martes, 1 de noviembre de 2016

Martes 6 diciembre 2016, Martes de la II semana de Adviento, feria, o san Nicolás, obispo, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

Beato Pablo VI, Constitución apostólica "Paenitemini" (17-febrero-1966).

VI. § 1 De acuerdo con el Decreto conciliar Christus Dominus, sobre el ministerio pastoral de los Obispos, número 38, 4, compete a las Conferencias Episcopales:
a) trasladar, por causa justa, los días de penitencia, teniendo siempre en cuenta el tiempo cuaresmal;
b) sustituir del todo o en parte la abstinencia y el ayuno por otras formas de penitencia, especialmente por obras de caridad y ejercicios de piedad.

§ 2 Las Conferencias Episcopales, a guisa de información, han de comunicar a la Sede Apostólica cuanto hayan establecido a este respecto.

VII. Queda en pie la facultad de cada Obispo de dispensar, de acuerdo con el mismo Decreto Christus Dominus, número 8, b; también el párroco, por justo motivo y de conformidad con las prescripciones de los Ordinarios, puede conceder, a cada fiel o a cada familia en particular, la dispensa o conmutación de la abstinencia o del ayuno por otras obras piadosas; de estas mismas facultades goza el superior de una casa religiosa o de un Instituto clerical con respecto a sus subordinados.

VIII. En las Iglesias orientales corresponde al Patriarca, juntamente con el Sínodo, o a la suprema autoridad de cada Iglesia, juntamente con el Concilio de los jerarcas, el derecho a determinar los días de ayuno y abstinencia, de acuerdo con el Decreto conciliar De Ecclesiis orientalibus catholicis, número 23.

IX. § 1 Deseamos vivamente que los Obispos y todos los pastores de almas además del empleo más frecuente del sacramento de la penitencia, promuevan con celo, especialmente durante el tiempo de Cuaresma, actos extraordinarios de penitencia con fines de expiación e impetración.

§ 2 Se recomienda encarecidamente a todos los fieles que arraiguen sólidamente en su alma un genuino espíritu cristiano penitencial, que les mueva a realizar obras de caridad y penitencia.

X. § 1 Estas prescripciones, que, de forma excepcional, son promulgadas por medio de L'Osservatore Romano, entrarán en vigor el Miércoles de Ceniza de este año, es decir, el 23 del corriente mes.

§ 2 Donde hasta ahora estuvieran en vigor especiales privilegios e indultos tanto generales como particulares de cualquier tipo, se les concede que haya allí vacatio legis durante seis meses; a partir del día de la promulgación

Establecemos y hacemos eficaces estas normas nuestras para el presente y el futuro sin que lo impidan —en cuanto sea necesario— las Constituciones y Ordenanzas apostólicas emanadas de nuestros predecesores y todas las demás prescripciones, aunque sean dignas de peculiar mención y derogación.

Dado en Roma, junto a San Pedro, el 17 de febrero de 1996, año tercero de Nuestro Pontificado.

PAULUS PP. VI

CALENDARIO

6 MARTES DE LA II SEMANA DE ADVIENTO, feria o SAN NICOLÁS, obispo, memoria libre

Misa
de feria (morado) o de la memoria (blanco).
MISAL: para la feria ants. y oracs. props. / para la memoria 1ª orac. prop. y el resto de la feria o del común de pastores (para un obispo), Pf. I o III Adv. o de la memoria.
LECC.: vol. II.
- Is 40, 1-11. Dios consuela a su pueblo.
- Sal 95. R. Aquí está nuestro Dios, que llega con fuerza.
- Mt 18, 12-14. Dios no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 7 de diciembre, pág. 708.
CALENDARIOS: Orihuela-Alicante, en la ciudad de Alicante: San Nicolás, obispo (F).
Granada, Jaén y Mercedarios: San Pedro Pascual, obispo y mártir (MO). Valencia: (ML).
Concepcionistas Misioneras de la Enseñanza: Santa Carmen Sallés, virgen (F). Madrid: (ML).
Barbastro-Monzón: Aniversario de la muerte de Mons. Ambrosio Echebarria Arroita, obispo, emérito (2010).

