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miércoles, 28 de diciembre de 2016

Miércoles 1 febrero 2017, Por los religiosos, misa "ad diversa".

SOBRE LITURGIA

CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO (25 ENERO 1983)
LIBRO IV


840 Los sacramentos del Nuevo Testamento, instituidos por Cristo Nuestro Señor y encomendados a la Iglesia, en cuanto que son acciones de Cristo y de la Iglesia, son signos y medios con los que se expresa y fortalece la fe, se rinde culto a Dios y se realiza la santificación de los hombres, y por tanto contribuyen en gran medida a crear, corroborar y manifestar la comunión eclesiástica; por esta razón, tanto los sagrados ministros como los demás fieles deben comportarse con grandísima veneración y con la debida diligencia al celebrarlos.

841 Puesto que los sacramentos son los mismos para toda la Iglesia y pertenecen al depósito divino, corresponde exclusivamente a la autoridad suprema de la Iglesia aprobar o definir lo que se requiere para su validez, y a ella misma o a otra autoridad competente, de acuerdo con el c. 838 § § 3 y 4, corresponde establecer lo que se refiere a su celebración, administración y recepción lícita, así como también al ritual que debe observarse en su celebración.

842 § 1. Quien no ha recibido el bautismo, no puede ser admitido válidamente a los demás sacramentos.

§ 2. Los sacramentos del bautismo, de la confirmación y de la santísima Eucaristía están tan íntimamente unidos entre sí, que todos son necesarios para la plena iniciación cristiana.

843 § 1. Los ministros sagrados no pueden negar los sacramentos a quienes los pidan de modo oportuno, estén bien dispuestos y no les sea prohibido por el derecho recibirlos.

§ 2 Los pastores de almas y los demás fieles, cada uno según su función eclesiástica, tienen obligación de procurar que quienes piden los sacramentos se preparen para recibirlos con la debida evangelización y formación catequética, atendiendo a las normas dadas por la autoridad eclesiástica competente.

CALENDARIO

FEBRERO 2017
1 MIÉRCOLES DE LA IV SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria


Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-impar.
- Heb 12, 4-7. 11-15. El Señor reprende a los que ama.
- Sal 102. R. La misericordia del Señor dura por siempre, para aquellos que lo temen.
- Mc 6, 1-6. No desprecian a un profeta más que en su tierra.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 2 de febrero, pág. 142.
CALENDARIOS: Granada-ciudad: San Cecilio, obispo y mártir (S). Granada-diócesis: (F).
Ibiza: San Juan Bosco, presbítero (MO-trasladada).
Pamplona y Tudela y O. Cist.: San Raimundo de Fitero, abad (ML).
Carmelitas: Beata Candelaria de san José, virgen (ML).
Paúles e Hijas de la Caridad: Beatas María Ana Vaillot y Otilia Baumgarten, vírgenes y mártires (ML).
Familia salesiana: Conmemoración de todos los difuntos de la Congregación.

TEXTOS MISA

POR LOS RELIGIOSOS A. PRO RELIGIOSIS A.
Antífona de entrada Sal 36, 3-4
Confía en el Señor y haz el bien: habitarás tu tierra y reposarás en ella en fidelidad; sea el Señor tu delicia, y él te dará lo que pide tu corazón.
Antiphona ad introitum Ps 36, 3-4
Spera in Dómino et fac bonitátem, et inhabitábis terram et pascéris in fide. Delectáre in Dómino, et dabit tibi petitiónes cordis tui.
Oración colecta
Oh, Dios, que inspiras y realizas todo buen propósito, dirige a tus hijos por el camino de la salvación eterna, y haz que cuantos se entregaron a ti, abandonándolo todo, sigan a Cristo, renuncien al mundo y te sirvan a ti y a sus hermanos con espíritu de pobreza y humildad de corazón. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, omnis boni propósiti inspirátor atque perféctor, dírige fámulos tuos in viam salútis aetérnae, et, quos, relíctis ómnibus, tibi se totos devovérunt, fac, ut Christum sequéntes et ea quae sunt saeculi abnegántes, in spíritu paupertátis et cordis humilitáte tibi et frátribus suis fidéliter mínistrent. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la IV semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).


