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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

sábado, 5 de noviembre de 2016

Sábado 10 diciembre 2016, Sábado de la II semana de Adviento o santa Eulalia de Mérida, virgen y mártir, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

S. C. Doctrina de la Fe, Instrucción sobre el Bautismo de los niños (20-octubre-1980)

La enseñanza del Magisterio


6. También los Papas y los Concilios intervinieron a menudo para recordar a los cristianos el deber de hacer bautizar a sus hijos.

Al final del siglo IV, se opone a las doctrinas pelagianas la antigua costumbre de hacer bautizar los niños, igual que los adultos, «para la remisión de los pecados». Como lo habían puesto de relieve Orígenes y San Cipriano, antes que San Agustín [8], tal costumbre confirmaba la fe de la Iglesia en la existencia del pecado original, lo cual, a su vez, hizo aparecer aún más evidente la necesidad del bautismo de los niños. En ese sentido intervinieron los Papas Siricio [9] e Inocencio I [10]; después el Concilio de Cartago del 418 condena «a los que niegan que se deba bautizar a los niños recién salidos del seno materno», y afirma que «en virtud de la regla de fe» de la Iglesia católica sobre el pecado original, «también los más pequeños, que todavía no han podido cometer personalmente ningún pecado, son verdaderamente bautizados para la remisión de los pecados, a fin de que por la regeneración sea purificado en ellos lo que han recibido por la generación». [11]

7. Esta doctrina fue regularmente reafirmada y defendida durante la Edad Media. En particular, el Concilio de Viena, celebrado en 1312, subraya que el efecto del sacramento del bautismo tanto en los niños como en los adultos no es solamente la remisión de los pecados, sino también el don de la gracia y de las virtudes [12]. El Concilio de Florencia, en 1442, censura a quienes pretenden diferir este sacramento, y pide que se confiera «lo más pronto que se pueda » (quam primum commode) el bautismo a los recién nacidos, «mediante el cual son sustraídos al poder del demonio y reciben la adopción de hijos de Dios» [13].

El Concilio de Trento repite la condena del Concilio de Cartago [14] y, apoyándose en las palabras de Jesús a Nicodemo, declara que «después de la promulgación del Evangelio» nadie puede ser justificado «sin el baño del nuevo nacimiento o el deseo de recibirlo» [15]. Entre los errores condenados con anatema, se destaca el de los Anabaptistas, según los cuales era mejor «omitir el bautismo (de los niños) que bautizarlos sin un acto personal de fe, en la sola fe de la Iglesia» [16].

[8] Orígenes, In Leviticum hom. VIII, 3; PG 12, 496, In Lucam hom. XIV, 5; PG 13, 1835; S. Cipriano, Epist. 64, 5; PL 3, 1018, B. Hartel, CSEL, p. 720; S. Agustín, De peccatorum meritis et remissione et de baptismo parvulorum, lib. I, XVII-XIX, 22-24; PL 44, 121-122, De Gratia Christi et de peccato originali, libr. I, XXXII, 35, ibid., 377, De praedestinationes Sanctorum, XIII, 25, ibid., 978, Opus imperfectum contra Iulianum, lib. V, 9; PL 1439.
[9] Epist. «Directa ed decessorem» ad Himerium episc. Tarracon., 10 feb. 385, c. 2, apud Denz-Sch. [= Denzinger-Schönmetzer, Enchiridion symbolorum, definitionum et declarationum de rebus fidei et morum, Herder 1965], n. 184.
[10] Epist. «Inter ceteras Ecclesiae Romanae» ad Sylvanum et ceteros synodi Milevitanae Patres 27 ian. 417, c. 5; Denz-Sch. n. 219.
[11] Can. 2, Mansi, III, 811-814 y IV, 327 A-B, Denz-Sch. n. 223.
[12] Concilio de Viena, Mansi, XXV, 411 C-D, Denz-Sch. n. 903-904.
[13] Concilio de Florencia, sessio XI, C.OE.D., p. 576, 32-577, Denz-Sch. n. 1349.
[14] Sessio V, can. 4, C.OE.D., p. 666, 32; 667, 2; Denz-Sch. n. 1514; cf. Concilio de Cartago del 418, supra, nota 11.
[15] Sessio VI, cap. IV, C.OE.D., p. 672, 18; Denz-Sch. 1524.
[16] Sessio VII, can. 13, C.OE.D., p. 686, 15-19; Denz-Sch. n. 1626.


