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miércoles, 23 de noviembre de 2016

Miércoles 28 diciembre 2016, Los santos Inocentes, mártires, fiesta.

SOBRE LITURGIA

DIRECTORIO SOBRE LA PIEDAD POPULAR Y LA LITURGIA

La fiesta de los Santos Inocentes


113. Desde el final del siglo VI, la Iglesia celebra el 28 de Diciembre la memoria de los niños a los que mató el ciego furor de Herodes por causa de Jesús (cfr. Mt 2,16-17). La tradición litúrgica los llama "Santos Inocentes" y los considera mártires. A lo largo de los siglos, en el arte, en la poesía y en la piedad popular, los sentimientos de ternura y de simpatía han rodeado la memoria de este "pequeño rebaño de corderos inmolados"; a estos sentimientos se ha unido siempre la indignación por la violencia con que fueron arrancados de las manos de sus madres y entregados a la muerte.

En nuestros días los niños padecen todavía innumerables formas de violencia, que atentan contra su vida, dignidad, moralidad y derecho a la educación. Hay que tener presente en este día la innumerable multitud de niños no nacidos y asesinados al amparo de las leyes que permiten el aborto, un crimen abominable. La piedad popular, atenta a los problemas concretos, en no pocos lugares ha dado vida a manifestaciones de culto y a formas de caridad como la asistencia a las madres embarazadas, la adopción de los niños e impulsar su educación.

CALENDARIO

28 MIÉRCOLES. LOS SANTOS INOCENTES, mártires, fiesta


Fiesta de los Santos Inocentes, mártires, niños que fueron ejecutados en Belén de Judea por el impío rey Herodes, para que pereciera con ellos el niño Jesús, a quien habían adorado los Magos. Fueron honrados como mártires desde los primeros siglos de la Iglesia, primicia de todos los que habían de derramar su sangre por Dios y el Cordero (elog. del Martirologio Romano).

Misa de la fiesta (rojo).
MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Pf. Nav., embolismos props. de la Octava en las PP. EE.
LECC.: vol. IV.
- 1 Jn 1, 5-2, 2. La sangre de Jesús nos limpia de todo pecado.
- Sal 123. R. Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador.
- Mt 2, 13-18. Herodes mató a todos los niños en Belén.
* Hoy no se permiten las Misas de difuntos, excepto la exequial.

Liturgia de las Horas: oficio de la fiesta. Te Deum. Vísp. como II Vísp. del día 25 y props. Comp. Dom. I o II.

Martirologio: elogs. del 29 de diciembre, pág. 738.

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Fiesta de de los Santos Inocentes, mártires, niños que fueron ejecutados en Belén de Judea por el impío rey Herodes, para que pereciera con ellos el niño Jesús, a quien habían adorado los Magos. Fueron honrados como mártires desde los primeros siglos de la Iglesia, primicia de todos los que habían de derramar su sangre por Dios y el Cordero. (s. I)

28 de diciembre
SANTOS INOCENTES, MÁRTIRES
Fiesta
Die 28 decembris
SS. INNOCENTIUM, MARTYRUM
Festum
Antífona de entrada
Los niños inocentes murieron por Cristo, son el cortejo del Cordero sin mancha, a quien alaban diciendo: Gloria a ti, Señor.
Antiphona ad introitum
Innocéntes pro Christo infántes occísi sunt, ipsum sequúntur Agnum sine mácula, et dicunt semper: Glória tibi, Dómine.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excélsis.
Oración colecta
Los mártires Inocentes proclaman tu gloria en este día, Señor, no de palabra, sino con su muerte; concédenos, por su intercesión, testimoniar con nuestra vida la fe que confesamos de palabra. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, cuius hodiérna die praecónium Innocéntes mártyres non loquéndo sed moriéndo conféssi sunt, da, quaesumus, ut fidem tuam, quam lingua nostra lóquitur, étiam móribus vita fateátur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas propias de la fiesta de los Santos Inocentes, mártires (Lecc. ant. V).

PRIMERA LECTURA 1 Jn 1, 5-2, 2
La sangre de Jesús nos limpia los pecados

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan.

