miércoles, 16 de noviembre de 2016

Miércoles 21 diciembre 2016, 21 de diciembre, Miércoles de la IV semana de Adviento, feria.

SOBRE LITURGIA

S. C. Doctrina de la Fe, Instrucción sobre el Bautismo de los niños (20-octubre-1980)

El diálogo de los pastores con las familias poco creyentes o no cristianas


30. Los pastores pueden encontrarse ante padres poco creyentes y practicantes ocasionales o incluso ante padres no cristianos que, por motivos dignos de consideración, piden el bautismo para sus hijos.

En este caso, se esforzarán —mediante un diálogo clarividente y lleno de comprensión— por suscitar su interés por el sacramento que ellos piden, y advertirles de la responsabilidad que contraen.

En efecto, la Iglesia no puede acceder al deseo de esos padres, si antes ellos no aseguran que, una vez bautizado, el niño se podrá beneficiar de la educación católica, exigida por el sacramento; la Iglesia debe tener una fundada esperanza de que el bautismo dará sus frutos [40].

Si las garantías ofrecidas —por ejemplo, la elección de padrinos y madrinas que se ocupen seriamente del niño o también el apoyo de la comunidad de los fieles— son suficientes, el sacerdote no podrá rehusar o diferir la administración del bautismo, como en el caso de los niños de familias cristianas. Si, por el contrario, las garantías son insuficientes, será prudente retrasar el bautismo. Pero los pastores deberán mantenerse en contacto con los padres, de tal manera que obtengan, si es posible, las condiciones requeridas por parte de ellos para la celebración del bautismo. Finalmente, si tampoco se logra esta solución, se podrá proponer, como último recurso, la inscripción del niño con miras a un catecumenado en su época escolar.

[40] Cf. Ibid., n. 3, p. 15.

CALENDARIO

21 MIÉRCOLES DE LA IV SEMANA DE ADVIENTO, feria o SAN PEDRO CANISIO, presbítero y doctor de la Iglesia, conmemoración

Misa
de feria-21 de diciembre (morado).
MISAL: para la feria ants. y oracs. props., para la conmem. 1ª orac. prop. y el resto de la feria, Pf. II o IV Adv.
LECC.: vol. II.
- Cant 2, 8-14.
He aquí mi amado, llega saltando por los montes.
o bien: Sof 3, 14-18a. El rey de Israel, el Señor, está en medio de ti.
- Sal 32. R. Aclamad, justos, al Señor, cantadle un cántico nuevo.
- Lc 1, 39-45. ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?

Liturgia de las Horas: oficio de feria-21 de diciembre o de la conmemoración (ants. Laud. y Vísp. props.), ant. Mag. «¡Oh, Sol!».

Martirologio: elogs. del 22 de diciembre, pág. 729.

TEXTOS MISA

21 de diciembre. Feria de Adviento. die 21 decembris. Feria Adventus.
Antífona de entrada Cf. Is 7, 14; 8, 10
Muy pronto vendrá el Señor que domina los pueblos, y se llamará Emmanuel, porque tendremos a Dios-con-nosotros.
Antiphona ad introitum Cf. Is 7, 14; 8, 10
Modo véniet Dominátor Dóminus, et vocábitur nomen eius Emmánuel, quia Nobíscum-Deus.
Oración colecta
Escucha, Señor, la oración de tu pueblo, alegre por la venida de tu Hijo en carne mortal, y haz que, cuando vuelva en su gloria, al final de los tiempos, podamos alegrarnos de escuchar de sus labios la invitación a poseer el reino eterno. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Preces pópuli tui, quaesumus, Dómine, cleménter exáudi, ut, qui de Unigéniti tui in nostra carne advéntu laetántur, cum vénerit in sua maiestáte, aetérnae vitae praemium consequántur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del 21 de diciembre, feria de Adviento (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA (opción 1) Cant 2, 8-14
He aquí mi amado, llega saltando por los montes