CALENDARIO

10 SÁBADO. Hasta la hora nona:
SÁBADO DE LA II SEMANA DE ADVIENTO o SANTA EULALIA DE MÉRIDA, virgen y mártir, m. libre


Misa
de sábado (morado) o de la memoria (rojo).
MISAL: para la feria ants. y oracs. props. / para la memoria 1ª orac. prop. y el resto de la feria o del común de mártires (para una virgen mártir) o de vírgenes (para una virgen), Pf. I o III Adv. o de la memoria.
LECC.: vol. II.
- Eclo 48, 1-4. 9-11. Elías volverá de nuevo.
- Sal 79. R. Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve.
- Mt 17, 10-13. Elías ya ha venido, y no lo reconocieron.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de sábado o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 11 de diciembre, pág. 714.
CALENDARIOS: Arzobispado Castrense-Ejército del Aire: Nuestra Señora de Loreto (S). Hijos e Hijas de la Sagrada Familia: (MO).
Asidonia-Jerez y Terrassa: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
Oviedo: Santa Eulalia de Mérida, virgen y mártir (F). Coria-Cáceres y Mérida-Badajoz (MO).
Paúles e Hijas de la Caridad: Beato Marco-Antonio Dorado, presbítero (MO).
Servitas: Beato Jerónimo de la ciudad «Sant’Angelo in Vado», presbítero (ML).

10 SÁBADO. Después de la hora nona:
TERCERA SEMANA DE ADVIENTO 2016
Tercera semana del salterio
Misa
vespertina del III Domingo de Adviento «Gaudete» (morado o rosa).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Sábado de la II Semana de Adviento. Sabbato. Hebdómada II Adventus
Antífona de entrada Sal 79, 4. 2
Ven, Señor, tú que te sientas sobre querubines, que brille tu rostro y nos salve.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 79, 4. 2
Veni, et osténde nobis fáciem tuam, Dómine, qui sedes super Chérubim, et salvi érimus.
Oración colecta
Dios todopoderoso, que amanezca en nuestros corazones el resplandor de tu gloria, Cristo, tu Hijo, para que su venida auyente las tinieblas del pecado y nos manifieste como hijos de la luz. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Oriátur, quaesumus, omnípotens Deus, in córdibus nostris splendor glóriae tuae, ut, omni noctis obscuritáte subláta, fílios nos esse lucis Unigéniti tui maniféstet advéntus. Qui tecum.

O en la memoria: 

Elogio del martirologio
Santa Eulalia, virgen y mártir, que, según se cuenta, en Mérida, población de Lusitania, hoy en España, siendo aún joven no dudó en ofrecer su vida por confesar a Cristo. (304)

Oración colecta propia de España. El resto de la feria de Adviento.

10 de diciembre
Santa Eulalia de Mérida, virgen y mártir.
IV. PRO VIRGINE MARTYRE
Oración colecta
Oh Dios, fuente de todos los bienes, que para llevarnos a la confesión de tu nombre te has servido incluso del martirio de los niños, haz que tu Iglesia, alentada por el ejemplo de santa Eulalia de Mérida, mártir, no tema sufrir por ti y desee ardientemente la gloria del premio eterno. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui nos hodie beatae N. annua commemoratione laetificas, concede propitius, ut eius adiuvemur meritis, cuius castitatis et fortitudinis irradiamur exemplis. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la 2ª semana de Adviento (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Eclo 48, 1-4. 9-11b
Elías volverá de nuevo

Lectura del libro del Eclesiástico.

