miércoles, 9 de noviembre de 2016

Miércoles 14 diciembre 2016, San Juan de la Cruz, presbítero y doctor de la Iglesia, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

S. C. Doctrina de la Fe, Instrucción sobre el Bautismo de los niños (20-octubre-1980)

II. RESPUESTA A LA DIFICULTADES SURGIDAS ACTUALMENTE


16. A la luz de la doctrina recordada anteriormente deben juzgarse ciertas opiniones expresadas actualmente a propósito del bautismo de los niños y que tienden a poner en discusión su legitimidad como regla general.

Bautismo y acto de fe

17. Teniendo en cuenta que, en los escritos del Nuevo Testamento, el bautismo sigue a la predicación del Evangelio, que supone la conversión y va acompañado de la profesión de fe y que, además, los efectos de la gracia (remisión de los pecados, justificación, regeneración y participación en la vida divina) están generalmente unidos a la fe más que al sacramento [28], algunos proponen que las etapas sucesivas «predicación-fe-sacramento» sean erigidas en norma. Excepto, pues, en caso de peligro de muerte, habría que aplicarla a los niños e instaurar para ellos un catecumenado obligatorio.

18. Ciertamente, la predicación apostólica se dirigía normalmente a los adultos y los primeros bautizados fueron hombres convertidos a la fe cristiana. Como estos hechos son narrados por el Nuevo Testamento, esto podría hacer pensar que en ellos sólo se considera la fe de los adultos. Sin embargo, como se ha recordado más arriba, la praxis del bautismo de los niños se apoya en una tradición inmemorial, de origen apostólico, cuyo valor no puede descartarse; más aún, el bautismo jamás se ha administrado sin la fe: para los niños, se trata de la fe de la Iglesia.

Por otra parte, según la doctrina del Concilio de Trento sobre los sacramentos, el bautismo no es un puro signo de la fe; es también su causa [29]. El efectúa en el bautizado «la iluminación interior». La liturgia bizantina lo llama «sacramento de la iluminación», o simplemente «iluminación», es decir fe recibida, que invade el alma para que caiga ante el esplendor de Cristo el velo de la ceguera [30].

[28] Cf. Mt 28, 19; Mc 16, 16; Act 2, 37-41; 8, 35-38; Rom 3, 22-26; Gal 3, 26.
[29] Concil. Trident. Sessio VII, Decr. de sacramentis, can. 6, C.OE.D., p. 684, 33-37; Denz-Sch. N. 1606.
[30] Cf. 2 Cor 3, 15-16.


CALENDARIO

14 MIÉRCOLES. SAN JUAN DE LA CRUZ, presbítero y doctor de la Iglesia, memoria obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. I o III Adv. o de la memoria.
LECC.: vol. II.
- Is 45, 6c-8. 18. 21b-25. Cielos, destilad desde lo alto.
- Sal 84. R. Cielos, destilad desde lo alto al Justo, las nubes lo derramen.
- Lc 7, 19-23. Anunciad a Juan lo que habéis visto y oído.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 15 de diciembre, pág. 720.
CALENDARIOS: Carmelitas Descalzos, Salamanca, Segovia y Carmelitas: (F).
Congregación del Oratorio: Beato Antonio Grassi, presbítero (ML).
Ciudad Real: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Rafael Torija de la Fuente, obispo, emérito (1969).
Oviedo: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Jesús Sanz Montes, arzobispo (2003).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Juan de la Cruz, presbítero de la Orden de los Carmelitas y doctor de la Iglesia, el cual, por consejo de santa Teresa, fue el primero de los hermanos que emprendió la reforma de la Orden, empeño que sostuvo con muchos trabajos, obras y duras tribulaciones, y, como lo demuestra en sus escritos, «buscando una vida escondida en Cristo y quemado por la llama de su amor, subió al monte de Dios por la noche oscura». Descansando finalmente en el Señor, en Úbeda, lugar de la provincia española de Jaén. (1591)

14 de diciembre
San Juan de la Cruz, presbítero y doctor de la Iglesia
Memoria
Die 14 decembris
S. Ioannis a Cruce, presbyteri et Ecclesiae doctoris
Memoria
Antífona de entrada Ga 6, 14
Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en la cual el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo.
Antiphona ad introitum Ga 6,14.
Mihi autem absit gloriári, nisi in cruce Dómini nostri Iesu Christi, per quem mihi mundus crucifíxus est, et ego mundo.
Oración colecta
Dios, Padre nuestro, que hiciste a tu presbítero san Juan de la Cruz modelo perfecto de negación de sí mismo y de amor a la cruz, ayúdanos a imitar su vida en la tierra para llegar a gozar de tu gloria en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui beátum Ioánnem presbyterum perféctae sui abnegatiónis et crucis amatórem exímium effecísti, concéde ut, eius imitatióni iúgiter inhaeréntes, ad contemplatiónem glóriae tuae perveniámus aetérnam. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la III semana de Adviento, feria (Lecc. II).