Queridos hermanos:
Os anunciamos el mensaje que hemos oído a Jesucristo: Dios es luz sin tiniebla alguna. Si decimos que estamos unidos a él, mientras vivimos en las tinieblas, mentimos con palabras y obras. Pero, si vivimos en la luz, lo mismo que él está en la luz, entonces estamos unidos unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia los pecados.
Si decimos que no hemos pecado, nos engañamos y no somos sinceros. Pero, si confesamos nuestros pecados, él, que es fiel y justo, nos perdonará los pecados y nos limpiará de toda injusticia. Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos mentiroso y no poseemos su palabra.
Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero, si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados, no sólo por os nuestros, sino también por los del mundo entero.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 123, 2-3. 4-5. 7b-8
R.
Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador. Anima nostra sicut passer erépta est de láqueo venántium.

V. Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte,
cuando nos asaltaban los hombres,
nos habrían tragado vivos:
tanto ardía su ira contra nosotros. R.
Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador. Anima nostra sicut passer erépta est de láqueo venántium.

V. Nos habrían arrollado las aguas,
llegándonos el torrente hasta el cuello;
nos habrían llegado hasta el cuello
las aguas espumantes. R.
Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador. Anima nostra sicut passer erépta est de láqueo venántium.

V. La trampa se rompió, y escapamos.
Nuestro auxilio es el nombre del Señor,
que hizo el cielo y la tierra. R.
Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador. Anima nostra sicut passer erépta est de láqueo venántium.

Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
A ti, oh Dios te alabamos, a ti, Señor, te reconocemos. A ti te ensalza el blanco ejército de los mártires.
Te Deum laudámus, te Dóminum confitémur; te mártyrum candidátus laudat exércitus, Dómine.
R.

EVANGELIO Mt 2, 13-18
Herodes mandó matar a todos los niños en Belén
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:
-«Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.»
José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta.
«Llamé a mi hijo, para que saliera de Egipto.»
Al verse burlado por los magos, Herodes montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo, en Belén y sus alrededores, calculando el tiempo por lo que había averiguado de los magos.
Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías:
«Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes; es Raquel que llora por sus hijos, y rehúsa el consuelo, porque ya no viven.»

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús

Del Papa Francisco, Ángelus 29-diciembre-2013
Jesús quiso pertenecer a una familia que experimentó estas dificultades, para que nadie se sienta excluido de la cercanía amorosa de Dios. La huida a Egipto causada por las amenazas de Herodes nos muestra que Dios está allí donde el hombre está en peligro, allí donde el hombre sufre, allí donde huye, donde experimenta el rechazo y el abandono; pero Dios está también allí donde el hombre sueña, espera volver a su patria en libertad, proyecta y elige en favor de la vida y la dignidad suya y de sus familiares.