PRIMERA LECTURA Heb 12, 4-7. 11-15
El Señor reprende a los que ama

Lectura de la carta a los Hebreos

Hermanos:
Todavía no habéis llegado a la sangre en vuestra pelea contra el pecado, y habéis olvidado la exhortación paternal que os dieron:
«Hijo mío, no rechaces la corrección del Señor, ni te desanimes por su reprensión;
porque el Señor reprende a los que ama y castiga a sus hijos preferidos».
Soportáis la prueba para vuestra corrección, porque Dios os trata como a hijos, pues ¿qué padre no corrige a sus hijos?
Ninguna corrección resulta agradable, en el momento, sino que duele; pero luego produce fruto apacible de justicia a los ejercitados en ella.
Por eso, fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes, y caminad por una senda llana: así el pie cojo, no se retuerce, sino que se cura.
Buscad la paz con todos y la santificación, sin la cual nadie verá al Señor.
Procurad que nadie se quede sin la gracia de Dios, y que ninguna raíz amarga rebrote y haga daño, contaminando a muchos.


Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 102, 1bc-2. 13-14. 17-18a (R.: cf. 17)
R.
La misericordia del Señor dura siempre, para aquellos que lo temen. Misericórdia Dómini ab ætérno super timéntes eum.

V. Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R.
La misericordia del Señor dura siempre, para aquellos que lo temen. Misericórdia Dómini ab ætérno super timéntes eum.

V. Como un padre siente ternura por sus hijos,
siente el Señor ternura por sus fieles;
porque él conoce nuestra masa,
se acuerda de que somos barro. R.
La misericordia del Señor dura siempre, para aquellos que lo temen. Misericórdia Dómini ab ætérno super timéntes eum.

La misericordia del Señor
dura desde siempre y por siempre,
para aquellos que lo temen;
su justicia pasa de hijos a nietos:
para los que guardan la alianza. R.
La misericordia del Señor dura siempre, para aquellos que lo temen. Misericórdia Dómini ab ætérno super timéntes eum.

Aleluya Jn 10, 27
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Mis ovejas escuchan mi voz -dice el Señor- y yo las conozco, y ellas me siguen. R.
Oves meæ vocem meam áudiunt, dicit Dóminus; et ego cognósco eas, et sequúntur me.