En aquellos días, surgió el profeta Elías como un fuego, sus palabras quemaban como antorcha.
Él hizo venir sobre ellos hambre, y con su celo los diezmó.
Por la palabra del Señor cerró los cielos y también hizo caer fuego tres veces.
¡Qué glorioso fuiste, Elías, con tus portentos!
¿Quién puede gloriarse de ser como tú?
Fuiste arrebatado en un torbellino ardiente, en un carro de caballos de fuego; tu fuiste designado para reprochar los tiempos futuros, para aplacar la ira antes de que estallara, para reconciliar a los padres con los hijos y restablecer las tribus de Jacob.
Dichosos los que te vieron y se durmieron en el amor.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 79, 2ac y 3b. 15-16. 18-19 (R.: 4)
R.
Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve. Deus, convérte nos, illústra fáciem tuam, et salvi érimus.

V. Pastor de Israel, escucha,
tú que te sientas sobre querubines, resplandece.
Despierta tu poder y ven a salvarnos. R.
Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve. Deus, convérte nos, illústra fáciem tuam, et salvi érimus.

V. Dios del universo, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña.
Cuida la cepa que tu diestra plantó,
y al hijo del hombre que tú has fortalecido. R.
Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve. Deus, convérte nos, illústra fáciem tuam, et salvi érimus.

V. Que tu mano proteja a tu escogido,
al hombre que tú fortaleciste.
No nos alejaremos de ti:
danos vida, para que invoquemos tu nombre. R.
Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve. Deus, convérte nos, illústra fáciem tuam, et salvi érimus.

Aleluya Lc 3, 4cd. 6
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos. Toda carne verá la salvación de Dios. Paráte viam Dómini, rectas fácite sémitas eius; vidébit omnis caro salutáre Dei.
R.

EVANGELIO Mt 17, 10-13
Elías ya ha venido, y no lo reconocieron
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

Cuando bajaban del monte, los discípulos preguntaron a Jesús:
«¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?».
Él les contestó:
«Elías vendrá y lo renovará todo. Pero os digo que Elías ya ha venido y no lo reconocieron, sino que han hecho con él lo que han querido. Así también el Hijo del hombre va a padecer a manos de ellos».
Entonces entendieron los discípulos que se refería a Juan el Bautista.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Camino 581.
¡Con qué humildad y con qué sencillez cuentan los evangelistas hechos que ponen de manifiesto la fe floja y vacilante de los Apóstoles!
–Para que tú y yo no perdamos la esperanza de llegar a tener la fe inconmovible y recia que luego tuvieron aquellos primeros.

