miércoles, 28 de diciembre de 2016

Miércoles 1 febrero 2017, Misa por los religiosos. Lecturas Miércoles IV semana del Tiempo Ordinario, año impar.

TEXTOS MISA

POR LOS RELIGIOSOS A. PRO RELIGIOSIS A.
Antífona de entrada Sal 36, 3-4
Confía en el Señor y haz el bien: habitarás tu tierra y reposarás en ella en fidelidad; sea el Señor tu delicia, y él te dará lo que pide tu corazón.
Antiphona ad introitum Ps 36, 3-4
Spera in Dómino et fac bonitátem, et inhabitábis terram et pascéris in fide. Delectáre in Dómino, et dabit tibi petitiónes cordis tui.
Oración colecta
Oh, Dios, que inspiras y realizas todo buen propósito, dirige a tus hijos por el camino de la salvación eterna, y haz que cuantos se entregaron a ti, abandonándolo todo, sigan a Cristo, renuncien al mundo y te sirvan a ti y a sus hermanos con espíritu de pobreza y humildad de corazón. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, omnis boni propósiti inspirátor atque perféctor, dírige fámulos tuos in viam salútis aetérnae, et, quos, relíctis ómnibus, tibi se totos devovérunt, fac, ut Christum sequéntes et ea quae sunt saeculi abnegántes, in spíritu paupertátis et cordis humilitáte tibi et frátribus suis fidéliter mínistrent. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la IV semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).


PRIMERA LECTURA Heb 12, 4-7. 11-15
El Señor reprende a los que ama

Lectura de la carta a los Hebreos

Hermanos:
Todavía no habéis llegado a la sangre en vuestra pelea contra el pecado, y habéis olvidado la exhortación paternal que os dieron:
«Hijo mío, no rechaces la corrección del Señor, ni te desanimes por su reprensión;
porque el Señor reprende a los que ama y castiga a sus hijos preferidos».
Soportáis la prueba para vuestra corrección, porque Dios os trata como a hijos, pues ¿qué padre no corrige a sus hijos?
Ninguna corrección resulta agradable, en el momento, sino que duele; pero luego produce fruto apacible de justicia a los ejercitados en ella.
Por eso, fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes, y caminad por una senda llana: así el pie cojo, no se retuerce, sino que se cura.
Buscad la paz con todos y la santificación, sin la cual nadie verá al Señor.
Procurad que nadie se quede sin la gracia de Dios, y que ninguna raíz amarga rebrote y haga daño, contaminando a muchos.


Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 102, 1bc-2. 13-14. 17-18a (R.: cf. 17)
R.
La misericordia del Señor dura siempre, para aquellos que lo temen. Misericórdia Dómini ab ætérno super timéntes eum.

V. Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R.
La misericordia del Señor dura siempre, para aquellos que lo temen. Misericórdia Dómini ab ætérno super timéntes eum.

V. Como un padre siente ternura por sus hijos,
siente el Señor ternura por sus fieles;
porque él conoce nuestra masa,
se acuerda de que somos barro. R.
La misericordia del Señor dura siempre, para aquellos que lo temen. Misericórdia Dómini ab ætérno super timéntes eum.

La misericordia del Señor
dura desde siempre y por siempre,
para aquellos que lo temen;
su justicia pasa de hijos a nietos:
para los que guardan la alianza. R.
La misericordia del Señor dura siempre, para aquellos que lo temen. Misericórdia Dómini ab ætérno super timéntes eum.

Aleluya Jn 10, 27
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Mis ovejas escuchan mi voz -dice el Señor- y yo las conozco, y ellas me siguen. R.
Oves meæ vocem meam áudiunt, dicit Dóminus; et ego cognósco eas, et sequúntur me.

EVANGELIO Mc 6, 1-6
No desprecian a un profeta más que en su tierra
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús se dirigió a su ciudad y lo seguían sus discípulos.
Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada:
«¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada? ¿Y esos milagros que realizan sus manos? ¿No es este el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?».
Y se escandalizaban a cuenta de él.
Les decía:
«No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa».
No pudo hacer allí ningún milagro, solo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se admiraba de su falta de fe.
Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Ángelus, 8-julio-2012
El evangelista escribe que Jesús "se admiraba de su falta de fe" (Mc 6, 6). Al estupor de sus conciudadanos, que se escandalizan, corresponde el asombro de Jesús. También él, en cierto sentido, se escandaliza. Aunque sabe que ningún profeta es bien recibido en su patria, sin embargo la cerrazón de corazón de su gente le resulta oscura, impenetrable: ¿Cómo es posible que no reconozcan la luz de la Verdad? ¿Por qué no se abren a la bondad de Dios, que quiso compartir nuestra humanidad? De hecho, el hombre Jesús de Nazaret es la transparencia de Dios, en él Dios habita plenamente. Y mientras nosotros siempre buscamos otros signos, otros prodigios, no nos damos cuenta de que el verdadero Signo es él, Dios hecho carne; él es el milagro más grande del universo: todo el amor de Dios contenido en un corazón humano, en el rostro de un hombre.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XVIII
306. Oremos a Dios Padre.
- Por el Papa, los obispos y los presbíteros. Roguemos al Señor.
- Por los gobernantes, los jueces y los legisladores. Roguemos al Señor.
- Por todos los que se encuentran en cualquier necesidad. Roguemos al Señor.
- Por nuestra comunidad (parroquia), por nosotros mismos. Roguemos al Señor.
Atiende a nuestras peticiones y concédenos los dones de tu bondad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, por estos dones santos que te ofrecemos, santifica a tus hijos, a los que has congregado en tu nombre, para que cumpliendo fielmente sus votos puedan servirte con sincero corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Sanctífica, quaesumus, Dómine, per haec sancta quae tibi offérimus, fámulos tuos, quos in nómine tuo congregásti, ut, fidéliter vota sua tibi reddéntes, maiestáti tuae sincéro corde desérviant. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA D 2. PREX EUCHARISTICA PRO VARIIS NECESSITATIBUS II.
Antífona de la comunión Cf. 1 Re 19, 7
El ángel del Señor dijo a Elías: «Levántate y come, pues el camino es largo».
O bien: Ap 22, 17. 20
El Espíritu y la esposa dicen: «Ven. Amén. Ven, Señor Jesús».
Antiphona ad communionem 1 Re 19, 7
Angelus Dómini dixit Elíae: Surge, cómede; grandis enim tibi restat via.
Vel: Ap 22, 17. 20
Spíritus et sponsa dicunt: Veni. Amen. Veni, Dómine Iesu.
Oración después de la comunión
Concede, Señor, a tus siervos, unidos en tu amor y partícipes de un mismo pan, animarse mutuamente unos a otros en la práctica de la caridad y de las buenas obras, para que puedan presentarse en todas partes como verdaderos testigos de Cristo por su conducta santa. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Post communionem
Servos tuos, Dómine, in amóre tuo congregátos et de uno pane participántes, da unánimes consideráre ínvicem in provocatiónem caritátis et bonórum óperum, ut eórum sancta conversatióne Christi testes veri ubíque exhibeántur. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.