EVANGELIO Mc 6, 1-6
No desprecian a un profeta más que en su tierra
Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús se dirigió a su ciudad y lo seguían sus discípulos.
Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada:
«¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada? ¿Y esos milagros que realizan sus manos? ¿No es este el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?».
Y se escandalizaban a cuenta de él.
Les decía:
«No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa».
No pudo hacer allí ningún milagro, solo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se admiraba de su falta de fe.
Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Ángelus, 8-julio-2012
El evangelista escribe que Jesús "se admiraba de su falta de fe" (Mc 6, 6). Al estupor de sus conciudadanos, que se escandalizan, corresponde el asombro de Jesús. También él, en cierto sentido, se escandaliza. Aunque sabe que ningún profeta es bien recibido en su patria, sin embargo la cerrazón de corazón de su gente le resulta oscura, impenetrable: ¿Cómo es posible que no reconozcan la luz de la Verdad? ¿Por qué no se abren a la bondad de Dios, que quiso compartir nuestra humanidad? De hecho, el hombre Jesús de Nazaret es la transparencia de Dios, en él Dios habita plenamente. Y mientras nosotros siempre buscamos otros signos, otros prodigios, no nos damos cuenta de que el verdadero Signo es él, Dios hecho carne; él es el milagro más grande del universo: todo el amor de Dios contenido en un corazón humano, en el rostro de un hombre.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario XVIII
306. Oremos a Dios Padre.
- Por el Papa, los obispos y los presbíteros. Roguemos al Señor.
- Por los gobernantes, los jueces y los legisladores. Roguemos al Señor.
- Por todos los que se encuentran en cualquier necesidad. Roguemos al Señor.
- Por nuestra comunidad (parroquia), por nosotros mismos. Roguemos al Señor.
Atiende a nuestras peticiones y concédenos los dones de tu bondad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, por estos dones santos que te ofrecemos, santifica a tus hijos, a los que has congregado en tu nombre, para que cumpliendo fielmente sus votos puedan servirte con sincero corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Sanctífica, quaesumus, Dómine, per haec sancta quae tibi offérimus, fámulos tuos, quos in nómine tuo congregásti, ut, fidéliter vota sua tibi reddéntes, maiestáti tuae sincéro corde desérviant. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA D 2. PREX EUCHARISTICA PRO VARIIS NECESSITATIBUS II.
Antífona de la comunión Cf. 1 Re 19, 7
El ángel del Señor dijo a Elías: «Levántate y come, pues el camino es largo».
O bien: Ap 22, 17. 20
El Espíritu y la esposa dicen: «Ven. Amén. Ven, Señor Jesús».
Antiphona ad communionem 1 Re 19, 7
Angelus Dómini dixit Elíae: Surge, cómede; grandis enim tibi restat via.
Vel: Ap 22, 17. 20
Spíritus et sponsa dicunt: Veni. Amen. Veni, Dómine Iesu.
Oración después de la comunión
Concede, Señor, a tus siervos, unidos en tu amor y partícipes de un mismo pan, animarse mutuamente unos a otros en la práctica de la caridad y de las buenas obras, para que puedan presentarse en todas partes como verdaderos testigos de Cristo por su conducta santa. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Post communionem
Servos tuos, Dómine, in amóre tuo congregátos et de uno pane participántes, da unánimes consideráre ínvicem in provocatiónem caritátis et bonórum óperum, ut eórum sancta conversatióne Christi testes veri ubíque exhibeántur. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 2 de febrero
F
iesta de la Presentación del Señor, llamada Hypapante por los griegos: Cuarenta días después de Navidad, Jesús fue conducido al Templo por María y José, y lo que podía aparecer como cumplimiento de la ley mosaica era realmente su encuentro con el pueblo creyente y gozoso, manifestándose como luz para alumbrar a las naciones y gloria de su pueblo Israel.
2. En Orleans, en la Galia Lugdunense, san Flósculo, obispo (c. 500).
3. En Canterbury, en Inglaterra, san Lorenzo, obispo, que gobernó esta Iglesia después de san Agustín y la engrandeció al convertir a la fe al rey Edbaldo (619).
4. En Würzburg, en Austrasia, san Burcardo, el cual, oriundo de Inglaterra, fue ordenado por san Bonifacio como primer obispo de esta sede (754).
5*. En Florencia, de la Toscana, beato Simón de Cassia Fidati, presbítero de la Orden de Eremitaños de San Agustín, que con sus palabras y sus escritos condujo a muchos a vivir con más fidelidad la vida cristiana (1348).
6*. En Susa, en el Piamonte, beato Pedro Cambiani de Ruffia, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que por odio a la Iglesia fue asesinado por los herejes en el claustro (1365).
7. En Prato, de la Toscana, santa Catalina de’ Ricci, virgen, de la Tercera Orden Regular de Santo Domingo, que se dedicó de lleno a la restauración de la religión y por su asidua meditación de los misterios de la pasión de Jesucristo, obtuvo experimentarla de alguna manera (1590).
8. En Burdeos, en Francia, santa Juana de Lestonnac, la cual, siendo niña, rechazó la invitación y los esfuerzos de su madre para apartarla de la Iglesia católica y, al quedar viuda y después de educar convenientemente a sus cinco hijos, fundó la Sociedad de las Hijas de Nuestra Señora, a imitación de la Compañía de Jesús, para la educación cristiana de las muchachas (1640).
9*. En Roma, beato Nicolás Saggio de Langobardis, religioso de la Orden de los Mínimos, que ejerció con humildad y santamente el oficio de portero (1709).
10*. En Genezzano, del Lacio, beato Esteban Bellesini, presbítero de la Orden de San Agustín, que permaneció fiel a su congregación durante tiempos difíciles y se dedicó infatigablemente a la educación de la juventud, a la predicación y al trabajo pastoral (1840).
11. En Hanoi, en Tonquín, san Juan Teófano Vénard, presbítero de la Sociedad de Misiones Extranjeras de París y mártir, que tras pasar seis años de trabajos de ministerio en la clandestinidad y en medio de grandes dificultades, aceptó con alegre ánimo, en tiempo del emperador Tu Duc, ser encerrado en una cueva y después degollado (1861).
12*. En Dernach, lugar de la Renania, en Alemania, beata María Catalina Kasper, virgen, que fundó el Instituto de las Pobres Siervas de Jesucristo, para servir al Señor en los pobres (1898).
13*. En Milán, en Italia, beato Andrés Carlos Ferrari, obispo, que trabajó en favor de las tradiciones religiosas de su pueblo y abrió nuevos cauces para dar a conocer en el mundo el amor de Cristo y de la Iglesia (1921).
14*. En Verona, en Italia, beata María Dominica Mantovani, virgen, que junto con el beato José Nascimbeni, presbítero, fundó el Instituto de las Hermanitas de la Sagrada Familia, de la que fue primera superiora, para atender a los pobres, huérfanos y enfermos, llevando una vida humilde por amor a Cristo (1934).