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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

viernes, 18 de noviembre de 2016

Viernes 23 diciembre 2016, 23 de diciembre, Viernes de la IV semana de Adviento.

SOBRE LITURGIA

S. C. Doctrina de la Fe, Instrucción sobre el Bautismo de los niños (20-octubre-1980)

El cometido de las familias y de la comunidad parroquial


32. El esfuerzo pastoral desplegado en ocasión del bautismo de los niños debe insertarse en una acción más amplia, extendida a las familias y a toda la comunidad cristiana.

En esta perspectiva, es importante intensificar la acción pastoral con los novios durante los encuentros de preparación matrimonial y después con los recién casados. Según las circunstancias, se hará una llamada a toda comunidad eclesial, particularmente a los educadores, a las familias, a los movimientos de apostolado familiar, a las congregaciones religiosas y a los institutos seculares. En su ministerio, los sacerdotes dedicarán amplio espacio a este apostolado. En particular recordarán a los padres sus responsabilidades en suscitar y educar la fe de sus hijos. Corresponde en efecto a ellos comenzar la iniciación religiosa del niño, enseñarle a amar a Cristo, como a un amigo íntimo, y en fin formar su conciencia. Esta tarea será tanto más fecunda y fácil en cuanto se apoya en la gracia bautismal presente en el corazón del niño.

33. Como bien indica el Ritual, la comunidad parroquial, y en particular el grupo de cristianos que forman el entorno humano del hogar, deben tener su lugar en esta pastoral del bautismo. En efecto, dado que el Pueblo de Dios, que es la Iglesia, transmite y alimenta la fe recibida de los Apóstoles, le compete interesarse eminentemente en la preparación para el bautismo y en la educación cristiana [44]. Esta intervención activa del Pueblo cristiano, ya puesta en práctica cuando se trata de adultos, sirve para el bautismo de los niños, porque «el Pueblo de Dios que es la Iglesia, representada por la comunidad local, tiene también un papel importante que jugar» [45]. Por lo demás, la comunidad misma sacará normalmente un gran provecho espiritual y apostólico de la ceremonia del bautismo. Finalmente, su acción después de la celebración litúrgica se prolongará en la ayuda aportada por los adultos para la educación de la fe de los jóvenes, tanto por el testimonio de su vida cristiana como por su participación en las diversas actividades catequísticas.

[44] Ibid. De initiatione christiana, Praenotanda generalia, n. 7, p. 9.
[45] Ibid. Praenotanda, n. 4, p. 15.

CALENDARIO

23 VIERNES DE LA IV SEMANA DE ADVIENTO, feria o SAN JUAN DE KETY, presbítero, conmemoración

Misa
de feria-23 de diciembre (morado).
MISAL: para la feria ants. y oracs. props., para la conmem. 1ª orac. prop. y el resto de la feria, Pf. II o IV Adv.
LECC.: vol. II.
- Mal 3, 1-4. 23-24. Os envío al profeta Elías, antes de que venga el Día del Señor.
- Sal 24. R. Levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación.
- Lc 1, 57-66. Nacimiento de Juan Bautista.

Liturgia de las Horas: oficio de feria-23 de diciembre o de la conmemoración (ants. Laud. y Vísp. props.), ant. Mag. «¡Oh, Emmanuel!».

Martirologio: elogs. del 24 de diciembre, pág. 732.

TEXTOS MISA

23 de diciembre. Feria de Adviento.
Die 23 decembris. Feria Adventus.
Antífona de entrada Cf. Is 9, 6; Sal 71, 17
Un niño nos va a nacer y es su nombre: Dios guerrero, él será la bendición de todos los pueblos.
Antiphona ad introitum Cf. Is 9, 6; Ps 71, 17
Nascétur nobis párvulus, et vocábitur Deus, Fortis; in ipso benedicéntur omnes tribus terrae.
Oración colecta
Dios todopoderoso y eterno, al acercarnos a las fiestas de Navidad, te pedimos que tu Hijo, que se encarnó en las entrañas de la Virgen María y quiso vivir entre nosotros, nos haga participes de la abundancia de su misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Omnípotens sempitérne Deus, nativitátem Fílii tui secúndum carnem propinquáre cernéntes, quaesumus, ut nobis indígnis fámulis tuis misericórdiam praestet Verbum, quod ex Vírgine María dignátum est caro fíeri, et in nobis habitáre Iesus Christus, Dóminus noster. Qui tecum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del día 23 de diciembre, feria de Adviento (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Mal 3, 1-4. 23-24
Os envío al profeta Elías, antes de que venga el Día del Señor

Lectura de la profecía de Malaquías.