Lectura del libro del Cantar de los cantares

¡La voz de mi amado! Vedlo, aquí llega, saltando por los montes, brincando por las colinas.
Es mi amado un gamo, parece un cervatillo.
Vedlo parado tras la cerca, mirando por la ventana, atisbando por la celosía.
Habla mi amado y me dice: «Levántate, amada mía, hermosa mía y ven.
Mira el invierno ya ha pasado, las lluvias cesaron, se han ido.
Brotan las flores en el campo, llega la estación de la poda, el arrullo de la tórtola se oye en nuestra tierra.
En la higuera despuntan las yemas, las viñas en flor exhalan se perfume.
Levántate, amada mía, hermosa mía, y vente.
Paloma mía, en las oquedades de la roca, en el escondrijo escarpado, déjame ver tu figura, déjame escuchar tu voz: es muy dulce tu voz y fascinante tu figura».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

PRIMERA LECTURA (opción 2) Sof 3, 14-18a
El rey de Israel, el Señor, está en medio de ti
Lectura de la profecía de Sofonías.

Alégrate, hija de Sión, grita de gozo, Israel, regocíjate y disfruta con todo tu ser, hija de Jerusalén.
El Señor ha revocado tu sentencia, ha expulsado a tu enemigo.
El rey de Israel, el Señor, está en medio de ti, no temas mal alguno.
Aquel día se dirá a Jerusalén: «¡No temas! ¡Sión, no desfallezcas!».
El Señor, tu Dios, está en medio de ti, valiente y salvador; se alegra y se goza contigo, te renueva con su amor; exulta y se alegra contigo como en día de fiesta.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 32, 2-3. 11-12. 20-21 (R.: 1a. 3a)
R.
Aclamad, justos, al Señor; cantadle un cántico nuevo. Exsultáte, iusti, in Dómino; cantáte ei cánticum novum.

V. Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;
cantadle un cántico nuevo,
acompañando los vítores con bordones. R.
Aclamad, justos, al Señor; cantadle un cántico nuevo. Exsultáte, iusti, in Dómino; cantáte ei cánticum novum.

V. El plan del Señor subsiste por siempre;
los proyectos de su corazón, de edad en edad.
Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad. R.
Aclamad, justos, al Señor; cantadle un cántico nuevo. Exsultáte, iusti, in Dómino; cantáte ei cánticum novum.

V. Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo;
con él se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre confiamos. R.
Aclamad, justos, al Señor; cantadle un cántico nuevo. Exsultáte, iusti, in Dómino; cantáte ei cánticum novum.

Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Emmanuel, rey y legislador nuestro, ven a salvarnos, Señor, Dios nuestro. Emmánuel, rex et légifer noster: veni ad salvándum nos, Dómine Deus noster.
R.

EVANGELIO Lc 1, 39-45
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquellos días, María se levantó y puso en camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y, levantando la voz exclamó:
«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Ángelus 15-agosto-2015.
El Evangelio nos muestra también cuál es el motivo más profundo de la grandeza de María y de su dicha: el motivo es la fe. De hecho, Isabel la saluda con estas palabras: «Bienaventurada la que ha creído, porque lo que ha dicho el Señor se cumplirá» (Lc 1, 45). La fe es el corazón de toda la historia de María; ella es la creyente, la gran creyente; ella sabe –y lo dice– que en la historia pesa la violencia de los prepotentes, el orgullo de los ricos, la arrogancia de los soberbios. Aún así, María cree y proclama que Dios no deja solos a sus hijos, humildes y pobres, sino que los socorre con misericordia, con atención, derribando a los poderosos de sus tronos, dispersando a los orgullosos en las tramas de sus corazones. Esta es la fe de nuestra madre, esta es la fe de María.

