sábado, 3 de diciembre de 2016

Sábado 7 enero 2017, Sábado de la II semana de Navidad o san Raimundo de Peñafort, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

Beato Pablo VI. Carta Apostólica en forma de Motu proprio "Ministeria Quaedam"

VI. El Acólito queda instituido para ayudar al diácono y prestar su servicio al sacerdote. Es propio de él cuidar el servicio del altar, asistir al diácono y al sacerdote en las funciones litúrgicas, principalmente en la celebración de la Misa; además distribuir, como ministro extraordinario, la Sagrada Comunión cuando faltan los ministros de que habla el c. 845 del C. I. C. o están imposibilitados por enfermedad, avanzada edad o ministerio pastoral, o también cuando el número de fieles que se acerca a la Sagrada Mesa es tan elevado que se alargaría demasiado la Misa. En las mismas circunstancias especiales se le podrá encargar que exponga públicamente a la adoración de los fieles el Sacramento de la Sagrada Eucaristía y hacer después la reserva; pero no que bendiga al pueblo. Podrá también -cuando sea necesario- cuidar de la instrucción de los demás fieles, que por encargo temporal ayudan al sacerdote o al diácono en los actos litúrgicos llevando el misal, la cruz, las velas, etc., o realizando otras funciones semejantes. Todas estas funciones las ejercerá más dignamente participando con piedad cada día más ardiente en la Sagrada Eucaristía, alimentándose de ella y adquiriendo un más profundo conocimiento de la misma.

El Acólito, destinado de modo particular al servicio del altar, aprenda todo aquello que pertenece al culto público divino y trate de captar su sentido íntimo y espiritual; de forma que se ofrezca diariamente a sí mismo a Dios, siendo para todos un ejemplo de seriedad y devoción en el templo sagrado y además, con sincero amor, se sienta cercano al Cuerpo Místico de Cristo o Pueblo de Dios, especialmente a los necesitados y enfermos.

VII. La institución de Lector y de Acólito, según la venerable tradición de la Iglesia, se reserva a los varones.

VIII. Para que alguien pueda ser admitido a estos ministerios se requiere:

a) petición libremente escrita y firmada por el aspirante, que ha de ser presentada al Ordinario (al Obispo y, en los Institutos clericales de perfección, al Superior Mayor) a quien corresponde la aceptación;

b) edad conveniente y dotes peculiares, que deben ser determinadas por la Conferencia Episcopal;

c) firme voluntad de servir fielmente a Dios y al pueblo cristiano.

CALENDARIO

7 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SÁBADO DE LA II SEMANA DE NAVIDAD o SAN RAIMUNDO DE PEÑAFORT, presbítero, m. libre

Misa
de sábado o de la memoria (blanco).
MISAL: para la feria: ants. y oracs. props. / para la memoria: 1ª orac. prop. y el resto de la feria o del común de pastores (para un pastor); Pf. Epif. o Nav. o de la memoria.
LECC.: vol. II.
- 1 Jn 3, 22-4, 6. Examinad si los espíritus vienen de Dios.
- Sal 2. R. Te daré en herencia las naciones.
- Mt 4, 12-17. 23-25. Está cerca el reino de los cielos.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de sábado-7 de enero o de la memoria.

Martirologio: elog. prop. de la fiesta del Bautismo del Señor, pág. 43 y elogs. del 8 de enero, pág. 99.
CALENDARIOS: Cataluña y Dominicos: San Raimundo de Peñafort, presbítero (MO).
Segorbe, Sevilla y Trinitarios: San Juan de Ribera, obispo (MO).
Paúles e Hijas de la Caridad: Beata Lindalva Justo de Oliveira, virgen y mártir (ML).

7 SÁBADO. Después de la hora nona:
Misa
vespertina de la fiesta del Bautismo del Señor (blanco).
Liturgia de las Horas: I Vísp. de la fiesta. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

FERIAS DEL TIEMPO DE NAVIDAD
Desde el 2 de enero, hasta el sábado anterior a la fiesta del Bautismo del Señor.
Sábado.
IN FERIIS TEMPORIS NATIVITATIS
a die 2 ianuarii usque ad sabbatum ante festum Baptismatis Domini.
Sabbato.
Antífona de entrada Gal 4, 4-5
Envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, para que recibiéramos la adopción filial.
Antiphona ad introitum Ga 4, 4-5
Misit Deus Fílium suum, factum ex mulíere, ut adoptiónem filiórum reciperémus.
Oración colecta
Después de la solemnidad de Epifanía
Dios todopoderoso y eterno, que por tu Unigénito nos hiciste para ti nuevas criaturas, concédenos, por tu gracia, ser semejantes a aquel, en quien nuestra naturaleza está unida a la tuya. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Post sollemnitatem Epiphaniae
Omnípotens sempitérne Deus, qui per Unigénitum tuum novam creatúram nos tibi esse fecísti, praesta, quaesumus, ut per grátiam tuam in illíus inveniámur forma, in quo tecum est nostra substántia. Qui tecum.