PRIMERA LECTURA Is 45 y 6c-8. 18. 21b-25
Cielos, destilad desde lo alto

Lectura del libro de Isaías.

«Yo soy el Señor, y no hay otro: el que forma la luz, y crea las tinieblas; yo construyo la paz y creo la desgracia.
Yo, el Señor, hago todo esto.
Cielos, destilad desde lo alto la justicia, las nubes la derramen, se abra la tierra y brote la salvación, y con ella germine la justicia.
Yo, el Señor, lo he creado.»
Así dice el Señor, creador del cielo -él es Dios-, él modeló la tierra, la fabricó y la afianzó, no la creó vacía, sino que la formó habitable:
«Yo soy el Señor, y no hay otro. -No hay otro Dios fuera de mí-.
Yo soy un Dios justo y salvador, y no hay ninguno más.
Volveos hacia mí para salvaros, confines de la tierra, pues yo soy Dios, y no hay otro.
Yo juro por mi nombre, de mi boca sale una sentencia, una palabra irrevocable:
Ante mí se doblará toda rodilla, por mí jurará toda lengua»; dirán: «Sólo el Señor tiene la justicia y el poder».
A él vendrán avergonzados los que se enardecían contra él; con el Señor triunfará y se gloriará la estirpe de Israel.»

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 84, 9abc y 10. 11-12. 13-14 (R.: cf. Is 45, 8)
R.
Cielos, destilad desde lo alto al Justo, las nubes lo derramen. Roráte, cæli, désuper, et nubes pluant iustum.

V. Voy a escuchar lo que dice el Señor:
«Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos».
La salvación está cerca de los que lo temen,
y la gloria habitará en nuestra tierra. R.
Cielos, destilad desde lo alto al Justo, las nubes lo derramen. Roráte, cæli, désuper, et nubes pluant iustum.

V. La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. R.
Cielos, destilad desde lo alto al Justo, las nubes lo derramen. Roráte, cæli, désuper, et nubes pluant iustum.

V. El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
y sus pasos señalarán el camino. R.
Cielos, destilad desde lo alto al Justo, las nubes lo derramen. Roráte, cæli, désuper, et nubes pluant iustum.

Aleluya Is 40, 9-10
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Alza fuerte la voz, heraldo; mirad, el Señor Dios llega con poder.
Exálta in fortitúdine vocem tuam, tu qui evangelizas; ecce Dóminus Deus in fortitúdine véniet.
R.

EVANGELIO Lc 7, 19-23
Anunciad a Juan lo que habéis visto y oído

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Juan, llamando a dos de sus discípulos los envió al Señor diciendo:
«¿Eres tú el que ha de venir, o tenemos que esperar a otro?».
Los hombres se presentaron ante él y le dijeron:
«Juan el Bautista nos ha mandado a ti para decirte: “¿Eres tú el que ha de venir, o tenemos que esperar a otro?”».
En aquella hora Jesús curó a muchos de enfermedades, achaques y malos espíritus, y a muchos ciegos les otorgó la vista.
Y respondiendo, les dijo:
«Id y anunciad a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan, los pobres son evangelizados. Y ¡bienaventurado el que no se escandalice de mí!».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Ambrosio, Catena aurea
Sin embargo, estos signos son todavía los menores testimonios de la divinidad del Señor. La plenitud de la fe es la cruz del Señor, su muerte y su sepultura. Por lo que añade: "Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mí". La cruz también podía servir de escándalo a los escogidos; pero no hay testimonio más grande de la divina persona, porque nada parece más superior a la naturaleza humana como haberse ofrecido solo por todo el mundo.

