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miércoles, 21 de diciembre de 2016

Miércoles 25 enero 2017, Conversión de san Pablo, apóstol, fiesta.

SOBRE LITURGIA

Beato Pablo VI. Carta Apostólica "Ad Pascendum" 15 de agosto de 1972

Puesto que la incorporación al estado clerical se difiere hasta el diaconado, no tiene ya lugar el rito de la primera tonsura, por medio del cual, anteriormente, el laico se convertía en clérigo. Sin embargo se establece un nuevo rito, con el cual el que aspira al diaconado o al presbiterado manifiesta públicamente su voluntad de ofrecerse a Dios y a la Iglesia para ejercer el sagrado Orden; la Iglesia, por su parte, al recibir este ofrecimiento, lo elige y lo llama para que se prepare a recibir el Orden sagrado, y de este modo sea admitido regularmente entre los candidatos al diaconado o al presbiterado.

En concreto conviene que los Ministerios de lector y de acólito sean confiados a aquellos que, como candidatos al orden del diaconado o del presbiterado, desean consagrarse de manera especial a Dios y a la Iglesia. En efecto, la Iglesia precisamente porque "nunca ha cesado de tomar y repartir a sus fieles el pan de vida que ofrece la mesa de la Palabra de Dios y del Cuerpo de Cristo" (24), considera muy oportuno que los candidatos a las Ordenes sagradas, tanto con el estudio como con el ejercicio gradual del ministerio de la Palabra y del Altar, conozcan y mediten, a través de un íntimo y constante contacto, este doble aspecto de la función sacerdotal. De esta manera resplandecerá con mayor eficacia la autenticidad de su ministerio. Así, de hecho, los candidatos se acercarán a las Órdenes sagradas plenamente conscientes de su vocación, llenos de fervor, decididos a servir al Señor, perseverantes en la oración y generosos en ayudar en las necesidades de los santos (25).

Por tanto, habiendo ponderado todos los aspectos de la cuestión, después de haber pedido el voto de los peritos, de haber consultado a las Conferencias episcopales y teniendo en cuenta sus opiniones, y asimismo después de haber oído el parecer de nuestros venerables hermanos miembros de las sagradas Congregaciones competentes, en virtud de nuestra Autoridad apostólica establecemos las siguientes normas, derogando, si es necesario y en cuanto lo sea, las prescripciones del Código de Derecho canónico hasta ahora vigente, y las promulgamos con esta Carta.

24 Dei Verbum, n. 21: AAS 58 (1966) p. 827.
25 Cf. Rom. 12, 11-13


CALENDARIO

25 MIÉRCOLES. CONVERSIÓN DE SAN PABLO, apóstol, fiesta


Fiesta de la Conversión de san Pablo, apóstol. Viajando hacia Damasco, en la actual Siria, cuando aún maquinaba amenazas de muerte contra los discípulos del Señor, el mismo Jesús glorioso se le reveló en el camino y lo eligió para que, lleno del Espíritu Santo, anunciase el Evangelio de la salvación a los gentiles. Sufrió muchas dificultades a causa del nombre de Cristo (elog. del Martirologio Romano).

Misa de la fiesta (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Pf. I Apóstoles.
LECC.: vol. IV.
- Hch 22, 3-16. Levántate, recibe el bautismo y lava tus pecados invocando el nombre de Jesús.
o bien: Hch 9, 1-22. Allí se te dirá lo que tienes que hacer.
- Sal 116. R. Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.
- Mc 16, 15-18. Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.

* Finaliza el Octavario de oración por la unidad de los cristianos.
* Hoy no se permiten las Misas de difuntos, excepto la exequial.

Liturgia de las Horas: oficio de la fiesta. Te Deum.

Martirologio: elogs. del 26 de enero, pág. 129.
CALENDARIOS: Tarragona, Sevilla, en la ciudad de Écija, y HH. Angélicas de san Pablo: (S).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Fiesta de la Conversión de san Pablo, apóstol. Viajando hacia Damasco, en la actual Siria, cuando aún maquinaba amenazas de muerte contra los discípulos del Señor, el mismo Jesús glorioso se le reveló en el camino y lo eligió para que, lleno del Espíritu Santo, anunciase el Evangelio de la salvación a los gentiles. Sufrió muchas dificultades a causa del nombre de Cristo. (c. 67)

