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Domingo 11 diciembre 2016, III Domingo de Adviento, ciclo A.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Miércoles 7 diciembre 2016, San Ambrosio, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

SAGRADA CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE

INSTRUCCIÓN SOBRE EL BAUTISMO DE LOS NIÑOS (20-octubre-1980)

Introducción


1. La pastoral del bautismo de los niños ha sido muy favorecida con la promulgación del nuevo Ritual, preparado según las directrices del Concilio Vaticano II [1]. Sin embargo, las dificultades advertidas por los padres cristianos y por los pastores de almas ante una transformación rápida de la sociedad, que hace más difícil la educación de la fe y la perseverancia de los jóvenes, no han sido completamente disipadas.

2. Muchos padres, en efecto, están angustiados al ver a sus hijos que abandonan la fe y la práctica sacramental, a pesar de la educación cristiana que ellos se han esforzado en darles, y algunos pastores de almas se preguntan si no deberían ser más exigentes antes de bautizar a los niños. Unos juzgan preferible diferir el bautismo de los niños hasta el final de un catecumenado de más o menos duración; otros en cambio piden que se revise la doctrina sobre la necesidad del bautismo —al menos por lo que se refiere a los niños— y desean que la celebración del bautismo se aplace hasta una edad en que sea posible un compromiso personal, o incluso hasta el umbral de la edad adulta.

Sin embargo, esta controversia sobre la pastoral sacramental tradicional no deja de suscitar en la Iglesia el legítimo temor de que se comprometa una doctrina de importancia tan capital como la doctrina de la necesidad del bautismo; muchos padres, en particular, están escandalizados al ver rechazar o diferir el bautismo que ellos piden para sus niños con la plena conciencia de sus deberes.

3. Ante esta situación, y para responder a numerosas preguntas que le han sido dirigidas, la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, después de haber consultado a diversas Conferencias Episcopales, ha preparado la presente Instrucción. Con ella se propone recordar los puntos esenciales de la doctrina de la Iglesia en este campo, que justifican la praxis constante de la Iglesia a lo largo de los siglos, y que demuestran su valor permanente, a pesar de las dificultades surgidas actualmente. Se indicarán, finalmente, algunas grandes líneas para una acción pastoral.

[1] Ordo baptismi parvulorum, editio typica, Roma, 15 mayo 1969.

CALENDARIO

7 MIÉRCOLES. Hasta la hora nona:
SAN AMBROSIO, obispo y doctor de la Iglesia, memoria obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. I o III Adv. o de la memoria.
LECC.: vol. II.
- Is 40, 25-31. El Señor todopoderoso fortalece a quien está cansado.
- Sal 102. R. Bendice, alma mía, al Señor.
- Mt 11, 28-30. Venid a mí todos los que estáis cansados.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 8 de diciembre, pág. 709.
CALENDARIOS: Ciudad Rodrigo: Aniversario de la muerte de Mons. Demetrio Mansilla Reoyo, obispo, emérito (1998).
Santiago de Compostela: Aniversario de la muerte del cardenal Fernando Quiroga Palacios, arzobispo (1971).

7 MIÉRCOLES. Después de la hora nona:
Misa
vespertina de la solemnidad de la Inmaculada Concepción de santa María Virgen (blanco o azul).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio de la solemnidad. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Ambrosio, obispo de Milán, en Italia, y doctor de la Iglesia, que descansó en el Señor el día cuatro de abril, fecha que en aquel año coincidía con la vigilia pascual, pero que se venera en el día de hoy, en la cual, siendo aún catecúmeno, fue escogido para gobernar aquella célebre sede, mientras desempeñaba el oficio de Prefecto de la ciudad. Verdadero pastor y doctor de los fieles, ejerció preferentemente la caridad para con todos, defendió valerosamente la libertad de la Iglesia y la recta doctrina de la fe en contra de los arrianos, y catequizó el pueblo con los comentarios y la composición de himnos. (397)

Las oraciones son propias de la memoria. Las antífonas están tomadas del común de doctores 1.

7 de diciembre
San Ambrosio, obispo y doctor de la Iglesia
Memoria
Die 7 decembris
S. Ambrosii, episcopi et Ecclesiæ doctoris
Memoria
Antífona de entrada Sir 15, 5
En la asamblea le da la palabra, el Señor lo llena de espíritu de sabiduría e inteligencia, lo viste con un traje de honor.
Antiphona ad introitum Cf. Qo 15,5
In médio Ecclésiae apéruit os eius, et implévit eum Dóminus spíritu sapiéntiae et intelléctus; stolam glóriae índuit eum.
Oración colecta
Señor y Dios nuestro, tú que hiciste al obispo san Ambrosio doctor esclarecido de la fe católica y ejemplo admirable de fortaleza apostólica, suscita en medio de tu pueblo hombres que, viviendo según tu voluntad, gobiernen a tu Iglesia con sabiduría y fortaleza. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátum Ambrósium epíscopum cathólicae fídei doctórem et apostólicae fortitúdinis exémplum effecísti, éxcita in Ecclésia tua viros secúndum cor tuum, qui eam fórtiter et sapiénter gubérnent. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la II semana de Adviento (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Is 40, 25-31
El Señor todopoderoso fortalece a quien está cansado
Lectura del libro de Isaías.