Oración de los fieles
18. En este santo tiempo de Adviento, dirijamos, hermanos, nuestra oración a Dios Padre por intercesión de la Virgen María.
- Por la Iglesia: para que al estilo de los profetas y de María, invoque y anuncie la venida salvadora de Jesús. Roguemos al Señor.
- Por los gobernantes y cuantos ejercen algún tipo de poder sobre los pueblos: para que realicen la liberación del hombre en el respeto de los valores de la libertad y del progreso. Roguemos al Señor.
- Por cuantos vacilan en su fe: para que, por intercesión de María, la Virgen creyente, sean fortalecidos en la práctica coherente de la vida cristiana. Roguemos al Señor.
- Por nuestra asamblea: para que el ejemplo y la mediación de María nos ayuden en esta Navidad a crecer en la fe, en la esperanza y en la caridad. Roguemos al Señor.
Oh Padre, tú que has colmado en la Virgen María las expectativas de los pobres con el don inefable de tu querido Hijo, escucha también nuestras súplicas, conforme a la grandeza de tu bondad. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Haz, Señor, que te ofrezcamos siempre este sacrificio, como expresión de nuestra propia entrega, para que así cumplamos el sacramento que tú nos diste y se lleve a cabo en nosotros la obra de tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Devotiónis nostrae tibi, Dómine, quaesumus, hóstia iúgiter immolétur, quae et sacri péragat institúta mystérii, et salutáre tuum nobis poténter operétur. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARÍSTICA IV.
Antífona de comunión Ap 22, 12
Mira, llego enseguida -dice el Señor-, y traigo conmigo mi salario, para pagar a cada uno su propio trabajo.
Antiphona ad communionem Cf. Ap 22, 12
Ecce vénio cito et merces mea mecum est, dicit Dóminus, dare unicuíque secúndum ópera sua.
Oración después de la comunión
Imploramos, Señor, tu misericordia, para que esta comunión que hemos recibido nos prepare a las fiestas que se acercan, purificándonos de todo pecado. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Tuam, Dómine, cleméntiam implorámus, ut haec divína subsídia, a vítiis expiátos, ad festa ventúra nos praeparent. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 11 de diciembre
S
an Dámaso I, papa
, que en los difíciles tiempos en que vivió, reunió muchos sínodos para defender la fe de Nicea contra cismas y herejías, procuró que san Jerónimo tradujera al latín los libros sagrados y veneró piadosamente los sepulcros de los mártires, adornándolos con inscripciones (384).
2. En la región de Amiens, de la Galia Bélgica, santos Victorico y Fusciano, mártires (c. s. III).
3. En Piacenza, de la Emilia, san Sabino, obispo, el cual convirtió una multitud de gente a la fe, fundó monasterios de vírgenes y defendió enérgicamente la fe nicena (c. s. IV).
4. En Constantinopla, san Daniel, llamado “Estilita”, presbítero, que, después de vivir en el cenobio y soportar muchos trabajos, según la costumbre y ejemplo de san Simeón permaneció en lo alto de una columna hasta su muerte, durante treinta y tres años y tres meses, sin que le hicieran mella el frío, el calor, ni los vientos (493).
5*. En el monasterio de Himmerod, de la región de Tréveris, en Alemania, beato David, monje, el cual, aunque débil de cuerpo, fue recibido en Claraval por san Bernardo, quien después le envió con los hermanos a Alemania para fundar un monasterio y allí se entregó día y noche a la oración y a las buenas obras (1179).
6*. En Siena, de la Toscana, beato Francisco Lippi, ermitaño de la Orden de los Carmelitas, célebre por la austeridad de su vida (1292).
7*. En la región de Camerino, del Piceno, en Italia, beato Hugolino Magalotti, ermitaño de la Tercera Orden de San Francisco (1373).
8*. En Santo Angelo in Vado, también en el Piceno, beato Jerónimo Ranuzzi, presbítero de la Orden de los Siervos de María, que en la soledad y el silencio consiguió la ciencia de los santos (c. 1466).
9*. En Nagasaki, de Japón, beatos Martín Lumbreras Peralta y Melchor Sánchez Pérez, presbíteros de la Orden de San Agustín y mártires, los cuales, apenas llegados a esta ciudad, fueron apresados, arrojados en una celda oscura y después quemados vivos (1632).
10*. En Londres, en Inglaterra, beato Arturo Bell, presbítero de la Orden de Hermanos Menores y mártir, que durante el reinado de Carlos I, solamente por ser sacerdote, fue condenado a la pena capital y sufrió el patíbulo en Tyburn (1643).
11*. En el lugar llamado el Saler, cerca de Valencia, en España, beata María del Pilar Villalonga Villalba, virgen y mártir, la cual, durante la persecución religiosa, con su martirio siguió las huellas de Cristo (1936).
12. En el pueblo de La Aldehuela, en la región de Madrid, en España, santa María Maravillas de Jesús Pidal y Chico de Guzmán, virgen, de la Orden de Carmelitas Descalzas, que fundó muchos monasterios en España y en la India, conjugando la vida contemplativa con una caridad diligente (1974).