TEXTOS MISA

Martes de la II semana de Adviento. Feria tertia. Hebdómada II Adventus.
Antífona de entrada Cf. Za 14, 5.7
Vendrá el Señor y con él todos sus santos; aquel día brillará una gran luz.
Antiphona ad introitum Cf. Za 14, 5. 7
Ecce Dóminus véniet, et omnes sancti eius cum eo; et erit in die illa lux magna.
Oración colecta
Señor y Dios nuestro, que has manifestado tu salvación hasta los confines de la tierra, concédenos esperar con alegría la gloria del nacimiento de tu Hijo. Él, que vive y reina contigo.
Collecta
Deus, qui salutáre tuum cunctis terrae fínibus declárasti, tríbue, quaesumus, ut nativitátis eius glóriam laetánter praestolémur. Per Dóminum.

En la memoria

Elogio del martirologio
San Nicolás, obispo de Mira, en Licia, actual Turquía, famoso por su santidad y por su intercesión ante el trono de la divina gracia. (s. IV)

Oración colecta propia. El resto de la feria de Adviento correspondiente.

6 de diciembre
San Nicolás, obispo
Die 6 decembris
S. Nicolai, episcopi
Oración colecta
Imploramos, Señor, tu misericordia y te suplicamos que, por la intercesión de tu obispo san Nicolás, nos protejas en todos los peligros para que podamos caminar seguros por la senda de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Misericórdiam tuam, Dómine, súpplices implorámus, et, beáti Nicolái epíscopi interveniénte suffrágio, nos in ómnibus custódi perículis, ut via salútis nobis páteat expedíta. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la II semana de Adviento, feria.

PRIMERA LECTURA Is 40, 1-11
Dios consuela a su pueblo

Lectura del libro de Isaías.

«Consolad, consolad a mi pueblo
—dice vuestro Dios—;
hablad al corazón de Jerusalén,
gritadle,
que se ha cumplido su servicio
y está pagado su crimen,
pues de la mano del Señor ha recibido
doble paga por sus pecados».
Una voz grita:
«En el desierto preparadle
un camino al Señor;
allanad en la estepa
una calzada para nuestro Dios;
que los valles se levanten,
que montes y colinas se abajen,
que lo torcido se enderece
y lo escabroso se iguale.
Se revelará la gloria del Señor,
y la verán todos juntos
—ha hablado la boca del Señor—».
Dice una voz: «Grita».
Respondo: «¿Qué debo gritar?».
«Toda carne es hierba
y su belleza como flor campestre:
se agosta la hierba, se marchita la flor,
cuando el aliento del Señor
sopla sobre ellos;
sí, la hierba es el pueblo;
se agosta la hierba, se marchita la flor,
pero la palabra de nuestro Dios
permanece para siempre».
Súbete a un monte elevado,
heraldo de Sion;
alza fuerte la voz,
heraldo de Jerusalén;
álzala, no temas,
di a las ciudades de Judá:
«Aquí está vuestro Dios.
Mirad, el Señor Dios llega con poder
y con su brazo manda.
Mirad, viene con él su salario
y su recompensa lo precede.
Como un pastor que apacienta el rebaño,
reúne con su brazo los corderos
y los lleva sobre el pecho;
cuida él mismo a las ovejas que crían».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 95. 1-2. 3 y 10ac. 11-12. 13 (R.: cf. Is 40, 9-10)
R.
Aquí está nuestro Dios, que llega con fuerza.
Ecce Deus noster in fortitúdine véniet.

V. Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre,
proclamad día tras día su victoria. R.
Aquí está nuestro Dios, que llega con fuerza.
Ecce Deus noster in fortitúdine véniet.

V. Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones.
Decid a los pueblos: «El Señor es rey:
él gobierna a los pueblos rectamente». R.
Aquí está nuestro Dios, que llega con fuerza.
Ecce Deus noster in fortitúdine véniet.

V. Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
aclamen los árboles del bosque. R.
Aquí está nuestro Dios, que llega con fuerza.
Ecce Deus noster in fortitúdine véniet.

V. Delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad. R.
Aquí está nuestro Dios, que llega con fuerza.
Ecce Deus noster in fortitúdine véniet.

Aleluya
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V.
Está cerca el día del Señor; mirad, él viene a salvarnos. Prope est dies Dómini; ecce véniet ad salvándum nos.
R.

EVANGELIO Mt 18, 12-14
Dios no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en los montes y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, en verdad os digo que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado.
Igualmente, no es voluntad de vuestro Padre que está en el cielo que se pierda ni uno de estos pequeños».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía en santa Marta 9-diciembre-2014
Al recordar las palabras del Evangelio de san Mateo (Mt 18, 12-14), el Papa destacó el impulso dinámico del pastor «que sale», que «va a buscar» a la oveja que falta, a la que se ha perdido. Sin embargo, subrayó el Pontífice, este celoso pastor «podía hacer las cuentas de un buen comerciante»: tenía 99, por eso incluso perdiendo una, el balance entre ganancias y pérdidas era siempre de abundante activo. En cambio, destacó el Papa Francisco, él «tiene corazón de pastor, sale a buscarla hasta que la encuentra y ahí hace fiesta, está alegre».
Del mismo modo, nace así «la alegría de salir para buscar a los hermanos y hermanas que están alejados: esta es la alegría de la Iglesia». Es precisamente entonces que la Iglesia «se convierte en madre, llega a ser fecunda». Por el contrario, advirtió el Pontífice, cuando la Iglesia «no hace esto», entonces «se frena a sí misma, se cierra en sí misma», aunque «quizá está bien organizada». Y de este modo se convierte en «una Iglesia desalentada, ansiosa, triste, una Iglesia que tiene más de solterona que de madre; y esta Iglesia no funciona, es una Iglesia de museo».