«¿Con quién podréis compararme, quién es semejante a mi?», dice el Santo.
Alzad los ojos a lo alto y mirad: ¿quién creó esto?
Es él, que despliega su ejército al completo y a cada uno convoca por su nombre.
Ante su grandioso poder, y su robusta fuerza, ninguno falta a su llamada.
¿Por qué andas diciendo, Jacob, y por qué murmuras, Israel:
«Al Señor no le importa mi destino, mi Dios pasa por alto mis derechos»?
¿Acaso no lo sabes, es que no lo has oído?
El Señor es un Dios eterno que ha creado los confines de la tierra.
No se cansa, no se fatiga, es insondable su inteligencia.
Fortalece a quien está cansado, acrecienta el vigor del exhausto.
Se cansan los muchachos, se fatigan, los jóvenes tropiezan y vacilan; pero los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, echan alas como las águilas, corren y no se fatigan, caminan y no se cansan.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 102, 1bc-2. 3-4. 8 y 10 (R.: 1b)
R.
Bendice, alma mía, al Señor. Bénedic, ánima mea, Dómino.

V. Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R.
Bendice, alma mía, al Señor. Bénedic, ánima mea, Dómino.

V. Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa,
y te colma de gracia y de ternura. R.
Bendice, alma mía, al Señor. Bénedic, ánima mea, Dómino.

V. El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia.
No nos trata como merecen nuestro pecados
ni nos paga según nuestras culpas. R.
Bendice, alma mía, al Señor. Bénedic, ánima mea, Dómino.

Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Mirad que llega el Señor, para salvar a su pueblo; bienaventurados los que están preparados para salir a su encuentro.
Ecce véniet Dóminus, ut salvet pópulum suum; beáti qui paráti sunt occúrrere illi.
R.

EVANGELIO Mt 11, 28-30
Venid a mí todos los que estáis cansados

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús tomó la palabra y dijo:
«Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré.
Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios 131.
¿Qué importa tropezar, si en el dolor de la caída hallamos la energía que nos endereza de nuevo y nos impulsa a proseguir con renovado aliento? No me olvidéis que santo no es el que no cae, sino el que siempre se levanta, con humildad y con santa tozudez. Si en el libro de los Proverbios se comenta que el justo cae siete veces al día (Cfr. Pr 24, 16), tú y yo -pobres criaturas- no debemos extrañarnos ni desalentarnos ante las propias miserias personales, ante nuestros tropiezos, porque continuaremos hacia adelante, si buscamos la fortaleza en Aquel que nos ha prometido: venid a mí todos los que andáis agobiados con trabajos y cargas, que yo os aliviaré  (Mt 11, 28). Gracias, Señor, quia tu es, Deus, fortitudo mea (Sal 43, 2), porque has sido siempre Tú, y sólo Tú, Dios mío, mi fortaleza, mi refugio, mi apoyo.