O bien en la memoria:
Elogio del martirologio
San Raimundo de Peñafort, presbítero de la Orden de Predicadores, eximio maestro en derecho canónico, que escribió de modo muy acertado sobre el sacramento de la Penitencia. Elegido maestro general de la Orden, preparó la redacción de las nuevas Constituciones y, tras llegar a edad muy avanzada, se durmió en el Señor en la ciudad de Barcelona, en España. (1275)

Oración colecta propia. El resto de la feria de Navidad.

7 de enero
San Raimundo de Peñafort, presbítero
Die 7 ianuarii
S. Raimundi de Penyafort, presbyteri
Oración colecta
Oh Dios, que diste a san Raimundo de Peñafort una entrañable misericordia para con los cautivos y los pecadores; concédenos por su intercesión que, rotas las cadenas del pecado, nos sintamos libres para cumplir tu divina voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátum Raimúndum presbyterum insígnis in peccatóres et in captívos misericórdiae virtúte decorásti, eius nobis intercessióne concéde, ut, a peccáti servitúte solúti, quae tibi sunt plácita líberis méntibus exsequámur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del 7 de enero, feria de Navidad, después de Epifanía (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA 1 Jn 3, 22-4, 6
Examinad si los espíritus vienen de Dios

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan.

Queridos hermanos:
Cuanto pidamos lo recibimos de él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada.
Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo, Jesucristo, y que nos amemos unos a otros, tal como nos lo mandó. Quien guarda sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él; en esto conocemos que permanece en nosotros: por el Espíritu que nos dio.
Queridos míos: no os fiéis de cualquier espíritu, sino examinad si los espíritus vienen de Dios, pues muchos falsos profetas han salido al mundo.
En esto podréis conocer el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa a Jesucristo venido en carne es de Dios; y todo espíritu que no confiesa a Jesús no es de Dios: es del Anticristo. El cual habéis oído que iba a venir; pues bien, ya está en el mundo.
Vosotros, hijos míos, sois de Dios y lo habéis vencido. Pues el que está en vosotros es más que el que está en el mundo Ellos son del mundo; por eso hablan según el mundo y el mundo los escucha. Nosotros somos de Dios.
Quien conoce a Dios nos escucha, quien no es de Dios no nos escucha.
En esto conocemos el Espíritu de la verdad y el espíritu del error.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 2, 7-8. 10-12a (R.: 8b)
R.
Te daré en herencia las naciones. Dabo tibi gentes hereditátem tuam.

V. Voy a proclamar el decreto del Señor;
él me ha dicho: «Tú eres mi Hijo:
yo te he engendrado hoy.
Pídemelo:
te daré en herencia las naciones;
en posesión, los confines de la tierra». R.
Te daré en herencia las naciones. Dabo tibi gentes hereditátem tuam.

V. Y ahora, reyes, sed sensatos;
escarmentad, los que regís la tierra:
servid al Señor con temor,
rendidle homenaje temblando. R.
Te daré en herencia las naciones. Dabo tibi gentes hereditátem tuam.

Aleluya Mt 4, 23
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Jesús proclamaba el evangelio del reino, y curaba toda dolencia del pueblo. R. Prædicábat Iesus Evangélium regni, et sanábat omnem infirmitátem in pópulo.

EVANGELIO Mt 4, 12-17. 23-25
Está cerca el reino de los cielos

Lectura del santo Evangelio según San Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retiró a Galilea.
Dejando Nazaret se estableció en Cafarnaún, junto al mar, en el territorio de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías:
«Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí,
camino del mar, al otro lado del Jordán,
Galilea de los gentiles.
El pueblo que habitaba en tinieblas
vio una luz grande;
a los que habitaban en tierra y sombras de muerte,
una luz les brilló».
Desde entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:
«Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos».
Jesús recorría toda Galilea enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
Su fama se extendió por toda Siria y le traían todos los enfermos aquejados de toda clase de enfermedades y dolores, endemoniados, lunáticos y paralíticos. Y él los curó.
Y lo seguían multitudes venidas de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y Transjordania.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Ángelus 29 de enero de 2008
La "buena nueva" que Jesús proclama se resume en estas palabras: "El reino de Dios -o reino de los cielos- está cerca" (Mt 4, 17; Mc 1, 15). ¿Qué significa esta expresión? Ciertamente, no indica un reino terreno, delimitado en el espacio y en el tiempo; anuncia que Dios es quien reina, que Dios es el Señor, y que su señorío está presente, es actual, se está realizando.
Por tanto, la novedad del mensaje de Cristo es que en él Dios se ha hecho cercano, que ya reina en medio de nosotros, como lo demuestran los milagros y las curaciones que realiza. 