25 de enero
LA CONVERSIÓN DEL APÓSTOL SAN PABLO
Fiesta
Die 25 ianuarii
IN CONVERSIONE S. PAULI, APOSTOLI
Festum
Antífona de entrada 2 Tm 1, 12; 4, 8
Sé de quién me he fiado y estoy firmemente persuadido de que el juez justo tiene poder para velar hasta aquel día por el depósito que se me confió.
Antiphona ad introitum 2Tm 1,12. 4,8
Scio cui crédidi, et certus sum quia potens est depósitum meum serváre in illum diem, iustus iudex.
Se dice Gloria Dicitur Gloria in excélsis.
Oración colecta
Oh, Dios, que has instruido al mundo entero con la predicación de san Pablo, apóstol, concede a cuantos celebramos hoy su conversión, avanzar hacia ti, siguiendo su ejemplo, y ser en el mundo testigos de tu verdad. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui univérsum mundum beáti Pauli apóstoli praedicatióne docuísti, da nobis, quaesumus, ut, cuius conversiónem hódie celebrámus, per eius ad te exémpla gradiéntes, tuae simus mundo testes veritátis. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas de la fiesta de la Conversión de San Pablo

PRIMERA LECTURA Hch 22, 3-16
Levántate, recibe el bautismo que, por la invocación del nombre de Jesús, lavará tus pecados

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles.

En aquellos días, dijo Pablo al pueblo:
«Yo soy judío, nací en Tarso de Cilicia, pero me crié en esta ciudad; fui alumno de Gamaliel y aprendí hasta el último detalle de la ley de nuestros padres; he servido a Dios con tanto fervor como vosotros mostráis ahora. Yo perseguí a muerte este nuevo camino, metiendo en la cárcel, encadenados, a hombres y mujeres; y son testigos de esto el mismo sumo sacerdote y todos los ancianos. Ellos me dieron cartas para los hermanos de Damasco, y fui allí para traerme presos a Jerusalén a los que encontrase, para que los castigaran.
Pero en el viaje, cerca ya de Damasco, hacia mediodía, de repente una gran luz del cielo me envolvió con su resplandor, caí por tierra y oí una voz que me decía:
"Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?"
Yo pregunté:
"¿Quién eres, Señor?"
Me respondió:
"Yo soy Jesús Nazareno, a quien tú persigues."
Mis compañeros vieron el resplandor, pero no comprendieron lo que decía la voz.
Yo pregunté:
"¿Qué debo hacer, Señor?"
El Señor me respondió:
'Levántate, sigue hasta Damasco, y allí te dirán lo que tienes que hacer. "
Como yo no veía, cegado por el resplandor de aquella luz, mis compañeros me llevaron de la mano a Damasco.
Un cierto Ananías, devoto de la Ley, recomendado por todos los judíos de la ciudad, vino a verme, se puso a mi lado y me dijo:
"Saulo, hermano, recobra la vista."
Inmediatamente recobré la vista y lo vi.
Él me dijo:
"El Dios de nuestros padres te ha elegido para que conozcas su voluntad, para que vieras al Justo y oyeras su voz, porque vas a ser su testigo ante todos los hombres, de lo que has visto y oído. Ahora, no pierdas tiempo; levántate, recibe el bautismo que, por la invocación de su nombre, lavará tus pecados."»

O bien:
PRIMERA LECTURA Hch 9, 1-22
Te dirán lo que tienes que hacer
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles

En aquellos días, Saulo seguía echando amenazas de muerte contra los discípulos del Señor. Fue a ver al sumo sacerdote y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, autorizándolo a traerse presos a Jerusalén a todos los que seguían el nuevo camino, hombres y mujeres.
En el viaje, cerca ya de Damasco, de repente, una luz celeste lo envolvió con su resplandor. Cayó a tierra y oyó una voz que le decía:
–«Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?»
Preguntó él:
–«¿Quién eres, Señor?»
Respondió la voz:
–«Soy Jesús, a quien tú persigues. Levántate, entra en la ciudad, y allí te dirán lo que tienes que hacer.»
Sus compañeros de viaje se quedaron mudos de estupor, porque oían la voz, pero no veían a nadie. Saulo se levantó del suelo y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía. Lo llevaron de la mano hasta Damasco. Allí estuvo tres días ciego, sin comer ni beber.
Había en Damasco un discípulo, que se llamaba Ananías. El Señor lo llamó en una visión:
–«Ananías.»
Respondió él:
–«Aquí estoy, Señor.»
El Señor le dijo:
–«Ve a la calle Mayor, a casa de Judas, y pregunta por un tal Saulo de Tarso. Está orando, y ha visto a un cierto Ananías que entra y le impone las manos para que recobre la vista.»
Ananías contestó:
–«Señor, he oído a muchos hablar de ese individuo y del daño que ha hecho a tus santos en Jerusalén. Además, trae autorización de los sumos sacerdotes para llevarse presos a todos los que invocan tu nombre.»
El Señor le dijo:
–«Anda, ve; que ese hombre es un instrumento elegido por mí para dar a conocer mi nombre a pueblos y reyes, y a los israelitas. Yo le enseñaré lo que tiene que sufrir por mi nombre.»
Salió Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y dijo:
–«Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció cuando venías por el camino, me ha enviado para que recobres la vista y te llenes de Espíritu Santo.»
Inmediatamente se le cayeron de los ojos una especie de escamas, y recobró la vista. Se levantó, y lo bautizaron. Comió, y le volvieron las fuerzas.
Se quedó unos días con los discípulos de Damasco, y luego se puso a predicar en las sinagogas, afirmando que Jesús es el Hijo de Dios. Los oyentes quedaban pasmados y comentaban:
–«¿No es éste el que se ensañaba en Jerusalén contra los que invocan ese nombre? Y, ¿no había venido aquí precisamente para llevárselos detenidos a los sumos sacerdotes?»
Pero Pablo se crecía y tenía confundidos a los judíos de Damasco, demostrando que Jesús es el Mesías.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 116, 1. 2
R.
Id al mundo entero y proclamad el Evangelio. Eúntes in mundum univŕrsum, praedicáte Evangélium.