Oración de los fieles
15. Esperamos, queridos hermanos, el nuevo nacimiento de nuestro Salvador y su llegada gloriosa al final de los tiempos. Imploremos la misericordia de Dios nuestro Padre, para que su Espíritu disponga nuestros corazones.
R. Escúchanos, Padre.
- Para que cuando venga y llame el Señor no encuentre a su Iglesia adormecida en la tibieza o el pecado, sino velando gozosa en la alabanza divina. Roguemos al Señor. R.
- Para que ilumine y fortalezca con su gracia a los que rigen los destinos de los pueblos, y en el mundo se abran caminos de paz y no de destrucción. Roguemos al Señor. R.
- Para que el Señor alivie los dolores de los enfermos, dé paz y serenidad a quienes carecen de ellas, y libre al mundo de todos los males. Roguemos al Señor. R.
- Para que nuestra comunidad manifieste a los demás, con su vida y sus obras, el amor que Cristo vino a traer a la tierra. Roguemos al Señor. R.
Te pedimos, Dios de bondad, que tu bendición descienda abundantemente sobre tu pueblo; para que crezca en la fe y se alegre con la venida de tu Hijo Jesucristo, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Al celebrar estos santos misterios te pedimos, Señor, que el Espíritu Santo nos ilumine con la misma fe que infundió a san Ambrosio para propagar sin descanso tu gloria. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Illa nos, quaesumus, Dómine, divína tractántes, Spíritus Sanctus fídei luce perfúndat, qua beátum Ambrósium ad glóriae tuae propagatiónem iúgiter collustrávit. Per Christum.
PREFACIO III DE ADVIENTO
Cristo, Señor y Juez de la Historia
En verdad es justo darte gracias, es nuestro deber cantar en tu honor himnos de bendición y de alabanza, Padre todopoderoso, principio y fin de todo lo creado.
Tú nos has ocultado el día y la hora en que Cristo, tu Hijo, Señor y Juez de la historia, aparecerá revestido de poder y de gloria, sobre las nubes del cielo. En aquel día terrible y glorioso pasará la figura de este mundo y nacerán los cielos nuevos y la tierra nueva. El mismo Señor que se nos mostrará entonces lleno de gloria viene ahora a nuestro encuentro en cada hombre y en cada acontecimiento, para que lo recibamos en la fe y por el amor demos testimonio de la esperanza dichosa de su reino.
Por eso, mientras aguardamos su última venida, unidos a los ángeles y a los santos, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE ADVENTU
De duobus adventibus Christi
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Qui, primo advéntu in humilitáte carnis assúmptae, dispositiónis antíquae munus implévit, nobísque salútis perpétuae trámitem reserávit: ut, cum secúndo vénerit in suae glória maiestátis, manifésto demum múnere capiámus, quod vigilántes nunc audémus exspectáre promíssum.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO.
Antífona de la comunión Lc 12,42
Éste es el criado fiel y solícito a quien el Señor ha puesto al frente de su familia para que les reparta la ración a sus horas.
Antiphona ad communionem
Qui meditábitur in lege Dómini die ac nocte, dabit fructum suum in témpore suo.
Oración después de la comunión
Ahora que nos has robustecido con la fuerza de este sacramento, concédenos, Señor, seguir las enseñanzas de tu obispo san Ambrosio; haz que siguiendo fielmente tus senderos vayamos preparándonos a participar en los gozos del banquete del reino. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Huius sacraménti, Dómine, virtúte roborátos, fac nos beáti Ambrósii documéntis ita profícere, ut, viríliter per tuas sémitas festinántes, ad aetérni suavitátem convívii praeparémur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 8 de diciembre
S
olemnidad de la Concepción Inmaculada de la bienaventurada Virgen María, que, realmente llena de gracia y bendita entre las mujeres, en previsión del nacimiento y de la muerte salvífica del Hijo de Dios, desde el mismo primer instante de su Concepción fue preservada de toda culpa original, por singular privilegio de Dios. En este mismo día fue definida, por el papa Pío IX, como verdad dogmática recibida por antigua tradición (1854).
2. En Alejandría, en Egipto, conmemoración de san Macario, mártir, el cual, en tiempo del emperador Decio, al aconsejarle el juez con muchas razones que renegase de Cristo, él profesó con mayor constancia la fe, por cuyo motivo finalmente fue quemado vivo (250).
3. En Roma, en el cementerio de Calixto, en la vía Apia, sepultura de san Eutiquiano, papa (283).
4. En Tréveris, de la Galia Bélgica, san Eucario, considerado el primer obispo de esta ciudad (s. III).
5. Conmemoración de san Patapio, solitario, el cual, oriundo de la Tebaida, vivió en Constantinopla,
en Blaquernas, y fue sepultado en el monasterio de los egipcios (s. V/VI).
6. En el monte Vósego (hoy Remiremont), en Burgundia, san Romarico, abad, el cual, siendo noble del rey Teudeberto, se retiró al monasterio de Luxueil y después fundó un cenobio en una propiedad suya, que el mismo dirigió (653).
7*. En el monasterio de Vaux-de-Cernay, en la región de París, san Teobaldo de Marliaco, abad de la Orden cisterciense, que prestaba los más humildes servicios a sus hermanos (1247).
8. En la región de Ontario, en Canadá, pasión de san Nadal Chabanel, presbítero de la Compañía de Jesús y mártir, el cual, habiendo hecho voto ante Dios de permanecer hasta la muerte en su querida misión del territorio Hurón, caminando por el bosque con un cierto apóstata fue muerto por él en odio de la fe. Su memoria se celebra el diecinueve de octubre, junto con sus compañeros (1649).
9*. En Lima, ciudad de Perú, beata Narcisa de Jesús Martillo Morán, virgen, que, privada de padres y desprovista de sustento, después de muchos trabajos fue recibida en la hospedería de un cenobio, donde se dio a la oración continua y a la áspera penitencia (1869).
10*. En el pueblo Picadero de Paterna, de la región de Valencia, beato José María Zabal Blasco, mártir, el cual, siendo padre de familia, en la persecución contra la fe superó los tormentos de su pasión con la fortaleza de Cristo (1936).
11*. En el campo de concentración de Dachau, cercano a Munich, en Baviera, de Alemania, beato Luis Liguda, presbítero de la Sociedad del Verbo Divino y mártir, que, encarcelado al ser invadida Polonia durante la guerra, fue cruelmente asesinado por los guardias de la prisión, confesando a Cristo hasta la muerte (1942).