Oración de los fieles
Ferias de Adviento del 17 al 24 de diciembre, Sábado.
36. Elevemos confiados nuestra oración al Padre, el Dios fiel, que en Cristo, nacido de la Virgen María, ha colmado los deseos del antiguo y nuevo Israel.
R. Escúchanos, Señor, por intercesión de santa María.
- Para que siempre y en todo lugar, la Iglesia sepa ser la voz de las aspiraciones de libertad, de justicia y de paz de todos los hombres y pueblos. Oremos. R.
- Para que se apresure el día en que todos los que creen en Jesús, el Mesías prometido, vivan unidos en una misma fe, en una misma caridad y en una misma Eucaristía. Oremos. R.
- Para que la familia sea escuela de fe y signo de esperanza para las nuevas generaciones. Oremos. R.
- Para que todo cristiano se comprometa a vivir en el espíritu del Adviento del Señor, escuchando con docilidad la Palabra de Dios y asistiendo con caridad generosa a los hermanos más pobres y marginados en sus penas y necesidades. Oremos. R.
Escucha, oh Padre, las oraciones que tu Espíritu bueno pone en el corazón y en los labios de cuantos creen en ti. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Acepta, Señor, los dones que te presenta la Iglesia y que tú mismo le diste para que pueda ofrecértelos; dígnate transformarlos con divino poder en sacramento de salvación para tu pueblo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Ecclésiae tuae, Dómine, múnera placátus assúme, quae et miséricors offerénda tribuísti, et in nostrae salútis poténter éfficis transíre mystérium. Per Christum.
PREFACIO IV DE ADVIENTO
María, nueva Eva
En verdad es justo darte gracias, Señor, Padre santo, todopoderoso y eterno. Te alabamos, te bendecimos y te glorificamos por el misterio de la Virgen Madre. Porque, si del antiguo adversario nos vino la ruina, en el seno virginal de la hija de Sión ha germinado aquel que nos nutre con el pan de los ángeles, y ha brotado para todo el género humano la salvación y la paz. La gracia que Eva nos arrebató nos ha sido devuelta en María. En ella, madre de todos los hombres, la maternidad, redimida del pecado y de la muerte, se abre al don de una vida nueva. Así, donde había crecido el pecado, se ha desbordado tu misericordia en Cristo, nuestro Salvador. Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO II DE ADVENTU
De duplici exspectatione Christi
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quem praedixérunt cunctórum praecónia prophetárum, Virgo Mater ineffábili dilectióne sustínuit, Ioánnes cécinit affutúrum et adésse monstrávit. Qui suae nativitátis mystérium tríbuit nos praeveníre gaudéntes, ut et in oratióne pervígiles et in suis invéniat láudibus exsultántes.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de la comunión Lc 1,45
Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.
Antiphona ad communionem Lc 1, 45
Beáta quae credidísti, quóniam perficiéntur ea quae dicta sunt tibi a Dómino.
Oración después de la comunión
Que la participación en los divinos misterios sirva, Señor, de protección a tu pueblo, para que entregado a tu servicio, obtenga en plenitud la salvación de alma y cuerpo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sit plebi tuae, Dómine, continuáta defénsio divíni participátio mystérii, ut, maiestáti tuae plena devotióne subiécta, salvatiónem mentis et córporis affluénter accípiat. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 22 de diciembre

1. Conmemoración de los santos Queremón, obispo de Nilópolis, y otros muchos mártires en Egipto, algunos de los cuales, durante la persecución bajo el emperador Decio, se dieron a la fuga y, errando por lugares solitarios, parte sucumbieron ante las fieras, otros, consumidos por el hambre, el frío y la enfermedad, y el resto, finalmente, exterminados por los bárbaros y los ladrones, y así, todos, muriendo diversamente, fueron coronados con la gloria del martirio (250).
2. También la conmemoración de san Isquirión, mártir en Egipto, el cual, por rehusar sacrificar, entre burlas e injurias fue atravesado por las entrañas con una puntiaguda pértiga, y así entregado a la muerte (c. 250).
3. En Roma, en la vía Labicana, en el cementerio de Dos Laureles, treinta santos mártires, que recibieron la corona el mismo día (s. inc.).
4. En la región de Rhaiti, en Egipto, cuarenta y tres santos monjes mártires, los cuales fueron muertos por el pueblo de los blemios a causa de la religión cristiana (c. s. IV).
5*. En Utrech, del Gueldres, en la Lotaringia, san Hungero, obispo (866).
6*. En Londres, en Inglaterra, beato Tomás Holland, presbítero de la Compañía de Jesús y mártir, el cual, realizando su ministerio clandestinamente, en tiempo del rey Carlos I fue condenado a la pena capital y ahorcado, entregando así su espíritu (1642).
7. En Chicago, del estado de Illinois, en los Estados Unidos de Norteamérica, santa Francisca Javiera Cabrini, virgen, que fundó el Instituto de Misioneras del Sacratísimo Corazón de Jesús, y con eximia caridad se dedicó al cuidado de los emigrantes (1917).