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo de Navidad después de Epifanía I
66. Oremos, hermanos, a Dios Padre todopoderoso, que ha manifestado a los pueblos su poder, a las naciones su salvación y a nosotros la radiante luz de su nacimiento.
- Para que la santa Iglesia de Dios alcance la tan deseada unidad, reciba con abundancia los frutos del Espíritu y, llena de gozo, paz y amor, revele a todos los hombres la salvación de Dios. Roguemos al Señor.
- Para que los hombres de todas las religiones y de todos los pueblos lleguen a conocer a Cristo y encuentren la plenitud de la verdad en él. Roguemos al Señor.
- Para que Cristo, que ha venido a salvarnos a todos, dé la salud a los enfermos, consuelo a los que lloran, justicia y libertad a los oprimidos y perdón a los pecadores. Roguemos al Señor.
- Para que el Señor, con su manifestación, nos confirme en la verdad, nos revele lo que ignoramos, afiance lo que conocemos y supla los que nos falta. Roguemos al Señor.
Dios todopoderoso y eterno: humildemente te pedimos que escuches nuestras oraciones para que tu luz radiante habite siempre en nosotros y se manifieste también a todos los hombres. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Oh, Dios, autor de la piedad sincera y de la paz, te pedimos que con esta ofrenda veneremos dignamente tu grandeza y nuestra unión se haga más fuerte por la participación en este sagrado misterio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Deus, auctor sincérae devotiónis et pacis, da, quaesumus, ut et maiestátem tuam conveniénter hoc múnere venerémur, et sacri participatióne mystérii fidéliter sénsibus uniámur. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARÍSTICA IV.
Antífona de comunión Jn 1, 16
De su plenitud hemos recibido gracia tras gracia.
Antiphona ad communionem Jn 1, 16
De plenitúdine eius nos omnes accépimus, et grátiam pro grátia.
Oración después de la comunión
Que tu pueblo, Señor, dirigido por tu abundante ayuda, reciba los auxilios presentes y futuros de tu amor, para que, sostenido por el consuelo necesario de las cosas temporales, aspire con más confianza a los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Divérsis plebs tua, Dómine, gubernáta subsídiis, et praeséntia pietátis tuae remédia cápiat et futúra, ut, transeúntium rerum necessária consolatióne fovénte, fiduciálius ad aetérna conténdat. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogio propio de la fiesta del Bautismo del Señor.
F
iesta del Bautismo de Nuestro Señor Jesucristo, en el que maravillosamente es proclamado como Hijo amado de Dios, las aguas son santificadas, el hombre es purificado y se alegra toda la tierra.
Elogios del día 8 de enero
1. En la ciudad de Hierápolis, en Frigia (hoy Turquía), san Apolinar, varón eximio por su doctrina y santidad, que vivió en tiempo del emperador Marco Aurelio (s. II).
2. En la provincia romana de Lybia (hoy Libia), santos mártires Teófilo, diácono, y Eladio, que, después de ser torturados con cascos puntiagudos, fueron quemados vivos (s. III).
3. En Beauvais, ciudad de la Galia Bélgica (hoy Francia), santos Luciano, Maximiano y Juliano, mártires (c. 290).
4. En la ciudad de Metz, también en la Galia Bélgica (hoy Francia), san Paciente, obispo (s. IV).
5. En la antigua provincia romana de Nórico (hoy Alemania), en las riberas del Danubio, san Severino, presbítero y monje, que llegado a esta región después de la muerte de Atila, príncipe de los hunos, defendió a los pueblos inermes, aplacó a los violentos, convirtió a los infieles, fundó monasterios e impartió instrucción religiosa a los que la necesitaban (c. 482).
6. En la ciudad de Pavía, en la Liguria (hoy Italia), san Máximo, obispo (c. 514).
7*. En el monasterio de Choziba, en Palestina, san Jorge, monje y eremita, que pasaba toda la semana recluido en su celda, pero el domingo oraba con los hermanos y departía con ellos sobre temas espirituales (c. 614).
8*. En la región de Aberdeen, en Escocia, san Natalán, obispo, insigne por su caridad hacia los pobres (c. 678).
9. En Ratisbona, ciudad de Baviera (hoy Alemania), san Erhardo, oriundo de Escocia, que, deseoso de anunciar el Evangelio, llegó a aquella región y ejerció la función episcopal (707).
10*. En Moorsel, en la región de Brabante (hoy Bélgica), santa Gúdula, virgen, que desde su casa se dedicó enteramente a practicar la caridad y la oración (c. 712).
11*. En la ciudad de Cashel, en Irlanda, san Alberto, obispo, de origen inglés, que peregrinó durante largo tiempo (c. s. VIII).
12. En la ciudad de Venecia (hoy Italia), san Lorenzo Giustiniani, obispo, que ilustró a esta Iglesia con su doctrina de sabiduría eterna (1456).
13*. En Newcastle upon Tyne, en Inglaterra, beato Eduardo Waterson, presbítero y mártir, el cual, condenado a muerte por haber entrado en el país como sacerdote, fue ahorcado en tiempo de la reina Isabel I (1593).