V. Alabad al Señor, todas las naciones,
aclamadlo, todos los pueblos. R.
Id al mundo entero y proclamad el Evangelio. Eúntes in mundum univŕrsum, praedicáte Evangélium.

V. Firme es su misericordia con nosotros,
su fidelidad dura por siempre. R.
Id al mundo entero y proclamad el Evangelio. Eúntes in mundum univŕrsum, praedicáte Evangélium.

Aleluya Cf. Jn 15, 16
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Yo os he elegido del mundo, para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure, dice el Señor. R. 
Ego vos elegi de mundo ut eatis et fructum afferatis, et fructus vester maneat, dicit Dóminus

EVANGELIO Mc 16, 15-18
Id al mundo entero y proclamad el Evangelio 

Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo:
«ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación.
El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado.
A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Audiencia general 22 de noviembre de 2006
La adhesión de Pablo a la Iglesia se realizó por una intervención directa de Cristo, quien al revelársele en el camino de Damasco, se identificó con la Iglesia y le hizo comprender que perseguir a la Iglesia era perseguirlo a él, el Señor. En efecto, el Resucitado dijo a Pablo, el perseguidor de la Iglesia: "Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?" (Hch 9, 4). Al perseguir a la Iglesia, perseguía a Cristo. Entonces, Pablo se convirtió, al mismo tiempo, a Cristo y a la Iglesia. Así se comprende por qué la Iglesia estuvo tan presente en el pensamiento, en el corazón y en la actividad de san Pablo.