Oración de los fieles
14. Mientras esperamos la venida del Salvador, oremos al Padre, por nosotros y por todos los hombres.
R. Ven, Señor Jesús.
- Para que la Iglesia sea signos vivo de esperanza y comunique a todos los hombres la Buena Noticia. Oremos. R.
- Para que los que gobiernan las naciones trabajen para eliminar las injusticias, las guerras y toda forma de violencia y terrorismo. Oremos. R.
- Para que los que están tristes y desesperanzados encuentren serenidad y esperanza en la venida de Cristo y en la solidaridad de los hermanos. Oremos. R.
- Para que todos los cristianos, sobre todo en los días de la Navidad, nos esforcemos por ser portadores de alegría y paz en el ambiente en que vivimos. Oremos. R.
Escucha, Señor, la oración de tu pueblo, alegre por la esperanza de la venida de tu Hijo en carne mortal, y haz que, cuando el vuelva en su gloria al final de los tiempos, podamos alegrarnos de escuchar de sus labios la invitación a poseer el reino eterno. Te lo pedimos, Padre, por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Que los ruegos y ofrendas de nuestra pobreza te conmuevan, Señor, y, al vernos desvalidos y sin méritos propios, acude, compasivo, en nuestra ayuda. Por Jesucristo nuestro Señor.
Super oblata
Placáre, Dómine, quaesumus, nostrae précibus humilitátis et hóstiis, et, ubi nulla súppetunt suffrágia meritórum, tuae nobis indulgéntiae succúrre praesídiis. Per Christum.
PREFACIO III DE ADVIENTO
Cristo, Señor y Juez de la Historia
En verdad es justo darte gracias, es nuestro deber cantar en tu honor himnos de bendición y de alabanza, Padre todopoderoso, principio y fin de todo lo creado.
Tú nos has ocultado el día y la hora en que Cristo, tu Hijo, Señor y Juez de la historia, aparecerá revestido de poder y de gloria, sobre las nubes del cielo. En aquel día terrible y glorioso pasará la figura de este mundo y nacerán los cielos nuevos y la tierra nueva. El mismo Señor que se nos mostrará entonces lleno de gloria viene ahora a nuestro encuentro en cada hombre y en cada acontecimiento, para que lo recibamos en la fe y por el amor demos testimonio de la esperanza dichosa de su reino.
Por eso, mientras aguardamos su última venida, unidos a los ángeles y a los santos, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO I DE ADVENTU
De duobus adventibus Christi
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Qui, primo advéntu in humilitáte carnis assúmptae, dispositiónis antíquae munus implévit, nobísque salútis perpétuae trámitem reserávit: ut, cum secúndo vénerit in suae glória maiestátis, manifésto demum múnere capiámus, quod vigilántes nunc audémus exspectáre promíssum.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARÍSTICA III.
Antífona de la comunión Cf. 2Tm 4, 8
El Juez justo premiará con la corona merecida a todos los que tienen amor a su venida.
Antiphona ad communionem Cf. 2Tm 4, 8
Corónam iustítiae reddet iustus iudex iis qui díligunt advéntum eius.
Oración después de la comunión
Alimentados con esta eucaristía, te pedimos, Señor, por la comunión de tu Sacramento, nos des sabiduría para sopesar los bienes de la tierra amando intensamente los del cielo. Por Jesucristo nuestro Señor.
Post communionem
Repléti cibo spiritális alimóniae, súpplices te, Dómine, deprecámur, ut, huius participatióne mystérii, dóceas nos terréna sapiénter perpéndere, et caeléstibus inhaerére. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 7 de diciembre
M
emoria de san Ambrosio, obispo de Milán y doctor de la Iglesia, que descansó en el Señor el día cuatro de abril, que en aquel año coincidía con la vigilia pascual, pero al que se venera en la fecha de hoy, en la que siendo aún catecúmeno fue escogido para gobernar aquella célebre sede, mientras ejercía el oficio de Prefecto de la ciudad. Verdadero pastor y doctor de los fieles, ejerció preferentemente la caridad para con todos, defendió valerosamente la libertad de la Iglesia y la recta doctrina de la fe en contra de los arrianos, y catequizó el pueblo con los comentarios y la composición de himnos (397).
2. En Spoleto, de la Umbría, san Sabino, que es venerado como obispo y mártir (c. 300).
3. En Siria, san Antenodoro, mártir, que, según cuentan, fue torturado por el fuego y otros suplicios en tiempo del emperador Diocleciano y el prefecto Eleusio, y condenado a la pena capital, al fallar el verdugo ningún otro se atrevió a degollarlo, durmiéndose en el Señor en medio de la oración (c. 304).
4. En Teano, de la Campania, san Urbano, obispo (s. IV).
5. En Palestina, san Juan el Silencioso o Hesicasta, el cual, habiendo renunciado al episcopado de Colonia, en Armenia, vivió como monje en la laura de San Sabas, en humilde servicio a los hermanos y en áspera soledad y silencio (558).
6. En Sanjon, en la región de Saintes, en Aquitania, san Martín, presbítero y abad de este monasterio (s. VI).
7. En Eboriacum (hoy Faramoutiers), de la región de Meaux, en la Galia, santa Fara, abadesa, la cual, habiendo gobernado durante muchos años el monasterio, fue agregada al grupo de las vírgenes que siguen al Cordero de Dios (657).
8. En la región de Ontario, en Canadá, pasión de san Carlos Garnier, presbítero de la Compañía de Jesús y mártir, el cual, mientras bautizaba a catecúmenos, fue gravemente herido por unos paganos que irrumpieron violentamente, muriendo a golpes de hacha. Su memoria se celebra el día diecinueve de octubre, juntamente con otros compañeros (1649).
9. En Savona, de la Riviera, en Italia, santa María Josefa (Benedicta) Rossello, virgen, que fundó el Instituto de Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia y, confiando solamente en Dios, se entregó con todo ahínco a procurar la salvación de las almas (1880).