya Lc 7, 16
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R.
Prophéta magnus surréxit in nobis, et Deus visitábit plebem suam.

EVANGELIO Mc 2, 1-12
El Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados
Lectura del santo Evangelio según San Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

Cuando a los pocos días entró Jesús en Cafarnaún, se supo que estaba en casa.
Acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta. Y les proponía la palabra.
Y vinieron trayéndole un paralítico llevado entre cuatro y, como no podían presentárselo por el gentío, levantaron la techumbre encima de donde él estaba, abrieron un boquete y descolgaron la camilla donde yacía el paralítico. Viendo Jesús la fe que tenían, le dice al paralítico:
«Hijo, tus pecados te son perdonados».
Unos escribas, que estaban allí sentados, pensaban para sus adentros:
«¿Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo uno, Dios?».
Jesús se dio cuenta enseguida de lo que pensaban y les dijo:
«¿Por qué pensáis eso? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: “Tus pecados te son perdonados” o decir: “Levántate, coge la camilla y echa a andar”?
Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados -dice al paralítico-:
“Te digo: levántate, coge tu camilla y vete a tu casa”».
Se levantó, cogió inmediatamente la camilla y salió a la vista de todos. Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo:
«Nunca hemos visto una cosa igual».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía en santa Marta 15-enero-2016
«¿Cómo es mi fe en Jesucristo? ¿Creo que Jesucristo es Dios, el Hijo de Dios? ¿Esta fe me cambia la vida? ¿Hace que mi corazón se renueve en este año de gracia, este año de perdón, este año de acercamiento al Señor?».
Se trata de una invitación a descubrir la calidad de la fe, conscientes de que esta «es un don. Nadie "merece" la fe. Nadie la puede comprar». Francisco exhortó a hacerse la pregunta: «¿Mi fe en Jesucristo me lleva a la humillación? No digo a la humildad: a la humillación, al arrepentimiento, a la oración que pide: "Perdóname, Señor"», y que es capaz de dar testimonio: «Tú eres Dios. Tú "puedes" perdonar mis pecados"».
De aquí la oración final: «Que el Señor nos haga crecer en la fe» para que nos hagamos como quienes habiendo oído a Jesús y visto sus obras «se maravillaban y alababan a Dios». De hecho, es «la alabanza la prueba de que yo creo que Jesucristo es Dios en mi vida, que fue enviado a mí para "perdonarme"». Y la alabanza, agregó el Pontífice, «es gratuita. Es un sentimiento que da el Espíritu Santo y que te lleva a decir: "Tú eres el único Dios"».

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario V
293. Suba nuestra oración a Dios Padre todopoderoso, que quiere iluminar y salvar a todos los hombres.
- Por nuestro Santo Padre el papa N y por todos los obispos: para que guíen fielmente al pueblo de Dios. Roguemos al Señor.
- Por los que rigen los destinos de los pueblos: para que protejan la libertad de los ciudadanos y gobiernen con rectitud y justicia. Roguemos al Señor.
- Por los hambrientos y los enfermos, por los emigrantes y los que no tienen trabajo, por todos los que sufren: para que sean aliviados en su necesidad. Roguemos al Señor.
- Por los que estamos aquí reunidos: para que vivamos en amor fraterno y formemos una comunidad de fe, esperanza y amor en el seno de la Iglesia. Roguemos al Señor.
Escucha, Dios todopoderoso, las súplicas de tu pueblo; y concédenos lo que te pedimos, confiados en tu bondad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Mira con bondad, Señor, las ofrendas que presentamos en este santo altar en la fiesta de san N., para que glorifiquen tu nombre y nos obtengan el perdón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Hóstias, quaesumus, Dómine, quas in festivitáte beáti N. sacris altáribus exhibémus, propítius réspice, ut, nobis indulgéntiam largiéndo, tuo nómini dent honórem. Per Christum.
PREFACIO DE LOS SANTOS PASTORES
La presencia de los santos Pastores en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque nos concedes la alegría de celebrar hoy la fiesta de san N., fortaleciendo a tu Iglesia con el ejemplo de su vida santa, instruyéndola con su palabra y protegiéndola con su intercesión.
Por eso, con los ángeles y la multitud de los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:

Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO DE SANCTIS PASTORIBUS
De praesentia sanctorum Pastorum in Ecclesia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia sic tríbuis Ecclésiam tuam sancti N. festivitáte gaudére, ut eam exémplo piae conversatiónis corróbores, verbo praedicatiónis erúdias, gratáque tibi supplicatióne tueáris.
Et ídeo, cum Angelórum atque Sanctórum turba, hymnum laudis tibi cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de la comunión Jn 15, 16
No sois vosotros los que me habéis elegido, dice el Señor, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto y vuestro fruto permanezca.
O bien: Cf. Lc 12, 36-37
Bienaventurado aquel criado, a quien el Señor, cuando venga y llame a la puerta, lo encuentre en vela.
Antiphona ad communionem Cf. Jn 15, 16
Non vos me elegístis, dicit Dóminus; sed ego elégi vos, et pósui vos ut eátis et fructum afferátis, et fructus vester máneat.
Vel: Cf. Lc 12, 36-37
Beátus ille servus, quem, cum vénerit dóminus eius, et pulsáverit iánuam, invénerit vigilántem
Oración después de la comunión
Reanimados por estos sacramentos te rogamos, Señor, humildemente que, a ejemplo de san N., nos esforcemos en dar testimonio de aquella misma fe que él profesó en su vida y en llevar a la práctica todas sus enseñanzas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Refécti sacris mystériis, Dómine, humíliter deprecámur, ut, beáti N. exémplo, studeámus confitéri quod crédidit, et ópere exercére quod dócuit. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 14 de enero

1. Conmemoración de san Potito, mártir, que, después de ser atormentado en la ciudad de Sárdica, en la antigua provincia romana de Dacia (hoy Rumanía), alcanzó finalmente el martirio al ser ejecutado por la espada (s. inc.)
2. En Antioquía de Siria (hoy Turquía), san Glicerio, diácono y mártir (s. inc.)
3. En la ciudad de Nola, en la Campania (hoy Italia), san Félix, presbítero, el cual, según cuenta san Paulino, mientras arreciaba la persecución fue encarcelado y sometido a crueles sevicias. Restablecida la paz, pudo volver entre los suyos y vivió en la pobreza hasta una venerable ancianidad, como invicto confesor de la fe (s. III/IV).
4. Conmemoración de los santos monjes que en Raití y en el monte Sinaí (hoy Egipto) fueron martirizados por su fe en Cristo (c. s. IV).
5. En la región de los iberos, al otro lado del Ponto Euxinio (actual Georgia, junto al mar Negro), santa Nino, que siendo cristiana fue llevada a aquel país, donde, por su vida santa, suscitó la reverencia y admiración de todos, hasta el punto de que la misma reina, a quien curó uno de sus hijos con sus oraciones, el rey y todo el pueblo abrazaron la fe cristiana (s. IV).
6*. En la región de Gévaudan (hoy Francia), san Fermín, obispo (s. V).
7*. En Arvernia (hoy Clermont-Ferrand), en Aquitania (hoy Francia), san Eufrasio, obispo, del que san Gregorio de Tours alaba la hospitalidad (515/516)
8. En Milán, en la región de Liguria (hoy Italia), sepultura de san Dacio, obispo, que en la controversia de los “Tres Capítulos” defendió la sentencia del papa Vigil, al cual acompañó a Constantinopla, donde murió (552).
9*. En la ciudad de Écija, en la provincia romana de Bética (hoy España), san Fulgencio, obispo, hermano de los santos Leandro, Isidoro y Florentina. Su hermano Isidoro le dedicó su tratado De los oficios eclesiásticos (c. 632).
10*. En Tagliacozzio, en el Abruzo (hoy Italia), beato Odón de Novara, presbítero de la Orden de los Cartujos (c. 1200).
11*. En la ciudad de Udine, en la región de Venecia (hoy Italia), beato Odorico de Pordenone Mattiuzzi, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, que viajó por las regiones de los tártaros, de los indios y de los chinos hasta la principal ciudad de China llamada Kambalik. En todas esas regiones convirtió a muchos a la fe de Cristo con su predicación del Evangelio (1331).
12*. En Batavia, lugar de Suriname (Guayana Holandesa), beato Pedro Donders, presbítero de la Congregación del Santísimo Redentor, que se entregó con caridad desbordante a atender tanto los cuerpos como las almas de los leprosos (1887).