Oración de los fieles
310. Hermanos: Porque creemos en la Palabra de Dios que nos predicaron los apóstoles, presentemos nuestras súplicas al Padre en favor de todos los hombres.
- Oremos por la Iglesia una, santa y católica: para que en ella todos sus miembros se sientan enviados a proclamar el Evangelio toda la creación. Roguemos al Señor.
Para el último día del Octavario por la unidad de los cristianos
- Oremos por la unidad de los cristianos: para que pronto llegue el día en el que todos cuantos creemos en Cristo podamos compartir el pan y el cáliz de una misma Eucaristía. Roguemos al Señor.
- Oremos por cuantos profesan la fe predicada por san Pablo: para que sean testigos de Cristo ante todos los hombres. Roguemos al Señor.
- Oremos por la paz y la solidaridad universales: para que se acaben las discordias y los enfrentamientos entre los pueblos y reine la armonía de los hijos del mismo Padre. Roguemos al Señor.
- Oremos por los que impiden al la Iglesia cumplir su misión: para que el Señor les revele su luz y les descubra su error. Roguemos al Señor.
- Oremos por todos nosotros: para que seamos instrumentos elegidos para dar a conocer el nombre de Jesús, aunque tengamos que sufrir por él. Roguemos al Señor.
Acoge, padre del cielo, las oraciones de tu pueblo, que celebra la conversión del apóstol san Pablo; te pedimos que sus enseñanzas iluminen siempre a la Iglesia, y a nosotros nos ayude a ser fieles a tu Evangelio. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
AL celebrar estos divinos misterios, te pedimos, Señor, que el Espíritu nos ilumine con aquella luz de la fe que alumbró al apóstol san Pablo para propagar siempre tu gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Illo nos, quaesumus, Dómine, divína tractántes, fídei lúmine Spíritus perfúndat, quo beátum Paulum apóstolum ad glóriae tuae propagatiónem iúgiter collustrávit. Per Christum.
PREFACIO I DE LOS APÓSTOLES
Los Apóstoles, pastores del pueblo de Dios.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque tú, Pastor eterno, no abandonas nunca a tu rebaño, sino que por medio de los santos apóstoles lo proteges y conservas, y quieres que tenga siempre por guías a los mismos pastores a quienes tu Hijo estableció como enviados suyos.
Por eso, con los ángeles y arcángeles, tronos y dominaciones, y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE APOSTOLIS
De Apostolis pastoribus populi Dei
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui gregem tuum, Pastor aetérne, non déseris, sed per beátos Apóstolos contínua protectióne custódis, ut iísdem rectóribus gubernétur, quos Fílii tui vicários eídem contulísti praeésse pastóres.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO, PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de comunión Ga 2, 20
Vivo de la fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí.
Antiphona ad communionem Cf. Ga 2,20
In fide vivo Fílii Dei, qui diléxit me, et trádidit semetípsum pro me.
Oración después de la comunión
Señor Dios nuestro, que los sacramentos recibidos acrecienten en nosotros aquel ardor de la caridad que abrasó al apóstol san Pablo y le impulsó al cuidado de todas las Iglesias. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sacraménta quae súmpsimus, Dómine Deus noster, in nobis fóveant caritátis ardórem, quo beátus apóstolus Paulus veheménter accénsus, ómnium pértulit sollicitúdinem Ecclesiárum. Per Christum.
Se puede decir la fórmula de la bendición solemne de los Apóstoles
El Dios que os ha edificado sobre el cimiento de los apóstoles, por la intercesión gloriosa de san N., apóstol, os llene de sus bendiciones.
R. Amén.
El que os ha enriquecido con la palabra y ejemplo de los apóstoles os conceda su ayuda para que seáis testigos de la verdad ante el mundo.
R. Amén.
Para que así obtengáis la heredad del reino eterno, por la intercesión de los apóstoles, por cuya palabra os mantenéis firmes en la fe.
R. Amén.
Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo + y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.
R. Amén.
Adhiberi potest formula benedictionis sollemnis.
De Apostolis
Deus, qui vos in apostólicis tríbuit consístere fundaméntis, benedícere vobis dignétur beáti Apóstoli N. méritis intercedéntibus gloriósis.
R. Amen.
Et apostólicis praesídiis vos pro cunctis fáciat testes veritátis, qui vos eórum munerári documéntis vóluit et exémplis.
R. Amen.
Ut eórum intercessióne ad aetérnae pátriae hereditátem perveníre possítis, per quorum doctrínam fídei firmitátem possidétis.
R. Amen.
Et benedíctio Dei omnipoténtis, Patris, et Fílii, + et Spíritus Sancti, descéndat super vos et máneat semper.
R. Amen.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 26 de enero
M
emoria de los santos Timoteo y Tito, obispos y discípulos del apóstol san Pablo, que le ayudaron en su ministerio y presidieron las Iglesias de Éfeso y de Creta, respectivamente. Les fueron dirigidas cartas por su maestro que contienen sabias advertencias para los pastores, en vista de la formación de los fieles (s. I).
2. En la ciudad de Hipona, en Numidia (hoy Argelia), san Teógenes, mártir, acerca del cual san Agustín predicó un sermón (c. 257).
3. En Belén, de Judea, dormición de santa Paula, viuda, la cual pertenecía a una noble familia senatorial y, renunciando a todo, distribuyó sus bienes entre los pobres, retirándose con su hija, la beata virgen Eustochio, junto al pesebre del Señor (404).
4*. En Jerusalén, santos Jenofonte y María, con sus hijos Juan y Arcadio, los cuales, renunciando a la dignidad senatorial y a todas las posesiones, abrazaron la vida monástica en la Ciudad Santa con gran devoción (s. VI).
5*. En el monasterio de Cister, en Borgoña (hoy Francia), san Alberico, abad, que, siendo monje en Molesmes, fue uno de los primeros religiosos que fundaron el nuevo monasterio y, habiendo sido elegido abad, dirigió el cenobio sobresaliendo por su celo en procurar la formación de sus monjes, como verdadero amante de la Regla y de los hermanos (1109).
6*. En la ciudad de Nidaros (Trondheim), en Noruega, san Agustín (Eystein) Erlandsön, obispo, que rigió la Iglesia que le había sido encomendada como primer obispo, procurando su crecimiento y defendiéndola ante los príncipes (1188).
7*. En la región de Anjou, en Francia, beata María de la Dive, mártir, que, siendo viuda, fue degollada por su fidelidad a la Iglesia durante la Revolución Francesa (1794).
8*. Cerca de la ciudad de Munich, en Alemania, beato Miguel Kozal, obispo auxiliar de Wloclawek, en Polonia, y mártir, que bajo el régimen nazi, por defender la fe y la libertad de la Iglesia, pasó con gran paciencia tres años en el campo de concentración de Dachau, hasta consumar su martirio (1943).