Esto dice el Señor Dios:
«Voy a enviar a mi mensajero, para que prepare el camino ante mí.
De repente llegará a su santuario el Señor a quien vosotros andáis buscando; y el mensajero de la alianza en quien os regocijáis, mirad que está llegando, dice el Señor del universo.
¿Quién resistirá el día de su llegada? ¿Quién se mantendrá en pie ante su mirada?
Pues es como el fuego de fundidor, como lejía de lavandero. Se sentará como fundidor que refina la plata; refinará a los levitas y los acrisolará como oro y plata, y el Señor recibirá ofrenda y oblación justas.
Entonces agradará al Señor la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en tiempos pasados, como antaño.
Mirad, os envío al profeta Elías, antes de que venga el Día del Señor, día grande y terrible. Él convertirá el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, para que no tenga que venir a castigar y destruir la tierra».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 24, 4-5ab. 8-9. 10 y 14 (R.: Lc 21, 28)
R.
Levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación. Respícite et leváte cápita vestra, quóniam appropínquat redémptio vestra.

V. Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador. R.
Levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación. Respícite et leváte cápita vestra, quóniam appropínquat redémptio vestra.

V. El Señor es bueno y es recto,
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes. R.
Levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación. Respícite et leváte cápita vestra, quóniam appropínquat redémptio vestra.

V. Las sendas del Señor son misericordia y lealtad
para los que guardan su alianza y sus mandatos.
El Señor se confía a los que lo temen,
y les da a conocer su alianza. R.
Levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación. Respícite et leváte cápita vestra, quóniam appropínquat redémptio vestra.

Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Rey de las naciones y Piedra angular de la Iglesia, ven y salva al hombre que formaste del barro de la tierra. Rex géntium et lapis anguláris Ecclésaiæ: veni, et salva hóminem quem de limo formásti.
R.

EVANGELIO Lc 1, 57-66
Nacimiento de Juan Bautista 

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y se alegraban con ella.
A los ocho días vinieron a circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre intervino diciendo:
«¡No! Se va a llamar Juan».
Y le dijeron:
«Ninguno de tus parientes se llama así».
Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre». Y todos se quedaron maravillados.
Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios.
Los vecinos quedaron sobrecogidos, y se comentaban todos estos hechos por toda la montaña de Judea. Y todos los que los oían reflexionaban diciendo:
«Pues ¿qué será este niño?»
Porque la mano del Señor estaba con él.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Juan Crisóstomo, homiliae in Gen., 39
La ley de la circuncisión se dictó primeramente a Abraham, en señal de distinción, para que la descendencia del patriarca se conservase limpia y así pudiese obtener los beneficios prometidos. Pero cuando se consuma lo convenido en un pacto, se quita la señal que se había puesto. Así pues, por Jesucristo, cesando la circuncisión, sucedió el bautismo; mas antes convenía circuncidar a Juan. Por esto se dice: "Y aconteció que al octavo día vinieron". Había dicho el Señor ( Gn 17, 12): El niño de ocho días será circuncidado entre vosotros. Me parece que esta medida de tiempo fue establecida por la divina clemencia por dos razones. Primeramente para que en edad tan tierna se sufra mejor el dolor del corte de la carne; en segundo lugar para que aprendamos de estas operaciones que esto se hacía para señal, pues un tierno niño no puede discernir lo que se hace con él. Después de la circuncisión se imponía un nombre. De donde prosigue: "Y llamaban, ...". Esto se hacía así porque primero se debe tomar el signo de Dios y después el nombre humano. O porque ninguno, si primeramente no renuncia a las cosas de la carne -que es lo que significa la circuncisión-, es digno de que se inscriba su nombre en el libro de la vida.