Oración de los fieles
24. Alegres por el anuncio de la venida del Señor, oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre, en la esperanza de nuestra total liberación.
- Para que visite su santa Iglesia, le conceda la unidad y la libertad, y la gobierne con su asistencia. Roguemos al Señor.
- Para que, bajo la protección divina, nuestro tiempos sean tranquilos y nuestra vida feliz. Roguemos al Señor.
- Para que no falte a nadie libertad, escuela, hogar y pan de cada día. Roguemos al Señor.
- Para que cuantos recordamos, con piedad, su primera venida, merezcamos llegar, con sentimientos de fiesta, a su gloriosa aparición al fin de los tiempos. Roguemos al Señor.
Te pedimos, Dios todopoderoso y eterno, que escuches nuestras oraciones y derrames sobre nosotros los dones de tu piedad; para que cuantos confían en la venida de tu Hijo, se vean libres de todo mal. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Acepta, Señor, estos dones que te presentamos en la fiesta de san Juan de la Cruz, y concede a cuantos celebramos los misterios de la pasión del Señor manifestar fielmente en nuestras vidas lo que celebramos en la Eucaristía. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblate
Réspice quas offérimus hóstias, omnípotens Deus, in commemoratióne beáti Ioánnis, et praesta, ut, qui domínicae passiónis mystéria celebrámus, imitémur quod ágimus. Per Christum.
PREFACIO I DE ADVIENTO
Las dos venidas de Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Quien al venir por vez primera en la humildad de nuestra carne, realizó el plan de redención trazado desde antiguo y nos abrió el camino de la salvación; para que cuando venga de nuevo en la majestad de su gloria, revelando así la plenitud de su obra, podamos recibir los bienes prometidos que ahora, en vigilante espera, confiamos alcanzar.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE ADVENTU
De duobus adventibus Christi
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Qui, primo advéntu in humilitáte carnis assúmptae, dispositiónis antíquae munus implévit, nobísque salútis perpétuae trámitem reserávit: ut, cum secúndo vénerit in suae glória maiestátis, manifésto demum múnere capiámus, quod vigilántes nunc audémus exspectáre promíssum.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión Mt 16, 24
El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Cf. Mt 16, 24
Qui vult veníre post me, ábneget semetípsum, et tollat crucem suam, et sequátur me, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Señor, Dios nuestro, que has iluminado de modo admirable el misterio de la pasión en la vida de san Juan de la Cruz; concédenos ahora, fortalecidos con este sacrificio, permanecer siempre unidos a Cristo por la fe y trabajar en la Iglesia por la Salvación de todos los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Deus, qui crucis mystérium in beáto Ioánne mirabíliter illustrásti, concéde propítius, ut, ex hoc sacrifício roboráti, Christo fidéles haereámus, et in Ecclésia ad salútem ómnium operémur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 15 de diciembre

1. Conmemoración de san Valeriano, obispo de Abbensa, en África Proconsular, que, siendo más que octogenario, en la persecución vandálica fue conminado por el rey arriano Genserico a que entregara los utensilios de la Iglesia y, al rehusar constantemente hacerlo, fue expulsado de la ciudad con orden de que nadie le dejara vivir ni en su casa ni en el campo, y durante mucho tiempo estuvo a la intemperie, en la vía pública, acabando así su vida bienaventurada como confesor de la verdad ortodoxa (c. 460).
2. En la región de Orleans, en la Galia Lugdunense, san Maximino, presbítero, considerado como primer abad de Micy (s. VI).
3*. En el monasterio de Cava, en la Campania, beato Marino, abad, admirable por su fidelidad hacia el Romano Pontífice (1170).
4*. En Génova, de la Liguria, beata María Victoria Fornari, que, habiendo quedado viuda, fundó la Orden de la Anunciación (1617).
5*. En la misma ciudad, beata Virginia Centurione Bracelli, viuda, la cual, dedicándose al servicio del Señor, socorrió de muchas maneras a los pobres, ayudó a las iglesias rurales y fundó y rigió las Matronas Auxiliares de la Misericordia (1651).
6. En Brescia, de la Lombardía, santa María Crucificada de Rosa, virgen, que gastó sus riquezas y se entregó ella misma por la salud de las almas y de los cuerpos del prójimo, y fundó el Instituto de las Esclavas de la Caridad (1855).
7*. En Verona, de la región del Véneto, beato Carlos Steeb, presbítero, nacido en Tubinga, que abrazó la fe católica en Verona y, ordenado sacerdote, fundó el Instituto de Hermanas de la Misericordia, para ayuda de los afligidos, pobres y enfermos (1856).
8. En Nocito, al pie de la sierra de Guara, san Úrbez o Urbicio, el cual, nacido en Burdeos de familia noble, fue monje y sacerdote del monasterio de san Martín de la Val de Onsera, estableciéndose finalmente en Nocito, donde evangelizó los pueblos vecinos (c. 802).