Oración de los fieles
368. Los santos Inocentes confesaron con la entrega de su vida al Señor Jesús, nacido de María en Belén de Judá. Por su intercesión, dirigimos al Padre nuestra oración por nosotros y por todos los hombres.
- Por la Iglesia: para que proclame siempre con valentía el derecho de todo hombre a la vida. Roguemos al Señor.
- Por todos los que sufren violencia o persecución por causa del Evangelio y de la justa defensa de los derechos humanos: para que, por intercesión de los santos Inocentes, sean fortalecidos en la lucha contra toda forma de mal. Roguemos al Señor.
- Por todos los que detentan alguna forma de poder: para que sepan siempre ejercerlo al servicio del hombre y, sobre todo, de los más pobres e indefensos. Roguemos al Señor.
- Por nosotros: para que consigamos acercarnos a Dios con las actitudes de sencillez y disponibilidad requeridas por Cristo para poder entrar en el reino de los cielos. Roguemos al Señor.
Te lo pedimos, Padre, por tu Hijo Jesucristo, que quiso asumir en la encarnación, por amor nuestro, la condición de niño desvalido y necesitado, Él, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
Acepta, Señor, las ofrendas de tu pueblo, y por estos misterios con los que santificas aun a aquellos que no te conocen, purifica a los que venimos con amor a celebrar la eucaristía. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Súscipe, Dómine, quaesumus, devotórum múnera famulórum, et eos tuis purífica serviéntes pietáte mystériis, quibus étiam iustíficas ignorántes. Per Christum.
PREFACIO I DE NAVIDAD
Cristo, luz del mundo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque, gracias al misterio de la Palabra hecha carne, la luz de tu gloria brilló ante nuestros ojos con nuevo resplandor, para que conociendo a Dios visiblemente, él nos lleve al amor de lo invisible.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE NATIVITATE DOMINI
De Christo luce
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quia per incarnáti Verbi mystérium nova mentis nostrae óculis lux tuae claritátis infúlsit: ut, dum visibíliter Deum cognóscimus, per hunc in invisibílium amórem rapiámur.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III.
se dice Atiende propio.
PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión Ap 14, 4
Ellos son los rescatados como primicias de la humanidad para Dios y el Cordero; ellos son el cortejo del Cordero adondequiera que vaya.
Antiphona ad communionem Cf. Ap 14,4
Hi empti sunt ex homínibus, primítiae Deo et Agno; hi sequúntur Agnum quocúmque íerit.
Oración después de la comunión
Haznos partícipes, Señor, de la plenitud de la salvación a los que hemos comido a tu mesa en la fiesta de los Inocentes; ellos carecían del uso de la palabra para confesar a tu Hijo; pero fueron, en cambio, coronados de gloria en virtud del nacimiento de Cristo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Post communionem
Salvatiónis abundántiam tríbue, Dómine, fidélibus in eórum festivitáte tua sancta suméntibus, qui, Fílium tuum humána necdum voce profiténtes, caelésti sunt grátia pro eius nativitáte coronáti. Qui vivit et regnat in saecula saeculórum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 29 de diciembre
S
anto Tomas Becket
, obispo y mártir, que por defender la justicia y la Iglesia fue obligado a desterrarse de la sede Canterbury y de la misma Inglaterra, volviendo al cabo de seis años a su patria, donde padeció mucho hasta que fue asesinado en la catedral por los esbirros del rey Enrique II, emigrando a Cristo (1170).
2. Conmemoración de san David, rey y profeta, hijo de Jesé betlehemita, quien encontró gracia ante Dios y fue ungido con el santo óleo por el profeta Samuel para regir el pueblo de Israel. Trasladó a la ciudad de Jerusalén el arca del Señor, y el Señor le juró que su descendencia permanecería para siempre, porque de él nacería Jesucristo según la carne.
3. En Arlés, de la Provenza, en la Galia, san Trófimo, considerado como el primer obispo de esta ciudad (s. III).
4. En Cartago, san Libosio, obispo de Vaga y mártir, que en el concilio de Cartago afirmó acerca del bautismo de los herejes: Cristo dijo en el Evangelio: Yo soy la verdad, y no dijo: Yo soy la costumbre (c. 258).
5. En Milán, de la Liguria, san Martiniano, obispo (c. 431).
6. En Constantinopla, san Marcelo, abad del monasterio de los Acemetes en el Bósforo, donde día y noche, sin parar, se cantaban salmos (c. 480).
7. En Oroër, de Neustria, san Ebrulfo, abad del monasterio de Saint-Fuscien, en tiempo del rey Childerberto (c. 596).
8*. En Palermo, de Sicilia, beato Gerardo Cagnoli, religioso de la Orden de Hermanos Menores, que durante mucho tiempo hizo vida eremítica (1342).
9*. En Londres, en Inglaterra, beato Guillermo Howard, mártir, que, siendo vizconde de Stafford, profesó la fe católica y por esto fue acusado de conspiración contra el rey Carlos II, muriendo degollado por Cristo (1680).
10. En Seúl, de Corea, santos Benedicta Ion Kyong-nyon, viuda y catequista, y seis compañeros (Sus nombres son: san Pedro Ch’oe Ch’ang-hub, catequista; Bárbara Cho Chung-i, viuda de san Sebastián Nam I-gwam; Magdalena Han Yong-i, viuda; Isabel Chong Chong-hye, virgen, hija de santa Cecilia Yu So-sa y hermana de san Pablo Chong Ha-sang; Bárbara Ko Sun-i, mujer de san Agustín Pak Chong-won; y Magdalena Yi Yong-dog, virgen, hermana de santa Catalina Yi.), mártires, todos los cuales sufrieron muchos suplicios a causa del nombre de cristiano, acabando degollados (1839).
11*. En la ciudad de Paterna, en la región de Valencia, en España, beato José Aparicio Sanz, presbítero y mártir, que derramó su sangre por Cristo cuando arreciaba la persecución contra la fe (1936).
12*. En el pueblo de Picadero de Paterna, de la misma región de Valencia, beatos mártires Enrique Juan Requena, presbítero, y José Perpiñá Nácher, los cuales lucharon noblemente por Cristo (1936).
13*. En la localidad de San Miguel de los Reyes, en la misma región, beato Juan Bautista Ferreres Boluda, presbítero de la Compañía de Jesús y mártir, que durante la misma persecución, imitando la pasión de Cristo, consiguió la palma el martirio (1936).