Oración de los fieles
Ferias de Adviento del 17 al 24 de diciembre V.
35. El Señor está cerca. Llenos de alegría que nos da su venida, elevemos nuestra oración al Padre: por nosotros y por todos los hombres.
- Por la santa Iglesia: para que el Señor la ayude a descubrir y a vivir la novedad de la primera Navidad en la espera de su venida gloriosa. Oremos.
- Por los que buscan un lugar en la vida y en la sociedad: para que cada hombre tenga el derecho y la posibilidad de realizar la propia vocación personal y social. Oremos.
- Por la justicia, la paz y la solidaridad entre los pueblos, por encima de todo egoísmo e interés particular de raza, color, religión o ideología. Oremos.
- Por cuantos participamos en esta celebración eucarística: para que, llenos del Espíritu, como María, vayamos preparando en nosotros y en el mundo los caminos para la venida del Señor. Oremos.
Que tu gracia, Señor, nos disponga y nos acompañe siempre; así, los que anhelamos vivamente la venida de tu Hijo, a su llegada encontraremos auxilio para el tiempo presente y para la vida futura. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Señor, que esta oblación, en la alcanza su plenitud el culto que el hombre puede tributarte, restablezca nuestra amistad contigo; así celebraremos, renovados en gracia el nacimiento de nuestro Redentor. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.
Super oblata
Haec oblátio, qua divíni cultus nobis est índita plenitúdo, sit tibi, Dómine, perfécta placátio, ut nostri Redemptóris exórdia purificátis méntibus celebrémus. Per Christum.
PREFACIO IV DE ADVIENTO
María, nueva Eva
En verdad es justo darte gracias, Señor, Padre santo, todopoderoso y eterno. Te alabamos, te bendecimos y te glorificamos por el misterio de la Virgen Madre. Porque, si del antiguo adversario nos vino la ruina, en el seno virginal de la hija de Sión ha germinado aquel que nos nutre con el pan de los ángeles, y ha brotado para todo el género humano la salvación y la paz. La gracia que Eva nos arrebató nos ha sido devuelta en María. En ella, madre de todos los hombres, la maternidad, redimida del pecado y de la muerte, se abre al don de una vida nueva. Así, donde había crecido el pecado, se ha desbordado tu misericordia en Cristo, nuestro Salvador. Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO II DE ADVENTU
De duplici exspectatione Christi
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quem praedixérunt cunctórum praecónia prophetárum, Virgo Mater ineffábili dilectióne sustínuit, Ioánnes cécinit affutúrum et adésse monstrávit. Qui suae nativitátis mystérium tríbuit nos praeveníre gaudéntes, ut et in oratióne pervígiles et in suis invéniat láudibus exsultántes.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II.
Antífona de comunión Ap 3, 20
Estoy a la puerta llamando: si alguien me oye y me abre, entraré y comeremos juntos.
Antiphona ad communionem Ap 3, 20
Ecce sto ad óstium et pulso: si quis audíerit vocem meam, et aperúerit mihi iánuam, intrábo ad illum, et cenábo cum illo, et ipse mecum.
Oración después de la comunión
A los que has alimentado con el don del cielo, dales tu paz, Señor, para que puedan salir sin temor, con las lámparas encendidas, al encuentro de Cristo que llega. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Post communionem
Caelésti múnere satiátis, Dómine, pacem tuam propitiátus indúlge, ut Fílio tuo dilectíssimo veniénti accénsis lampádibus digni praestolémur occúrsum. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 24 de diciembre

1. Conmemoración de todos los santos antepasados de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán, hijo de Adán, es decir, los padres que agradaron a Dios y fueron hallados justos y murieron en la fe sin haber recibido las promesas, pero viéndolas de lejos y saludándolas, de los cuales nació Cristo según la carne, que es Dios bendito sobre todas las cosas y por todos los siglos.
2. En Burdeos, de Aquitania, san Delfín, obispo, el cual, unido a san Paulino de Nola con una estrecha amistad, trabajó diligentemente para rechazar los errores de Prisciliano (c. 404).
3. En Roma, conmemoración de santa Tarsila, virgen, cuya continua oración, gravedad de vida y singular abstinencia alaba san Gregorio I Magno, su sobrino (c. 593).
4. En Tréveris, de Austrasia, santa Irmina, abadesa del cenobio de Oeren, que, siendo una matrona consagrada a Dios, fundó un pequeño monasterio en su villa de Echternach, lo dotó y lo donó a san Vilibrordo (c. 710).
5. En Cracovia, en Polonia, muerte de san Juan de Kety, cuya memoria se celebra el día anterior (1473).
6*. En Bolonia, de la Emilia, beato Bartolomé María dal Monte, presbítero, que predicó la Palabra de Dios al pueblo cristiano y al clero en muchas regiones de Italia, y fundó para este fin la Pía Obra de las Misiones (1778).
7*. En Comonte, de Bérgamo, en la Lombardía, beata Paula Elisabet (Constancia) Cerioli, la cual, después de enviudar, fundó el Instituto Bergomense de la Sagrada Familia, para la educación de los niños analfabetos y huérfanos (1865).
8. En ‘Annaya, del Líbano, muerte de san Charbel (José) Makhluf, cuya memoria se celebra el veinticuatro de julio (1898).